{"id":1361,"date":"2024-09-29T22:48:39","date_gmt":"2024-09-29T20:48:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1361"},"modified":"2024-09-29T22:48:40","modified_gmt":"2024-09-29T20:48:40","password":"","slug":"teologia-y-pastoral-en-la-espiritualidad-mariana","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/teologia-y-pastoral-en-la-espiritualidad-mariana\/","title":{"rendered":"Teolog\u00eda y Pastoral en la espiritualidad mariana"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Pr\u00f3logo para la obra del Dr. Juan Ord\u00f3\u00f1ez M\u00e1rquez, titulada \u00abMaternidad plena de Mar\u00eda\u00bb, 1987.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es para m\u00ed un motivo de satisfacci\u00f3n presentar obras pensadas y elaboradas desde nuestro Centro de Estudios de Teolog\u00eda Espiritual. Existen razones peculiares, que acrecientan esta satisfacci\u00f3n, al hacerlo con esta nueva obra mariana y mariol\u00f3gica, que aparece bajo el t\u00edtulo de <em>Maternidad plena de Mar\u00eda. Fundamentos teol\u00f3gicos de la espiritualidad mariana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante todo, por la oportunidad de su publicaci\u00f3n. Soy testigo de que, a principios de marzo del presente a\u00f1o, el autor ten\u00eda entregado en imprenta el original \u00edntegro del libro. Un peque\u00f1o reajuste ha permitido incorporar a la obra \u00edntegramente el texto magisterial de S.S. Juan Pablo II, su enc\u00edclica <em>Redemptoris Mater<\/em>, publicada el 25 de marzo pasado, con su impresionante originalidad mariol\u00f3gica y su prometedora fecundidad teol\u00f3gica y pastoral en el momento actual de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De esta manera, el lector podr\u00e1 disponer, en un solo volumen, del texto \u00edntegro del magisterio pontificio, tan fecundo y sugestivo en su presentaci\u00f3n de la espiritualidad original de la Madre del Redentor, y tan di\u00e1fano en la proclamaci\u00f3n de su \u201cmaternidad permanente\u201d en la espiritualidad de la Iglesia y de la existencia cristiana; y al mismo tiempo podr\u00e1 disponer, gracias a esta obra del Dr. Ord\u00f3\u00f1ez M\u00e1rquez, de un amplio estudio de profundizaci\u00f3n teol\u00f3gica, pr\u00e1cticamente en todos los temas que el Romano Pont\u00edfice ha abordado en su enc\u00edclica. Con no buscada oportunidad, esta obra resulta, as\u00ed, el primer comentario amplio, de singular hondura teol\u00f3gica y de seguro alcance pastoral, entre los muchos que sin duda habr\u00e1 de provocar el documento del Santo Padre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me consta que su autor no ha tenido que retocar ni un solo p\u00e1rrafo del original. El mismo t\u00edtulo que se hab\u00eda asignado a la obra \u2013<em>Maternidad plena de Mar\u00eda<\/em>\u2013 recibe ahora su m\u00e1s justo refrendo a lo largo de toda la enc\u00edclica. El Papa habla expl\u00edcitamente de \u201cla otra dimensi\u00f3n de la maternidad revelada por Jes\u00fas durante su misi\u00f3n mesi\u00e1nica\u201d; de que \u201cElla misma se abr\u00eda cada vez m\u00e1s a aquella novedad de la maternidad, que deb\u00eda constituir su <em>papel<\/em> junto al Hijo\u201d (n.20); de \u201cla nueva dimensi\u00f3n, el nuevo sentido de la maternidad de Mar\u00eda\u201d (n.21, cf. n.23); maternidad \u201cque encuentra una <em>nueva<\/em> continuaci\u00f3n en la Iglesia y a trav\u00e9s de la Iglesia,&#8230; el reflejo y la prolongaci\u00f3n de su maternidad respecto del Hijo\u201d (n.24); \u201cmaternidad en el orden de la gracia que ha surgido de su misma maternidad divina\u201d (n.22); &#8230; \u201cuna presencia permanente en toda la extensi\u00f3n del misterio salv\u00edfico\u201d (n.31). El sentido y el alcance de esta \u201cmaternidad plena y permanente de Mar\u00eda en la Iglesia\u201d es exactamente todo el contenido teol\u00f3gico y pastoral de esta obra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El que el autor, miembro de la Sociedad Mariol\u00f3gica Espa\u00f1ola desde hace tiempo y correspondiente de la Pontifica Academia Mariana Internacional, haya seguido atenta y gozosamente el constante magisterio pastoral del Papa<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>, le ha permitido \u201cintuir\u201d, en gran parte, el contenido y las perspectivas teol\u00f3gicas, en que se mov\u00eda el coraz\u00f3n mariano y el magisterio mariol\u00f3gico de Juan Pablo II. Por ello, ahora resultan no s\u00f3lo coherentes, sino plenamente respaldados por el magisterio pontificio cap\u00edtulos \u00edntegros de la obra: \u201cMar\u00eda en las fuentes de la existencia cristiana\u201d (cap. II); \u201cMar\u00eda en los or\u00edgenes del Cuerpo M\u00edstico\u201d (cap. III); \u201cMar\u00eda, una maternidad invadida por el Esp\u00edritu en la Iglesia\u201d (cap. IV). Hasta tal punto, que su autor se ha limitado, al presente, a consignar como complemento del aparato cr\u00edtico, ac\u00e1 y all\u00e1, las citas o los p\u00e1rrafos de la enc\u00edclica, en que Juan Pablo II ha formulado o explicitado la misma doctrina, que ya aparec\u00eda desarrollada en el texto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aun la originalidad teol\u00f3gica, ecum\u00e9nica y pastoral, con que Juan Pablo II ha desarrollado, en la III Parte de la enc\u00edclica, la \u201cmediaci\u00f3n materna\u201d y su incidencia en la dimensi\u00f3n mariana de la existencia cristiana, puede encontrar su m\u00e1s denso comentario y sus perspectivas teol\u00f3gicas m\u00e1s acertadas en el original y sugestivo estudio teol\u00f3gico sobre \u201cla mediaci\u00f3n multiforme de la maternidad divina\u201d (cap. V). \u201cLa mediaci\u00f3n como ejercicio efectivo de la maternidad plena y permanente en el misterio y en la obra de Cristo&#8230; con su integraci\u00f3n plena en la <em>Oeconomia salutis<\/em>&#8230; en cuanto mediaci\u00f3n singularmente cualificada\u201d. Exactamente, lo que el propio Pont\u00edfice sintetiza con esta afirmaci\u00f3n textual: \u201cLa mediaci\u00f3n de Mar\u00eda est\u00e1 \u00edntimamente unida a su maternidad y posee un car\u00e1cter espec\u00edficamente materno, que la distingue de las dem\u00e1s criaturas&#8230; Brota de su maternidad divina y puede ser comprendida y vivida en la fe, solamente sobre la base de la plena verdad de esta maternidad&#8230; Esta funci\u00f3n constituye una dimensi\u00f3n real de su presencia en el misterio salv\u00edfico de Cristo y de la Iglesia\u201d. (<em>Redemptoris Mater<\/em> 38)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*************<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mas la oportunidad de la publicaci\u00f3n de la presente obra no se limita \u00fanicamente a la garant\u00eda doctrinal o al valor especulativo mariol\u00f3gico, que hacen de ella un verdadero tratado de Mariolog\u00eda acorde con la doctrina del Concilio Vaticano II y el magisterio pastoral de S.S. Juan Pablo II. Presenta tambi\u00e9n un innegable valor pastoral de actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se acerca el a\u00f1o 2000, que nadie con mayor realismo pastoral que el Santo Padre est\u00e1 intentando programar como efem\u00e9rides cristiana y eclesial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya desde su primera enc\u00edclica \u2013<em>Redemptor hominis<\/em>, 4 de marzo de 1979\u2013 sorprendi\u00f3 con una constante de su magisterio pastoral, desde entonces fuertemente subrayada: <em>la Iglesia \u00a1en situaci\u00f3n de Adviento!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es una expresi\u00f3n b\u00edblica y lit\u00fargica de \u201cresponsabilidad ante el futuro\u201d, que \u00e9l relaciona constantemente con el gran Jubileo a celebrar en la inauguraci\u00f3n del tercer milenio de la Redenci\u00f3n: los dos mil a\u00f1os del acontecimiento redentor de la Encarnaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el grito prof\u00e9tico: \u201c\u00a1Abrid las puertas al Redentor!\u201d proclam\u00f3 el a\u00f1o jubilar extraordinario de la Redenci\u00f3n (1983-1984); como \u201cjubileo de gracia\u201d entre el a\u00f1o celebrado en 1975 y el que se celebrar\u00e1 en el a\u00f1o 2000, el Gran A\u00f1o Santo de los albores del tercer milenio cristiano&#8230; \u201ccomo un puente lanzado hacia el futuro\u201d<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La necesaria \u201cmentalidad de Adviento\u201d, con que Juan Pablo II viene intentando proyectar la conciencia, la fe y la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia hacia ese acontecimiento jubilar, reclama en \u201cla l\u00f3gica de la fe y de la encarnaci\u00f3n\u201d toda su peculiar dimensi\u00f3n mariana. \u201cLa Iglesia entera deber\u00e1, pues, tratar de concentrarse, como Mar\u00eda, con amor indiviso, en Jesucristo su Se\u00f1or, dando testimonio con la ense\u00f1anza y con la vida de que nada se puede sin \u00c9l\u201d<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se trata de un marianismo \u201csentimental o piadoso\u201d, sino de una urgencia de autenticidad receptiva o \u201cadviental\u201d: \u201csu aspecto eminentemente mariano&#8230; la coincidencia de la celebraci\u00f3n que sit\u00faa a la espera del tercer milenio, hace comprender esa mentalidad de Adviento que distingue la presencia de Mar\u00eda en toda la historia de la salvaci\u00f3n. Ella, como la estrella de la ma\u00f1ana, precede a Cristo y lo prepara, lo acoge en s\u00ed y lo da al mundo; y tambi\u00e9n en la preparaci\u00f3n del Jubileo creemos y sabemos que est\u00e1 presente para disponer nuestros corazones al gran acontecimiento\u201d<a href=\"#sdfootnote4sym\" id=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n la l\u00f3gica de la historia y el realismo cronol\u00f3gico de los hechos, en la preparaci\u00f3n del acontecimiento redentor de la Encarnaci\u00f3n, imponen el \u201cpr\u00f3logo\u201d entra\u00f1able de un bimilenario anticipado: los 2000 a\u00f1os de la Natividad de Mar\u00eda, la \u201cbendita entre todas las mujeres\u201d, la irrepetible Madre de Dios hecho hombre entre los hombres, la criatura integralmente humana, \u201cla Elegida\u201d, que estrenaba juventud, cuando se vio invadida por el Esp\u00edritu, y Sagrario palpitante del Verbo encarnado. Lo que significa que urge apresurarse para que sea cronol\u00f3gicamente realista el bimilenario previo de la Natividad de Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde 1983 se empez\u00f3 a presentir en la Iglesia la gratificante noticia de su celebraci\u00f3n. A Juan Pablo II no ser\u00eda preciso urgirle demasiado desde instancias eclesiales piadosas; aunque no pocos sectores de la Iglesia se mov\u00edan ya suplicantes en este sentido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El IX Congreso Mariol\u00f3gico Internacional, celebrado en Malta (del 8 al 18 de septiembre de 1983), pretendi\u00f3 dejar ante el coraz\u00f3n del Papa este deseo hecho fervorosa s\u00faplica. Tras una prudencial espera, contenida en \u00e9l por la delicadeza de que fueran la Iglesia y sus comunidades quienes se lo pidieran, Juan Pablo II no ha querido esperar m\u00e1s. Y el d\u00eda 1 del presente a\u00f1o decid\u00eda la celebraci\u00f3n jubilar del A\u00f1o \u201cadviental\u201d Mariano, a inaugurar en la solemnidad de Pentecost\u00e9s (7 de junio de 1987) y a clausurar en la solemnidad de la Asunci\u00f3n de 1988 (15 de agosto)<a href=\"#sdfootnote5sym\" id=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Anunciaba al propio tiempo la enc\u00edclica, que ya hoy enriquece el tesoro mariol\u00f3gico de la iglesia, y que sobrepasa con mucho el cometido y valor magisterial de una tradicional Bula de convocatoria del A\u00f1o Santo. Tambi\u00e9n las fechas acotadas para el acontecimiento jubilar han resultado originales y significativas: desde Pentecost\u00e9s hasta la Asunci\u00f3n. Es decir, el tiempo intraeclesial hist\u00f3rico, en que se inaugur\u00f3 y desarroll\u00f3 inicialmente la \u201cmaternidad plena de Mar\u00eda\u201d en y desde la propia Iglesia naciente en el tiempo, hasta que, por su Asunci\u00f3n, se perpet\u00fao esta maternidad permanente y plena para todo el futuro de la Iglesia desde los cielos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">************<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un bimilenario mariano, montado sobre una evocaci\u00f3n cronol\u00f3gica de la fecha aproximada del nacimiento de Mar\u00eda, la Virgen Madre de Nazaret, carecer\u00eda de trascendencia teol\u00f3gica y pastoral, sin una visi\u00f3n plena del misterio de la maternidad \u201cinagotable\u201d&#8230; \u201cla caracter\u00edstica de este amor materno que la Madre de Dios infunde en el misterio de la redenci\u00f3n y en la vida de la Iglesia. En esto consiste el misterio de la Madre.\u201d (<em>Redemptor hominis<\/em> 22)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se trataba, pues, \u2013y ahora resulta evidente en el magisterio pastoral de Juan Pablo II\u2013 de subrayar fuertemente la irrenunciable dimensi\u00f3n mariana de la genuina existencia cristiana y del dinamismo salv\u00edfico de la propia Iglesia en la verificaci\u00f3n permanente del misterio de la redenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sabido es que el talante mariano de la fe y de la piedad cristianas y aun de la espiritualidad de la Iglesia tiene su origen en el Evangelio de la Cruz y en el \u201clegado maternal\u201d del propio Cristo (cf. <em>Redemptoris Mater<\/em> 23-34). La tradici\u00f3n eclesial ha profundizado en su dinamismo espiritual, ha aclarado sus contornos teol\u00f3gicos, y, durante veinte siglos, la ha ido \u201cencarnando\u201d en el <em>sentido de la fe<\/em> del Pueblo de Dios. Esta Maternidad plena y permanente de Mar\u00eda ha llegado a nuestras comunidades eclesiales como un hecho connatural e instintivo para la conciencia cristiana. Se es mariano en la Iglesia en la misma medida ordinaria y con la misma autenticidad en que se es o no cristiano genuino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mas para nadie es un secreto que, tanto en el \u201cser cristiano\u201d como en el \u201cser mariano\u201d, una cosa es lo instintivo o subconsciente y otra lo vivencial, lo responsable, lo coherente, lo aut\u00e9nticamente vivido y progresivamente llevado a su madurez vital y santificadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El profundo fen\u00f3meno de la religiosidad popular mariana \u2013el autor no puede menos de pensar especialmente en el \u201cmundo mariano\u201d de las cofrad\u00edas y hermandades, cuya identidad en Sevilla no ser\u00eda ni concebible sin la presencia de la Virgen Madre en el misterio de la Redenci\u00f3n\u2013 y la tradicional devoci\u00f3n a Mar\u00eda de nuestras comunidades eclesiales \u201cnormales\u201d, con su raigambre secular y con su tenacidad transmisora intergeneracional, no siempre garantizan el desarrollo aut\u00e9ntico de la espiritualidad cristiana. Con frecuencia, este fen\u00f3meno aparece ayuno de la necesaria riqueza de la verdad revelada y de la responsable profundizaci\u00f3n y coherencia ante el Misterio de Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La genuina religiosidad mariana, que nunca tendr\u00e1 que temer a la aut\u00e9ntica catequesis y a la profundizaci\u00f3n teol\u00f3gica, dif\u00edcilmente alcanzar\u00e1 su coherente desarrollo y crecimiento santificador sin una seria catequesis mariana, y al margen de una enriquecedora ilustraci\u00f3n teol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal es la urgencia pastoral desde la que el Papa ha proclamado el A\u00f1o Jubilar Mariano. Y la que el propio autor de esta obra hab\u00eda tenido muy presente en su ardua labor de analizar y puntualizar \u201clos fundamentos teol\u00f3gicos de una genuina espiritualidad mariana\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este contexto, originariamente evang\u00e9lico, la religiosidad mariana de las hermandades, cofrad\u00edas y asociaciones cultuales de Espa\u00f1a, especialmente en Andaluc\u00eda y singularmente en Sevilla, tiene configurada instintivamente su propia identidad religiosa. Nada hay que temer en medio de un pueblo, del que bien cabe imaginar que deje de ser religioso antes que mariano, y del que tales asociaciones surgen como por generaci\u00f3n espont\u00e1nea en cada etapa hist\u00f3rica cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero precisamente por ello, porque lo instintivo tiende a la inconsciencia y a lo irresponsable, el mundo religioso cofradiero \u2013y en gran parte la piedad popular mariana\u2013 acusa la constante necesidad de un conocimiento m\u00e1s reflejo, m\u00e1s profundo, m\u00e1s enriquecedor y coherente&#8230; \u00a1m\u00e1s integral!, ser\u00eda la palabra, de la Mariolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los contornos de la Mariolog\u00eda de la Iglesia y los de la \u201cMariolog\u00eda popular\u201d religiosa, entre nosotros, no siempre son coincidentes y exactos. Sin que sean contrarios entre s\u00ed, precisan de un consciente reajuste vivencial, que, en materia de fe y vida cristiana, s\u00f3lo mediante un an\u00e1lisis teol\u00f3gico integral del Misterio de Mar\u00eda en un clima de honda piedad, como el que las hermandades, cofrad\u00edas y la conciencia popular aportan en forma de religiosidad tradicional, podr\u00eda lograrse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A ello se orienta, esperanzadamente, el presente ensayo eclesial sobre la Maternidad plena y permanente de Mar\u00eda en la historia de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No quiero concluir la presentaci\u00f3n de esta obra sin destacar otro valor de oportuna actualidad, que su publicaci\u00f3n inesperadamente aporta. Por el Decreto <em>Christi mysterium<\/em>, de 15 de agosto de 1986, la Sagrada Congregaci\u00f3n para el Culto Divino, con la aprobaci\u00f3n y mandato de Juan Pablo II, hac\u00eda a la Iglesia universal el entra\u00f1able regalo de la <em>Collectio missarum de Beata Mar\u00eda Virgine<\/em> con el correspondiente <em>Lectionarium pro missis de Beata Mar\u00eda Virgines<\/em>. Ambas joyas acaba de publicarlas, en su edici\u00f3n t\u00edpica, la Editora Vaticana. Ni siquiera ha habido a\u00fan tiempo para hacer las traducciones en lengua vern\u00e1cula para las respectivas Iglesias locales. Pero se trata de un tesoro mariano \u2013eucol\u00f3gico y b\u00edblico\u2013 cual jam\u00e1s conoci\u00f3 la Iglesia en su liturgia universal. Hasta cuarenta y seis esquemas diferentes despliegan lit\u00fargicamente todas las dimensiones mariol\u00f3gicas y los fundamentos teol\u00f3gicos y pastorales de la faz y la conciencia \u201cmarianas\u201d de la Iglesia y de la misma identidad cristiana aut\u00e9ntica. Distribuidos maravillosamente en un acorde perfecto con el ritmo de la espiritualidad de la propia Iglesia en el despliegue cristoc\u00e9ntrico de su A\u00f1o Lit\u00fargico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor de la presente obra, cuando redactaba la mayor parte de sus cap\u00edtulos \u2013especialmente aquellos, en los que estudia y analiza exhaustivamente el \u201cministerio maternal de Mar\u00eda en la liturgia cristiana\u201d (cap. VI a XI)\u2013 no podr\u00eda ni sospechar acontecimiento tan singular, al mismo tiempo mariol\u00f3gico y lit\u00fargico. Se limitaba, entonces, a un gozoso estudio teol\u00f3gico del enorme \u201cenriquecimiento mariano\u201d, que la renovaci\u00f3n lit\u00fargica originada del Vaticano II hab\u00eda aportado a la Iglesia en la celebraci\u00f3n del A\u00f1o Lit\u00fargico, tan justamente reconocido y analizado por Pablo VI en su exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Marialis cultus<\/em> (2 febrero 1974, nn. 2-15 y 16-23). Pero hoy, los an\u00e1lisis teol\u00f3gicos y pastorales del \u201cAdviento Mariano\u201d (cap. VII), de la \u201cexperiencia mariana del Misterio navide\u00f1o\u201d (cap. VIII), de la figura de Mar\u00eda en la cuaresma con su \u201cmaternidad educadora para la Pascua\u201d (cap. IX), de la maternidad inagotablemente eclesi\u00f3gena durante el periodo pascual (cap. X), y del \u201cpermanente marianismo en la fe y vida de la Iglesia\u201d (cap. XI), todos ellos perfectamente acordes con la distribuci\u00f3n que el nuevo Misal mariano asigna para el desarrollo pastoral y lit\u00fargico de sus cuarenta y seis celebraciones del Misterio de Mar\u00eda en la historia de la salvaci\u00f3n y en la vida de la Iglesia, pueden ser ya desde ahora un instrumento teol\u00f3gico-pastoral para el ministerio homil\u00e9tico y para la vivencia profunda de dichas celebraciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos los t\u00edtulos y misterios marianos \u2013incluso los m\u00e1s originales o \u201cnovedosos\u201d\u2013 que ahora se manifiestan como vivencias lit\u00fargicas para la vida de la Iglesia orante y de nuestras comunidades eclesiales, aparecen ya presentidos, analizados y teol\u00f3gicamente puntualizados a lo largo y a lo ancho de esta presentaci\u00f3n teol\u00f3gica y pastoral de la <em>Maternidad plena de Mar\u00eda. Fundamentos teol\u00f3gicos de la espiritualidad mariana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un motivo m\u00e1s de satisfacci\u00f3n en la presentaci\u00f3n de esta obra: su actualidad pastoral para una adecuada utilizaci\u00f3n lit\u00fargica y ministerial de tan rico tesoro mariol\u00f3gico eclesial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Felicito, pues, al autor muy cordialmente, y deseo que su obra alcance difusi\u00f3n. Y en nombre del Centro de Estudios de Teolog\u00eda Espiritual de Toledo expreso mi agradecimiento a la Caja de Ahorros de C\u00f3rdoba y a cuantos han hecho posible la edici\u00f3n de esta obra que ojal\u00e1 alcance la difusi\u00f3n que merece.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Toledo, mayo de 1987.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Especialmente en sus densas y siempre originales alocuciones y homil\u00edas marianas durante sus viajes apost\u00f3licos, as\u00ed como sus impresionantes s\u00edntesis mariol\u00f3gicas formuladas en las enc\u00edclicas <em>Redemptor hominis<\/em> (n. 22), <em>Dives in misericordia<\/em> (n. 9) y <em>Dominum et vivificantem<\/em> (n. 49-50).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Juan Pablo II, alocuci\u00f3n al Sacro Colegio y a la Curia romana, 23 de diciembre de 1982, n. 3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Juan Pablo II, Bula <em>Aperite portas Redemptori,<\/em> 6 de enero de 1983: AAS 75 [1983] 100.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote4anc\" id=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> Cf. la alocuci\u00f3n citada del 23 de diciembre de 1982, n. 11.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote5anc\" id=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> En su homil\u00eda de la solemnidad de la Inmaculada Concepci\u00f3n (Bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda la Mayor, 8 de diciembre de 1983) se expresaba as\u00ed Juan Pablo II: \u201cSe acerca el fin del segundo milenio despu\u00e9s de Cristo. En relaci\u00f3n con este hecho, muchos manifiestan el deseo de que se celebre con un jubileo especial el nacimiento de la Madre del Se\u00f1or. No sabemos exactamente cuantos a\u00f1os hayan precedido el nacimiento de la Madre al del Hijo. Por tanto, nos limitamos a relacionar el presente Jubileo del A\u00f1o de la Redenci\u00f3n de manera especial con Mar\u00eda, con su venida al mundo y con su vocaci\u00f3n a ser la Madre del Redentor. Y as\u00ed ponemos de relieve el car\u00e1cter de Adviento de este A\u00f1o Jubilar de la Redenci\u00f3n. El Adviento es de modo especial el tiempo de Mar\u00eda. Efectivamente, por medio de Mar\u00eda el Hijo de Dios entr\u00f3 en la esfera de toda la humanidad. En Ella est\u00e1, pues, de alg\u00fan modo, el \u00e1pice y la s\u00edntesis del Adviento\u201d (n.3).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Vid.<\/em> tambi\u00e9n la homil\u00eda del Papa en la Bas\u00edlica de san Pedro, 1 de enero de 1987, n. 6.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pr\u00f3logo para la obra del Dr. Juan Ord\u00f3\u00f1ez M\u00e1rquez, titulada \u00abMaternidad plena de Mar\u00eda\u00bb, 1987. Es para m\u00ed un motivo de satisfacci\u00f3n presentar obras pensadas y elaboradas desde nuestro Centro de Estudios de Teolog\u00eda Espiritual. Existen razones peculiares, que acrecientan esta satisfacci\u00f3n, al hacerlo con esta nueva obra mariana y mariol\u00f3gica, que aparece bajo el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[40,75],"doc_tag":[],"class_list":["post-1361","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-la-santisima-virgen-maria","doc_category-prologos"],"year_month":"2026-06","word_count":3296,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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