{"id":1584,"date":"2024-10-01T16:49:23","date_gmt":"2024-10-01T14:49:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1584"},"modified":"2024-10-01T17:09:17","modified_gmt":"2024-10-01T15:09:17","password":"","slug":"acompanados-por-jesus-comentario-al-evangelio-del-ii-domingo-de-cuaresma","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/acompanados-por-jesus-comentario-al-evangelio-del-ii-domingo-de-cuaresma\/","title":{"rendered":"Acompa\u00f1ados por Jes\u00fas, comentario al evangelio del II domingo de Cuaresma (ciclo A)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Comentario al evangelio del II domingo de Cuaresma. ABC, 3 de marzo de 1996.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo escribo as\u00ed, m\u00e1s bien que acompa\u00f1ando a Jes\u00fas nosotros, porque \u00c9l es quien tom\u00f3 la iniciativa, por la voluntad del Padre. Se transfigur\u00f3 delante de Pedro, Santiago y Juan, los mismos que estar\u00e1n tambi\u00e9n muy cerca de \u00c9l la noche negra de Getseman\u00ed. Pedro, a\u00f1os despu\u00e9s a\u00fan conmovido por el recuerdo de este d\u00eda de gloria, se dirige a sus destinatarios, afirmando que \u00e9l y otros oyeron la voz que dec\u00eda: \u201cEste es mi Hijo muy amado en quien tengo mis complacencias\u201d. Fue como si de repente quisiera el Se\u00f1or que percibieran por la vista y el o\u00eddo el fulgor de su divinidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas resplandec\u00eda como el sol y sus vestidos eran blancos como la luz. Con \u00c9l estaban Mois\u00e9s, representante de la ley, y El\u00edas, de los profetas. La continuidad en la historia de la salvaci\u00f3n de la humanidad entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, entre Israel y el Reino de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>La narraci\u00f3n de san Mateo es un consuelo para nuestro esp\u00edritu, un alivio en nuestro caminar, un gozo profundo, porque es un anticipo de la Resurrecci\u00f3n y de la Ascensi\u00f3n. Necesitamos leerlo y saborearlo para que se inunde nuestro interior de ese resplandor del sol y de esa blancura de la luz de Cristo. La liturgia es muy sabia al ofrecernos hoy esta lectura, en que se contempla un monte tan resplandeciente, despu\u00e9s de habernos situado el primer domingo de Cuaresma junto al monte sombr\u00edo de las tentaciones. Caminamos hacia la Pascua, hacia la Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y la nuestra.<\/p>\n\n\n\n<p>La luz que sale de Jes\u00fas le pertenece como algo propio. \u00c9l es la luz del mundo, y esta luz inunda a Mois\u00e9s y a El\u00edas, con los que est\u00e1 conversando. Grandiosa escena en que la sencilla espontaneidad de Pedro nos hace sonre\u00edr y sentir una c\u00e1lida simpat\u00eda hacia su intervenci\u00f3n, \u00a1qu\u00e9 bien que se est\u00e1 aqu\u00ed!<\/p>\n\n\n\n<p>Tanta plenitud le invade, que su coraz\u00f3n se ensancha y se olvida de s\u00ed mismo, de sus compa\u00f1eros, de todo; iba a decir que hasta se olvida de lo que dir\u00eda el sentido com\u00fan: \u201chagamos tres tiendas, una para ti, otra para Mois\u00e9s, otra para El\u00edas\u201d. Es el gozo inefable de estar junto a Cristo, que han experimentado todos los esp\u00edritus nobles apenas han comenzado a sentir, con el auxilio de la gracia de Dios y de la pureza de sus vidas, la cercan\u00eda de lo divino y, m\u00e1s a\u00fan, del mismo Hijo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Las exigencias de la vida, unidas a nuestra propia flaqueza, nos debilitan; y la experiencia nos dice que no podemos encontrar apoyo solamente en nuestras fuerzas, seguridades y pertenencias. San Pablo, en el fragmento que hemos le\u00eddo hoy, nos pide m\u00e1s, algo m\u00e1s que salir de nosotros mismos y de nuestra comodidad dom\u00e9stica. Nos pide tomar parte en los duros trabajos del Evangelio, seg\u00fan las fuerzas que Dios nos d\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros tenemos que ser tambi\u00e9n evangelizadores. Tenemos que hablar de Cristo, defender a Cristo, dar a conocer y mover a amar a Cristo. Nos esperan muchos hombres y mujeres, que sufren, que no tienen fe, que buscan err\u00f3neas evasiones en el alcohol, en la droga, en el placer ego\u00edsta, en el sucio dinero y ambici\u00f3n. Necesitan el sol de la transfiguraci\u00f3n. Nadie se salva solo. Nadie es feliz solo. Tenemos que dar a conocer a Jesucristo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario al evangelio del II domingo de Cuaresma. ABC, 3 de marzo de 1996. 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