{"id":1351,"date":"2024-09-29T22:41:54","date_gmt":"2024-09-29T20:41:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1351"},"modified":"2024-09-29T22:41:55","modified_gmt":"2024-09-29T20:41:55","password":"","slug":"la-devocion-al-corazon-de-jesus","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/la-devocion-al-corazon-de-jesus\/","title":{"rendered":"La devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Pr\u00f3logo al libro de Francisco Cerro Chaves del mismo titulo, no publicado.<\/p>\n\n\n\n<p>Invito al lector a recordar la \u00e9poca no lejana en que, lo mismo en las ciudades grandes que en los pueblos peque\u00f1os, fueron surgiendo asociaciones de fieles para vivir intensamente y fomentar el culto y la devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Fueron muchas y muy nutridas, y significaron una renovaci\u00f3n en muchas parroquias muy apreciable y con aut\u00e9ntico vigor espiritual. Muchos sacerdotes y religiosos, particularmente los jesuitas, no perd\u00edan ocasi\u00f3n de hablar sobre el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas y estimular a los fieles en los diversos trabajos pastorales que realizaban, a inscribirse en estas asociaciones y cofrad\u00edas, que aparec\u00edan como una novedad prometedora en el firmamento de la vida eclesial.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que era el n\u00facleo fundamental de la devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, tanto en la doctrina que se expon\u00eda como en las im\u00e1genes y s\u00edmbolos que se nos ofrec\u00edan para ser asimilados y vivir la devoci\u00f3n, era algo tan recio y tan fecundo como el amor de Jes\u00fas a los hombres, que ten\u00eda su expresi\u00f3n m\u00e1xima en el Coraz\u00f3n mismo de Jes\u00fas, nuestro Redentor. Cuando las predicaciones se orientaban bien, se hablaba de algo tan recio y tan sugeridor como el amor de Jes\u00fas a los hombres, de su encarnaci\u00f3n, su palabra, su perd\u00f3n, su misericordia con los pecadores, su sacrificio, su Iglesia, sus ap\u00f3stoles que predicar\u00edan las mismas ideas en todo el mundo y ayudar\u00edan a ir logrando una especie de fraternidad universal.<\/p>\n\n\n\n<p>De ese Cristo tan cercano y tan accesible pod\u00edamos esperar el perd\u00f3n, la luz para entender lo que nos ped\u00eda, la gracia de la perseverancia y de la fidelidad. Los Papas y los obispos de tantos lugares nos exhortaban a vivir esa devoci\u00f3n; y con verdadero inter\u00e9s pastoral se nos llamaba a participar en los actos devocionales, con los que se manifestaba nuestra correspondencia al Amor del Se\u00f1or, tales como las consagraciones, los primeros viernes, las horas santas, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>De ese amor a Cristo, que se procuraba despertar y sentir cada vez con fervor creciente, ten\u00eda que brotar una acci\u00f3n evangelizadora, un empe\u00f1o en conseguir la pureza de costumbres, un af\u00e1n de caridad y un profundo servicio social. De todo esto se hablaba, y en ello se insist\u00eda como tarea propia del que ten\u00eda que corresponder al amor de Cristo redentor.<\/p>\n\n\n\n<p>Suced\u00eda adem\u00e1s que tambi\u00e9n muchos se acog\u00edan a esa devoci\u00f3n simplemente buscando el consuelo, que en su soledad y desamparo necesitaban. Con ello se contentaban, haciendo de la devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas un medio para encontrar el alivio que necesitaban en sus desgracias. Se perd\u00edan as\u00ed en muchos de los que cultivaban esta devoci\u00f3n, las notas y elementos sustanciales que hab\u00eda que tener en cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p>En los a\u00f1os que siguieron al Concilio muchos se sintieron turbados por la irrupci\u00f3n de pensamientos, sugerencias y juicios cr\u00edticos sobre la vida de piedad del pueblo; y no faltaron los que impugnaban todo lo relativo al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas como menos apto para el hombre de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Pedir a los fieles que se capacitaran en cuanto a su devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, leyendo y asimilando las enc\u00edclicas de los Papas y tantos documentos episcopales dedicados al tema, y otros documentos que fueron apareciendo en escritos, era demasiado.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que digo de los fieles es aplicable tambi\u00e9n a los sacerdotes que ejerc\u00edan su ministerio en las parroquias, concretamente cuando ten\u00edan que predicar sobre el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. Si hubieran tenido un libro, en que se expon\u00edan los conceptos teol\u00f3gicos o b\u00edblicos y aun los relativos a la uni\u00f3n con Dios, bien desarrollados, hubieran entendido mucho mejor los fundamentos sobre lo que pod\u00eda decirse sobre el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas para alimentar a las almas, como para contestar a los que fr\u00edvolamente atacaban la pr\u00e1ctica del culto.<\/p>\n\n\n\n<p>He aqu\u00ed lo que hace este libro: recoger conceptos y explicarlos suficientemente para poder responder a lo que se desea. Pone en manos de quienes est\u00e1n en contacto pastoral con los fieles, las ideas o conceptos que dan luz y vigor espiritual. As\u00ed se comprender mucho mejor la solidez y la consistencia de la espiritualidad del culto al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. Lo importante es ayudar a entender lo que se nos ofrece, por ejemplo, coraz\u00f3n en el Antiguo Testamento, coraz\u00f3n en el Evangelio, liturgia del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, reparaci\u00f3n, evangelizaci\u00f3n, comuni\u00f3n, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando estos y otros conceptos son asimilados y entendidos en toda su riqueza, se disipan las dificultades, que ha podido sentir ese sacerdote, ese seglar, ese matrimonio que oyen un serm\u00f3n o leen un documento de un obispo o de un te\u00f3logo sobre el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, sobre la historia de ese culto, sobre los motivos que existen para proclamar su necesaria actualidad, sobre la satisfacci\u00f3n que puede sentirse al reconocer el fundamento de las afirmaciones que se hacen en la predicaci\u00f3n o en la meditaci\u00f3n sosegada de las riquezas de esta devoci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La Biblia, la teolog\u00eda, la historia de la Iglesia, suministran luces y datos elocuentes, que ilustran suficientemente sobre lo que se nos pide cuando se pide que no se pierda, sino que se practique y se extiende el culto y la devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Felicito al <em>Centro Diocesano de Espiritualidad del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<\/em> por haber tenido esta idea y haberla llevado a la pr\u00e1ctica. En sucesivas ediciones podr\u00e1 completarse la reflexi\u00f3n sobre estos conceptos y otros que no se hab\u00edan expuestos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pr\u00f3logo al libro de Francisco Cerro Chaves del mismo titulo, no publicado. Invito al lector a recordar la \u00e9poca no lejana en que, lo mismo en las ciudades grandes que en los pueblos peque\u00f1os, fueron surgiendo asociaciones de fieles para vivir intensamente y fomentar el culto y la devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. 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