{"id":1310,"date":"2024-09-29T19:31:20","date_gmt":"2024-09-29T17:31:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1310"},"modified":"2024-09-29T19:31:21","modified_gmt":"2024-09-29T17:31:21","password":"","slug":"cuaresma-primavera-de-las-almas-2","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/cuaresma-primavera-de-las-almas-2\/","title":{"rendered":"Cuaresma, primavera de las almas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Exhortaci\u00f3n pastoral, dirigida el 28 de febrero de 1968, a los fieles del Arzobispado de Barcelona, publicada en el <em>Bolet\u00edn oficial del Arzobispado de Barcelona,<\/em> marzo de 1968, p. 147-158.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cAl\u00e9grese el coraz\u00f3n de los que buscan a Dios\u201d. Con estas palabras del salmo 44, que recoge la Misa de la 4\u00aa semana de Cuaresma, en su canto de entrada, os invito a celebrar gozosamente, que es tanto como decir con la mejor de las disposiciones, el misterio Pascual, eje y centro de nuestra vida cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00e9 que est\u00e1is animados por un esp\u00edritu de superaci\u00f3n constante en todos los \u00f3rdenes y, si cualquier esfuerzo humano de perfeccionamiento merece nuestra atenci\u00f3n, con mayor motivo un esfuerzo religioso y asc\u00e9tico que quiere sintonizar con la Palabra de Dios, proclamada en estos d\u00edas, y con las exigencias de nuestra fe cristiana, conocida, vivida y amada.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Primera parte<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Cuaresma, preparaci\u00f3n para la Pascua<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Cuaresma \u201cpor un lado, se presenta, por su naturaleza, como un retiro de cuarenta d\u00edas ininterrumpido, hecho en com\u00fan por toda la comunidad cristiana, y en uni\u00f3n con Jes\u00fas, en el desierto seg\u00fan un programa lo m\u00e1s conforme en lo posible al suyo: vida de oraci\u00f3n y penitencia m\u00e1s asiduas, apoyadas en una mortificaci\u00f3n corporal de la que el ayuno era una de sus formas, no la \u00fanica. Por otro lado, este retiro, al desembocar en la fase inicial de la Pasi\u00f3n y no en su fase final, ofrec\u00eda la ventaja de patentizar el estrecho lazo de uni\u00f3n que une en una misma solemnidad todas las etapas del misterio; los cristianos ten\u00edan conciencia de prepararse de este modo, no solamente para rendir un piadoso homenaje al misterio de la Resurrecci\u00f3n, sino para compartir los dolores y ser crucificados con Cristo, para resucitar con \u00c9l y caminar hacia una nueva vida\u201d<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfHemos perdido \u2013os pregunto\u2013 los cristianos del siglo XX el verdadero sentido de la Cuaresma? No. Cristo est\u00e1 para renovar entre nosotros su camino pascual, ofreci\u00e9ndonos la posibilidad de renovarnos interiormente en la fe y en la caridad. El aspecto privado de la penitencia evang\u00e9lica, hoy como siempre, cobra un aspecto de esfuerzo comunitario en este tiempo \u201caceptable\u201d. Las tres formas cl\u00e1sicas de penitencia cristiana, ayuno, limosna y oraci\u00f3n, aparecen en el Evangelio con todo el perfume de las virtudes internas y personales<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>. Se descarta el abuso de estas pr\u00e1cticas penitenciales al servicio de la soberbia, pero esto no significa ausencia de la Cuaresma como ejercicio comunitario. La Iglesia primitiva, tal como aparece en el Nuevo Testamento, prepara con ayunos la elecci\u00f3n de sus dirigentes, reza en com\u00fan y reparte sus limosnas<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, la visi\u00f3n de una Iglesia en marcha, caminando compungida y penitente hacia la tierra prometida, no deja de ser un espect\u00e1culo desconcertante para los hombres de hoy. El hombre actual huye del dolor y del sacrificio como en ning\u00fan otro tiempo de la historia<a href=\"#sdfootnote4sym\" id=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>. Sin embargo, es la propia Iglesia, que preparaba y fortalec\u00eda a los catec\u00famenos durante el periodo cuaresmal, la que invita, en este <strong>A\u00f1o de la fe<\/strong>, a una purificaci\u00f3n en la austeridad. El ejercicio asc\u00e9tico sigue siendo un elemento inseparable de la doctrina cristiana como lo fue la cruz en la vida de Cristo, como lo fue su muerte para participar en su Resurrecci\u00f3n. <em>\u201c\u00bfIgnor\u00e1is que cuantos hemos sido bautizados en Cristo Jes\u00fas fuimos bautizados para participar en su muerte?\u201d<\/em> (Rm 6, 3). \u201cY as\u00ed \u2013nos recuerda el Concilio\u2013 por el Bautismo los hombres son injertados en el misterio pascual de Jesucristo: mueren con \u00c9l, son sepultados con \u00c9l y resucitan con \u00c9l\u201d<a href=\"#sdfootnote5sym\" id=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Valor positivo de la asc\u00e9tica<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tratando de enmarcar la ascesis en el cuadro de la teolog\u00eda actual, comprender\u00e9is la oportunidad de esta invitaci\u00f3n a vivir cristianamente la Cuaresma. El pensamiento teol\u00f3gico contempor\u00e1neo presta cada d\u00eda m\u00e1s atenci\u00f3n a las exigencias de la condici\u00f3n humana. Estamos lejos de la condici\u00f3n maniquea del mundo. La teolog\u00eda nos hace ver que no es l\u00edcito separar la creaci\u00f3n de su Creador. A pesar de las dificultades que puede plantearnos el problema del mal, en su doble vertiente de pecado y enfermedad, es absurdo separar a Dios de la humanidad y de las criaturas. \u00bfPor qu\u00e9, pues, mortificar el cuerpo que nos dio el Creador? Parece un contrasentido destruir la obra maravillosa de Dios en nosotros. Aqu\u00ed est\u00e1 el primer peligro del cristianismo actual: el no ver m\u00e1s que el aspecto negativo de la mortificaci\u00f3n y la renuncia en la ascesis cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tiene, sin embargo, este esfuerzo, otra perspectiva, puesto que responde, no ya a un odio, sino a un amor que comienza en nosotros y termina, pasando por la naturaleza por \u00c9l creada, en el mismo Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En efecto, para conseguir un equilibrio interno de fuerzas y seguir el curso de nuestra propia naturaleza, abierta a una integraci\u00f3n m\u00e1s alta, es necesario recurrir a una asc\u00e9tica saludable, tan antigua y tan nueva como el hombre. Aqu\u00ed, precisamente, radica el aspecto m\u00e1s noble de la Cuaresma, en funci\u00f3n de la Pascua y de la Cruz, preludio de la Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Significado de la Pascua<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pascua etimol\u00f3gicamente significa tr\u00e1nsito, es decir, paso de un lugar o situaci\u00f3n, a trav\u00e9s de otros, a lugar o situaci\u00f3n distintos. Pascua del Se\u00f1or es el tr\u00e1nsito de su vida mortal a la gloriosa, a trav\u00e9s de una Muerte y de una Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed lo entendi\u00f3 la primitiva Iglesia, al referir la Pascua no s\u00f3lo a la Resurrecci\u00f3n, sino tambi\u00e9n a la Pasi\u00f3n de Cristo. \u201cCelebramos la Pascua \u2013escribe San Agust\u00edn a Genaro\u2013 no s\u00f3lo como memoria de lo que pas\u00f3, a saber, que Cristo muri\u00f3 y resucit\u00f3&#8230;\u201d<a href=\"#sdfootnote6sym\" id=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>. Y, si bien es verdad que posteriormente se a\u00f1adi\u00f3 a la Semana Santa o Mayor la celebraci\u00f3n de la instituci\u00f3n eucar\u00edstica, el Jueves Santo, y ha venido llam\u00e1ndose \u201cTriduo Sacro\u201d el formado por ese d\u00eda y los dos siguientes, la Liturgia antigua llamaba \u201cTriduo Pascual\u201d al Viernes, S\u00e1bado y Domingo, como refiere impl\u00edcitamente el mismo Obispo de Hipona en la mencionada carta: \u201cAtiende, pues, al sacrat\u00edsimo triduo del crucificado, sepultado y resucitado\u201d<a href=\"#sdfootnote7sym\" id=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLas cosas esencialmente conexas entre s\u00ed \u2013escribe un autor de nuestros d\u00edas\u2013 no las disgrega la Liturgia. Los misterios pascuales del Verbo Encarnado, a saber, pasi\u00f3n, muerte, sepultura, resurrecci\u00f3n y ascensi\u00f3n, son esencialmente uno. Por lo cual, todos estos misterios los celebra la liturgia juntos, y ninguno de ellos, por ejemplo la resurrecci\u00f3n, se disgrega de los dem\u00e1s\u201d<a href=\"#sdfootnote8sym\" id=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>. \u201cEsta obra de la redenci\u00f3n humana y de la perfecta glorificaci\u00f3n de Dios&#8230; \u2013reafirma el Concilio Vaticano II\u2013 Cristo la realiz\u00f3 principalmente por el Misterio Pascual de su bienaventurada Pasi\u00f3n, Resurrecci\u00f3n de entre los muertos y gloriosa Ascensi\u00f3n\u201d<a href=\"#sdfootnote9sym\" id=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Pascua, por consiguiente, tanto en su significaci\u00f3n etimol\u00f3gica como en el sentido de \u201cdesignio eterno que (Dios) se propuso en Cristo Jes\u00fas\u201d (Ef 3, 10), abarca la Pasi\u00f3n, Muerte y Resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Renovaci\u00f3n, aumento de vida cristiana<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la luz de estas premisas, la conmemoraci\u00f3n que vamos a revivir es algo m\u00e1s que un aniversario. Junto a la celebraci\u00f3n lit\u00fargica descubrimos cada a\u00f1o la inmensa riqueza de una gracia que nos toca estrenar, capaz de obrar la renovaci\u00f3n que vamos buscando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En efecto:<\/p>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:lower-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Cristo con su muerte destruy\u00f3 nuestra muerte, ofreci\u00e9ndose voluntariamente al Padre para reparar la ofensa de la humanidad y satisfacer por ella. Borrado el pecado, qued\u00f3 destruida la muerte, consecuencia del mismo.<\/li>\n\n\n\n<li>Con su resurrecci\u00f3n se convirti\u00f3 en autor de una nueva vida, incoada en la tierra y que, por la fe, crece, mientras la obra de la redenci\u00f3n se consuma plenamente hasta que llegue el retorno glorioso del Se\u00f1or.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPorque Cristo, levantado sobre la tierra, atrajo hacia s\u00ed a todos (Cf. Jn 12, 32 gr.); habiendo resucitado de entre los muertos (Rm 6, 9) envi\u00f3 sobre los disc\u00edpulos a su Esp\u00edritu vivificador, y por \u00c9l hizo a su cuerpo, que es la Iglesia, sacramento universal de salvaci\u00f3n; estando sentado a la derecha del Padre act\u00faa sin cesar en el mundo para conducir a los hombres a la Iglesia, y por medio de ella, unirlos a S\u00ed m\u00e1s estrechamente y hacerlos part\u00edcipes de su vida gloriosa aliment\u00e1ndolos con su cuerpo y sangre. As\u00ed que la restauraci\u00f3n prometida que esperamos, ya comenz\u00f3 en Cristo, es impulsada con la misi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo y por \u00e9l contin\u00faa en la Iglesia, en la cual por la fe somos instruidos tambi\u00e9n acerca del sentido de nuestra vida temporal, mientras que con la esperanza de los bienes futuros llevamos a cabo la obra que el Padre nos encomend\u00f3 en el mundo y labramos nuestra propia salvaci\u00f3n\u201d (Cf Flp 2, 12)<a href=\"#sdfootnote10sym\" id=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Labrar esta salvaci\u00f3n equivale a conseguir no s\u00f3lo una perfecci\u00f3n humana, sino una plenitud divina. Hacia ella ha de orientarnos la vida asc\u00e9tica, como br\u00fajula en alta mar, sin ella corremos el peligro de navegar a la deriva. Vida asc\u00e9tica que se traduce en disciplina y esfuerzo para aprovechar todas las energ\u00edas en orden al desarrollo \u00edntegro de nuestra personalidad f\u00edsico-espiritual en una s\u00edntesis equilibrada y armoniosa.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Los tres equilibrios<\/h3>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Equilibrio humano<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comencemos por el equilibrio antropol\u00f3gico. El hombre no es solamente un cuerpo. La psicolog\u00eda moderna corrobora la existencia de fuerzas dispares en lo m\u00e1s \u00edntimo de nuestra personalidad humana. El presupuesto fundamental del psicoan\u00e1lisis es la situaci\u00f3n de conjunto (neurosis) creada por este antagonismo interno y por ciertas incompatibilidades con el mundo exterior. La numerosa galer\u00eda de personajes frustrados, desde los reprimidos y descontentos hasta los exaltados y autosuficientes, es la mejor prueba de este antagonismo humano, bellamente descrito por San Pablo con las im\u00e1genes pl\u00e1sticas del hombre nuevo y el hombre viejo, del esp\u00edritu y la carne, del \u00e1ngel y la bestia, del revestirse de Cristo. La antropolog\u00eda cristiana insin\u00faa la necesidad de mantener una postura equilibrada entre el espiritualismo puro y el materialismo absurdo. No habla de cuerpo y de alma; de caballo y caballero. El primer objetivo de la asc\u00e9tica es el de conseguir este equilibrio psicosom\u00e1tico: domar el potro desbocado de nuestros instintos fieros.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Equilibrio c\u00f3smico<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no basta con un equilibrio subjetivo. El hombre es un ser perfectamente combinado en el conjunto del universo. Tiene caracter\u00edsticas y posibilidades propias. Cat\u00e1strofes y cr\u00edmenes se han cometido en la historia por personas internamente equilibradas en aras de un ideal. Pero nunca fue un ideal objetivo. La normalidad psicol\u00f3gica necesita adecuarse a la realidad objetiva. Por eso la psicolog\u00eda moderna tiende a una mayor abertura del yo ego\u00edsta. Los grandes maestros de la psicolog\u00eda anal\u00edtica actual atestiguan que el amor-donaci\u00f3n es la clave de la sana conducta humana<a href=\"#sdfootnote11sym\" id=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>. Algo parecido ocurre con la filosof\u00eda moderna, la cual tiende a una rehabilitaci\u00f3n objetiva de los \u201cvalores\u201d frente al peligro de disolver toda la realidad ontol\u00f3gica en el sentimiento de un psicologismo puramente estimativo<a href=\"#sdfootnote12sym\" id=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pues bien, tambi\u00e9n aqu\u00ed entra en juego el papel importante de un sano ascetismo. Para salir de uno mismo movido por el amor al pr\u00f3jimo, para darse a la verdad y al bien, a los dem\u00e1s y a Dios, es necesario saltar de la barrera del propio yo, lo cual no significa destruirla, sino salvarla para comunicarse con los dem\u00e1s. El hombre que Dios cre\u00f3 no es un ser aislado y egocentrista. El paso del sujeto al objeto se efect\u00faa por medio de la caridad generosa y de la humildad fecunda, que hacen posible ese otro equilibrio que bien podr\u00eda llamarse c\u00f3smico. He aqu\u00ed la segunda finalidad de la Cuaresma y de la ascesis cristiana.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Equilibrio religioso<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, junto al sosiego humano y el orden c\u00f3smico, hemos de considerar el equilibrio religioso. En la insatisfacci\u00f3n del hombre hay una inquietud insaciable. \u00bfRaz\u00f3n? La necesidad que siente de Dios. Tanto en su estructura interna como en su dinamismo est\u00e1 abierto siempre a un Ser trascendente. Por dentro, una voluntad permanente de auto-superaci\u00f3n; por fuera, un proyectil en busca de objetivos muy altos que escapan a nuestra mirada. Todos los para\u00edsos terrenos no bastan para aquietar sus aspiraciones infinitas. Cuanto m\u00e1s ahondamos en las profundidades de su ser, mejor se descubre la impetuosa angustia vital, que de alg\u00fan modo le define en su ordenaci\u00f3n a Dios. De aqu\u00ed que la literatura moderna no cante los peligros del mundo exterior, sino el gran peligro de verse eternamente frustrado y perdido en el mar tenebroso de nuestras propias aspiraciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para evitarlo, viene la ascesis a cumplir su tercer objetivo: el de conectar a Dios con el hombre y a la creatura con su Creador. No basta con superarse para encontrar un lugar en el mundo y dominar el universo. La figura del superhombre y del h\u00e9roe no responde exactamente a la del santo. Los primeros rebasan la humanidad sin llegar a Dios; el santo juzga positivamente, como est\u00edmulo, su insatisfacci\u00f3n, sin considerarse animal inacabado, sino peregrino del cielo. El santo es el hombre que no separa a Dios de su creaci\u00f3n; al contrario, parte de un humanismo inicial para llegar a las \u00faltimas consecuencias de la escatolog\u00eda cristiana. Es h\u00e9roe en funci\u00f3n de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Toda acci\u00f3n heroica resulta un contrasentido en una visi\u00f3n puramente humana, pero no as\u00ed si se mira desde una perspectiva religiosa. Dios es el alfa y omega de la creaci\u00f3n, Cristo es el Se\u00f1or que ha de venir revestido de majestad y acompa\u00f1ado de los \u00e1ngeles para que, destruida la muerte, le sean sometidas todas las cosas<a href=\"#sdfootnote13sym\" id=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a>. De aqu\u00ed se deduce que la actitud humana de proyecci\u00f3n a la realidad ontol\u00f3gica culmine en el creyente en la realidad absoluta del Dios infinito. Las filosof\u00edas existencialistas y ateas, en el fondo, convierten, con su m\u00edstica terrena lo absoluto en relativo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Santidad<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La s\u00edntesis de estos tres equilibrios, antropol\u00f3gico, c\u00f3smico y religioso, se llama santidad. Es esta una palabra relativa. Dios es el \u00fanico Santo, el tres veces Santo, el Absoluto. Nuestra santidad dice referencia a Dios y la finalidad de la asc\u00e9tica cristiana consiste en acercarnos un poco m\u00e1s a la santidad de Dios, facilitando el desarrollo integral de la persona humana, de acuerdo con el orden de la creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada uno de los creyentes tiene su lugar propio en la Iglesia de Dios y la vocaci\u00f3n a la santidad, siendo \u00fanica y universal, admite realizaciones distintas. La tarea santificadora y misionera, que corresponde al Pueblo de Dios, cristaliza en diversas formas, seg\u00fan la condici\u00f3n de los creyentes. Unos trabajan en actividades profanas, manejando \u201cvalores terrenos\u201d, otros en actividades sagradas, manejando \u201cvalores espirituales\u201d, y otros consagrando su propia vida como signo que ilumina otros \u201cvalores escatol\u00f3gicos\u201d. Lo que no podemos es diluir nuestra responsabilidad santificadora y misionera en el anonimato del \u201centre todos\u201d. Cada creyente ha de aportar la conducta de una fe operante. La Iglesia ha de dar un testimonio colectivo. Y esa Iglesia, en Barcelona, eres t\u00fa y yo y somos todos, pero no aisladamente o encasillados en nuestra comodidad, en nuestra indiferencia o en nuestro ego\u00edsmo, sino en cuanto \u201cconvocaci\u00f3n\u201d por Cristo, que \u201cencierra en su propio seno a pecadores, y siendo al mismo tiempo santa y necesitada de purificaci\u00f3n, avanza continuamente por la senda de la penitencia y la renovaci\u00f3n\u201d<a href=\"#sdfootnote14sym\" id=\"sdfootnote14anc\"><sup>14<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Segunda parte<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las consideraciones que preceden van dirigidas a todos los miembros del pueblo de Dios de nuestra querida Di\u00f3cesis de Barcelona. \u201cLa condici\u00f3n de este Pueblo es la dignidad y la libertad de los hijos de Dios, en cuyos corazones habita el Esp\u00edritu Santo como en un templo. Tiene por ley el nuevo mandato de amar como el mismo Cristo nos am\u00f3 a nosotros (cf. Jn 13, 34). Y tiene en \u00faltimo lugar como fin, el dilatar m\u00e1s y m\u00e1s el Reino de Dios, incoado por el mismo Dios en la tierra, hasta que al fin de los tiempos \u00c9l mismo tambi\u00e9n lo consuma, cuando se manifieste Cristo, vida nuestra (cf. Col 3, 4) y la misma creatura sea libertada de la servidumbre de la corrupci\u00f3n para participar en la libertad de los hijos de Dios (cf. Rm 8, 21)\u201d<a href=\"#sdfootnote15sym\" id=\"sdfootnote15anc\"><sup>15<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Permitidme ahora que piense en cada uno de los grupos que, en los diversos estados, realiz\u00e1is, guiados todos por ese Esp\u00edritu de Dios y obedientes a la voz del Padre, la vocaci\u00f3n com\u00fan a la santidad. A cada uno de ellos quiero hacer llegar, en forma confidencial y esperanzadora, una reflexi\u00f3n particular.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">A los sacerdotes<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En estos momentos de secularizaci\u00f3n progresiva y de decadencia religiosa, os incumbe a vosotros, queridos sacerdotes, una tarea dif\u00edcil. Prolongar el ministerio de Cristo en el mundo no es f\u00e1cil. Religar todas las cosas a Dios y hacer de puente entre \u00c9l y los hombres requiere serenidad y equilibrio. Cuando realic\u00e9is vuestra funci\u00f3n cultual recordad que la Misa no se reduce a la comuni\u00f3n o \u00e1gape, sino que tiene car\u00e1cter de sacrificio, seg\u00fan la base b\u00edblica de la Carta a los Hebreos. Pero vuestra misi\u00f3n, la de santificar y regir la grey del Se\u00f1or, que os ha sido encomendada, no termina en el altar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sois tambi\u00e9n ministros de la palabra y pedagogos de la fe. \u201cPuesto que el tiempo cuaresmal prepara a los fieles, entregados m\u00e1s intensamente a o\u00edr la Palabra de Dios y a la oraci\u00f3n para que celebren el misterio pascual, sobre todo mediante el recuerdo o la preparaci\u00f3n del bautismo y mediante la penitencia, dese particular relieve en la liturgia y en la catequesis lit\u00fargica al doble car\u00e1cter de dicho tiempo\u201d<a href=\"#sdfootnote16sym\" id=\"sdfootnote16anc\"><sup>16<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ejercicio de la sagrada predicaci\u00f3n, puesta al servicio de la acci\u00f3n sacerdotal, exige estar particularmente marcado por un triple decoro: de tacto, de sencillez, de caridad. Tacto que es tanto como decir elecci\u00f3n cuidada de los temas, continuidad en el programa, intuici\u00f3n del grado de preparaci\u00f3n de los que escuchan. Sencillez que exige seria preparaci\u00f3n de plegaria y estudio, que es exacta direcci\u00f3n del pensamiento hacia el fin que se quiere alcanzar, medida del tiempo con que se cuenta. Caridad, divisa del buen predicador, que ha de correr pareja con la verdad. \u201cNo teng\u00e1is, por tanto, miedo de repetir tambi\u00e9n este a\u00f1o \u2013recalcaba Juan XXIII a los Cuaresmeros de Roma\u2013 que hemos llegado a los d\u00edas de salud, a los d\u00edas de penitencia y de la disciplina de los sentidos internos y externos. Decidlo en t\u00e9rminos respetuosos, pero inequ\u00edvocos, como lo dec\u00eda Jes\u00fas en su tiempo y a sus gentes\u201d<a href=\"#sdfootnote17sym\" id=\"sdfootnote17anc\"><sup>17<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Os corresponde trabajar en un terreno resbaladizo con el af\u00e1n de hacer m\u00e1s habitable y m\u00e1s espiritual este mundo y, por lo mismo, corr\u00e9is el riesgo de encontraros metidos en actividades que escapan a vuestra funci\u00f3n sagrada. Encarnar lo divino en lo humano no significa decir la \u00faltima palabra en todos los ramos del saber. Conviene trabajar con libertad de esp\u00edritu, pero sin interferencias en campo ajeno, con plena conciencia siempre de nuestra labor eclesial, pero con seguridad de hacerlo desde nuestro lugar. La Iglesia os ha confiado una misi\u00f3n concreta y delicada. Manejad, pues, con delicadeza, los \u201cvalores espirituales\u201d redimiendo a los hombres.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">A religiosos y religiosas<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A vosotros, profetas del pueblo de Dios, que, con vuestro ejemplo, habl\u00e1is en silencio sobre la vida futura; a vosotros hermanos y hermanas, que en los monasterios o en las escuelas y hospitales, o en las misiones, hermose\u00e1is a la Esposa de Cristo con la perseverancia y humilde fidelidad a vuestra consagraci\u00f3n y prest\u00e1is a todos los hombres los m\u00e1s generosos y variados servicios<a href=\"#sdfootnote18sym\" id=\"sdfootnote18anc\"><sup>18<\/sup><\/a>, que la Cuaresma os ayude a transmitir los or\u00e1culos del Se\u00f1or y haga m\u00e1s fecundo vuestro apostolado. La vocaci\u00f3n religiosa es un carisma que ha de facilitar vuestra comunicaci\u00f3n personal con Dios sin perder nunca la solidaridad con los dem\u00e1s. Vuestro retiro no es una fuga. La Iglesia reprueba el quietismo y la docta ignorancia<a href=\"#sdfootnote19sym\" id=\"sdfootnote19anc\"><sup>19<\/sup><\/a>. En el horizonte de vuestra vida lucen estrellas muy brillantes, pero no carecen de luz otras llamadas. Tan censurable es no valorar la propia vocaci\u00f3n como subestimar la de los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Anticipar el futuro no significa negar el presente. Esmeraos por perseverar y aventajar en la vocaci\u00f3n a que Dios os ha llamado y permitidme que os recuerde que los tres votos son una forma cl\u00e1sica de practicar la penitencia cristiana. Vosotros, queridos religiosos y religiosas, hab\u00e9is prolongado en cierta manera la Cuaresma, haciendo de la penitencia una profesi\u00f3n de vida. La k\u00e9nosis b\u00edblica o anonadamiento, que vosotros encarn\u00e1is<a href=\"#sdfootnote20sym\" id=\"sdfootnote20anc\"><sup>20<\/sup><\/a>, es el gran or\u00e1culo del Se\u00f1or tambi\u00e9n en nuestro tiempo. Seguid practicando, pues, los consejos evang\u00e9licos y no olvid\u00e9is que se dieron por una soberana exigencia del Reino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como mansos hilos de agua, seguid fluyendo de la roca que es Cristo. Que vuestras crisis sean superadas siempre con la humildad de los que tienen esperanza. Por encima de los vaivenes pasajeros de la vida, ma\u00f1anas luminosas o tardes de tristes ocasos, permaneced firmes junto al Se\u00f1or que hab\u00e9is elegido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al hablaros a vosotros, no olvido a aquellos hermanos o hermanas vuestras que en los conventos y monasterios de clausura derraman su vida en un silencio todav\u00eda m\u00e1s profundo que el vuestro. Son moradores de un desierto siempre florecido. Ellos nos dicen, como Cristo, que no s\u00f3lo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios (Mt 4, 4). El mundo os necesita, testigos del Dios de los grandes amores, y a la luz de vuestro testimonio reconoce mejor las falsas adoraciones para las que es solicitado por el tentador de las almas. \u00a1Permaneced siempre en vela, para que la l\u00e1mpara no se acabe!<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">A los laicos<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pensamos en la importancia progresiva que va tomando el laicado, en este despertar de la conciencia eclesial. Vosotros, queridos seglares, sois actualmente el centro de gravitaci\u00f3n de la teolog\u00eda pura y de la pastoral aplicada. En vuestras manos est\u00e1n las estructuras del mundo en que nos movemos y el aspecto m\u00e1s din\u00e1mico de la Iglesia. \u201cAs\u00ed pues, incumbe a todos los laicos la preclara empresa de colaborar, para que el designio divino de salvaci\u00f3n alcance m\u00e1s y m\u00e1s a todos los hombres de todos los tiempos y en todas las partes de la tierra\u201d<a href=\"#sdfootnote21sym\" id=\"sdfootnote21anc\"><sup>21<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La acusaci\u00f3n frecuente de que el cristianismo sacrifica el presente en aras del futuro, ha de quedar desvirtuada con vuestro comportamiento pr\u00e1ctico. Situados en un plano teol\u00f3gico de principios, es err\u00f3nea la consideraci\u00f3n de un m\u00e1s all\u00e1 sin vinculaci\u00f3n al presente. El cielo est\u00e1 condicionado, de alguna manera, a la tierra. Sin una acci\u00f3n positiva de amor fraterno y de perfeccionamiento del mundo no es posible remontarse a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un\u00edos, pues, con espont\u00e1nea disciplina a las actividades de la Iglesia, cada vez m\u00e1s prometedoras, y reflexionad en la advertencia que nos hace y os hace un Santo Padre: \u201cSi no distribuimos la palabra evang\u00e9lica durante estos d\u00edas de abstinencia y vida tranquila, cuando vuestros pensamientos son puros y serenos, \u00bfcu\u00e1ndo vamos a servir este manjar a vuestra piedad? \u00bfCuando vuelvan las diversiones, los festines o el descanso de las vacaciones? Ni lo intentar\u00edamos siquiera, pues no estar\u00edais en la disposici\u00f3n requerida para ello. Ahora, pues, es el momento m\u00e1s propicio para dedicarnos a vuestra ense\u00f1anza religiosa\u201d<a href=\"#sdfootnote22sym\" id=\"sdfootnote22anc\"><sup>22<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que la Cuaresma os estimule en esta misi\u00f3n c\u00f3smica y creadora, sin debilitar vuestra pertenencia al Pueblo de Dios, ya que tambi\u00e9n vosotros podr\u00edais acentuar un orden carism\u00e1tico, en detrimento de la unidad org\u00e1nica de la Iglesia instituida por Cristo. Ser\u00eda lo m\u00e1s contrario a vuestra funci\u00f3n estructuradora. La Iglesia, sacramento de Cristo, o sea \u201csigno e instrumento de la uni\u00f3n \u00edntima con Dios\u201d, lo es tambi\u00e9n de la \u201cunidad de todo el g\u00e9nero humano\u201d<a href=\"#sdfootnote23sym\" id=\"sdfootnote23anc\"><sup>23<\/sup><\/a>. Obedecer no es claudicar, es la mejor forma de comulgar con la actitud pascual del mismo Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">* * *<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A todos, pues, mi exhortaci\u00f3n a la unidad en la fe y en el amor, al comenzar esta gran catequesis de Cuaresma. \u201cEs un per\u00edodo \u2013advert\u00eda el Papa el domingo pasado y os recordaba yo esta misma tarde citando sus palabras en la Catedral\u2013 propicio para nuestra formaci\u00f3n religiosa y moral y no debemos creer que la Cuaresma sea una disciplina superada, anacr\u00f3nica. Las formas cambian, pero los criterios que inspiran esta riqu\u00edsima pedagog\u00eda espiritual siguen estando m\u00e1s de actualidad que nunca&#8230; Se trata de reafirmar en cada uno de nosotros el primado de lo espiritual en un tiempo de materialismo y de decadencia religiosa. Se trata de recuperar, con la templanza voluntaria, el dominio de s\u00ed mismo, tan comprometido en un tiempo de exaltaci\u00f3n del bienestar, de la diversi\u00f3n y del placer. Se trata de dar a nuestra vida una actitud m\u00e1s cristiana con la pr\u00e1ctica voluntaria de las buenas obras, especialmente para con los hermanos m\u00e1s necesitados. Se trata de buscar nuevamente a Cristo, su palabra, su gracia, y su encuentro vital. Que no pase en vano para nosotros esta \u00e9poca de salvaci\u00f3n, que es la primavera de las almas, y rogando a la Virgen, os deseamos que esa primavera sea para todos vosotros floreciente y fervorosa\u201d<a href=\"#sdfootnote24sym\" id=\"sdfootnote24anc\"><sup>24<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este programa asc\u00e9tico facilitar\u00e1 el perfecto equilibrio humano, social y religioso de la santidad cristiana. Pidamos la fe para seguir caminando juntos, pero no la fe de un sacramentalismo f\u00e1cil que dispensa de todo esfuerzo, sino de la fe cristiana de la ascesis sostenida durante la peregrinaci\u00f3n en el desierto. Fe para que los creyentes vayamos hacia la gloria definitiva de la Jerusal\u00e9n celeste, y fe para orientar con nuestros pasos a los no creyentes hacia el \u201cresto de Israel\u201d, signo de la Jerusal\u00e9n futura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con este deseo os bendigo a todos, en el nombre del Padre, del Hijo, y del Esp\u00edritu Santo, adelant\u00e1ndoos \u2013la Liturgia me permite hacerlo\u2013 mi mejor felicitaci\u00f3n pascual:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c<em>Muerte y vida trabaron duelo<br>y muerto el due\u00f1o de la vida<br>gobierna, vivo, tierra y cielo\u201d<a href=\"#sdfootnote25sym\" id=\"sdfootnote25anc\"><sup>25<\/sup><\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> R. Pierret, <em>Car\u00eame,<\/em> DS 2,136-140.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> \u201cCuando hagas limosna no vayas trompeteando; &#8230;que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha\u201d (Mt 6, 23); \u201ccuando ayunes perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno sea visto, no por los hombres, sino por tu Padre\u201d (Mt 6, 17-18); \u201ccuando or\u00e9is no se\u00e1is como los hip\u00f3critas, que gustan de orar en la sinagoga y en las esquinas de las plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; &#8230;entra en tu aposento y, despu\u00e9s de cerrar la puerta, ora a tu Padre que est\u00e1 all\u00ed, en lo secreto\u201d (Mt 6, 5-6).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Cf. Hch 13, 2; 14, 23; 12, 5.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote4anc\" id=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> L\u00f3pez Ibor, <em>Rasgos neur\u00f3ticos del mundo contempor\u00e1neo,<\/em> Madrid 1964, cita en p. 20 unas estad\u00edsticas reveladoras del fabuloso consumo de medicamentos analg\u00e9sicos y de bebidas inhibidoras y euforizantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote5anc\" id=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> SC 6.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote6anc\" id=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> <em>Ad inquisitiones Ianuarii liber secundus,<\/em> Epist. 55,1,2 PL 33, 205.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote7anc\" id=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> Ib\u00edd., 14, 24: PL 33, 215.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote8anc\" id=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> H. Schmidt, <em>Introductio in Liturgiam Occidentalem,<\/em> Roma 1960,486.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote9anc\" id=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> SC 5.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote10anc\" id=\"sdfootnote10sym\">10<\/a> LG 48.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote11anc\" id=\"sdfootnote11sym\">11<\/a> As\u00ed: Adolf Hesnard, Erich Neumann y Erich Fromm. Es sabido que muchos casos de psicolog\u00eda patol\u00f3gica vienen por falta de donaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote12anc\" id=\"sdfootnote12sym\">12<\/a> Loter es el padre de la moderna \u201cfilosof\u00eda de los valores\u201d. Su doctrina se orienta en dos direcciones: \u201cfilosof\u00eda neokantiana\u201d (Windelband, Richtert) y \u201cfilosof\u00eda fenomenol\u00f3gica\u201d (Scheler). Coinciden todos en su ataque al \u201cpsicologismo estimativo\u201d que disuelve los valores en el sentimiento puramente subjetivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote13anc\" id=\"sdfootnote13sym\">13<\/a> LG 6.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote14anc\" id=\"sdfootnote14sym\">14<\/a> LG 8.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote15anc\" id=\"sdfootnote15sym\">15<\/a> LG 9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote16anc\" id=\"sdfootnote16sym\">16<\/a> SC 109.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote17anc\" id=\"sdfootnote17sym\">17<\/a> Cf. el texto \u00edntegro de la alocuci\u00f3n pontificia en <em>Ecclesia<\/em> 919 (1959) 213-214.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote18anc\" id=\"sdfootnote18sym\">18<\/a> LG 46.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote19anc\" id=\"sdfootnote19sym\">19<\/a> Concilio de Sens (1141), Concilio de Vienne (1311), Constituciones <em>In agro dominico<\/em> y <em>Coelestis pastor <\/em>(1687).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote20anc\" id=\"sdfootnote20sym\">20<\/a> Esta categor\u00eda b\u00edblica de k\u00e9nosis aparece claramente en Flp 2, 5-11, y en la literatura b\u00edblica de los <em>anawim<\/em> o pobres de Yahv\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote21anc\" id=\"sdfootnote21sym\">21<\/a> LG 23.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote22anc\" id=\"sdfootnote22sym\">22<\/a> S. Juan Cris\u00f3stomo, <em>Sermo admonitorius sub initium sanctae quadragesimae, homil\u00eda 2:<\/em> PG 53, 26-27.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote23anc\" id=\"sdfootnote23sym\">23<\/a> LG 1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote24anc\" id=\"sdfootnote24sym\">24<\/a> Texto italiano en <em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, 26-27 febrero 1968.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote25anc\" id=\"sdfootnote25sym\">25<\/a> Secuencia del Domingo de Pascua.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Exhortaci\u00f3n pastoral, dirigida el 28 de febrero de 1968, a los fieles del Arzobispado de Barcelona, publicada en el Bolet\u00edn oficial del Arzobispado de Barcelona, marzo de 1968, p. 147-158. \u201cAl\u00e9grese el coraz\u00f3n de los que buscan a Dios\u201d. Con estas palabras del salmo 44, que recoge la Misa de la 4\u00aa semana de Cuaresma, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[42],"doc_tag":[],"class_list":["post-1310","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-liturgia-y-ano-liturgico"],"year_month":"2026-06","word_count":4860,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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