{"id":1444,"date":"2024-09-30T22:51:51","date_gmt":"2024-09-30T20:51:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1444"},"modified":"2024-09-30T22:51:52","modified_gmt":"2024-09-30T20:51:52","password":"","slug":"diez-dominicos-martires-de-la-fe","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/diez-dominicos-martires-de-la-fe\/","title":{"rendered":"Diez dominicos, m\u00e1rtires de la fe"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Pr\u00f3logo a la obra del P. Felipe Castro, O.P., titulada \u00abDiez testigos de la fe\u00bb, 1991.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo puedo definirlo yo. No tengo autoridad para ello. Es determinaci\u00f3n que corresponde a la Santa Madre Iglesia, y al juicio de ella lo someto. Pero hay muchos hechos, que revelan paladinamente que nuestros religiosos, como los trece obispos, como miles de sacerdotes, religiosos, religiosas y seglares fueron asesinados s\u00f3lo y \u00fanicamente <em>\u201cin odium fidei\u201d<\/em>, por odio a la fe.<\/p>\n\n\n\n<p>Con estas palabras inicia el cap\u00edtulo preliminar de su obra <em>Diez testigos de la fe<\/em> el P. Felipe M\u00aa Castro, O.P., vallisoletano de pura cepa, antiguo seminarista del Seminario diocesano de Palencia, y desde los 18 a\u00f1os dominico de cuerpo entero; y yo me sumo al trabajo con sumo gusto, haciendo la presentaci\u00f3n del mismo. Pienso, como lo han interpretado los dos prestigiosos censores de la obra, que se trata de \u201cun trabajo del mayor inter\u00e9s tanto por el tema en s\u00ed, como por la exposici\u00f3n que del mismo se hace\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha hablado mucho de lo ocurrido en aquellos a\u00f1os terribles de 1936 a 1939 en Espa\u00f1a. El mismo P. Felipe M\u00aa Castro, a instancias del Provincial de los Dominicos entonces, M.R.P. Fr. Tomas Perancho O.P., termin\u00f3 y public\u00f3 el libro <em>M\u00e1rtires dominicos de la cruzada espa\u00f1ola,<\/em> que dej\u00f3 sin acabar el famoso P. Luis Alonso Getino, O.P. Otros sacerdotes, religiosos y religiosas han publicado tambi\u00e9n estudios, relat\u00e1ndonos el horrible calvario vivido por hermanos suyos en religi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero&#8230; \u00bfest\u00e1 todo dicho? Por supuesto que no. Queda mucha tarea por hacer y quedan muchas cosas por contar, como puede ser la de presentar a los cristianos de hoy, y a los que nos sigan, ejemplos vivos e incuestionables de firmeza en la fe y de fidelidad al amor al Evangelio. Tambi\u00e9n hoy necesitamos verdaderas vivencias de fe y de religi\u00f3n, testimonios vivos de fidelidad a Cristo y a su Santa Iglesia, y ello lo tenemos inequ\u00edvocamente, en los miles de personas, que s\u00f3lo y \u00fanicamente por esta causa, dieron su vida en los a\u00f1os 1936 a 1939.<\/p>\n\n\n\n<p>El P. Felipe M\u00aa Castro O.P., convencido de ello, ha querido exponernos la ejemplaridad sobresaliente de alguno de sus hermanos en religi\u00f3n. Son 157 los dominicos, que fueron inmolados en aquel tremendo holocausto. De casi todos ellos ha llevado el Proceso de Beatificaci\u00f3n y Canonizaci\u00f3n, como vicepostulador, el P. Felipe. Para esta obra que tengo el gusto de presentar, ha elegido los diez dominicos asesinados en Asturias. Es el primero de los procesos de esta persecuci\u00f3n religiosa, que llev\u00f3 la Orden de Predicadores a Roma; constituye el martirio de estos diez religiosos un hecho extraordinariamente conmovedor; y piensa el P. Felipe que vale la pena poner en conocimiento de todos cuanto antes estas p\u00e1ginas gloriosas de la historia de la Iglesia y de la Orden en Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros nos felicitamos de esta aportaci\u00f3n, una obra que, como ha dicho alguien, \u201cest\u00e1 escrita con gran vigor narrativo\u201d, \u201ccuya lectura es deliciosa en contenido y en forma, produciendo un gozo inmenso tanta bondad y hero\u00edsmo en estos m\u00e1rtires\u201d; y en \u201cla que se trasluce un contacto vivo con fuentes inmediatas a los hechos, que se narran, y a las personas que los protagonizan\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por todo ello, al tiempo que felicitamos al P. Felipe M\u00aa Castro por tan encomiable trabajo, nos complace repetir las palabras de S.S. P\u00edo XI, en la audiencia concedida a 500 espa\u00f1oles, el 14 de septiembre de 1936, y despu\u00e9s de conocer el Papa las penalidades sufridas en zona roja: \u201cTodo esto es un esplendor de virtudes cristianas y sacerdotales, de hero\u00edsmos y de martirios; <em>verdaderos martirios en todo el sagrado y glorioso significado de la palabra\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>A nadie se ofende por recordar estos testimonios. Al contrario, todos podemos aprender mucho en nuestro propio beneficio y de la sociedad espa\u00f1ola. A nosotros en la Iglesia nos asiste el derecho y nos urge el deber de procurar la gloria de los que murieron, porque eran disc\u00edpulos de Cristo. Ellos ya hablaron y ahora no hacen otra cosa que alabar a Dios en el cielo. Sigue vivo el amor con que murieron. Nosotros no pensamos en el odio con que los mataron, aun cuando hayamos de narrar los hechos que sucedieron, para conocerlos y para meditar en los motivos que los produjeron.<\/p>\n\n\n\n<p>24 de junio de 1991<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pr\u00f3logo a la obra del P. Felipe Castro, O.P., titulada \u00abDiez testigos de la fe\u00bb, 1991. \u201cNo puedo definirlo yo. No tengo autoridad para ello. Es determinaci\u00f3n que corresponde a la Santa Madre Iglesia, y al juicio de ella lo someto. 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