{"id":1557,"date":"2024-10-01T16:37:41","date_gmt":"2024-10-01T14:37:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1557"},"modified":"2024-10-01T17:06:01","modified_gmt":"2024-10-01T15:06:01","password":"","slug":"estad-preparados-comentario-al-evangelio-del-i-domingo-de-adviento","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/estad-preparados-comentario-al-evangelio-del-i-domingo-de-adviento\/","title":{"rendered":"Estad preparados, comentario al evangelio del I domingo de Adviento. (Ciclo A)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Comentario al evangelio del I domingo de Adviento. ABC, 17 de diciembre de 1995.<\/p>\n\n\n\n<p>Comienza hoy el A\u00f1o Lit\u00fargico, es decir, un nuevo per\u00edodo de tiempo, en que la Iglesia nos presenta la vida de Jes\u00fas, a lo largo de la cual van haciendo acto de presencia misterios y personas relacionados con \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Su nacimiento, cantado por los \u00e1ngeles rodeados de las estrellas del cielo, su Pasi\u00f3n larga y dolorosa, su Coraz\u00f3n lleno de amor, su Esp\u00edritu Santo, Mar\u00eda Sant\u00edsima, Jos\u00e9, los santos, tantos santos&#8230; La Iglesia nos ofrece una lecci\u00f3n magistral, capaz, con la belleza de su pedagog\u00eda hecha vida, de despertar en nuestro coraz\u00f3n la esperanza de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso es el Adviento: un tiempo de esperanza, que templa el esp\u00edritu del cristiano y le hace confiar en que sabr\u00e1 superar las dificultades, si quiere, con la ayuda del que va a venir y al que el mundo y los hombres esperan incesantemente.<\/p>\n\n\n\n<p>No se opone a esta esperanza la advertencia, tan seria y tan dram\u00e1tica, de Cristo sobre el triste final del que se olvida de Dios. Si se olvida y es culpable, \u00e9l es el que se pierde. En tiempo de No\u00e9, el diluvio arrastr\u00f3 a los que se quedaron fuera del arca; cuando llegue el Hijo del Hombre, tambi\u00e9n suceder\u00e1 lo mismo a los que han querido vivir lejos de \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada d\u00eda sucede esto con cada uno de los que mueren as\u00ed. Y suceder\u00e1 con el g\u00e9nero humano al final de los tiempos a todos los que rechazaron su mensaje, en cuanto ten\u00eda de aviso y advertencia, \u201cEstad preparados, porque a la hora que menos pens\u00e9is vendr\u00e1 el Hijo del Hombre\u201d. Para que su llegada no nos prive de la esperanza de un encuentro feliz con \u00c9l, el Cristo de la luz y de la vida, san Pablo nos recuerda, en este primer domingo de Adviento, lo que debe ser nuestra conducta para recibirle dignamente, o ahora cuando va a venir en su nacimiento, o despu\u00e9s a la hora de la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNada de comilonas ni borracheras, nada de lujuria ni desenfreno, nada de ri\u00f1as ni pendencias. Vest\u00edos del Se\u00f1or Jesucristo y que el cuidado de vuestro cuerpo no fomente los malos deseos\u201d. Es lo que cantaba aquel desconocido ni\u00f1o, con voz que atraves\u00f3 como un dardo el coraz\u00f3n de san Agust\u00edn, empuj\u00e1ndole suavemente hacia la luz entre sollozos y plegarias. Era un buscador de Dios. \u00bfQu\u00e9 somos hoy nosotros?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario al evangelio del I domingo de Adviento. ABC, 17 de diciembre de 1995. Comienza hoy el A\u00f1o Lit\u00fargico, es decir, un nuevo per\u00edodo de tiempo, en que la Iglesia nos presenta la vida de Jes\u00fas, a lo largo de la cual van haciendo acto de presencia misterios y personas relacionados con \u00c9l. Su nacimiento, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[79],"doc_tag":[],"class_list":["post-1557","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-comentarios-a-evangelios-dominicales"],"year_month":"2026-05","word_count":432,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. Webmaster","author_nicename":"currante","author_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/author\/currante\/"},"doc_category_info":[{"term_name":"Comentarios a evangelios dominicales","term_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs-category\/comentarios-a-evangelios-dominicales\/"}],"doc_tag_info":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1557","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/docs"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1557"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1557\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1588,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1557\/revisions\/1588"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1557"}],"wp:term":[{"taxonomy":"doc_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_category?post=1557"},{"taxonomy":"doc_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_tag?post=1557"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}