{"id":1380,"date":"2024-09-29T22:59:07","date_gmt":"2024-09-29T20:59:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1380"},"modified":"2024-09-29T22:59:08","modified_gmt":"2024-09-29T20:59:08","password":"","slug":"el-magisterio-de-pablo-vi","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/el-magisterio-de-pablo-vi\/","title":{"rendered":"El magisterio de Pablo VI"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Carta-pr\u00f3logo del libro del P. Jos\u00e9 Mar\u00eda Pil\u00f3n, S.I., titulado \u00abA\u00f1o Santo en Pablo VI\u00bb, 1975.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Toledo, 16 enero 1975<br>R.P. Jos\u00e9 Mar\u00eda Pil\u00f3n, S.I.<br>Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mucho le agradezco la atenci\u00f3n, que ha tenido conmigo, al enviarme un ejemplar fotografiado de la interesante obra, que ha preparado, y que es tan oportuna y \u00fatil en estos momentos: <em>A\u00f1o Santo en Pablo VI.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo lo que sea desentra\u00f1ar y ponderar, difundir y poner al alcance de los fieles las ense\u00f1anzas de nuestro Santo Padre es algo que sin duda merece las m\u00e1s sinceras alabanzas. Entre esas ense\u00f1anzas tienen evidentemente un atractivo particular las vertidas en las famosas catequesis de los mi\u00e9rcoles, dirigidas de una manera muy directa al Pueblo de Dios, y por tanto sencillas, asequibles, pero tambi\u00e9n riqu\u00edsimas en su tem\u00e1tica y en su contenido doctrinal. Vd., adem\u00e1s, se ha fijado muy concretamente en las catequesis pontificias, que dicen relaci\u00f3n con el A\u00f1o Santo, que acabamos de celebrar en nuestras Iglesias locales, y que hace unas semanas ha sido abierto en Roma para toda la Iglesia universal. Son muchas, y en ellas Pablo VI nos revela claramente lo que quiere sea este A\u00f1o Santo, y las grandes esperanzas que tiene en \u00e9l cifradas. Efectivamente, la finalidad primaria de esta celebraci\u00f3n espiritual y penitencial \u2013nos dice en su recient\u00edsima Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica <em>Paterna benevolentia<\/em>, del 8 de diciembre \u00faltimo\u2013 es \u201cla reconciliaci\u00f3n, que fundada sobre la conversi\u00f3n a Dios y sobre la renovaci\u00f3n interior del hombre, logre sanar las rupturas y los des\u00f3rdenes, que sufre hoy la humanidad y la misma comunidad eclesial\u201d<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>. Libros como el suyo contribuir\u00e1n al conseguimiento de objetivo pastoral tan ambicioso, pero tan necesario el d\u00eda de hoy, al descubrir a los fieles las intenciones del Papa, y al ofrecerles sus ense\u00f1anzas brevemente comentadas y hechas un cuerpo de doctrina, que todos pueden captar y saborear f\u00e1cilmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ciertamente que nuestro coraz\u00f3n rebosa de gratitud al Se\u00f1or, cuando reflexionamos sobre los grandes Pont\u00edfices, que ha dado a su Iglesia en estos \u00faltimos tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">P\u00edo XI fue un Papa extraordinario, tanto por su clarividencia en tantas cosas, que se han demostrado transcendentales y fecund\u00edsimas, como por su celo y su fortaleza espiritual para defender la libertad de la Iglesia de los totalitarismo de su \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">P\u00edo XII ha dejado un recuerdo, que se prolongar\u00e1 glorioso en los siglos, ha dicho su inmediato Sucesor en ocasi\u00f3n solemne. Y a\u00f1ad\u00eda la raz\u00f3n: \u201cSu m\u00e9rito es ante todo ese su anuncio tempestivo, apropiado y profundo de la verdad evang\u00e9lica, a trav\u00e9s de cuyos rayos P\u00edo XII recogi\u00f3 todas las manifestaciones del ingenio humano, situ\u00e1ndolas en el fulgor de la eterna verdad, que se resumen en Cristo\u201d<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>. Y en su Mensaje de Navidad, evocando los 19 radiomensajes del Pastor Ang\u00e9lico y los tesoros de sabidur\u00eda contenidos en los 20 vol\u00famenes de sus discursos y documentos, no dudaba en afirmar: \u201cAdmirable actividad doctrinal y pastoral, que asegura el nombre de P\u00edo XII en la posteridad. Aun por encima de toda declaraci\u00f3n oficial, que todav\u00eda ser\u00eda prematura, bien conviene a la memoria bendita del Pont\u00edfice de nuestra era afortunada el triple t\u00edtulo de <em>Doctor optimus,<\/em> <em>Ecclesiae sanctae lumen, Divinae legis amator,<\/em> Doctor \u00f3ptimo, Luz de la santa Iglesia, Amador de la ley divina\u201d<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Juan XXIII era recordado por el Papa Montini, en su primer mensaje al mundo, con una piedad agradecida y emocionada: \u201cHa sabido \u2013dec\u00eda\u2013 llegar al coraz\u00f3n de los hombres, incluso a los m\u00e1s alejados, por su incesante solicitud, su bondad sincera y activa y sobre todo para con los humildes, por el car\u00e1cter eminentemente pastoral de su acci\u00f3n, cualidades estas a las que se a\u00f1ad\u00eda el encanto particular de los dones humanos de su gran coraz\u00f3n\u201d<a href=\"#sdfootnote4sym\" id=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con todo, Pablo VI, formado en la escuela de P\u00edo XI, P\u00edo XII y Juan XXIII, parece ser el Papa que necesitaba la Iglesia en este per\u00edodo dif\u00edcil de su historia; y por ello, providencialmente, recoge quiz\u00e1s en su excepcional personalidad lo mejor de sus predecesores. Su indudable fortaleza de alma recuerda a P\u00edo XI; su inteligencia pr\u00f3cer y su capacidad inexhausta de trabajo, al servicio de un celo ardiente, a P\u00edo XII; su bondad, su sonrisa, sus actitudes abiertas, su vivo universalismo, su eficaz y profundo ecumenismo, a Juan XXIII.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Maravillosas esa s\u00edntesis y esa prodigiosa continuidad de tres pontificados, en las que estamos viviendo tan intensamente, a trav\u00e9s de unos hechos de vida enormemente significativos, y de un Magisterio luminoso y dens\u00edsimo, que nos abruma por sus proporciones, pero que nos vitaliza por su calidad superior y por su aliento sobrenatural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llamar la atenci\u00f3n sobre la figura espiritualizada de Pablo VI, y sobre ese su magn\u00edfico y general\u00edsimo Magisterio; difundirlo ampliamente, ponerle al alcance de los fieles, ayudar a comprenderle, a gustarle, a vivirle, es algo sumamente meritorio, y que, insisto, no merece m\u00e1s que muy cordiales encomios. Vd., Padre, hace todo eso con su libro <em>A\u00f1o Santo de Pablo VI<\/em>, y tiene los m\u00edos sinceros y entusiastas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, a partir de la \u00faltima catequesis del Papa, de que Vd. se hace eco, y en el desarrollo del A\u00f1o Santo universal, que ya estamos celebrando, se han producido y se producir\u00e1n sin cesar nuevas intervenciones y sumamente importantes de Pablo VI. An\u00edmese a recogerlas y a ofrec\u00e9rselas a los fieles de Madrid en una nueva serie de conferencias primero, y a los de toda Espa\u00f1a en un nuevo volumen, que ampl\u00ede el presente y nos d\u00e9 a todos una idea completa del \u201cA\u00f1o Santo de Pablo VI\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiera el Se\u00f1or y su Bendita Madre hacer muy fructuoso su trabajo y darle una gran fecundidad apost\u00f3lica. Yo, por mi parte, le bendigo a Vd. y a su benem\u00e9rita labor muy de coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> <em>Ecclesia,<\/em> 4 de enero de 1975, p. 9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> AAS 50 [1958] 917: Cf. <em>Ecclesia,<\/em> 6 de diciembre de 1968, p. 8.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> AAS 51 [1959] 8: Cf. <em>Ecclesia,<\/em> 3 de enero de 1959, p. 6.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote4anc\" id=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> AAS 55 [1963] 5: Cf. <em>Ecclesia,<\/em> 29 de junio de 1963, p. 19.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carta-pr\u00f3logo del libro del P. Jos\u00e9 Mar\u00eda Pil\u00f3n, S.I., titulado \u00abA\u00f1o Santo en Pablo VI\u00bb, 1975. Toledo, 16 enero 1975R.P. Jos\u00e9 Mar\u00eda Pil\u00f3n, S.I.Madrid. Mucho le agradezco la atenci\u00f3n, que ha tenido conmigo, al enviarme un ejemplar fotografiado de la interesante obra, que ha preparado, y que es tan oportuna y \u00fatil en estos momentos: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[28,75],"doc_tag":[],"class_list":["post-1380","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-el-papa","doc_category-prologos"],"year_month":"2026-05","word_count":1062,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. Webmaster","author_nicename":"currante","author_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/author\/currante\/"},"doc_category_info":[{"term_name":"El Papa","term_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs-category\/el-papa\/"},{"term_name":"Pr\u00f3logos","term_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs-category\/prologos\/"}],"doc_tag_info":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1380","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/docs"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1380"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1380\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1381,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1380\/revisions\/1381"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1380"}],"wp:term":[{"taxonomy":"doc_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_category?post=1380"},{"taxonomy":"doc_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_tag?post=1380"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}