{"id":1511,"date":"2024-09-30T23:17:29","date_gmt":"2024-09-30T21:17:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1511"},"modified":"2024-09-30T23:17:31","modified_gmt":"2024-09-30T21:17:31","password":"","slug":"con-toledo-al-fondo","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/con-toledo-al-fondo\/","title":{"rendered":"Con Toledo al fondo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\"><a><\/a> Pr\u00f3logo para la obra de Juan S\u00e1nchez S\u00e1nchez, publicada en Toledo 1995, con el t\u00edtulo de \u00abSoy un hombre libre. Confesiones de un espectador, con Toledo al fondo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su \u00faltimo viaje a Espa\u00f1a, el Papa Juan Pablo II insisti\u00f3 en la necesidad de que la Iglesia sea en nuestro tiempo fermento del Evangelio para la animaci\u00f3n y la transformaci\u00f3n de las realidades temporales, expresando sus deseos de que, en una sociedad pluralista como la espa\u00f1ola, la presencia cat\u00f3lica, individual y asociada, en los diversos campos de la vida p\u00fablica sea mayor y m\u00e1s incisiva. El Papa fue tajante, cuando afirm\u00f3 que es inaceptable \u201cla pretensi\u00f3n de reducir la religi\u00f3n al \u00e1mbito de lo estrictamente privado, olvidando parad\u00f3jicamente la dimensi\u00f3n esencialmente p\u00fablica y social de la persona humana\u201d. Era el d\u00eda 15 de junio de 1993, en la homil\u00eda pronunciada en la Dedicaci\u00f3n de la Catedral madrile\u00f1a de Nuestra Se\u00f1ora de la Almudena Fueron palabras muy precisas, como todas las que pronuncia o escribe el Papa. Pero ese d\u00eda hubo un grito del Papa, una invitaci\u00f3n muy fuerte a todos los cristianos espa\u00f1oles: \u201c\u00a1Salid, pues, a la calle, vivid vuestra fe con alegr\u00eda, aportad a los hombres la salvaci\u00f3n de Cristo, que debe penetrar en la familia, en la escuela, en la cultura y en la vida pol\u00edtica!&#8230;\u201d<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Apenas veinte d\u00edas antes, exactamente el 23 de mayo de 1993, un creyente toledano iniciaba, en la edici\u00f3n toledana del diario <em>Ya,<\/em> una colaboraci\u00f3n semanal que ten\u00eda por t\u00edtulo gen\u00e9rico <em>Lo que pasa en la calle<\/em>, t\u00edtulo prestado por Antonio Machado en su libro <em>Juan de Mairena<\/em>. Era Juan S\u00e1nchez S\u00e1nchez, que, seg\u00fan confiesa en su introducci\u00f3n al libro que tengo el gusto de prologar, se hab\u00eda decidido a esa forma de presencia p\u00fablica tras un per\u00edodo de reflexi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conoc\u00ed a Juan S\u00e1nchez siendo \u00e9l responsable seglar de la 1\u00aa Comunidad Neocatecumenal de la parroquia de Santiago el Mayor. Luego particip\u00f3 activamente en el XXV S\u00ednodo Diocesano y le nombr\u00e9 miembro del equipo redactor final de las <em>Constituciones Sinodales<\/em> y, despu\u00e9s, de la <em>Comisi\u00f3n Diocesana para la aplicaci\u00f3n del S\u00ednodo.<\/em> Ha tenido, adem\u00e1s, otras responsabilidades en la vida pastoral de nuestra Iglesia, que siempre ha intentado cumplir consciente de que se trataba de una misi\u00f3n que deb\u00eda ejercer como respuesta al Amor de Cristo experimentado en su propia vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero Juan no es un hombre s\u00f3lo de <em>templo<\/em>. Me consta que desde hace bastantes a\u00f1os ha tenido como verdadera preocupaci\u00f3n intentar responder, como <em>hombre en camino,<\/em> a la misi\u00f3n de todo bautizado. Probablemente, el Se\u00f1or se ha encargado de dirigirle por distintos campos de la vida p\u00fablica, y s\u00e9 que a veces ha aceptado cargos p\u00fablicos s\u00f3lo para mostrar la disponibilidad a Dios y para intentar servir a la sociedad en la medida de sus posibilidades. Don Ram\u00f3n Gonz\u00e1lvez, archivero de la Catedral Primada, ha trazado las primeras notas biogr\u00e1ficas sobre Juan S\u00e1nchez en el <em>Discurso de contestaci\u00f3n<\/em> que sigui\u00f3 a su <em>Discurso de ingreso<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a><\/em> en la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Hist\u00f3ricas de Toledo el 29 de noviembre de 1992. No voy a transcribir sus palabras, pero aludo a ellas porque en ese texto se percibe la gran actividad p\u00fablica \u2013en la cultura, en los medios de comunicaci\u00f3n, en la Administraci\u00f3n Auton\u00f3mica&#8230;\u2013 desplegada por Juan S\u00e1nchez. Y es cierto que si no ha aceptado mayores responsabilidades en la vida pol\u00edtica ha sido por mantenerse fiel a sus principios<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El documento de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola <em>Los cristianos laicos, Iglesia en el mundo,<\/em> recordando un p\u00e1rrafo de la <em>Evangelii Nuntiandi<\/em> de Pablo VI, nos reitera que el campo propio, aunque no exclusivo, de la actividad evangelizadora de los laicos es la vida p\u00fablica: \u201cel dilatado y complejo mundo de la pol\u00edtica, de la realidad social, de la econom\u00eda; as\u00ed como tambi\u00e9n de la cultura, de las ciencias y de las artes, de la vida internacional, de los \u00f3rganos de comunicaci\u00f3n social; y tambi\u00e9n de otras realidades particularmente abiertas a la evangelizaci\u00f3n, como el amor, la familia, la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os y de los adolescentes, el trabajo profesional, el sufrimiento,&#8230; \u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchas veces los obispos nos hemos quejado, de que, comparada con la importancia cuantitativa del n\u00famero de cat\u00f3licos en nuestro pa\u00eds, la presencia p\u00fablica en los medios de comunicaci\u00f3n, en la actividad pol\u00edtica o sindical y en otros importantes sectores de la vida social es peque\u00f1a. Por ello, vemos con muy buenos ojos que haya cristianos que, incluso en medio de sus limitaciones, intentan dar testimonio de sus creencias religiosas y de sus convicciones \u00e9ticas. Y lo hacen sin pedir nada a cambio: simplemente desean cumplir con su deber de cristianos. Dar gratis lo que todos recibimos tambi\u00e9n gratuitamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando ha llegado a mis manos el original mecanografiado de este libro, me ha sorprendido el t\u00edtulo: <em>Soy un hombre libre<\/em>. Estoy seguro de que no nace esa frase desde una actitud de vanidad, sino de una certeza: Dios nos ha hecho libres. La cuesti\u00f3n es utilizar esa libertad. El problema es ser fiel a la propia libertad, incluso cuando se est\u00e1 envuelto en los miedos que a veces nos embargan a las personas. Esto lo ten\u00edan muy claro los primitivos cristianos, que dec\u00edan: \u201cHay que obedecer a Dios antes que a los hombres\u201d (Hch 5, 29). Pero me parece que no es s\u00f3lo el t\u00edtulo: en realidad el tema de la libertad est\u00e1 en buena parte de las p\u00e1ginas del libro, casi como tel\u00f3n de fondo. En concreto, en muchos art\u00edculos aparece una de las cuestiones que estos d\u00edas envuelven la vida pol\u00edtica y social de nuestro pa\u00eds: la libertad de expresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay, adem\u00e1s, aspectos, que se ve le preocupan m\u00e1s profundamente al autor: la solidaridad, los sectores marginados de la sociedad, la regeneraci\u00f3n \u00e9tica de la vida pol\u00edtica, la Administraci\u00f3n como servicio p\u00fablico, las actitudes c\u00edvicas, la vida de la Iglesia, las peque\u00f1as notas de la vida cotidiana sobre las que a veces no queremos reparar&#8230; Por su actual actividad profesional, Juan S\u00e1nchez ha incluido en la primera parte del libro algunos de sus art\u00edculos referidos a la problem\u00e1tica de las bibliotecas p\u00fablicas. Es l\u00f3gica la preocupaci\u00f3n que siente por un sector que conoce y ama, y m\u00e1xime teniendo en cuenta la importancia que tiene para el cristiano el intentar cumplir las obligaciones profesionales con la mayor entrega y responsabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin duda, esta recopilaci\u00f3n de art\u00edculos period\u00edsticos tiene como g\u00e9nesis y como punto en com\u00fan el hecho de que han sido escritos como resultado del descubrimiento de una misi\u00f3n: la necesidad de todo cristiano de participar activamente en la vida p\u00fablica. Esto no tiene m\u00e1s m\u00e9ritos que otros carismas en la vida de la Iglesia, pero, desde luego, es una tarea que no podemos olvidar. S\u00ed quiero agradecer, en concreto, la sinceridad que este libro rezuma: como expresa el subt\u00edtulo de la obra, estos art\u00edculos son \u201cconfesiones de un espectador\u201d, confesiones en las que, en buena parte de los art\u00edculos aparece como marco la ciudad de Toledo, en la que vive el autor. Pero, aunque casi siempre, la cr\u00f3nica se refiera a acontecimientos de la vida toledana, me parece que los mensajes que se lanzan desde estas p\u00e1ginas pueden servir a otros caminantes cristianos, con independencia del espacio geogr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hay en ellos nada de acritud ni intemperancia. No ofenden a nadie. Se adivina, al leerlos, que el autor dice las cosas como se dicen las verdades: con convicci\u00f3n, con serenidad, con ganas de ayudar, alguna vez con suave iron\u00eda. Antes de escribir, el autor ha observado, ha reflexionado hondamente, ha dado forma a su pensamiento y ha expresado por fin lo que siente, haci\u00e9ndolo con elevaci\u00f3n, con elegancia, con sencillez, para que lo entiendan todos, y con el deseo clar\u00edsimo de contribuir a poner luz donde hay oscuridad, a corregir lo defectuoso, a despertar de su somnolencia a los que est\u00e1n dormidos o intoxicados por su pereza o su ego\u00edsmo, llamando a todos para contribuir a mejorar la vida de esta ciudad de Toledo, cuya grandeza ha sido tambi\u00e9n obra de todos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Escribo con mucho gusto estas palabras de presentaci\u00f3n, pero lo que de verdad deseo es que quienes se enfrenten con las p\u00e1ginas de esta obra, palpen la esperanza que, tambi\u00e9n como fondo general, empapa unos art\u00edculos que ayudan a construir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Toledo, 23 de enero de 1995,<br>Solemnidad de San Ildefonso de Toledo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> <em>Juan Pablo II en Espa\u00f1a. A\u00f1o 1993,<\/em> texto completo de todos sus discursos, Madrid, EDICE, 1993. p. 59.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> <em>Toletum<\/em>, 30 (1993), p. 9-55.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pr\u00f3logo para la obra de Juan S\u00e1nchez S\u00e1nchez, publicada en Toledo 1995, con el t\u00edtulo de \u00abSoy un hombre libre. Confesiones de un espectador, con Toledo al fondo\u00bb. 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