{"id":1398,"date":"2024-09-29T23:09:13","date_gmt":"2024-09-29T21:09:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1398"},"modified":"2024-09-29T23:09:14","modified_gmt":"2024-09-29T21:09:14","password":"","slug":"de-la-oracion-al-apostolado","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/de-la-oracion-al-apostolado\/","title":{"rendered":"De la oraci\u00f3n al apostolado"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Carta-pr\u00f3logo dirigida a los Operarios del Reino de Cristo, presentando el \u00abOracional Rio de Luz\u00bb, 1982.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos Operarios del Reino de Cristo:<\/p>\n\n\n\n<p>Escribo estas palabras hoy, Jueves Santo de 1982, con el deseo de que sirvan de \u201cpr\u00f3logo\u201d al <em>Oracional R\u00edo de Luz<\/em>, que me hab\u00e9is presentado para su inmediata impresi\u00f3n y publicaci\u00f3n. Pero, \u00bfacaso necesita de pr\u00f3logo un libro, al que precede la preciosa introducci\u00f3n que lleva, tan s\u00f3lidamente hecha y tan suficientemente explicativa?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Espiritualidad<\/h2>\n\n\n\n<p>Vosotros me dais la respuesta, queridos Operarios del Reino de Cristo. Hace a\u00f1os que os recib\u00ed en nuestro Seminario de Toledo. Con el esfuerzo abnegado y generoso de todos, vais dando pasos que son bendecidos por Dios. Vuestra casa de Ol\u00edas del Rey se ha convertido ya en Seminario propio, de donde vais y ven\u00eds por los diversos lugares de la Di\u00f3cesis, dando lo mucho que ten\u00e9is y recibiendo lo que podemos ofreceros. Os contemplo con esperanza y con gozo de mi coraz\u00f3n sacerdotal. Vuestra Obra est\u00e1 ya dando frutos y los dar\u00e1 cada vez con mayor abundancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero necesit\u00e1is de una espiritualidad robusta para vivir, como se necesita del ox\u00edgeno para respirar. Y no habr\u00e1 espiritualidad sin oraci\u00f3n. No puede haberla. Habr\u00eda, a lo sumo, un espiritualismo fr\u00e1gil, una vaga e inconsistente aspiraci\u00f3n a ciertos valores de la vida cristiana, un anhelo rom\u00e1ntico de vida evang\u00e9lica sin Evangelio y sin Cristo. La espiritualidad cristiana es asimilaci\u00f3n del esp\u00edritu de Cristo, imitaci\u00f3n de su vida y ejemplos, desarrollo gradual de las virtudes que \u00c9l nos ense\u00f1\u00f3 y nos mand\u00f3 practicar. No puede darse sin una fe, una esperanza y una caridad hacia Dios y el pr\u00f3jimo continuamente cultivadas con la oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Espiritualidad propia<\/h2>\n\n\n\n<p>Vosotros, adem\u00e1s, constitu\u00eds una Confraternidad inicialmente aprobada por la Iglesia, todav\u00eda a escala diocesana, que se propone realizar un trabajo sacerdotal singular y espec\u00edfico, con matices propios dentro de la inagotable riqueza de lo que es el don y la consagraci\u00f3n sacerdotal. As\u00ed ha sido discernido y aprobado el carisma, que para el bien de toda la Iglesia os ha sido concedido. Los prop\u00f3sitos que os animan de servicio al Reino de Cristo en este mundo, son respuesta particular a una particular llamada. Es lo que ha sucedido siempre en el desarrollo hist\u00f3rico del Reino. La Iglesia santa se abre al soplo vivificador del Esp\u00edritu y ofrece cada d\u00eda un poco m\u00e1s de la sangre y agua de su coraz\u00f3n, a imitaci\u00f3n de Cristo en la cruz, para apagar la sed de verdad y de amor que sufren los hombres. As\u00ed han surgido tantas obras, instituciones y movimientos que, coincidiendo en lo fundamental, se diversifican en la direcci\u00f3n, el rumbo y el estilo, contribuyendo todos a hacer m\u00e1s armoniosa la gran sinfon\u00eda, que canta sin cesar la Esposa de Cristo en la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Vuestra espiritualidad es \u201ctrinitaria, cristoc\u00e9ntrica, eclesial y mariana, simbolizada en la imagen b\u00edblica de Templo vivo (<em>Lumen Gentium<\/em> 6d; 1P 2, 5), y contenida en el Mensaje de Santa Mar\u00eda de Guadalupe\u201d (De la Presentaci\u00f3n que acompa\u00f1a a este Oracional). Vuestro apostolado sacerdotal ha de realizarse mediante la vida en com\u00fan. Vuestros campos de trabajo ser\u00e1n los que os conf\u00eden los obispos de la Iglesia, preferentemente los m\u00e1s pobres y sencillos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo mismo, necesit\u00e1is de una experiencia de oraci\u00f3n, una pr\u00e1ctica de oraci\u00f3n, una vida de oraci\u00f3n, en una palabra, \u00edntima, profunda, f\u00e1cil, abundante. La oraci\u00f3n lit\u00fargica, de la Iglesia, ser\u00e1 lo primero que hab\u00e9is de cuidar. Pero junto a ella, la oraci\u00f3n personal, privada o comunitaria, debe merecer vuestra estimaci\u00f3n fervorosa e ininterrumpida. Y junto a la oraci\u00f3n mental, las oraciones vocales aprobadas por la Iglesia, tan llenas de luz y de est\u00edmulo, tan ricas y acomodadas a las necesidades del alma, tan aptas para la compenetraci\u00f3n gozosa del Pastor y de la grey, tan f\u00e1ciles para remediar la fatiga y el cansancio, tan provechosas para que no se consuma est\u00e9rilmente el aceite de nuestra humilde l\u00e1mpara, que ha de estar siempre encendida. He ah\u00ed por qu\u00e9 estimo <em>util\u00edsimo<\/em> este elenco de oraciones que aparecen en vuestro <em>Oracional R\u00edo de Luz<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Estoy deseando verlo editado, tenerlo sobre mi mesa y en mi capilla, utilizarlo, darlo a conocer.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">De la oraci\u00f3n al apostolado<\/h2>\n\n\n\n<p>Se edita este libro, cuando estamos celebrando el IV Centenario del a\u00f1o de la muerte de Santa Teresa de Jes\u00fas, maestra incomparable de oraci\u00f3n. No puedo menos de referirme a este hecho de tanta significaci\u00f3n. Porque vosotros form\u00e1is una Confraternidad para realizar del mejor modo posible un apostolado sacerdotal activo e incansable. Santa Teresa era un alma apost\u00f3lica encendida y vibrante. Su trato de amistad con Cristo en la oraci\u00f3n hizo que vivieran con intensidad creciente sus intereses, la gloria del Padre y la salvaci\u00f3n de los hombres: \u201cQue vaya siempre adelante la honra y gloria de su Hijo y el aumento de la Iglesia cat\u00f3lica\u201d<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>. As\u00ed de sencillo y terminante. Es lo que vosotros afirm\u00e1is con otro lenguaje, cuando dec\u00eds que quer\u00e9is servir al Reino de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya sab\u00e9is el camino. No hay otro. Para prestar con fidelidad y constancia ese servicio, hay que tratar mucho con \u00c9l, en oraci\u00f3n de alabanza, de s\u00faplica y de contemplaci\u00f3n. Entonces la amistad con \u00c9l se consolida y se fortalece cada vez m\u00e1s, y ya nada ni nadie nos separa de esa fuerza interior, que nos har\u00e1 consumirnos en un apostolado incansable y aut\u00e9ntico.<\/p>\n\n\n\n<p>El <em>Oracional R\u00edo de Luz<\/em> no lo es todo. Es un auxilio, un instrumento. Os ayudar\u00e1 a vivir en el amor a Dios. Y este amor crecer\u00e1. Y desear\u00e9is mayor uni\u00f3n. Y aumentar\u00e1 sin cesar, como en Santa Teresa, el ansia de que Cristo sea m\u00e1s conocido y m\u00e1s amado.<\/p>\n\n\n\n<p>Toledo, Jueves Santo de 1982.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> <em>Moradas cuartas, <\/em>cap. 1, n. 7.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carta-pr\u00f3logo dirigida a los Operarios del Reino de Cristo, presentando el \u00abOracional Rio de Luz\u00bb, 1982. 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