{"id":1564,"date":"2024-10-01T16:41:22","date_gmt":"2024-10-01T14:41:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1564"},"modified":"2024-10-01T17:07:08","modified_gmt":"2024-10-01T15:07:08","password":"","slug":"nochebuena-comentario-al-evangelio-del-iv-domingo-de-adviento","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/nochebuena-comentario-al-evangelio-del-iv-domingo-de-adviento\/","title":{"rendered":"Nochebuena, comentario al evangelio del IV domingo de Adviento  (ciclo A)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Comentario al evangelio del IV domingo de Adviento. ABC, 24 de diciembre de 1995.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No dej\u00e9is de usar esa palabra en vuestro lenguaje. Durante el a\u00f1o es una referencia, y en los d\u00edas que rodean a la fiesta, que el vocablo designa, es un suspiro, un sollozo, un recuerdo a\u00f1orante, un anhelo de felicidad. Pero no dej\u00e9is de decir algo o de recordaros al menos, sobre la realidad del Misterio que se celebra. Decid una palabra sobre el nacimiento de Cristo. No tem\u00e1is. No teng\u00e1is respeto humano. Aunque no cant\u00e9is villancicos, ni hay\u00e1is tenido humor para poner el Bel\u00e9n: si los cant\u00e1is y lo pon\u00e9is junto con vuestros hijos, mejor. Y no importa que los hijos sean mayores. Esa noche todos deb\u00e9is haceros un poco ni\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es evidente que la Nochebuena se ha convertido para muchos en una fiesta de familia y nada m\u00e1s. Por a\u00f1adidura, una fiesta de excesos gastron\u00f3micos, de est\u00f3magos saturados, de semi paganos despilfarros. Duele hondamente entrar esa noche en un hogar cristiano y comprobar en qu\u00e9 triste lejan\u00eda se halla todo lo que recuerda el Misterio. Pero, aun as\u00ed, no ser\u00e9 yo el que condene. Los hombres somos tan pobres, que estamos deseosos que llegue una ocasi\u00f3n, por motivos religiosos o de otra \u00edndole, para enga\u00f1arnos saboreando las falsas delicias de la vida; y aun siendo creyentes somos capaces de querer hacer compatibles la pobreza de Cristo en su nacimiento con nuestros torpes excesos al celebrarla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no todo es as\u00ed. Yo saludo desde esta columna a los miles y miles de familias espa\u00f1olas, que esta noche rezan juntos un Padrenuestro, o cantan una canci\u00f3n que tantas veces ha resonado junto a los muros de la casa, y brindan y beben, o quiz\u00e1, sin dejar de hacer algo de esto, recuerdan a los que se fueron para siempre, o a los que se han perdido en los caminos de la vida, y lloran en silencio ocult\u00e1ndose en la tristeza de un sentimiento inconsolable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para todos ha nacido Cristo. Para todos es esa Nochebuena, en que los \u00e1ngeles cantaron el himno \u201cGloria a Dios en el cielo\u201d. Para todos el Ni\u00f1o y la Virgen y san Jos\u00e9 han mostrado su pobreza y su fortaleza, su generosidad y su actitud humilde y confiada en medio de la soledad y carencia, en que se encontraron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El profeta Isa\u00edas hab\u00eda anunciado que el Se\u00f1or dar\u00eda una se\u00f1al, a saber: que una virgen estar\u00eda encinta y dar\u00eda a luz un hijo, que se llamar\u00eda Enmanuel. Ahora se cumple la promesa pregonada. El que ha nacido esta noche, nos dice san Pablo que es del que han hablado los profetas y en el que se encuentra la plenitud. Es un don de Dios, el mayor don, porque es el que \u00c9l eligi\u00f3 para venir al mundo, incorpor\u00e1ndose a \u00e9l de manera mucho m\u00e1s \u00edntima que con su acci\u00f3n creadora precedente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Caben diversas posturas y actitudes frente a la Nochebuena, si se quiere conservar algo m\u00e1s que la palabra, que ya es algo. Primera: la adoraci\u00f3n, la suprema manifestaci\u00f3n de reconocimiento de la grandeza y del honor a Dios por parte del hombre. Segunda: respetuosa admiraci\u00f3n no exenta de ternura; es propia de los que, sin rendirse ante \u00c9l como Hijo de Dios, admiten que de \u00c9l ha brotado eso que se llama la civilizaci\u00f3n del amor, y que puede seguir brotando. Y tercera: la indiferencia del peregrino de la vida, que no se conmueve ni ante la encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios, ni ante el prodigio de la doncella de Nazaret que habl\u00f3 con Dios, ni ante la honradez y capacidad de servicio de Jos\u00e9, que se puso en camino en diversas direcciones, dando siempre lo mejor que ten\u00eda, que era su vida misma. Esta tercera actitud ya no es algo m\u00e1s que la palabra. Es negaci\u00f3n, olvido, inmersi\u00f3n en las tinieblas. En cambio, otra vez san Pablo es el que nos dice que todos hemos sido llamados a formar parte de su pueblo santo. Para eso viene Jes\u00fas al mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario al evangelio del IV domingo de Adviento. ABC, 24 de diciembre de 1995. No dej\u00e9is de usar esa palabra en vuestro lenguaje. Durante el a\u00f1o es una referencia, y en los d\u00edas que rodean a la fiesta, que el vocablo designa, es un suspiro, un sollozo, un recuerdo a\u00f1orante, un anhelo de felicidad. Pero [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[79],"doc_tag":[],"class_list":["post-1564","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-comentarios-a-evangelios-dominicales"],"year_month":"2026-05","word_count":715,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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