{"id":1428,"date":"2024-09-29T23:19:47","date_gmt":"2024-09-29T21:19:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1428"},"modified":"2024-09-29T23:19:49","modified_gmt":"2024-09-29T21:19:49","password":"","slug":"la-mejor-espiritualidad-conforme-al-magisterio-pontificio","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/la-mejor-espiritualidad-conforme-al-magisterio-pontificio\/","title":{"rendered":"La mejor espiritualidad conforme al Magisterio Pontificio"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Pr\u00f3logo para la obra del P. Mariano Sevilla, S.I., titulada \u00abLa mejor espiritualidad conforme al Magisterio pontificio. Conferencias sobre el Sagrado Coraz\u00f3n\u00bb, Madrid 1986.<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo una honda satisfacci\u00f3n pastoral al poder presentar este libro a los lectores, que ser\u00e1n cada vez m\u00e1s numerosos a medida que se vaya conociendo.<\/p>\n\n\n\n<p>El autor es un benem\u00e9rito jesuita, el P. Sevilla, que durante toda su vida ha vivido y predicado la devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas con inmenso fruto en su apostolado, sobre todo entre sacerdotes y seminaristas.<\/p>\n\n\n\n<p>El libro tiene su mayor m\u00e9rito en la exposici\u00f3n que se hace de esta devoci\u00f3n, de modo totalmente conforme al Magisterio pontificio.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata de presentar una pr\u00e1ctica meramente piadosa, ni tampoco de recomendar una espiritualidad particular; se pretende exponer la doctrina de los Papas en lo relativo al culto del Coraz\u00f3n divino: enc\u00edclicas y cartas apost\u00f3licas son la gu\u00eda principal de la presente obra. Al mismo tiempo se quiere armonizar el culto al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas con las leg\u00edtimas exigencias de la vida moderna, para llegar a vivir cristianamente en el mundo de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Es un hecho lamentable que la devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas ha deca\u00eddo entre los fieles en los \u00faltimos a\u00f1os. Ya Pablo VI dec\u00eda el 6 de febrero de 1965, al tiempo que recomendaba esta excelente devoci\u00f3n: \u201cEste plan nos parece el m\u00e1s apto para que el culto al Sagrado Coraz\u00f3n, que, con tristeza lo decimos, ha deca\u00eddo en algunos, ya en adelante florezca m\u00e1s\u201d (<em>Investigabiles divitias Christi<\/em> 8).<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros creemos que este decaimiento se ha producido, porque se hab\u00eda dejado de instruir s\u00f3lidamente al pueblo, y se hab\u00eda llegado en no pocos casos a una pr\u00e1ctica rutinaria sin verdadero contenido b\u00edblico-teol\u00f3gico, alejada de las necesidades evang\u00e9licas del mundo de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>El medio m\u00e1s eficaz para salir al paso de la falta de instrucci\u00f3n del pueblo fiel es, sin duda, exponer la espiritualidad del Sagrado Coraz\u00f3n como lo hacen los Romanos Pont\u00edfices, que la fundamentan s\u00f3lidamente en la Escritura y en la Tradici\u00f3n, sin despreciar los valiosos elementos que aportan los santos, pregoneros de esta devoci\u00f3n. Y todo ello en el contexto de la vida moderna tan necesitada de espiritualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, creemos descubrir en la Iglesia de nuestros d\u00edas una consoladora vuelta al culto del Coraz\u00f3n de Cristo. Sacerdotes y laicos rivalizan hoy, a lo menos en ciertos ambientes, por conseguir una cr\u00edtica aut\u00e9ntica de esta espiritualidad. Pero \u00e9sta no se conseguir\u00e1 sin una renovaci\u00f3n de mentalidades y de costumbres, conforme a los deseos del Vaticano II; porque vivir la devoci\u00f3n no es solamente recitar unas preces piadosas, sino implantar un nuevo modo de vida con talante m\u00e1s evang\u00e9lico y m\u00e1s adaptado a las necesidades de nuestro tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>He aqu\u00ed otro objetivo del presente libro: Aprovechar el movimiento, que se observa en ciertos ambientes, de vuelta a la devoci\u00f3n; pero evitando toda desorientaci\u00f3n. Y fue precisamente Pablo VI el que en su Carta Apost\u00f3lica <em>Disserti interpretes<\/em> (25 de mayo de 1965) dijo unas palabras orientadoras a este prop\u00f3sito: Exhort\u00f3 a \u201cdifundir cada vez con m\u00e1s ardor el amor al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, y a que con sus palabras y con sus ejemplos muestren a todos que de esta devoci\u00f3n deben recibir su mayor aliento e impulso, tanto en la esperada renovaci\u00f3n de mentalidades y costumbres como en la mayor eficacia y vigor de las instituciones eclesiales que pide el Vaticano II\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El actual Pont\u00edfice ha hablado con gran estima y con mucha profundidad de la devoci\u00f3n que nos ocupa. El 4 de marzo de 1979, en su primera Carta enc\u00edclica, escribi\u00f3 una frase que pasar\u00e1 a la historia de la devoci\u00f3n: \u201cLa redenci\u00f3n del mundo \u2013ese misterio tremendo del amor, en el que la creaci\u00f3n es renovada\u2013 es en su ra\u00edz m\u00e1s profunda la plenitud de la justicia en un coraz\u00f3n humano: el Coraz\u00f3n del Hijo Primog\u00e9nito, para que pueda hacerse justicia en los corazones de muchos hombres, los cuales precisamente en el Hijo Primog\u00e9nito han sido predestinados desde la eternidad a ser hijos de Dios y llamados a la gracia, llamados al amor\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No fue casual tratar tan profundamente del Coraz\u00f3n de Cristo en la <em>Redemptor hominis<\/em>. Hac\u00eda escasamente tres meses que hab\u00eda expuesto, en lo que se hab\u00eda llamado una mini-enc\u00edclica, en la audiencia general del 20 de junio de 1979, todo lo referente al culto del Divino Coraz\u00f3n, \u201cde aquel Coraz\u00f3n \u2013son sus palabras\u2013, que le hab\u00eda hablado desde su edad juvenil\u201d. Hoy \u2013podemos a\u00f1adir nosotros\u2013 ese Coraz\u00f3n sigue siendo su encanto en la edad madura, pues dec\u00eda el 25 de junio de 1982, tambi\u00e9n en una audiencia p\u00fablica, en la Plaza de San Pedro: \u201cVuestro af\u00e1n de dar a conocer y amar el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas es hoy m\u00e1s preciso que nunca para la Iglesia. Y son de particular agrado del Padre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pudi\u00e9ramos citar innumerables textos de Juan Pablo II, puesto que es, a juicio de los expertos, el Papa que m\u00e1s veces ha hablado del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas; pero baste para terminar, citar lo que dijo en la <em>Dives in misericordia<\/em>: \u201cLa Iglesia parece profesar de manera particular la misericordia de Dios y venerarla dirigi\u00e9ndose al Coraz\u00f3n de Cristo\u201d. (Noviembre de 1980. Primer domingo de Adviento. D\u00eda 30).<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n nosotros exhortamos vivamente a nuestros diocesanos a vivir esta devoci\u00f3n, y por eso les proponemos la lectura de este nuevo libro, en el que con claridad y profundidad se propone el culto al Divino Coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos de notar que, aunque la obra va dirigida a toda clase de fieles, se piensa a lo largo de toda ella, en la juventud de manera preferente. Antes de comenzarla, se acudi\u00f3 a un grupo de j\u00f3venes entusiastas de esta espiritualidad y se les propuso una larga lista de temas relativos al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. Hasta 150 fueron los t\u00edtulos de conferencias que se les propusieron, de los cuales deber\u00edan escoger solamente 25, sin convenirse previamente. El resultado fue maravilloso, pues coincidieron en muchos de ellos. A base de estos 25 temas se ha redactado todo el libro.<\/p>\n\n\n\n<p>Toda la materia va repartida en cuatro partes. De las cuales la primera se ocupa de la definici\u00f3n de la devoci\u00f3n, que creemos queda perfectamente declarada, pues se resume en ella las 30 definiciones que en un principio se propusieron.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda parte trata del Evangelio visto a la luz del misterio del Coraz\u00f3n de Cristo, seg\u00fan aquella frase feliz de la <em>Haurietis aquas<\/em>, que afirma ser el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas \u201cla m\u00edstica escala para subir al abrazo de Dios nuestro Salvador\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En la tercera parte se afirma que todas las estructuras del mundo de hoy pueden ser influidas y transformadas por la espiritualidad que nos ocupa.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, se dedican varias conferencias a la vida consagrada bajo el influjo de esta espiritualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque como hemos indicado, no se desarrollaron los 150 temas propuestos en un principio, pero se ha procurado aludir a la mayor parte de ellos en el curso de toda la obra; y creemos que se llega f\u00e1cilmente a la conclusi\u00f3n de que \u201cla devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas es el resumen de toda la religi\u00f3n y la norma de vida m\u00e1s perfecta\u201d, como afirm\u00f3 P\u00edo XI en la <em>Miserentissimus Redemptor<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los distintos cap\u00edtulos se intitulan conferencias, pero la mente del autor es que lleguen a ser verdaderas vivencias. Por eso se recomienda que m\u00e1s que una serie de charlas, se organice un cursillo en el cual, a modo de unos Ejercicios Espirituales al estilo ignaciano, se medite toda la materia propuesta con la seriedad y la profundidad con que se procede en la experiencia de san Ignacio.<\/p>\n\n\n\n<p>A primera vista, pudiera parecer que los temas no tienen una perfecta unidad, pues al ser escogidos entre otros muchos, se desconectan entre s\u00ed; pero la desarmon\u00eda es aparente, pues al terminar todo el curso, se saca una idea completa y en cierto modo exhaustiva de lo que es la devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, que pudi\u00e9ramos afirmar que es <em>el Evangelio vivido hoy en sus ra\u00edces m\u00e1s profundas a la luz del misterio de Cristo, tal como lo ense\u00f1a y lo presenta la Iglesia en sus documentos oficiales<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos tambi\u00e9n en el libro una clara alusi\u00f3n a la Fraternidad Sacerdotal del Coraz\u00f3n de Cristo, recientemente erigida en nuestra Di\u00f3cesis (11 de enero de 1985); y aparece en la obra el deseo de que estas ideas tan fecundas y tan actuales se usen como el ideario asc\u00e9tico-m\u00edstico de estos sacerdotes diocesanos, que arden en ansias de caridad pastoral, y desean valerse de la espiritualidad del Sagrado Coraz\u00f3n, para hacer m\u00e1s fecundo su apostolado. Creemos que un grupo de sacerdotes bien formados en el Presbiterio Diocesano puede ejercer una gran influencia en orden a promover el culto al Sacrat\u00edsimo Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, que ojal\u00e1 se vea florecer esplendorosamente en nuestra Di\u00f3cesis, de manera especial entre los sacerdotes y seminaristas.<\/p>\n\n\n\n<p>De poner en pr\u00e1ctica todas las saludables recomendaciones, que de la devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n se hacen en la presente obra, conseguiremos, ayudados siempre de la divina gracia, un verdadero culto al amor divino-humano de Cristo, simbolizado en su Coraz\u00f3n, y una mayor eficacia en la caridad con nuestros hermanos los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>Dijo P\u00edo XII que \u201cesta devoci\u00f3n no es otra cosa que la entrega afectuos\u00edsima a Cristo en toda su amplitud, desde su amor increado hasta las palpitaciones de su amor humano creado, que son como ondas patentes y visibles trasladadas a nosotros desde el mar inmenso de aquel amor\u201d. Y la oraci\u00f3n despu\u00e9s de la comuni\u00f3n, en la Festividad del Sacrat\u00edsimo Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, nos hace pedir al Se\u00f1or que \u201ceste sacramento de su amor encienda en nosotros el fuego de la caridad, que nos mueva a unirnos m\u00e1s a Cristo y a reconocerle presente en los hermanos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Amor a Dios y a nuestros hermanos es la suma de la Ley, que se realiza de modo admirable en la pr\u00e1ctica de la devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, tal como la exponen los Sumos Pont\u00edfices en sus documentos oficiales.<\/p>\n\n\n\n<p>El ap\u00f3stol de Cristo, que quiera dar en el mundo testimonio de su fe y trabajar por el Reino de Dios en la tierra, encontrar\u00e1 en la devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, bien de su alma, las m\u00e1s generosas decisiones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pr\u00f3logo para la obra del P. 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