{"id":1347,"date":"2024-09-29T22:40:00","date_gmt":"2024-09-29T20:40:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1347"},"modified":"2024-09-29T22:40:02","modified_gmt":"2024-09-29T20:40:02","password":"","slug":"el-mensaje-de-jesus","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/el-mensaje-de-jesus\/","title":{"rendered":"El mensaje de Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Pr\u00f3logo para la obra \u00abEl mensaje de Jes\u00fas\u00bb, de la que es autor Laureano Garc\u00eda-Pablos, 1972.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la conversaci\u00f3n familiar de los mi\u00e9rcoles, que siguieron a la fiesta de Navidad del a\u00f1o pasado, el Papa Pablo VI se propuso reflexionar en alta voz sobre Jes\u00fas, su aspecto exterior, su figura humana, su perfil moral. Y fue respondiendo ante diversos grupos procedentes de todo el mundo a preguntas como \u00e9stas: \u00bfQui\u00e9n era Jes\u00fas? \u00bfQu\u00e9 hizo Jes\u00fas? \u00bfCu\u00e1l fue la finalidad de su vida? \u00bfTuvo una intenci\u00f3n, un designio, un fin?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algo parecido viene realizando en su feligres\u00eda de Plasencia don Laureano Garc\u00eda Pablos, P\u00e1rroco de San Esteban y san Mart\u00edn. La modestia de los l\u00edmites parroquiales no resta grandeza a su prop\u00f3sito: reavivar en los oyentes, y ahora en los lectores del libro, con esp\u00edritu de sinceridad y coherencia, un deseo que late en el coraz\u00f3n de todo cristiano, el de acercarse a Jesucristo, conocerlo, verlo, si fuera posible. Verle tambi\u00e9n, digo, porque el que ama, de alguna manera ve.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl cristiano \u2013asegura el Papa\u2013, el que quiere ser disc\u00edpulo de Cristo, el que siente la necesidad de unirse estrechamente a \u00c9l mediante los v\u00ednculos de su autenticidad y de la propia seguridad, tendr\u00e1 siempre, como hombre de nuestro tiempo tan dominado por la civilizaci\u00f3n de la imagen, la necesidad instintiva de verle a \u00c9l, a Cristo, de ver c\u00f3mo era su rostro, su aspecto, su porte, su persona&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPero este deseo permanece y revive, cuando surgen cuestiones sobre la genuina interpretaci\u00f3n de su mensaje, y sobre el deber de adecuar nuestra conducta a su ense\u00f1anzas. Por lo dem\u00e1s, \u00bfno es esta la aspiraci\u00f3n que est\u00e1 siempre presente en los personajes del Evangelio? Tomemos a Zaqueo en la narraci\u00f3n de Lucas: \u201cHac\u00eda por ver a Jes\u00fas\u201d; como era peque\u00f1o de estatura y estaba en medio de la multitud no lo consegu\u00eda; entonces se subi\u00f3 a un sic\u00f3moro y desde all\u00ed vio. Es m\u00e1s, fue visto por el Se\u00f1or, que le llam\u00f3 y le dijo que bajase, que quer\u00eda ser su hu\u00e9sped aquel d\u00eda (Lc 19, 1ss)\u201d<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al presentar esta p\u00e1ginas de <em>El mensaje de Jes\u00fas,<\/em> me agradar\u00eda poder contribuir a que, estimulados por el ejemplo del autor, todos los sacerdotes se esfuercen por preparar su predicaci\u00f3n con fidelidad y con esmero. Ojal\u00e1 se despierte tambi\u00e9n en el \u00e1nimo de quienes las lean, el deseo viv\u00edsimo de un aprovechamiento saludable. Escritas para la homil\u00eda viva, dominical o festiva, ofrecieron en su momento la figura y la obra de Jes\u00fas, y permiten ahora una lectura provechosa, apta para la reflexi\u00f3n y el compromiso serio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se aprecia en ellas la serena profundidad doctrinal de quien ha meditado mucho, el rigor y la exactitud en la expresi\u00f3n, la sencilla y eficaz pedagog\u00eda del pastor que conoce a sus ovejas, y sobre todo una unci\u00f3n religiosa, que nace del amor, y que al presentar la figura y la obra divina de Jes\u00fas no busca sino que \u00c9ste sea amado. El sacerdote que as\u00ed predica, est\u00e1 en posesi\u00f3n de un secreto: el de que hoy, como ayer, no puede haber cristianos dignos de tal nombre y capaces de influir en la transformaci\u00f3n del mundo, si no empiezan por asegurar en el interior de sus almas el conocimiento y el amor de Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Toledo, Fiesta del Ap\u00f3stol Santiago, 1972.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Alocuci\u00f3n del 27 de enero de 1971.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pr\u00f3logo para la obra \u00abEl mensaje de Jes\u00fas\u00bb, de la que es autor Laureano Garc\u00eda-Pablos, 1972. Durante la conversaci\u00f3n familiar de los mi\u00e9rcoles, que siguieron a la fiesta de Navidad del a\u00f1o pasado, el Papa Pablo VI se propuso reflexionar en alta voz sobre Jes\u00fas, su aspecto exterior, su figura humana, su perfil moral. 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