{"id":1363,"date":"2024-09-29T22:49:20","date_gmt":"2024-09-29T20:49:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1363"},"modified":"2024-09-29T22:49:21","modified_gmt":"2024-09-29T20:49:21","password":"","slug":"el-canto-a-maria-en-la-poesia-espanola","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/el-canto-a-maria-en-la-poesia-espanola\/","title":{"rendered":"El canto a Mar\u00eda en la poes\u00eda espa\u00f1ola"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Pr\u00f3logo para la obra del Dr. Laurentino Herr\u00e1n \u00abLa Virgen Mar\u00eda en la poes\u00eda espa\u00f1ola\u00bb, 1988.<\/p>\n\n\n\n<p>Prologar un libro como el que el lector tiene en sus manos es tarea f\u00e1cil, y a la vez muy dif\u00edcil. F\u00e1cil, porque basta invitar a una lectura sosegada del mismo para que quien lo haga pueda captar enseguida la belleza de la obra; dif\u00edcil, porque poco m\u00e1s se puede decir que lo que el autor expone en esas admirables p\u00e1ginas, en que nos hace la presentaci\u00f3n del libro.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e9ame permitido, sin embargo, a\u00f1adir algo, que es precisamente lo que \u00e9l no puede decir. Hace muchos a\u00f1os que conozco a Laurentino Herr\u00e1n, el gran profesor de literatura en el Seminario de Palencia, donde muchas promociones de alumnos aprendieron bajo su magisterio el arte del an\u00e1lisis literario de autores y estilos diversos, desde los escritores primitivos de la lengua castellana a los modernos y contempor\u00e1neos. Ello hizo que los sacerdotes palentinos, que fueron alumnos suyos, se distinguieran m\u00e1s que otros de muchas di\u00f3cesis de Espa\u00f1a, por su buen decir y por su capacidad para escribir con elegancia y precisi\u00f3n. Y a nadie se le oculta lo que significa esta capacitaci\u00f3n en quienes, por su ministerio, tienen el deber de saber comunicar, de palabra y por escrito, un mensaje eterno de vida y de esperanza, que se nos ha dado precisamente para transmitirlo.<\/p>\n\n\n\n<p>A su vez, el alma sacerdotal de profesor, que se complac\u00eda en la est\u00e9tica del arte literario en todas sus expresiones, se orient\u00f3, bajo el impulso y devoci\u00f3n de su amor, hacia la reflexi\u00f3n y el estudio de la poes\u00eda religiosa, y m\u00e1s concretamente la de temas marianos. Como si tuviera cierto temor de quedarse prendido exclusivamente en el encanto de la pura belleza art\u00edstica, tan rica y fascinante para quien est\u00e9 dotado, como \u00e9l, de una sensibilidad muy viva, se dedic\u00f3 con preferencia a estudiar cuanto los poetas de habla espa\u00f1ola han ido escribiendo en loor de la Virgen Mar\u00eda a lo largo de los siglos.<\/p>\n\n\n\n<p>Miembro de la Sociedad Mariol\u00f3gica Espa\u00f1ola y de la Internacional desde hace muchos a\u00f1os, no ha habido ning\u00fan Congreso de estudios marianos en Europa o en Am\u00e9rica durante este tiempo en que no haya estado presente Laurentino Herr\u00e1n con alguna ponencia, fruto de su investigaci\u00f3n y estudio de alg\u00fan autor, principalmente alg\u00fan poeta, sobre el inagotable tema de la Virgen Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Ha sido la \u00e9poca en que ejerci\u00f3 la docencia en la c\u00e1tedra de Mariolog\u00eda en las Facultades Teol\u00f3gicas de Burgos y Navarra, a la vez que en su Seminario Diocesano. Se unieron en \u00e9l la labor rigurosa del te\u00f3logo y la fina percepci\u00f3n del cultivador del arte y de la est\u00e9tica, que encontraba en los mejores poetas de nuestra lengua, vertidos en la gracia de su inspiraci\u00f3n, los m\u00e1s altos conceptos de la teolog\u00eda mariana. \u00a1Cu\u00e1ntos hallazgos insospechados como fruto de su estudio paciente y su anhelo de buscador de bellezas en el ancho campo de lo que los poetas han sentido y han dicho en relaci\u00f3n con la Virgen Mar\u00eda como obsequio de su fe y su amor a la Madre de Dios!<\/p>\n\n\n\n<p>No es extra\u00f1o que, como fruto de su investigaci\u00f3n, llegara a recoger y ordenar un material riqu\u00edsimo, que, aunque parcialmente publicado en diversos art\u00edculos, esperaba ser ofrecido en su totalidad de manera sistem\u00e1tica. A ello le hemos animado cuantos conoc\u00edamos su ejemplar dedicaci\u00f3n a la literatura y teolog\u00eda marianas desde los tiempos, ya lejanos, en que siendo estudiante en la Universidad Pontificia de Comillas redactaba su tesis doctoral sobre la Mariolog\u00eda en el Beato Orozco, o manten\u00eda una relaci\u00f3n epistolar frecuente con Jos\u00e9 Mar\u00eda Pem\u00e1n y otros poetas.<\/p>\n\n\n\n<p>El presente libro es, pues, un aut\u00e9ntico trabajo de Mariolog\u00eda escrito por los poetas que el autor ha escogido, sin duda los de mayor calidad y m\u00e1s reconocido valor por su inspiraci\u00f3n, su estilo, y la forma interna y externa de sus composiciones en el tratamiento del tema. No es una antolog\u00eda o colecci\u00f3n de poemas de tema mariano, como las que se han publicado en diversas \u00e9pocas para alimentar la piedad y facilitar la instrucci\u00f3n religiosa en un \u00e1rea determinada. Tampoco recoge, porque ser\u00eda imposible, dadas las dimensiones oce\u00e1nicas que alcanzar\u00eda, el torrente de la poes\u00eda popular mariana elemental, con que el pueblo ha cantado a Mar\u00eda constantemente en todas las regiones de Espa\u00f1a y en todas las \u00e9pocas.<\/p>\n\n\n\n<p>Son poetas se\u00f1eros los que aqu\u00ed aparecen, muchos de ellos cumbres de la l\u00edrica espa\u00f1ola, que han sabido meditar, rezar y cantar. Sin ser ellos el pueblo, del pueblo han brotado y al pueblo han movido con su inspiraci\u00f3n. Con lo que ha venido a producirse esa conjunci\u00f3n de fe, alabanza y s\u00faplica a Mar\u00eda de los poetas que escribieron, y del pueblo, que supo escuchar y leer, mezclados los sentimientos de unos y otros en una sinfon\u00eda grandiosa a trav\u00e9s de la cual tantas veces supo manifestarse el sentido de la fe de un pueblo cat\u00f3lico, que expresaba con el lenguaje del arte y recib\u00eda e incorporaba a su sentir lo que su fe y su amor hac\u00edan escribir a unos y asimilar a otros con su devoci\u00f3n y piedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Al actuar as\u00ed, tanto los poetas como el pueblo compenetrado con ellos, era la Iglesia la que estaba presente, es decir, la gran familia del pueblo de los bautizados, que expresaba su fe bajo la gu\u00eda del Esp\u00edritu que da vida. El poeta descubre el secreto de la belleza, que \u00e9l capta al contemplar a Mar\u00eda; el pueblo siente esa belleza como algo que est\u00e1 reclamando su alma para vivirla mejor; y la Iglesia, madre del que canta y del que escucha, aprueba, bendice, y alienta. Estamos ante una de las m\u00e1s vivas manifestaciones de lo que Pablo VI llam\u00f3 la religi\u00f3n del pueblo, cuando habl\u00f3 de la religiosidad popular en su exhortaci\u00f3n <em>Evangelii nuntiandi<\/em> (n. 48).<\/p>\n\n\n\n<p>No hay motivo alguno para temer que la fantas\u00eda o el calor del sentimiento oscurezcan el contenido de la fe o suplanten el dato revelado. Al fin y al cabo, por mucho que digan los poetas y el pueblo que les sigue, se quedar\u00e1n cortos en su expresi\u00f3n, si se les comprara con lo que la misma Iglesia dice en su liturgia sobre la Virgen Madre de Cristo, cuando canta sus virtudes, pues s\u00f3lo la Iglesia sabe, mejor que el Dante o San Bernardo, alabarla adecuadamente, cuando se atreve a aplicar a Ella las inspiradas palabras, con que Dios habla de su propia Sabidur\u00eda<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Y no es ocioso a\u00f1adir, trat\u00e1ndose de poetas espa\u00f1oles, como los que en este libro aparecen, que su obra po\u00e9tica mariol\u00f3gica, ha sido, sin que ellos se lo propusieran, una manifestaci\u00f3n espl\u00e9ndida de lo que hoy llamamos inculturaci\u00f3n de lo religioso, promovida y exigida por el car\u00e1cter, las tradiciones y el modo de pensar y sentir de un pueblo. Ha sido este pueblo el que ha ayudado a ser as\u00ed a sus poetas, y han sido \u00e9stos a la vez los que han contribuido a que el pueblo creyente sea as\u00ed en sus manifestaciones de piedad mariana.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo cual, cualquier intento de reevangelizaci\u00f3n de ese pueblo en el momento actual, en que tan afanosamente buscamos una mayor coherencia entre la fe y el comportamiento de nuestras gentes, habr\u00e1 de tener en cuenta ineludiblemente lo que tambi\u00e9n la poes\u00eda mariana ha significado y significa en la cultura y formaci\u00f3n del pueblo que queremos seguir evangelizando.<\/p>\n\n\n\n<p>No hubiera sido f\u00e1cil, creo yo, en cualquier otro pa\u00eds de nuestro \u00e1mbito cultural escribir un libro como \u00e9ste, sencillamente porque no lo es que tantos y tan selectos poetas hayan cantado las excelencias de Mar\u00eda, Madre de Dios, como lo han hecho los espa\u00f1oles a lo largo de los siglos.<\/p>\n\n\n\n<p>El autor presta un servicio insigne a la cultura religiosa, a la fe y piedad mariana del pueblo espa\u00f1ol, y a la historia de nuestra literatura. Oportun\u00edsima ofrenda a Mar\u00eda en esta A\u00f1o Mariano, en que tambi\u00e9n los poetas pueden ayudarnos a entender mejor el misterio de la Madre del Redentor, para acercarnos m\u00e1s a Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Toledo, febrero de 1988<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Cf. Thomas Merton, <em>Semillas de contemplaci\u00f3n<\/em>, p. 115.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pr\u00f3logo para la obra del Dr. Laurentino Herr\u00e1n \u00abLa Virgen Mar\u00eda en la poes\u00eda espa\u00f1ola\u00bb, 1988. Prologar un libro como el que el lector tiene en sus manos es tarea f\u00e1cil, y a la vez muy dif\u00edcil. 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