{"id":1388,"date":"2024-09-29T23:01:54","date_gmt":"2024-09-29T21:01:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1388"},"modified":"2024-09-29T23:01:55","modified_gmt":"2024-09-29T21:01:55","password":"","slug":"como-era-la-iglesia-primitiva","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/como-era-la-iglesia-primitiva\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo era la Iglesia primitiva"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Pr\u00f3logo para la obra del P. Jos\u00e9 Antonio de Sobrino, S.I., titulada \u00abAs\u00ed era la Iglesia primitiva\u00bb, 1986.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 necesitado nuestro mundo, cada vez m\u00e1s, de escuchar la Palabra de Dios. De tal manera se multiplican y difunden las palabras humanas, frecuentemente parciales y aun a veces equivocadas, que se hace cada d\u00eda m\u00e1s apremiante que los hombres, y en particular los cristianos, se acerquen a leer y escuchar la Palabra de Dios, que nos dijo, por boca de Jes\u00fas, que \u00e9l mismo era el Camino, la Verdad y la Vida. Nos atrever\u00edamos a decir que en la topograf\u00eda humana hay una multitud tan confusa de direcciones, que cada vez se hace m\u00e1s dif\u00edcil encontrar el camino de la paz y del amor.<\/p>\n\n\n\n<p>El libro que hoy nos presenta el P. Sobrino es una aportaci\u00f3n valiosa a la Verdad hecha Camino en <em>la vida primitiva de la Iglesia<\/em>. En medio de nuestro af\u00e1n continuo de cambio y de novedades, se hace tambi\u00e9n necesario mirar al pasado de nuestros or\u00edgenes cristianos, porque en ellos se nos ofrecen verdades y experiencias muy valiosas. Porque nuestro mundo, que a veces parad\u00f3jicamente se inmoviliza y avejenta, necesita el ejemplo de una Iglesia joven, que empezaba a caminar por el mundo, conducida por los Ap\u00f3stoles, porque eran a la vez amigos de Jes\u00fas y portadores de su palabra.<\/p>\n\n\n\n<p>Para los que hayan le\u00eddo <em>As\u00ed fue Jes\u00fas<\/em> de este mismo autor, la presente obra es como una continuaci\u00f3n de la primera, por tanto se mueve en la misma l\u00ednea de invitar a la reflexi\u00f3n y proporcionar un rico material informativo, que nos acerca al mundo helen\u00edstico, donde se hallan algunas ra\u00edces de nuestra cultura. La lectura de sus p\u00e1ginas nos permite acompa\u00f1ar a una Iglesia que aprend\u00eda a dar sus primeros pasos por el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los pastores nos alegramos de disponer de este libro, que no s\u00f3lo ser\u00e1 lectura provechosa para la familia, sino material homil\u00e9tico para la predicaci\u00f3n. El libro, en una palabra, une \u201cla fidelidad en el contenido con una expresi\u00f3n en el modo de pensar y de hablar de nuestro tiempo\u201d, como dec\u00eda el Santo Padre en su mensaje a los te\u00f3logos espa\u00f1oles en la Universidad Pontificia de Salamanca.<\/p>\n\n\n\n<p>Noble empe\u00f1o, al que todos debemos servir sin fatiga en el necesario di\u00e1logo con la cultura y los hombres de hoy, que tantas veces buscan a Dios aun sin saberlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Mayo de 1986.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pr\u00f3logo para la obra del P. Jos\u00e9 Antonio de Sobrino, S.I., titulada \u00abAs\u00ed era la Iglesia primitiva\u00bb, 1986. Est\u00e1 necesitado nuestro mundo, cada vez m\u00e1s, de escuchar la Palabra de Dios. De tal manera se multiplican y difunden las palabras humanas, frecuentemente parciales y aun a veces equivocadas, que se hace cada d\u00eda m\u00e1s apremiante [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[26,75],"doc_tag":[],"class_list":["post-1388","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-la-iglesia","doc_category-prologos"],"year_month":"2026-04","word_count":433,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. Webmaster","author_nicename":"currante","author_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/author\/currante\/"},"doc_category_info":[{"term_name":"La Iglesia","term_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs-category\/la-iglesia\/"},{"term_name":"Pr\u00f3logos","term_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs-category\/prologos\/"}],"doc_tag_info":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1388","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/docs"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1388"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1388\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1389,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1388\/revisions\/1389"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1388"}],"wp:term":[{"taxonomy":"doc_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_category?post=1388"},{"taxonomy":"doc_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_tag?post=1388"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}