{"id":1326,"date":"2024-09-29T19:44:40","date_gmt":"2024-09-29T17:44:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1326"},"modified":"2024-09-29T19:44:41","modified_gmt":"2024-09-29T17:44:41","password":"","slug":"no-hay-evangelizacion-si-no-se-propone-a-jesucristo-o-se-prescinde-de-maria-su-madre","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/no-hay-evangelizacion-si-no-se-propone-a-jesucristo-o-se-prescinde-de-maria-su-madre\/","title":{"rendered":"No hay evangelizaci\u00f3n si no se propone a Jesucristo, o se prescinde de Mar\u00eda, su Madre"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Homil\u00eda en la solemne Misa de Ordenes celebrada en la Catedral Primada, de Toledo, el 22 de diciembre de 1991, Domingo cuarto de Adviento. Texto en BOAT, enero 1992.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos ordenandos, queridos seminaristas, sus condisc\u00edpulos; familiares y amigos; queridos hermanos todos:<\/p>\n\n\n\n<p>Hace unos d\u00edas, cuando yo era recibido por el Santo Padre en la <em>Visita ad Limina<\/em>, llevaba conmigo el Misal Hispano-Mozar\u00e1bico, y todav\u00eda sin haberle desenvuelto, ni siquiera haberme sentado junto a \u00e9l, como solemos hacerlo en esas visitas, me pregunt\u00f3: \u00bfC\u00f3mo van los Seminarios en Toledo? Yo le dije, bien, Santo Padre, creo que bien. Bueno, esperamos mucho. Y \u00bfqu\u00e9 me trae ahora?, me pregunt\u00f3. Yo le expuse lo que era, el Misal. El ten\u00eda alguna noticia de esta Liturgia nuestra, porque conoce no poco de la historia de la Iglesia, y ha le\u00eddo referencias a la misma. Y le insist\u00ed muy breve y sint\u00e9ticamente en lo que significaba para nosotros ese Rito, y c\u00f3mo hab\u00eda hecho un trabajo precioso, durante nueve a\u00f1os seguidos, una Comisi\u00f3n Internacional de peritos, que hab\u00eda conseguido restituir a su pureza primitiva el Rito Visig\u00f3tico, tanto que se pod\u00eda decir, con toda seguridad, que estamos en grado de celebrar hoy la Misa tal como la celebraban San Ildefonso de Toledo o San Isidoro de Sevilla. Y a\u00f1ad\u00ed: \u00abSanto Padre, yo ser\u00eda muy feliz, si en el curso del pr\u00f3ximo a\u00f1o, en el 92, pudi\u00e9ramos organizar una Peregrinaci\u00f3n Diocesana, desde Toledo aqu\u00ed, y que Vuestra Santidad celebrara la Misa en Rito Moz\u00e1rabe\u00bb. No dud\u00f3 en la respuesta: \u00abS\u00ed, se har\u00e1, concretaremos un d\u00eda\u00bb. Y esto est\u00e1 as\u00ed, a falta de que ese d\u00eda se concrete.<\/p>\n\n\n\n<p>Para entonces, lo \u00fanico que he indicado all\u00ed a los que se encargan de se\u00f1alar el calendario del Papa, es que sea un d\u00eda laborable, para que pod\u00e1is ir muchos sacerdotes. Ya se concretar\u00e1, y tendremos el gozo de celebrar all\u00ed, en el Vaticano, lo que empez\u00f3 a celebrarse aqu\u00ed, en la antigua bas\u00edlica visig\u00f3tica, la que exist\u00eda debajo de estas naves del Templo catedralicio Primado de ahora.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Felicitaciones y enhorabuenas<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Y hecho este exordio, lo que quiero decir ahora es que \u00abnos sentimos contentos porque Dios ha estado grande con nosotros\u00bb (cf. Salmo 125, 3), y una vez m\u00e1s, recibimos del Seminario este obsequio de Navidad: dos presb\u00edteros y nueve di\u00e1conos. \u00a1Ojal\u00e1 fueran muchos, los que, en todas las Navidades, adem\u00e1s de los del verano, vinieran aqu\u00ed a solicitar las sagradas \u00f3rdenes! Y que se formara un coro numeroso de \u00e1ngeles del cielo y j\u00f3venes de la tierra, de vuestra tierra y de muchas tierras, que se formase un gran coro, para poder cantar todo eso de \u00abEl camino que lleva a Bel\u00e9n\u00bb; camino que, por parte nuestra es el camino de los sacramentos, el de la Eucarist\u00eda, el de la Misa, el de las palabras \u00abEsto es mi Cuerpo&#8230; esta es mi Sangre\u00bb, que hacen presente en el altar a Jesucristo nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Sean los que sean, m\u00e1s o menos, yo ahora os doy la enhorabuena a todos: a los Superiores y Profesores del Seminario, los primeros; a vuestros padres y madres, a vuestros hermanos, a vuestros amigos. \u00bfQui\u00e9n sabe si Dios no est\u00e1 llamando ahora mismo a las puertas del coraz\u00f3n de algunos de los que me escuchan? Si es as\u00ed, abr\u00eddselas de par en par en este Domingo IV de Adviento. Todo nos va ya situando a los pies del pesebre de Bel\u00e9n, donde contemplaremos la Noche de Navidad a Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el Rey de los cielos y de la tierra, naciendo de Mar\u00eda Sant\u00edsima.<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"2\" class=\"wp-block-list\">\n<li>No hay evangelizaci\u00f3n si no se proclama a Cristo<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>En la Carta a los Hebreos, que se acaba de leer, se pone en boca de Jesucristo frases como estas que \u00c9l dirige a Dios, su Padre: \u00abT\u00fa no has querido ofrendas ni sacrificios, no has querido holocaustos y v\u00edctimas, por eso me has dado un cuerpo; esto es lo que T\u00fa has querido, que haga tu voluntad; y yo entro en la tierra y nazco entre los hombres, para hacer tu voluntad\u00bb. Ese es el sacrificio. Y el autor de la Carta termina la frase diciendo que, \u201ccon esa inmolaci\u00f3n de ese Cuerpo Santo, todos hemos sido santificados\u201d (cf. 10, 5-10). Este es el sentido profundo de la Navidad, lo dem\u00e1s es oropel, lo dem\u00e1s es fanfarria, todo lo que hemos a\u00f1adido los hombres atendiendo a nuestros particulares afanes siempre superficiales.<\/p>\n\n\n\n<p>Llamamos alegr\u00eda a lo que no es m\u00e1s que ruido; llamamos condici\u00f3n religiosa a lo que no es m\u00e1s que capricho; llamamos alegr\u00eda de la Navidad a lo que no es m\u00e1s que goce de los sentidos. Queda muy oculto eso del Cuerpo dado para la oblaci\u00f3n, \u00abHeme aqu\u00ed, Se\u00f1or, para hacer tu voluntad\u00bb. Se ha convertido la Navidad en una fiesta familiar; apenas si queda otra cosa; y eso es bueno ciertamente. \u00bfQui\u00e9n se va a oponer a que se re\u00fana la familia e intercambie entre s\u00ed el abrazo del amor, y se ayuden, con l\u00e1grimas en los ojos, a tener, al menos una noche, un recuerdo conmovedor de todos los que han vivido antes, de los que ya no est\u00e1n con ellos, y del deseo de que se perpet\u00fae esa ternura propia de esa Noche Bendita? Nadie se opone, pero, \u00bfpor qu\u00e9 reducirlo a eso, si lo principal es lo otro?<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos nuevos sacerdotes, y queridos nuevos di\u00e1conos, que pronto ser\u00e9is tambi\u00e9n presb\u00edteros: yo no os dir\u00e9 que vosotros ten\u00e9is que hacer lo mismo, ofrecer vuestro cuerpo en inmolaci\u00f3n, porque as\u00ed se santifica al mundo. Eso no pod\u00e9is, no est\u00e1 en vuestras manos; eso el \u00fanico que puede hacerlo es Jesucristo, con su oblaci\u00f3n de valor infinito; el Cuerpo suyo en la Cruz es lo que da sentido a toda la Redenci\u00f3n. Pero asc\u00e9ticamente a nosotros se nos pide hacer algo como lo que hizo \u00c9l; y, pobre del sacerdote que entre en el sacerdocio sin darse cuenta de que esto es lo que se le pide. Porque en efecto, aunque Jes\u00fas no nos pida a nosotros que tengamos que ofrecer nuestro cuerpo en una inmolaci\u00f3n continua y cruenta, como \u00c9l, a veces eso se produce tambi\u00e9n, es la historia de los m\u00e1rtires.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora mismo, es comentario muy extendido en Roma, el de los obispos europeos que han venido del Este de Europa, que han hablado delante de los dem\u00e1s, de los atroces sufrimientos, f\u00edsicos tambi\u00e9n, que han padecido. Pero no es eso lo normal. Lo normal es otra cosa; \u00abSi alguien quiere venir en pos de M\u00ed, tome su cruz y s\u00edgame\u00bb. \u00abTen\u00e9is que estar unidos conmigo, como el sarmiento con la vid\u00bb. \u00abNo me hab\u00e9is elegido vosotros a M\u00ed, sino que yo os he elegido a vosotros\u00bb. Y as\u00ed, continuamente, frases de Jesucristo que nos captan, nos sujetan a \u00c9l, nos unen a \u00c9l estrechamente, y hacen que sea casi un sacrilegio el querer vivir una vida apartados de \u00c9l, o el vivir s\u00f3lo superficialmente esas palabras suyas.<\/p>\n\n\n\n<p>Se nos pide otra cosa: que nos unamos con \u00c9l, que sintamos lo que \u00c9l sinti\u00f3; ese ser unos con \u00c9l, ese predicar sus mismas palabras y sentir el mismo amor, en cuanto es posible, y vivir la misma pureza de costumbres, y afanarnos para que su Reino se extienda en el mundo, como se afan\u00f3 \u00c9l; todo eso pertenece a la esencia operativa del sacerdote, y no podemos prescindir de esto. Pablo VI en la <em>\u00abEvangelii Nuntiandi\u00bb<\/em> dijo: \u00abNo hay evangelizaci\u00f3n si no se proclama a Jesucristo\u00bb. Y ahora el documento final del S\u00ednodo de los obispos europeos ha vuelto a repetir esta frase, citando a su autor, Pablo VI: \u00abNo hay evangelizaci\u00f3n si no se proclama a Jesucristo\u00bb. Puede haber \u00e9tica civil, puede haber asentamiento de la fraternidad humana, puede haber una concordia c\u00edvica m\u00e1s o menos robusta, pero esto no es evangelizaci\u00f3n. La evangelizaci\u00f3n es la Buena Nueva, y la Buena Nueva es \u00c9l, Jes\u00fas el Se\u00f1or. Disponeos a este tipo de evangelizaci\u00f3n, con la que es compatible todo lo dem\u00e1s que hag\u00e1is al servicio de los hombres, tambi\u00e9n en la realidad terrestre en que tendr\u00e9is que moveros; pero no omit\u00e1is nunca el nombre de Cristo, sus valores \u00fanicos, su inmolaci\u00f3n; y las peticiones que \u00c9l hace de que los presb\u00edteros, y en general los disc\u00edpulos suyos, vivan junto a \u00c9l y participen del misterio de su Vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay algo m\u00e1s que debe de proclamarse en este Domingo IV de Adviento; porque leyendo la Carta a los Hebreos podr\u00edamos decir: \u00bfQui\u00e9n soy yo para que Dios me haya elegido, y me env\u00ede por el mundo tal como me env\u00eda? Eso lo pod\u00e9is decir vosotros los dos presb\u00edteros, \u00bfqui\u00e9n soy yo? Pobres muchachos j\u00f3venes, que no ten\u00e9is m\u00e1s que eso, juventud, unos conocimientos adquiridos con mucho esfuerzo en el seminario; y sin embargo, \u00a1os ha elegido!<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"3\" class=\"wp-block-list\">\n<li>No se anuncia del todo el Evangelio, si se prescinde de Mar\u00eda su Madre<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Pero hay otra voz en la liturgia de hoy: \u00ab\u00bfQui\u00e9n soy yo para que la Madre de mi Se\u00f1or venga a m\u00ed?\u00bb (Lc 1, 30-45). Es Isabel, la que recibe la visita de Mar\u00eda. Mar\u00eda, Estrella de la evangelizaci\u00f3n. No se anuncia del todo el Evangelio, si se prescinde de Mar\u00eda. Y esto no es en virtud de un ternurismo sentimental nuestro, o de una tradici\u00f3n piadosa que ejerce fuerte influencia sobre nuestro esp\u00edritu delicado; esto pertenece a las ense\u00f1anzas del Evangelio, desde el momento en que el \u00c1ngel del cielo la salud\u00f3 con esas eternas palabras que repetiremos siempre, sin cansarnos nunca: \u00abDios te salve Mar\u00eda, llena eres de gracia, el Se\u00f1or es contigo, bendita eres entre todas las mujeres, bendito es el fruto de tu vientre, Jes\u00fas\u00bb. Es la Madre de Dios. Esa escena de Mar\u00eda entrando en la casa de Isabel, despu\u00e9s de haber hecho a pie un largo recorrido, es bell\u00edsima. Va para ayudarla, porque sabe que su prima ha de dar a luz, y ella, m\u00e1s joven, puede ayudarla. Y esa escena, daos cuenta, est\u00e1 toda ella penetrada por la presencia de Jes\u00fas, aunque los personajes que aparecen son las dos benditas mujeres; pero el que es la causa de que el hijo de Isabel se mueva en el vientre de su madre, y salte de alborozo, es el Hijo de Mar\u00eda que va en el suyo, en su seno; y porque va \u00c9l, es proclamado de alguna manera; simplemente con el silencio de la que le ha llevado hasta all\u00ed, se produce el primer momento en que un ser humano, el Bautista, siente sobre s\u00ed la fuerza de la evangelizaci\u00f3n. De manera que hemos de contar con Ella, amarla mucho, predicarla y presentarla a los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, a los que creen, a los que ya cuentan con Ella y no quieren separarse de sus filas; que nos oigan a nosotros, a los sacerdotes, hablar de Ella con solidez teol\u00f3gica, pero con sentimientos profundos de amor, de nuestra Madre del cielo; ellos, los que creen, que son muchos, los <em>\u00abdomestici fidei\u00bb<\/em>, los hijos de la Iglesia, los hijos de Mar\u00eda. No descuid\u00e9is en vuestras parroquias el culto y la devoci\u00f3n a Mar\u00eda Sant\u00edsima, demostrad que la am\u00e1is, repetid mil veces las mismas f\u00f3rmulas. El amor, dec\u00eda Lacordaire, es algo que, dici\u00e9ndolo con las mismas palabras, nunca se repite; y as\u00ed es el amor a la Virgen, nunca se repite, porque siempre es vivo el caudal del agua que est\u00e1 brotando de un coraz\u00f3n que ama. Y es Jes\u00fas, el que Ella lleva; lo facilita todo la Virgen Mar\u00eda, es su misi\u00f3n desde el principio.<\/p>\n\n\n\n<p>Procurad tambi\u00e9n que llegue a estar presente en los alejados, no s\u00f3lo en los que la aman vivamente en la Iglesia, sino en los que habi\u00e9ndola amado, se han alejado de Ella. Ahora mismo, en la Vigilia de la Inmaculada, que se est\u00e1 extendiendo por tantos lugares de Espa\u00f1a, consta positivamente c\u00f3mo muchos hombres acuden esa noche al templo, porque algo hay que les impulsa a acercarse a la Virgen, de la que nunca quisieran haberse apartado del todo. Pero es el temor, es el respeto humano, es esa triste actitud del hombre acobardado que tiene miedo de dar testimonio de su fe. Cuando por fin sale de casa, y camina decididamente hacia el templo al que le han convocado, y ve que otros hacen lo mismo, y que a medida que se aproximan al templo aumentan en n\u00famero, el coraz\u00f3n de ese hombre siente una alegr\u00eda indefinible; y, ya en el templo, canta la Salve o el Ave Mar\u00eda, o reza el Acordaos, y cae de rodillas, y pide perd\u00f3n, y se acerca al confesonario, movido por las gracias que le ha concedido la Virgen Sant\u00edsima, y vuelve a casa alegre como nunca. Tantos y tantos, que se hab\u00edan alejado un poco y que vuelven esa noche, atra\u00eddos por la dulzura maternal de Mar\u00eda Sant\u00edsima.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, por \u00faltimo, contad con Ella tambi\u00e9n en favor de los que no creen. Un d\u00eda Raimundo Lulio, escribi\u00f3 esta p\u00e1gina inmortal:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLoada se\u00e1is, Virgen Mar\u00eda, amada y bendecida; yo te bendigo y te amo por los que no te conocen; tienen entendimiento y tienen coraz\u00f3n, coraz\u00f3n para amar y entendimiento para discernir, pero no saben nada de Ti; tienen manos para coger las tuyas, y tienen pies para caminar por los caminos que llevan a Ti, pero nadie les ha hablado, y no saben hacia d\u00f3nde dirigir sus manos y sus pies; por eso quiero hablarles yo, y como mi voz no puede llegar a todos, en nombre de todos yo te proclamo a Ti Bendita, y me acerco con mis manos y mis pies, con mi coraz\u00f3n y mi entendimiento, para decirte a Ti, que eres la luz de ellos y la luz m\u00eda: cond\u00facenos a tu Hijo Amado, \u00a1oh Se\u00f1ora, Madre nuestra!\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que invocar tambi\u00e9n a la Virgen en favor de los que no creen en Ella, esto forma parte tambi\u00e9n de las ense\u00f1anzas de la escuela de la evangelizaci\u00f3n. \u00a1Ojal\u00e1, queridos muchachos j\u00f3venes, vosotros di\u00e1conos hasta hoy, di\u00e1conos desde ahora hasta el verano, si Dios quiere, acentu\u00e9is en vuestro esp\u00edritu esta fuerza que os da la conciencia de ser evangelizadores! No ten\u00e9is tesoro terrestre ninguno; nos pueden en todo, en ciencia, en arte, en poder pol\u00edtico, en dinero. Los hombres del mundo pueden m\u00e1s que nosotros. S\u00f3lo nosotros podemos m\u00e1s que ellos en una cosa, en la esperanza y en la fe; basta eso para producir un movimiento de espiritualidad que, aunque se limite inmediatamente a vuestras parroquias, salta los muros y se une con otros de otras parroquias y de otras di\u00f3cesis, y llega a extenderse por toda Europa, en esta Europa necesitada de evangelizaci\u00f3n nueva, tal como viene proclamando Su Santidad el Papa.<\/p>\n\n\n\n<p>Me alegro mucho de recibiros en casa. Esta es vuestra nueva casa. Dejar\u00e9is la vuestra enseguida. Ahora pertenec\u00e9is a otra. Vosotros, presb\u00edteros, hermanos y amigos, recibidles como corresponde, abridles las puertas de vuestra amistad, de vuestra hermandad; dad la mano, desde ahora, a esos que todav\u00eda sentados un poco m\u00e1s lejos del presbiterio, est\u00e1n ya caminando hacia aqu\u00ed. Formad un presbiterio en que est\u00e9is bien unidos, empezando por estar unidos en la oraci\u00f3n. Tenemos un S\u00ednodo que hay que poner en marcha con humildad, con perseverancia y con fe. Ya ver\u00e9is c\u00f3mo Dios nos ayuda. Y en efecto, llegar\u00e1 otra Navidad, y habr\u00e1 tambi\u00e9n \u00e1ngeles del cielo y j\u00f3venes alumnos de nuestros Seminarios, que unan sus voces al cantar eso de <em>\u00abEl camino que lleva a Bel\u00e9n\u00bb<\/em>, y cantadlo junto al altar, e invitad a toda una muchedumbre a unir sus voces a las de ellos, para entonar el mismo c\u00e1ntico de esperanza y de amor. Que as\u00ed sea.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda en la solemne Misa de Ordenes celebrada en la Catedral Primada, de Toledo, el 22 de diciembre de 1991, Domingo cuarto de Adviento. Texto en BOAT, enero 1992. Queridos ordenandos, queridos seminaristas, sus condisc\u00edpulos; familiares y amigos; queridos hermanos todos: Hace unos d\u00edas, cuando yo era recibido por el Santo Padre en la Visita [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[29],"doc_tag":[],"class_list":["post-1326","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-sacerdocio"],"year_month":"2026-04","word_count":2802,"total_views":"0","reactions":{"happy":"1","normal":"0","sad":"0"},"author_info":{"name":"P. 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