{"id":1560,"date":"2024-10-01T16:38:55","date_gmt":"2024-10-01T14:38:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1560"},"modified":"2024-10-01T17:06:34","modified_gmt":"2024-10-01T15:06:34","password":"","slug":"caminos-del-senor-comentario-al-evangelio-del-ii-domingo-de-adviento","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/caminos-del-senor-comentario-al-evangelio-del-ii-domingo-de-adviento\/","title":{"rendered":"Caminos del Se\u00f1or, comentario al evangelio del II domingo de Adviento (ciclo A)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Comentario al evangelio del II domingo de Adviento. ABC, 10 de diciembre de 1995.<\/p>\n\n\n\n<p>La liturgia da un paso m\u00e1s en este segundo domingo de Adviento, y quiere hacernos sentir que la paz y la alegr\u00eda est\u00e1n cerca. Cuando llegue la noche de Navidad, habr\u00e1n pasado estas semanas, durante las cuales la voz del profeta Isa\u00edas nos avisa de que ya se siente el calor de un nuevo sol y una nueva tierra. El que va a nacer viene revestido de justicia y de amor.<\/p>\n\n\n\n<p>La esperanza va a ser como la brisa serena, que refresca constantemente nuestra frente cansada. Nuestra vida no ser\u00e1 nunca un cuento narrado por un idiota, seg\u00fan la vieja frase del desesperado Macbeth. Todo sonr\u00ede, todo cambia para el bien. El lobo habitar\u00e1 con el cordero, el le\u00f3n correr\u00e1 junto al buey, el ni\u00f1o meter\u00e1 su mano inocente en el escondrijo de la serpiente y no le pasar\u00e1 nada. Son im\u00e1genes propias del estilo oriental. El que las lee y las medita traslada su significado literario al de los s\u00edmbolos y ve en ellas eso, el lenguaje simb\u00f3lico referido a la paz deliciosa, que la venida de Cristo va a traer al mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero dado lo que es la naturaleza del hombre y su inclinaci\u00f3n al mal, no puede faltar la llamada a la conversi\u00f3n, al esfuerzo continuo por mantenernos en la relaci\u00f3n amorosa con Cristo, el Salvador, que nos acoge a todos y es fundamento, con su resurrecci\u00f3n, de nuestra esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Figura clave del ambiente, que aparece hoy con todo su relieve, es Juan el Bautista. \u00c9l es la denuncia implacable contra el farise\u00edsmo, la llamada a preparar los caminos del Se\u00f1or, la voz que desde el desierto predicaba la universalidad de la salvaci\u00f3n, de la acogida por parte de Cristo a jud\u00edos y gentiles. Esto es la conversi\u00f3n, el estar alerta, la responsabilidad religiosa, no solamente \u00e9tica, la realizaci\u00f3n de nuestros mejores deseos, el levantar constantemente la bandera de las ilusiones nobles, el mantener el entusiasmo para que a nuestro alrededor haya m\u00e1s amor, m\u00e1s alegr\u00eda, m\u00e1s bondad, m\u00e1s solidaridad, m\u00e1s acogida a los que sufren. Siempre m\u00e1s de todo lo bueno. Esto es vivir con esperanza y creyendo en Cristo, que viene a salvarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l no quiere hacer otra cosa que llamar con fuerza a la conversi\u00f3n. Con fuerza y con dureza. Desde el desierto. El Bautista bautiza s\u00f3lo con agua, para que \u201cos convirt\u00e1is\u201d. El que ha de venir y del que no es digno de desatar su sandalia, bautizar\u00e1 con Esp\u00edritu Santo y fuego que purifique a quien lo recibe. Entonces nace la esperanza de vivir. Es una esperanza de vecindad, de amor. Se asienta, en definitiva, sobre la resurrecci\u00f3n; as\u00ed es y as\u00ed ha sido a lo largo de la historia del cristianismo. Los hombres y las mujeres de esperanza transforman el mundo. \u201cEntre nuestra paciencia y el consuelo que dan las Escrituras, dice san Pablo, mantengamos la esperanza\u201d. Ser cristiano es esperar activa y confiadamente en la fuerza y resurrecci\u00f3n de Cristo. La piedra de toque de nuestra esperanza es sentir, confiados, que la resurrecci\u00f3n es nuestra gran realidad. Esto nos lleva a vivir intensamente cada momento de nuestra vida, cada etapa, cada edad. Todo el A\u00f1o Lit\u00fargico \u2013tambi\u00e9n Navidad\u2013 gira en torno a la Resurrecci\u00f3n. Ese es el sentimiento de la celebraci\u00f3n del domingo, el d\u00eda del Se\u00f1or, que viene a iluminar nuestro caminar cotidiano. Los domingos tendr\u00e1n que ser los grandes oasis de nuestra vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario al evangelio del II domingo de Adviento. ABC, 10 de diciembre de 1995. La liturgia da un paso m\u00e1s en este segundo domingo de Adviento, y quiere hacernos sentir que la paz y la alegr\u00eda est\u00e1n cerca. Cuando llegue la noche de Navidad, habr\u00e1n pasado estas semanas, durante las cuales la voz del profeta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[79],"doc_tag":[],"class_list":["post-1560","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-comentarios-a-evangelios-dominicales"],"year_month":"2026-04","word_count":621,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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