{"id":1479,"date":"2024-09-30T23:04:23","date_gmt":"2024-09-30T21:04:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1479"},"modified":"2024-09-30T23:04:25","modified_gmt":"2024-09-30T21:04:25","password":"","slug":"san-juan-de-la-cruz-y-santa-teresa-de-jesus","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/san-juan-de-la-cruz-y-santa-teresa-de-jesus\/","title":{"rendered":"San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Pr\u00f3logo para la obra publicada por Jes\u00fas Mart\u00ed Ballester con el mismo titulo, 1997.<\/p>\n\n\n\n<p>Dif\u00edcil trabajo, pero util\u00edsimo, el que se ha impuesto este gran sacerdote, que es D. Jes\u00fas Mart\u00ed Ballester, que est\u00e1 dedicado desde a\u00f1os a la fecunda labor de enriquecer a la santa Iglesia con almas, que nutran su esp\u00edritu en el hontanar de san Juan de la Cruz y santa Teresa de Jes\u00fas. Conozco su obra de cerca y espero de ella una renovaci\u00f3n, en profundidad, que ha de dar mucha gloria a Dios en su Iglesia, ya que intenta expandir por el mundo cen\u00e1culos de contemplaci\u00f3n, que la faciliten y la pongan al d\u00eda en lo accidental.<\/p>\n\n\n\n<p>No es ning\u00fan secreto afirmar que estamos atravesando una de las m\u00e1s hondas crisis, que ha conocido la historia. Yo dir\u00eda que nos hallamos en el puno medio entre dos eras; una, que se despide pugnando por mantener firmes sus normas, sus tradiciones seculares; y otra, que quiere abrirse paso a toda costa, renovando estructuras, cambiando costumbres y hasta, en algunos sectores, intentando poner en duda los dogmas m\u00e1s fundamentales. En este brusco choque entre ambas, me complace comprobar el equilibrio de la Obra <em>Amor y Cruz, <\/em>que en su adaptaci\u00f3n a los tiempos actuales mantiene lo sustancial y necesario. Parece que ha intuido lo que dijo Pablo VI en septiembre de 1968 y resulta la mejor defensa de la vida contemplativa, que se ha podido dar en la situaci\u00f3n actual.<\/p>\n\n\n\n<p>Dec\u00eda el Papa a los contemplativos: \u201cVuestra vocaci\u00f3n no es anacr\u00f3nica; vosotros no ocup\u00e1is en la Iglesia un puesto in\u00fatil, \u00a1M\u00e1s bien se os es debido! Somos Nos los que tomamos vuestra defensa, los que os hacemos la apolog\u00eda, es la misma Iglesia la que se pone de vuestra parte. Os lo repetimos con todo el coraz\u00f3n: la Iglesia os estima, la Iglesia os ama, la Iglesia os guarda a vosotros&#8230; Vuestra vocaci\u00f3n es por lo mismo tan hermosa en el concierto de alabanza, que la Iglesia eleva a Dios y a Jesucristo, su Se\u00f1or y Salvador, que si antes de ahora no existiera, deber\u00eda crearla, deber\u00eda inventarla\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Repetidas veces he estimulado a D. Jes\u00fas, de palabra y por escrito, en su paciente e incomprendida labor, pero indispensable para la santa Iglesia, que no lograr\u00e1 una renovaci\u00f3n que valga un ochavo, si no une sus manos con estas almas, que, como san Juan de la Cruz, han pose\u00eddo una mirada tan clarividente para ver y decir lo \u00fanico necesario; y por lo mismo, tan hondo surco han abierto en la Iglesia y se han convertido en ella en surtidor de agua cristalina que la fertiliza.<\/p>\n\n\n\n<p>El soplo del Esp\u00edritu Santo ha movido a D. Jes\u00fas Mart\u00ed en esta l\u00ednea a doblar a san Juan de la Cruz hoy. Lo hace, present\u00e1ndonos de momento el <em>C\u00e1ntico Espiritual,<\/em> maravilla de doctrina y poes\u00eda. San Juan de la Cruz fue un gran incomprendido en su tiempo y sigue siendo poco conocido en el nuestro. Esto es lo que duele al autor de este libro y no se queda en lamentos, sino que aporta su esfuerzo para ayudar a que salga del olvido y pueda ejercer un influjo mayor, que clarifique la fe de las almas.<\/p>\n\n\n\n<p>El Doctor de las nadas es exigente. As\u00ed se le ha presentado, pero creo que es menos conocido como Doctor del Amor. Pocas obras como el <em>C\u00e1ntico Espiritual<\/em>, que hunde sus ra\u00edces en el <em>Cantar de los Cantares<\/em> y en <em>Garcilaso<\/em>, celebran con tan sublimes acentos el amor de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida cristiana del Pueblo de Dios debe fundamentarse en una fe m\u00e1s s\u00f3lida, que sepa prescindir de las apoyaturas sensibles. San Juan de la Cruz aporta materiales firmes, cimentados sobre roca, para forjar hombres de temple. La teolog\u00eda moderna ha de contar m\u00e1s con el Doctor del Carmelo, tan sagaz conocedor de los senderos rumbo a la cumbre del monte, y gu\u00eda insustituible a la salida del laberinto de los apetitos hasta llegar a la uni\u00f3n con Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l ense\u00f1a a los hombres los caminos de la contemplaci\u00f3n: Por donde no sabes has de ir a donde no sabes. Caminos de oraci\u00f3n, que hay que escalar con \u00e1nimo esforzado y perseverante, sin desfallecimientos, y con el decidido prop\u00f3sito de dejarlo todo para llegar a poseerlo todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Me pregunto si hay alg\u00fan apostolado hoy m\u00e1s necesario en la Iglesia que despertar a los hombres a que adoren al Padre es esp\u00edritu y verdad. No hay otro m\u00e1s necesario, ni otro por otra parte, m\u00e1s preterido. Pero, sobre todo encarecimiento, el de promocionar a las almas ya entregadas y a Dios consagradas, a fin de que consigan esas altas cumbres de la uni\u00f3n m\u00edstica, que las conviertan en dep\u00f3sito escondido en el coraz\u00f3n de la monta\u00f1a, que alimenta sin cesar corrientes secretas que fecundan la geograf\u00eda del Cuerpo M\u00edstico y enriquecen su apostolado.<\/p>\n\n\n\n<p>El mundo de hoy acostumbra a medir el valor de las personas con el rasero de los frutos visibles, que aportan a la sociedad. En este sentido habr\u00eda que pensar que los treinta primeros a\u00f1os de la vida del Se\u00f1or no sirvieron para nada. Error funesto. Estos a\u00f1os de Jes\u00fas ejercieron en las almas la misma influencia santificadora que los dedicados a la vida activa. Su intensa y continua oraci\u00f3n, unida al sacrificio de cada d\u00eda, fueron raudales de gracia, que inundaron el mundo y le prepararon a la siembra de la semilla evang\u00e9lica.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n la Sant\u00edsima Virgen fue la gran contemplativa, que pas\u00f3 su vida oculta, sin aparecer en p\u00fablico, dedicada a guardar en su Coraz\u00f3n pur\u00edsimo las palabras brotadas de su divino Hijo. La oraci\u00f3n y el sacrificio de su existencia no pudieron menos de atraer torrentes de gracia sobre las almas. Nadie habr\u00e1 que se atreva a negar el fecundo apostolado de una vida toda de Dios consumida en el silencio y en la oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>San Jos\u00e9 sigui\u00f3 las huellas de la Sant\u00edsima Virgen, llevando intensa vida de contemplativo. Jam\u00e1s apareci\u00f3 en p\u00fablico para ejercer ministerio alguno, cuando tanta necesidad hab\u00eda de predicaci\u00f3n. Antes vivi\u00f3 oculto en el anonimato, trabajando intensamente en la obra que le confiara el Padre, sin escatimar sacrificio alguno, ofreciendo todo con coraz\u00f3n generoso y enamorado de Dios en beneficio de las almas.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos modelos son suficientes para explicar la fecundidad de la vida contemplativa, tambi\u00e9n en apariencia in\u00fatil, pero a los ojos de Dios de una trascendencia incomparable. Urge, pues, la llamada divina de despertar deseos de beber aguas claras de contemplaci\u00f3n amorosa y sabidur\u00eda. Es urgente el deber de esforzarnos por conseguir que sean muchas en n\u00famero las almas que lleguen a la estabilidad de paz y bien inmutable, que canta admirablemente san Juan de la Cruz en sus bell\u00edsimas estrofas. Sin olvidar que a esta paz y bien no se llega sin entrar m\u00e1s adentro, en la espesura de los dolores y tribulaciones. \u201c\u00bfOjal\u00e1 todos comprendieran \u2013dir\u00e9 con san Juan de la Cruz\u2013 que es imposible llegar a la espesura y sabidur\u00eda de las riquezas de Dios, que son de muchas maneras, sin entrar en la espesura del padecer de muchas maneras!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Bienvenido, pues, este libro nuevo de san Juan de la Cruz, que despierta ansias de desprendimiento y de deseos de los goces supremos de lo \u00fanico necesario. Libro nuevo, verdadera creaci\u00f3n, que mantiene el armaz\u00f3n intelectual de san Juan, conjug\u00e1ndolo con el aire nuevo de un soplo de inspiraci\u00f3n actual. S\u00f3lo un coraz\u00f3n y una pluma, si no gemelos a los de san Juan de la Cruz, llenos al menos de amor teologal, de sensibilidad y poes\u00eda, son capaces de llevar a cabo una empresa como la que inicia D. Jes\u00fas Mart\u00ed Ballester. Y estas dos cualidades se ensamblan en \u00e9l, pues el autor a quien presento, tiene sensibilidad de poeta y alma de gran delicadeza. Est\u00e1 providencialmente preparado para realizar esta obra, que \u00e9l ha emprendido con tan noble empe\u00f1o, cuyas metas \u00e9l mismo nos expone en su Introducci\u00f3n, luminosamente esclarecedora y que Dios con toda seguridad tiene que bendecir. Avalado, adem\u00e1s este nuevo autor del C\u00e1ntico Espiritual por serios estudios y formaci\u00f3n intelectual en Valencia y Salamanca, un tiempo profesor, y con una larga experiencia pastoral desde su juventud, Arcipreste de una importante parroquia a los veintisiete a\u00f1os, ha seguido en ininterrumpido trabajo personal y ministerial de sacerdote. En las varias parroquias que ha regentado, su paso ha dejado no s\u00f3lo iglesias reconstruidas con abnegado celo, sino sobre todo revitalizaci\u00f3n y nuevos impulsos de vida cristiana con florecimiento de vocaciones religiosas y sacerdotales.<\/p>\n\n\n\n<p>Director de innumerables tandas de Ejercicios espirituales en las di\u00f3cesis de Valencia, Barcelona. Madrid, Salamanca, Tortosa, Segorbe, Cuenca, Murcia y Albacete, posee un largo conocimiento de conductor de almas. Sabe por experiencia el gran provecho que el estudio del gran santo Carmelita ha causado en tantas almas. Y su ardiente pluma, que ha colaborado en m\u00faltiples revistas religiosas, ha encontrado tiempo, en medio de su actividad apost\u00f3lica, para esta feliz, oportuna y prometedora actualizaci\u00f3n del sumo Doctor castellano. Doctor, a quien \u2013\u00a1ojal\u00e1 lo consiga este libro!\u2013 tendr\u00edan que acudir tantos esp\u00edritus de hoy, que viven el misterio de su fe y de su apostolado entre tantas sacudidas y sutiles asedios, para que se animaran a llegar a la primavera, a la libertad filial y al amplio horizonte de la alegr\u00eda espiritual. Para que se prepararan a caminar a la vida eterna.<\/p>\n\n\n\n<p>Espl\u00e9ndida meta la que deseo para este libro: Que colabore a realizar con el Esp\u00edritu Santo almas consumadas en el amor cristiano, que aceleren la llegada del Reino y lleven a plenitud el ideal, que Dios traz\u00f3 para el hombre, pues para este fin de amor lo cre\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Toledo, mayo de 1977.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pr\u00f3logo para la obra publicada por Jes\u00fas Mart\u00ed Ballester con el mismo titulo, 1997. Dif\u00edcil trabajo, pero util\u00edsimo, el que se ha impuesto este gran sacerdote, que es D. 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