{"id":1296,"date":"2024-09-28T23:22:20","date_gmt":"2024-09-28T21:22:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1296"},"modified":"2024-09-28T23:22:21","modified_gmt":"2024-09-28T21:22:21","password":"","slug":"el-centenario-del-comienzo-de-la-evangelizaciondel-nuevo-mundo-visto-desde-europa","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/el-centenario-del-comienzo-de-la-evangelizaciondel-nuevo-mundo-visto-desde-europa\/","title":{"rendered":"El Centenario del comienzo de la evangelizaci\u00f3ndel Nuevo Mundo, visto desde Europa"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Trabajo publicado en el volumen de AA. VV., Historia de la evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica, que recoge las actas del Simposio internacional, celebrado en Roma, 11-14 de mayo de 1992. Actas. Ciudad del Vaticano, 1992, pp.19-33.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un precedente inexcusable<\/h2>\n\n\n\n<p>En una cr\u00f3nica escrita en la segunda mitad del siglo VII, su autor, un desconocido, al que sucesivamente se ha llamado Isidoro de Badajoz y an\u00f3nimo de C\u00f3rdoba, hace un relato de la batalla de Poitiers (a.732) en que fue contenida la invasi\u00f3n musulmana que amenazaba con apoderarse de toda la Galia y extenderse por el resto de Europa. Siete d\u00edas dur\u00f3 la pelea. Al amanecer el s\u00e9ptimo, los cristianos, ya vencedores, se adue\u00f1an de las tiendas de los \u00e1rabes y las encuentran vac\u00edas. El cronista termina as\u00ed su descripci\u00f3n: <em>\u201cEuropenses vero&#8230;in suas se laeti recipiunt patrias\u201d<\/em> (\u2018Los europeos, por su parte, regresan alegres a sus patrias\u2019).<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos historiadores opinan que, a partir de entonces, se consolid\u00f3 la conciencia de una identidad com\u00fan entre los pertenecientes a los pueblos que se opusieron a la invasi\u00f3n musulmana: era la conciencia de sentirse defensores de una civilizaci\u00f3n cristiana. As\u00ed surgi\u00f3 la cristiandad medieval, en que, a pesar de todos los nacionalismos exacerbados, los odios y los ultrajes humanos, las destrucciones y violencias de todo g\u00e9nero, nunca dej\u00f3 de brillar la luz del Evangelio y, muchas veces, con esplendor.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, un poco antes de esa fecha de 732, exactamente el 718, en una porci\u00f3n de Europa llamada Espa\u00f1a, se iniciaba la reconquista del suelo patrio que, \u00e9ste s\u00ed, hab\u00eda sido sorprendentemente dominado en muy poco tiempo por los invasores isl\u00e1micos. Don Pelayo y los que con \u00e9l se unieron para combatir, defend\u00edan la civilizaci\u00f3n cristiana. Y as\u00ed, durante m\u00e1s de siete siglos estuvieron los espa\u00f1oles luchando contra el Islam, a veces ayudados tambi\u00e9n por los franceses, ingleses, germ\u00e1nicos, it\u00e1licos&#8230;La lucha continuada de Espa\u00f1a obedeci\u00f3 a dos motivos fundamentales: reconquistar el suelo patrio y <em>querer seguir siendo <\/em>un pa\u00eds cristiano, en una elecci\u00f3n libre que hicieron y siguieron haciendo durante todo ese tiempo, a pesar de que la civilizaci\u00f3n \u00e1rabe, que se les ofrec\u00eda, era m\u00e1s adelantada y humanamente atractiva que la suya.<\/p>\n\n\n\n<p>La referencia a este largo per\u00edodo de la Reconquista es ineludible, si se quiere comprender bien el por qu\u00e9 del esfuerzo de evangelizaci\u00f3n que realiz\u00f3 Espa\u00f1a en Am\u00e9rica desde el descubrimiento de \u00e9sta.<\/p>\n\n\n\n<p>El gran historiador S\u00e1nchez Albornoz, en su obra <em>La Edad Media Espa\u00f1ola y la empresa en Am\u00e9rica<\/em> afirma \u201ccomo verdad indestructible, que la Reconquista fue la clave de la Historia de Espa\u00f1a\u201d y que \u201clo fue tambi\u00e9n de nuestras gestas hispanoamericanas. Repito lo que he dicho muchas veces: si los musulmanes no hubieran puesto el pie en Espa\u00f1a, nosotros no habr\u00edamos realizado el milagro de Am\u00e9rica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa Reconquista dur\u00f3 casi ocho siglos y la Conquista s\u00f3lo medio. Esta fue tan asombrosamente r\u00e1pida, porque Espa\u00f1a hizo en el Nuevo Mundo lo que en la pen\u00ednsula ven\u00eda haciendo desde hace ocho siglos. Estaba ya bien entrenada\u201d<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Y del mismo modo, en continuidad con la tradici\u00f3n multisecular de avanzar, predicar, bautizar, alzar cruces, iglesias y nuevos pueblos para Cristo, ha de entenderse la r\u00e1pida evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica, esa inmensa transfusi\u00f3n de sangre, fe y cultura que logr\u00f3 la total conversi\u00f3n de los pueblos misionados, fen\u00f3meno \u00fanico de la historia de la Iglesia. \u201cSin los siglos de batalla contra el moro, enemigo del Alt\u00edsimo, de Mar\u00eda, de Cristo, y de sus Santos, ser\u00eda inexplicable el anhelo cristianizante de los espa\u00f1oles en Am\u00e9rica, basado en la misma f\u00e9rvida fe\u201d<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La Conquista de las Indias es completamente ininteligible sin la experiencia medieval de la Reconquista de Espa\u00f1a. Concretamente, \u201cla pol\u00edtica asimilista, pero igualitaria de Castilla, \u00fanica en la historia de la colonizaci\u00f3n universal \u2013pol\u00edtica que declara s\u00fabditos de la Corona, como los castellanos, a los indios de Am\u00e9rica y que no convirti\u00f3 en colonias a las tierras conquistadas sino que las tuvo por prolongaci\u00f3n del solar nacional\u2013, no podr\u00e1 explicarse sin nuestro medioevo\u201d<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u201cId y predicad el Evangelio a toda criatura\u2019\u2019 (Mc 16, 15)<\/h2>\n\n\n\n<p>Lo que conmemoramos en este V Centenario es el comienzo de la evangelizaci\u00f3n en Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa llegada y proclamaci\u00f3n \u2013en palabras del Papa Juan Pablo II\u2013 de la fe y del mensaje de Jes\u00fas, la implantaci\u00f3n y desarrollo de la Iglesia; realidades espl\u00e9ndidas y permanentes que no se pueden negar o infravalorar. Y (la Iglesia) se dispone a celebrarlas en el sentido m\u00e1s profundo y teol\u00f3gico del t\u00e9rmino, como se celebra a Jesucristo, Se\u00f1or de la historia, \u2018el primero y m\u00e1s grande evangelizador\u2019 ya que \u00c9l mismo es el Evangelio de Dios (cfr. <em>Evangelii nuntiandi<\/em>, n. 7)\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cComo ya tuve ocasi\u00f3n de se\u00f1alar en el discurso al CELAM reunido en Puerto Pr\u00edncipe: \u2018Como latinoamericanos, habr\u00e9is de celebrar esta fecha con una seria reflexi\u00f3n sobre los caminos hist\u00f3ricos del subcontinente, pero tambi\u00e9n con alegr\u00eda y orgullo. Como cristianos y cat\u00f3licos es justo recordarla con una mirada hacia estos quinientos a\u00f1os de trabajos para anunciar el Evangelio y edificar la Iglesia en estas tierras. Mirada de gratitud a Dios por la vocaci\u00f3n cristiana y cat\u00f3lica de Am\u00e9rica Latina, y a cuantos fueron instrumentos vivos y activos de la evangelizaci\u00f3n. Mirada de fidelidad a vuestro pasado de fe. Mirada hacia los desaf\u00edos del presente y los esfuerzos que se realizan. Mirada hacia el futuro para ver c\u00f3mo consolidar la obra iniciada\u201d (9 de marzo 1983, III)\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPor esto, la Iglesia se dispone a celebrar el V Centenario sin triunfalismos, consciente de saber que es una sublime gracia del Se\u00f1or el que haya llamado a la luz de la fe a tantos millones de hombres y mujeres que invocan su nombre y en \u00e9l son salvados. Este evento eclesial debe ser tambi\u00e9n ocasi\u00f3n para una reflexi\u00f3n pastoral sobre el pasado, presente y futuro de Am\u00e9rica Latina; una reflexi\u00f3n que sirva para dar un nuevo impulso a la obra evangelizadora del continente a todos los niveles, en todos los pa\u00edses y en todos los sectores de la sociedad\u201d<a href=\"#sdfootnote4sym\" id=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Es muy importante esta precisi\u00f3n del Santo Padre porque deja a las investigaciones de los hombres el estudio de los hechos hist\u00f3ricos que se desarrollaron en relaci\u00f3n con el descubrimiento, la conquista, y el dominio de Espa\u00f1a, y tambi\u00e9n de Portugal en la proporci\u00f3n que le corresponde, y pone el acento en lo que para la Iglesia es lo esencial: la llegada de la fe.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Acci\u00f3n misionera de Espa\u00f1a<\/h2>\n\n\n\n<p>Fue todo un pueblo el que sinti\u00f3 fuertemente el impulso de evangelizar el continente descubierto. Todo un pueblo \u2013digo\u2013, no s\u00f3lo los misioneros y los religiosos, cuya \u00fanica misi\u00f3n era \u00e9sa, sino muchos, hombres y mujeres, colaboraron intr\u00e9pidamente en la tarea de dar a conocer a Jesucristo, y a la Virgen Mar\u00eda como poderosa intercesora ante su Sant\u00edsimo Hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>La evangelizaci\u00f3n consiste en esto, tal como afirma Pablo VI en la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Evangelii nuntiandi:<\/em> \u201cNo hay evangelizaci\u00f3n verdadera mientras no se anuncie el nombre, la doctrina, la vida, las promesas, el reino, el misterio de Jes\u00fas de Nazaret Hijo de Dios\u201d<a href=\"#sdfootnote5sym\" id=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Naturalmente, al ofrecer as\u00ed la Buena Nueva que anunciaba el Reino de Dios en la tierra, se forj\u00f3 y extendi\u00f3 entre los indios una cultura distinta de la que ten\u00edan, la cultura cristiana, porque, como afirm\u00f3 Juan Pablo II en la Universidad Complutense de Madrid en su visita a Espa\u00f1a en 1982, <em>\u201cuna fe que no se hace cultura es una fe no acogida plenamente, no pensada enteramente, no vivida fielmente\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Donde quiera que ha penetrado el Evangelio aparece un nuevo concepto del hombre y de la vida. As\u00ed sucedi\u00f3 en los pa\u00edses europeos cuando fueron abrazando el cristianismo, empezando por Roma y las Provincias de su Imperio. En cada uno de ellos hab\u00eda un modo de pensar, de sentir y de amar que fue desapareciendo o modific\u00e1ndose a medida que penetraba en ellos la luz de quien hab\u00eda venido a la tierra para ser luz del mundo (Jn 8, 12). Hab\u00eda que nacer otra vez, como dijo Cristo a Nicodemo (Jn 3, 3).<\/p>\n\n\n\n<p>Las ense\u00f1anzas del Se\u00f1or sobre la filiaci\u00f3n divina, la esperanza de la vida eterna, la pureza de coraz\u00f3n, el amor fraterno, la mortificaci\u00f3n y dominio de s\u00ed mismo y las cartas de los Ap\u00f3stoles Pablo, Pedro, etc., son un impulso constante hacia la radical novedad en la vida del hombre y de la sociedad, y hacen surgir una nueva cultura que el creyente en Cristo va generando y que a su vez da lugar a nuevos cristianos. Todos los evangelizadores, en todos los lugares de la tierra adonde han llegado, en cualquier \u00e9poca de la historia, han hecho lo mismo. Primero el anuncio, despu\u00e9s el catecismo y los sacramentos, y como fruto de esta acci\u00f3n, la promoci\u00f3n humana, cultural y social de los nuevos evangelizados. As\u00ed se hizo tambi\u00e9n en Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo asombroso, lo verdaderamente sorprendente es que la evangelizaci\u00f3n entendida como ofrecimiento y aceptaci\u00f3n del misterio de Cristo e implantaci\u00f3n de la Iglesia mediante el establecimiento de la Jerarqu\u00eda y administraci\u00f3n de los sacramentos, se produjera con tanta rapidez.<\/p>\n\n\n\n<p>La explicaci\u00f3n est\u00e1 en lo que hemos dicho:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa Iglesia en las Indias fue una madre capaz de engendrar con Cristo Esposo m\u00e1s de veinte naciones cristianas. Y en esta admirable fecundidad misionera colaboraron todos, Reyes y virreyes, escribanos y soldados, conquistadores y cronistas, escribanos y funcionarios, frailes y padres de familia, encomenderos, barberos, sastres y agricultores, indios catequistas, gobernadores y maestros de escuela, cofrad\u00edas de naturales, de criollos, de negros, de espa\u00f1oles o de viudas, de gremios profesionales, patronos de fundaciones piadosas, de hospitales y de conventos, laicos fiscales y religiosas de clausura, p\u00e1rrocos y doctrinos, ni\u00f1os hijos de caciques, educados en conventos religiosos, corregidores y alguaciles&#8230;Todo un pueblo cristiano y fiel, con sus leyes y costumbres, con sus virtudes y vicios, con sus poes\u00edas y danzas, canciones y teatros, con sus cruces alzadas y templos, sus fiestas y procesiones, y sobre todo con sus inmensas certezas de fe, a pesar de sus pecados, fue el <em>sujeto real<\/em> de la acci\u00f3n apost\u00f3lica de la Iglesia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEse pueblo, evidentemente confesional, que no fue a las Indias a comunicar a los ind\u00edgenas la <em>duda met\u00f3dica<\/em>, sino que recibi\u00f3 de Dios y de la Iglesia el encargo de transmitir al Nuevo Mundo la gloriosa certeza de la Santa Fe Cat\u00f3lica, cumpli\u00f3 su misi\u00f3n, y es el responsable de que hoy una mitad de la Iglesia cat\u00f3lica piense y crea, sienta, hable y escriba en espa\u00f1ol\u201d<a href=\"#sdfootnote6sym\" id=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Este pueblo era as\u00ed, fuertemente cat\u00f3lico. Hab\u00eda sido forjado en la lucha contra el Islam invasor. Ten\u00eda fallos y defectos, muchos. Pero ten\u00eda tambi\u00e9n una fe ardorosa y militante y admit\u00eda y trataba de cumplir con generosidad sin l\u00edmite el mandato evang\u00e9lico: \u201cId, pues, ense\u00f1ad a todas las gentes, bautiz\u00e1ndolas en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo, ense\u00f1\u00e1ndoles a observar todo cuanto Yo os he mandado\u201d (Mt 28, 19-20).<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl esp\u00edritu religioso de aquella magna aventura que fue la conquista y la colonizaci\u00f3n, se mantuvo largo tiempo en su pr\u00edstina fuerza gracias al fraile. El fraile es el segundo prototipo de la estirpe blanca en las Indias. En su esencia no difiere del conquistador. Viene a ser como un conquistador a lo divino. El fraile encarna el sentido universal m\u00e1s que el individual de la psicolog\u00eda espa\u00f1ola, pero desde luego la diferencia es m\u00e1s bien cosa de grado que de naturaleza; de otro modo, que uno y otro tipo s\u00f3lo difieren en proporci\u00f3n y puede pasarse de uno al otro por gradaciones casi insensibles. Hubo muchos conquistadores que terminaron frailes. Las Casas fue primero conquistador, luego encomendero, m\u00e1s tarde cl\u00e9rigo y por \u00faltimo fraile. Caso t\u00edpico si los hay, pues nadie abraz\u00f3 la causa del esp\u00edritu universal con m\u00e1s celo y ardor, y sin embargo nadie luch\u00f3 por tal causa con terquedad m\u00e1s apasionada e individualista. En el fraile se observa la misma osad\u00eda, el mismo esp\u00edritu de sacrificio, el mismo deseo haza\u00f1oso de vencer obst\u00e1culos que caracteriza a los conquistadores. Pero mientras los conquistadores pasaban trabajos y fatigas por alzarse hasta la honra y la grandeza, los frailes luchaban por humillarse. \u201cMaravill\u00e1banse los indios de ver el tes\u00f3n en los predicadores, y m\u00e1s de verlos tan desaficionados al oro y la plata de que nuestros espa\u00f1oles seglares hac\u00edan mucha estima\u201d escribe un autor de la \u00e9poca. El ejemplo era, en efecto, el \u00fanico lenguaje en que al principio era posible a los frailes hacerse comprender a los naturales y comunicarles la fe ardiente que les animaba; y en el lenguaje del ejemplo hablaban aun a riesgo de muerte&#8230;Era entre los frailes cosa, a la vez, de doctrina y de disciplina vivir tan modestamente como los indios m\u00e1s humildes. \u201cAndan pobres y descalzos como nosotros \u2013dec\u00edan los indios\u2013, comen de lo que nosotros, asi\u00e9ntanse entre nosotros, conversan con nosotros mansamente\u201d. Hubo muchos casos de martirio, y quiz\u00e1 uno todav\u00eda m\u00e1s significativo, el de fray Antonio de Roa, que no contento con imitar la pobreza de los indios, a fin de ganar mejor su confianza, y al ver que no se daban cuenta suficientemente del horror que el pecado deb\u00eda inspirar, sol\u00eda disciplinarse cruelmente durante el serm\u00f3n, y para demostrarles que el cuerpo no era m\u00e1s que un esclavo, se marcaba a fuego con una tea. Tales eran los m\u00e9todos de los conquistadores a lo divino, para intentar al menos, la conquista espiritual del Nuevo Mundo\u201d<a href=\"#sdfootnote7sym\" id=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Prop\u00f3sito de los Reyes de Espa\u00f1a y abusos posteriores<\/h2>\n\n\n\n<p>Sucedi\u00f3 adem\u00e1s que quienes ejercieron la autoridad y el gobierno, como Reyes de Espa\u00f1a, como jefes de las expediciones desde el primer viaje de Col\u00f3n, o como conquistadores de los territorios, eran y fueron tambi\u00e9n \u2013muchos de ellos\u2013 igualmente fervorosos cristianos que ten\u00edan el anhelo de extender la fe que profesaban.<\/p>\n\n\n\n<p>La Reina Isabel, aunque educada conforme a la mentalidad esclavista de la \u00e9poca, nunca admiti\u00f3 que se tratase a los indios como esclavos, quer\u00eda que se les tratase \u201cmuy bien y amorosamente\u201d, y oblig\u00f3 a devolver a Am\u00e9rica los esclavos que hab\u00edan sido tra\u00eddos por abusiva determinaci\u00f3n de Col\u00f3n. Consider\u00f3 siempre las tierras que podr\u00edan ser descubiertas \u2013y mucho m\u00e1s tras el descubrimiento\u2013 como campo de evangelizaci\u00f3n. Y as\u00ed toda su vida, hasta tres d\u00edas antes de morir en Medina del Campo, cuando dicta un codicilo que se a\u00f1ade a su testamento, en el que declara cu\u00e1l es su intenci\u00f3n principal cuando la Santa Sede concedi\u00f3 a la Corona las Indias descubiertas:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNuestra principal intenci\u00f3n fue&#8230;de procurar inducir y traer los pueblos de ellas y los convertir a nuestra santa fe cat\u00f3lica, y enviar a las dichas Islas y Tierra Firme Prelados y Religiosos y Cl\u00e9rigos, y otras personas doctos y temerosos de Dios, para instruir los vecinos y moradores de ellas en la fe cat\u00f3lica y les ense\u00f1ar y doctrinar buenas costumbres, y poner en ello la inteligencia debida, seg\u00fan m\u00e1s largamente en las letras de dicha concesi\u00f3n se contiene\u201d (Codicilo, Cl\u00e1usula X).<\/p>\n\n\n\n<p>Demuestra lo que estamos diciendo la narraci\u00f3n que hace Bartolom\u00e9 de las Casas. Refiere lo que sucedi\u00f3 cuando llegaron algunas naves con sus respectivos indios esclavos. \u201cComo por las cartas postreras del Almirante, que vinieron en los dichos nav\u00edos, supiese la Reina de gloriosa memoria, que el Almirante hab\u00eda dado a cada uno de los que all\u00ed ven\u00edan un indio por esclavo, y que, si no se me ha olvidado, eran trescientos hombres, hubo muy gran enojo, diciendo estas palabras <em>\u00bfQu\u00e9 poder tiene m\u00edo el Almirante para dar a nadie mis vasallos?<\/em> y otras semejantes\u201d. Este relato no se ha tenido suficientemente en cuenta. El Almirante hab\u00eda decidido cubrir la falta de oro y especias prometidas a los Reyes con el env\u00edo de indios esclavos. Consta que la actitud de la Soberana fue de disgusto y repulsa. \u201cLa Reina Isabel, que hab\u00eda apoyado la haza\u00f1a colombina, demostr\u00f3 su fibra cristiana, su humanismo, y oblig\u00f3 a Col\u00f3n a retraer sus malos pasos esclavistas\u201d. El hecho de que el Almirante enviara esclavos sin aprobaci\u00f3n real fue una de las causas de su relevo en el gobierno de La Espa\u00f1ola. Las Casas sigue refiriendo la reacci\u00f3n que tuvo Do\u00f1a Isabel: \u201cMand\u00f3 luego a pregonar en Granada y en Sevilla, donde ya estaba la Corte, que todos los que hubiesen llevado indios a Castilla, que les hubiese dado el Almirante, los volviesen luego ac\u00e1 (a las Indias, desde donde escribe Bartolom\u00e9 su Historia), so pena de muerte, en los primeros nav\u00edos\u201d. Y a continuaci\u00f3n reconoce que \u00e9l mismo tuvo un esclavo que le hab\u00eda llevado su padre (que acompa\u00f1\u00f3 a Col\u00f3n en el segundo viaje a las Indias) desde la Espa\u00f1ola \u201cY mi padre, a quien el Almirante hab\u00eda dado uno y lo hab\u00eda llevado en el susodicho viaje de los dos nav\u00edos o carabelas, que yo en Castilla tuve, y algunos d\u00edas anduvo conmigo, torn\u00f3 a esta isla con el mismo comendador Bobadilla, y los trajo, y despu\u00e9s yo lo vi y trat\u00e9 ac\u00e1\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se\u00f1ala Rafael Altamira, el 20 de junio de 1500 es una fecha memorable para el mundo entero, porque se\u00f1ala el primer reconocimiento del respeto debido a la dignidad y libertad de todos los hombres, por incultos y primitivos que sean: principio que hasta entonces no se hab\u00eda proclamado en ninguna legislaci\u00f3n, y mucho menos se hab\u00eda practicado en ning\u00fan pa\u00eds. Aquella disposici\u00f3n fue luego ratificada y ampliada por otras, en las que se declar\u00f3 hombres libres a todos los indios: base de un empe\u00f1o para protegerlos que caracteriza de manera especial la filosof\u00eda pol\u00edtica de la Corona espa\u00f1ola en las Indias y cuya iniciadora fue Isabel I<a href=\"#sdfootnote8sym\" id=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>No siempre fueron fieles a estos deseos y ruegos de la Reina Isabel muchos de los espa\u00f1oles que fueron a Am\u00e9rica; con sus abusos y crueldades escribieron p\u00e1ginas oscuras. Pero los evangelizadores directos, los religiosos franciscanos, dominicos, agustinos, mercedarios, jesuitas, y con ellos much\u00edsimas familias que all\u00ed llegaron, realizaron una labor de difusi\u00f3n del Evangelio inigualable.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, cuando en la Pen\u00ednsula iban siendo conocidas las noticias que hablaban de tales abusos, cundi\u00f3 un malestar profundo que dio lugar a posturas revisionistas sobre lo que se estaba haciendo en Indias y fue la ocasi\u00f3n para que brillara con esplendor una luz que no se ha apagado: la del gran maestro Vitoria y en general la Escuela de Te\u00f3logos de Salamanca, que expon\u00edan sus ense\u00f1anzas fundados en el hecho de la dignidad humana y la revelaci\u00f3n cristiana.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La nueva \u00e9tica: La fe en el indio y en su capacidad de libertad<\/h2>\n\n\n\n<p>Francisco de Vitoria y sus disc\u00edpulos durante el siglo XVI llegaron a ser la voz m\u00e1s cualificada de la Iglesia, la luz para iluminar los problemas m\u00faltiples que se originan con el descubrimiento, la conquista, la colonizaci\u00f3n de las Indias Occidentales.<\/p>\n\n\n\n<p>Las lecciones de Francisco de Vitoria desde la c\u00e1tedra y desde el p\u00falpito pasan de mano en mano: llegan a hacerse hasta 500 copias manuscritas de las mismas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los principios de los derechos humanos y de gentes est\u00e1n asentados en el derecho natural que los fundamenta; y de tal forma estos principios son verdaderos y fecundos que sus disc\u00edpulos de derecho y teolog\u00eda, pronto maestros, ir\u00e1n enriqueci\u00e9ndolos al aplicarlos a los problemas y situaciones que se iban ofreciendo, sobre todo en los a\u00f1os de las conquistas.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed podr\u00edamos compendiar las ense\u00f1anzas de esta Escuela que a la luz del Evangelio ense\u00f1a al mundo entero la esencia del derecho natural, del derecho de gentes, de los derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Reivindica la dignidad humana de los indios, pues son seres racionales y libres, creados a imagen de Dios, con destino personal y trascendente. Los indios eran capaces de salvaci\u00f3n y de condenaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00edan, por tanto, derecho a ser bautizados.<\/p>\n\n\n\n<p>El retraso o subdesarrollo de los indios, su \u201cbestialidad\u201d o incapacidad, se deb\u00eda m\u00e1s a la mala y b\u00e1rbara educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00edan derecho al progreso y a la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Los indios eran verdaderos due\u00f1os de s\u00ed y de sus cosas de igual modo que los espa\u00f1oles.<\/p>\n\n\n\n<p>Indios y espa\u00f1oles eran iguales fundamentalmente, en cuanto que eran hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>Su libertad pol\u00edtica tambi\u00e9n es reivindicada.<\/p>\n\n\n\n<p>Por tanto, la intervenci\u00f3n de Espa\u00f1a en Am\u00e9rica se justifica en funci\u00f3n de la necesidad de protecci\u00f3n de los derechos humanos. No ser\u00eda conveniente ni l\u00edcito al Rey de Espa\u00f1a abandonar completamente la administraci\u00f3n de aquellos pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los espa\u00f1oles por derecho natural y de gentes ten\u00edan derecho a recorrer las provincias de los indios y permanecer en ellas, mientras no causaran da\u00f1o a sus poblaciones. Los indios no pod\u00edan prohibir el derecho de emigraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Igualmente, los espa\u00f1oles pod\u00edan comerciar con los pueblos indios, importar y exportar mercanc\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los conquistadores y sus familias, por derecho natural y de gentes, ten\u00edan derecho a domiciliarse y tomar la ciudadan\u00eda de los pa\u00edses indios, contrayendo matrimonio o por otras formas mediante las que los extranjeros la adquieran; de igual modo pueden defenderse y buscar su propia seguridad<a href=\"#sdfootnote9sym\" id=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>El ilustre historiador Lewis Hanke dice que \u201cla empresa de Espa\u00f1a en Am\u00e9rica fue mucho m\u00e1s que una extraordinaria haza\u00f1a militar y pol\u00edtica. Fue tambi\u00e9n uno de los mayores intentos que ha presenciado el mundo para que prevalezcan los preceptos cristianos en las relaciones entre las gentes\u201d<a href=\"#sdfootnote10sym\" id=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Francisco de Vitoria, en virtud de estos t\u00edtulos y con estas y otras limitaciones, obligaba tanto a indios como a espa\u00f1oles, a la Corona y a los gobernantes, virreyes, encomenderos, vasallos y soldados. El derecho natural obliga en conciencia a todos.<\/p>\n\n\n\n<p>La Universidad de Salamanca es pionera en Espa\u00f1a y en el mundo entero en el riguroso y cr\u00edtico planteamiento de la presencia de Espa\u00f1a en las Indias.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u201cLa duda indiana\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p>La intervenci\u00f3n de Vitoria y sus disc\u00edpulos no se limita a dictaminar algunos casos de gravedad que le son planteados, sino que progresivamente llega a ser la conciencia de la mejor sociedad espa\u00f1ola cristiana. De las aulas de Salamanca saldr\u00e1n los mejores defensores de los indios: misioneros, obispos, juristas, profesores de las universidades americanas de Lima, M\u00e9xico, promovidas con el prop\u00f3sito de predicar \u00edntegramente el Evangelio entre los indios: Pedro de la Gasea (Pacificador del Per\u00fa y presidente de la Audiencia de Lima), Juan de la Pe\u00f1a (Obispo de Lima), Zum\u00e1rraga (Arzobispo de M\u00e9xico), Anchieta, Juan del Valle (Obispo de Popav\u00e1n), Domingo de Santo Tom\u00e1s Navarrete (Obispo de Charcas), Tom\u00e1s de San Mart\u00edn (La Plata), Diego de Covarrubias (Obispo de Santo Domingo y de la Concepci\u00f3n de la Vega).<\/p>\n\n\n\n<p>Por encargo de Carlos V, Francisco de Vitoria escog\u00eda misioneros y profesores para las universidades americanas entre sus mejores disc\u00edpulos.<\/p>\n\n\n\n<p>El influjo de la Universidad de Salamanca es tan eficaz que la mayor\u00eda de las disposiciones legales de este tiempo van en el sentido de paralizar y prohibir las conquistas, porque se opon\u00edan radicalmente al concepto de tutela; misi\u00f3n que \u00fanicamente justificaba la presencia e intervenci\u00f3n de Espa\u00f1a en las Indias (1556).<\/p>\n\n\n\n<p>Por el magisterio de Juan de la Pe\u00f1a, se lleg\u00f3 a la convicci\u00f3n de que es preciso, para obtener la absoluci\u00f3n sacramental, la restituci\u00f3n y devoluci\u00f3n de lo adquirido en guerra injusta.<\/p>\n\n\n\n<p>La opci\u00f3n negociada y defendida por gran parte de los obispos, sacerdotes, misioneros y religiosos, y por no pocos juristas y funcionarios de la Corona, se enfrentaba a la opci\u00f3n continuista de los conquistadores y encomenderos, que luchaban por el reconocimiento de la perpetuidad de sus encomiendas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras los primeros a\u00f1os de descubrimientos, seguidos de conquistas muchas veces ensombrecidas por el atropello y la crueldad, se hab\u00eda llegado, despu\u00e9s de muchos trabajos, a una situaci\u00f3n que hoy podr\u00edamos llamar de protectorado pol\u00edtico; \u00fanica plataforma que pod\u00eda ayudar a la tarea evangelizadora de la Iglesia<a href=\"#sdfootnote11sym\" id=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Imposible enumerar siquiera los hitos por los que van transcurriendo el pensamiento y las realizaciones jur\u00eddicas y de gobierno; la Escuela de Salamanca es la pionera en la Iglesia y a la vez la mentora de la Corona. Se consigue una pol\u00edtica de rectificaciones continuas, pues \u201cla Corona de Castilla ten\u00eda el pa\u00eds en fideicomiso hasta que los naturales fueran capaces de autogobierno y de perseverar en la fe cristiana\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A la luz de estos principios, y luchando en\u00e9rgicamente desde el Consejo de Indias y la Corona de Castilla por el fiel cumplimiento de los mismos, se organiza la empresa de evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica con todo lo que lleva consigo de empe\u00f1o cultural, asistencial, social, humano, en una palabra. Esta es la base, que ir\u00e1 haciendo posible la futura independencia. Como el fruto maduro se separa del \u00e1rbol, as\u00ed estaba prevista por Francisco de Vitoria la independencia, como una mayor\u00eda de edad de los hijos de familia.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema no es s\u00f3lo de juristas. La fundamentaci\u00f3n de la ley est\u00e1 en \u00faltimo t\u00e9rmino en el derecho natural que asiste a todo hombre. Afectan, pues, muchos aspectos a la conciencia moral. En el fondo de todo problema pol\u00edtico hay un problema teol\u00f3gico. La \u201cgobernaci\u00f3n de las Indias\u201d est\u00e1 sometida tambi\u00e9n al derecho divino y natural.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Reyes de Espa\u00f1a, dice Vitoria, hab\u00edan asumido la carga de un mandato con el fin de capacitar a los pueblos de los indios para facilitar su integraci\u00f3n en la Comunidad del orbe sobre una base de igualdad fundamental. En inter\u00e9s de los s\u00fabditos de los pa\u00edses indios, y s\u00f3lo por ello, los Reyes de Espa\u00f1a se hac\u00edan cargo de la administraci\u00f3n mientras fuera necesario para la utilidad y progreso de aquellos pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p>El Emperador no podr\u00eda dar leyes que fueran perjudiciales para los pueblos indios y beneficiosas para Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Frutos abundantes<\/h2>\n\n\n\n<p>No debemos negar que hubo grandes atropellos y crueles violencias seg\u00fan fue desarroll\u00e1ndose el proceso del descubrimiento, la conquista y la evangelizaci\u00f3n, pues no se puede separar una cosa de otra de manera neta y tajante.<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias a esta Escuela de Salamanca fueron distingui\u00e9ndose los diversos campos de actuaci\u00f3n. Las leyes y ordenanzas que progresivamente se promulgaron, sirvieron para hacer luz en medio de las sombras y nunca dej\u00f3 de haber espl\u00e9ndidos testimonios de fe y amor cristiano, tras los que se ve una prodigiosa acci\u00f3n evangelizadora, que en menos de cincuenta a\u00f1os sirvi\u00f3 para que se extendieran la fe y el sentido cristiano de la vida en los numerosos territorios descubiertos.<\/p>\n\n\n\n<p>Merecer\u00e1n siempre la gratitud y la admiraci\u00f3n de todos los que creemos en Jesucristo aquellas legiones de misioneros franciscanos, dominicos, agustinos, mercedarios, jesuitas y obispos, que aprendieron y ense\u00f1aron idiomas, fundaron escuelas y, sobre todo, abrieron la inteligencia de tantos para comprender de alg\u00fan modo los catecismos y textos lit\u00fargicos que explicaban con ardorosa fe. Hombres como \u201cMotolin\u00eda\u201d y los doce ap\u00f3stoles de M\u00e9xico; el incomparable Santo Toribio de Mogrovejo, en el Per\u00fa; San Pedro Claver, en Colombia; Acosta, Anchieta, Pedro de Gante, Bernardino de Sahag\u00fan etc. \u00bfA qu\u00e9 seguir?<\/p>\n\n\n\n<p>Los frutos de vida cristiana se multiplicaron sin cesar. La devoci\u00f3n a Cristo Crucificado, a la Virgen Mar\u00eda, a la Sagrada Eucarist\u00eda, arraig\u00f3 en el pueblo y aliment\u00f3 la piedad de pobres y de ricos como expresi\u00f3n de su fe y como est\u00edmulo para conservarla y propagarla.<\/p>\n\n\n\n<p>En las Iglesias de esos pa\u00edses de Iberoam\u00e9rica cuaj\u00f3 con fuerza la familia cristiana y no fueron pocos los que dieron testimonio de santidad heroica con nombres gloriosos, que tienen su lugar hoy en el martirologio de la Iglesia. Juan Pablo II, antes de inaugurar los a\u00f1os de preparaci\u00f3n del V Centenario, dijo a su paso por Zaragoza: \u201cUna siembra generosa y fecunda fue la de aquellos misioneros espa\u00f1oles y portugueses, que sembraron a manos llenas la palabra del Evangelio en un esfuerzo que llega hasta hoy y que constituye una de las p\u00e1ginas m\u00e1s bellas de toda la historia de la evangelizaci\u00f3n, llevada a cabo por la Iglesia\u201d (10 de octubre de 1984).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed fue, en efecto, y cuando en el siglo XIX los pa\u00edses americanos se independizaron de Espa\u00f1a, no por eso se separaron de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Promoci\u00f3n humana<\/h2>\n\n\n\n<p>La labor de evangelizaci\u00f3n que se realiz\u00f3 prest\u00f3 atenci\u00f3n tambi\u00e9n a los problemas humanos de los indios, de manera que no fue una espiritualidad desencarnada las que se practic\u00f3 entre ellos. Son innumerables los testimonios de amor al hombre y de transformaci\u00f3n de la condici\u00f3n humana para fomentar el progreso de aquellos pueblos, gran parte de los cuales viv\u00edan en condiciones ignominiosas. Tantos y tan grandes como los abusos de muchos fueron tambi\u00e9n los gestos y los actos de amor que se realizaron por parte de los evangelizadores, los frailes, los obispos, y muchos de los laicos que los acompa\u00f1aban.<\/p>\n\n\n\n<p>Empezaron por tener que ense\u00f1ar las elementales normas de educaci\u00f3n y convivencia respecto al aseo personal, la comida, el vestido y la vivienda, la convivencia entre ellos, los oficios artesanales que les ayudaron a valerse por s\u00ed mismos, las normas de civilizaci\u00f3n (polic\u00eda, se dec\u00eda entonces) y ordenamiento pol\u00edtico elemental, que poco a poco fue desarroll\u00e1ndose. En todo intervinieron los misioneros, porque lo consideraban como un deber de la fraternidad cristiana que proclamaban. Las escuelas de los franciscanos, las \u201creducciones\u201d de los jesuitas, y otros similares, fueron una contribuci\u00f3n muy notable al progreso y desarrollo de las poblaciones aut\u00f3ctonas. \u201cSe edificaron ciudades enteras con sus plazas mayores, iglesias y catedrales, casas y palacios, fuertes, audiencias imperiales, universidades. Estos centros universitarios de Hispanoam\u00e9rica precedieron tres cuartos de siglo a la primera de Am\u00e9rica del Norte\u201d<a href=\"#sdfootnote12sym\" id=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Escribe el historiador Pedro Borges:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn el tema concreto de las relaciones de los padres y los hijos los dominicos de Nueva Espa\u00f1a aconsejaban en 1548 a estos \u00faltimos que obedecieran a sus progenitores, pero, sorprendentemente, una vez establecido el principio general de la necesidad de esta obediencia, en lo que insist\u00edan era en la facultad de que gozaban los hijos para sustraerse a ella cuando los padres les preceptuaban algo moralmente reprobable. Evidentemente, a estos religiosos les preocupaba sobre todo la posibilidad de que los adultos de reciente inserci\u00f3n en el cristianismo y probablemente aficionados todav\u00eda a las pr\u00e1cticas idol\u00e1tricas prehisp\u00e1nicas intentasen obligar a sus hijos a realizar acciones contrarias a la nueva religi\u00f3n o a lo que ellos entend\u00edan por ley natural\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante cambian las circunstancias y cambia la perspectiva. Contin\u00faa Borges:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cUn documento como el <em>Tercer Catecismo<\/em> del Concilio de Lima, editado en 1585, es decir, en un momento en que los ind\u00edgenas peruanos a los que se dirig\u00eda ya estaban plenamente cristianizados, olvida esa preocupaci\u00f3n y enfoca el asunto desde un punto de vista positivo y desde todas las vertientes de esas relaciones\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAs\u00ed y seg\u00fan ese catecismo, los hijos deb\u00edan honrar a sus padres, porque hab\u00edan sido engendrados y criados por ellos, lo que practicar\u00edan obedeci\u00e9ndoles y ayud\u00e1ndoles cuando lo necesitaran, sobre todo en la ancianidad. Esta misma honra deb\u00edan hacerla extensiva a los padres espirituales y a los ancianos, esto \u00faltimo a imitaci\u00f3n de los espa\u00f1oles y de todos los hombres de polic\u00eda y buena raz\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLos padres, por su parte, ten\u00edan obligaci\u00f3n de educar a sus hijos en las buenas costumbres, consejo con cuyo motivo inserta el catecismo la siguiente exhortaci\u00f3n, antol\u00f3gica por su estilo y por su insistencia en basar el razonamiento en la cualidad de hombres de los indios, distintos por lo mismo de los animales:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMirad que oigan Misa vuestros hijos, que recen cada d\u00eda la Doctrina antes de acostarse, que no se apu\u00f1een y ri\u00f1an. Limpiadlos, lavadlos y vestidlos, y las muchachas ya grandecitas no consint\u00e1is que anden con otros muchachos, y mirad que no duerman hermanos y hermanas todos juntos, como muchos hac\u00e9is. Eso es de bestias, y no de hombres. \u00bfSon perros o carneros para que machos y hembras anden revueltos? &#8230; Que por ese pecado y otros que ten\u00e9is ha permitido Dios que and\u00e9is perseguidos y hechos esclavos, como si fu\u00e9sedes bestias, porque no quer\u00e9is vivir como hombres, sino como caballos y carneros del prado, sin orden ni limpieza en vuestras almas ni en vuestros cuerpos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEstas exhortaciones de los catecismos americanos tienen el m\u00e9rito de que trascend\u00edan el orden de las ideas, porque dichos catecismos eran una especie de manuales para los predicadores, a quienes se les quer\u00eda facilitar su labor ofreci\u00e9ndoles incluso el texto de c\u00f3mo deb\u00edan predicar a los indios, sin limitarse a simples guiones\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cRefiri\u00e9ndose al noroeste de M\u00e9xico, Andr\u00e9s P\u00e9rez de Ribas nos ofrece en 1647 una relaci\u00f3n detallada de lo que los jesuitas de esas misiones hab\u00edan conseguido de los ind\u00edgenas desde finales del siglo XVI. De una manera general, esos misioneros hab\u00edan logrado \u2018las mudanzas de costumbres fieras que (los naturales) ten\u00edan arraigadas y heredadas de sus antepasados\u2019. En concreto, hab\u00edan conseguido implantar entre ellos la monogamia, el corte de cabellera al bautizarse, el abandono de los nombres personales b\u00e1rbaros, la amistad con los espa\u00f1oles, la afici\u00f3n al trabajo cuando antes eran las gentes m\u00e1s ociosas del mundo\u201d<a href=\"#sdfootnote13sym\" id=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Reflexi\u00f3n desde Europa<\/h2>\n\n\n\n<p>Cuando en 1492 los Reyes Cat\u00f3licos Fernando e Isabel conquistaron Granada, se celebraron grandes fiestas en los pa\u00edses de Europa occidental. Fueron famosas las de Mil\u00e1n y las de San Pablo, de Londres. Se viv\u00eda con gozo la victoria que supon\u00eda para la fe cristiana el alejamiento que representaba la presencia del Islam en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese mismo a\u00f1o se produjo el descubrimiento de Am\u00e9rica. En muchos lugares de Europa aparecieron en seguida manifestaciones de sorpresa y perplejidad, y en sus respectivos pueblos tambi\u00e9n de gozo, por lo que supon\u00eda para la fe cat\u00f3lica la actitud tan favorable de la Corona espa\u00f1ola en orden a la evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La escisi\u00f3n provocada por la Reforma protestante en el siglo XVI dio lugar a la aparici\u00f3n de actitudes contrapuestas y enconadas e incluso a guerras de religi\u00f3n y desatadas ambiciones pol\u00edticas. Todo apareci\u00f3 mezclado y confundido.<\/p>\n\n\n\n<p>En lugar de atender a la evangelizaci\u00f3n, se rechazaba la conquista y el dominio, todo igual. Las devastaciones, saqueos y crueldades se presentaron como actitudes de la Espa\u00f1a cat\u00f3lica sin m\u00e1s. Desde entonces y a partir sobre todo del siglo XVIII se han ido extendiendo el apasionamiento y la deformaci\u00f3n de la historia, que ha llegado hasta hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario volver a estudiar con el m\u00e1ximo rigor los hechos y las interpretaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante los siglos en que se fue forjando la Europa cristiana medieval, la violencia, los ataques feroces de unas regiones contra otras, las destrucciones en masa estuvieron a la orden del d\u00eda. Un Carlomagno, que tanto hizo por la cristiandad, se distingui\u00f3 igualmente por su af\u00e1n imperialista y sus atropellos y venganzas.<\/p>\n\n\n\n<p>Am\u00e9rica debe mucho a Europa y m\u00e1s a\u00fan a quienes han ido realizando desde 1492 la gran empresa de la evangelizaci\u00f3n. Pero tambi\u00e9n Europa debe mucho a la Am\u00e9rica evangelizada. El simple hecho de poder contar con tantos otros pueblos que creen en Jesucristo Redentor fue para los europeos, libres de odio y pasi\u00f3n, un motivo de satisfacci\u00f3n incalculable, el que produce la propagaci\u00f3n de la fe, que permite, conforme a nuestras creencias, pasar de las tinieblas a la luz. Pero est\u00e1 comprobado que no se logra esto normalmente, sin que aparezca el misterio de la contradicci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Evangelizadores \u00edntegros, sin ninguna otra apetencia humana en sus afanes, son siempre escasos. Aqu\u00ed tiene aplicaci\u00f3n la par\u00e1bola del grano de mostaza. S\u00f3lo con el paso del tiempo se hace \u00e1rbol frondoso en que pueden anidar las aves del cielo. Y hoy el pueblo cat\u00f3lico de Am\u00e9rica es \u00e1rbol frondoso. Para Europa entera, el descubrimiento de Am\u00e9rica significa \u2013creo yo\u2013 un complemento de humanidad que s\u00f3lo entonces har\u00eda comprender a los europeos qu\u00e9 perspectivas tan colosales se abr\u00edan a sus inquietudes, y qu\u00e9 <em>poca cosa<\/em> hab\u00edan sido mientras estuvieron encerrados en s\u00ed mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>La Europa de Santo Tom\u00e1s y San Bernardo, como la de San Francisco de As\u00eds. Santo Domingo de Guzm\u00e1n y San Francisco Javier, estaba reclamando horizontes de universalidad, que ahora se presentaban fascinantes a los esp\u00edritus nobles. Tambi\u00e9n a los evangelizadores que salieron de Europa para Am\u00e9rica \u2013pues no fueron s\u00f3lo frailes espa\u00f1oles los que llegaron al nuevo continente\u2013, como a los que en territorios europeos hab\u00edan evangelizado siglos atr\u00e1s, les acompa\u00f1aron \u2013sin que ellos fueran responsables\u2013 la ambici\u00f3n desmedida y muchas veces la barbarie. En medio de tantas sombras fue extendi\u00e9ndose la luz.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora esa Am\u00e9rica no reniega de la fe que recibi\u00f3, aunque puede ser que las sectas se la arrebaten en gran parte. Europa deber\u00eda prestar una mucha mayor atenci\u00f3n a los problemas sociales y econ\u00f3micos de Iberoam\u00e9rica, porque, aunque tengamos distinta casa, formamos parte de la misma familia. El coraz\u00f3n de las Iglesias de Am\u00e9rica late con fuerza en el momento actual y se siente agitado en sus afanes apost\u00f3licos.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde aqu\u00ed, desde Europa, \u00bfqu\u00e9 podemos hacer para ayudarles? \u00bfO es que ya somos tan pobres en la fe los europeos, que casi estamos necesitando que vengan a ayudarnos ellos? Quiz\u00e1 no se trate de que ellos reclamen la ayuda que se les debe, sino de que ellos y nosotros nos dispongamos a predicar y vivir mejor el Evangelio hoy, en nuestro tiempo, en estos a\u00f1os que vivimos.<\/p>\n\n\n\n<p>En la homil\u00eda que el Santo Padre pronunci\u00f3 el 1 de enero de este a\u00f1o, dijo estas palabras:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abDesde hace quinientos a\u00f1os el misterio de Cristo, Salvador del hombre, est\u00e1 presente entre los pueblos del continente americano, totalmente desconocido para el Viejo Mundo hasta 1492.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl descubrimiento de Am\u00e9rica coincide con el comienzo de la evangelizaci\u00f3n de aquellas tierras nuevas. Desde entonces, el misterio de la salvaci\u00f3n, revelado para toda la humanidad en el Verbo hecho carne, comenz\u00f3 a ser anunciado a nuevos pueblos, con los cuales hasta entonces Europa no hab\u00eda tenido ning\u00fan contacto. Sin embargo, aquellos pueblos eran conocidos por Dios desde toda la eternidad; y por \u00e9l siempre abrazados con la paternidad que el Hijo ha revelado \u00aben la plenitud de los tiempos\u201d (cf. Gal 4, 4).<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que en otras partes del mundo, el Evangelio, de hecho, ha acompa\u00f1ado durante su andadura a los pueblos latinoamericanos, entre los cuales el mensaje de la salvaci\u00f3n ha resonado mediante el testimonio de infatigables misioneros y ap\u00f3stoles. Damos gracias al Se\u00f1or por la asistencia constante y sobrenatural, con la que ha guiado el camino de aquellos pueblos cristianos a lo largo de estos 500 a\u00f1os. Al mismo tiempo., reafirmamos nuestra voluntad y el compromiso de continuar el irrenunciable ministerio de la Evangelizaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Resumen final<\/h2>\n\n\n\n<p>Si se me pidiera una s\u00edntesis de los principales pensamientos que me sugiere el hecho de la evangelizaci\u00f3n de la Am\u00e9rica Latina, vista desde Europa, dir\u00eda lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>1\u00ba. La evangelizaci\u00f3n que comienza en 1492 y ahora conmemoramos, es, en conjunto, una labor prodigiosa, llevada a cabo principalmente por Espa\u00f1a, gracias a la cual se predic\u00f3 la fe cristiana y el misterio de Cristo fue conocido y amado.<\/p>\n\n\n\n<p>2\u00ba. Con la fe predicada surgi\u00f3 una nueva cultura, que en muchos casos sustituy\u00f3 a la que exist\u00eda, y en otros coexisti\u00f3 con ella, en cuanto lo permiti\u00f3 el nuevo concepto del hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>3\u00ba. A la vez que la evangelizaci\u00f3n realizada por la Iglesia (obispos y misioneros, Bulas Alejandrinas, etc.) y por la Corona y el pueblo espa\u00f1ol, hubo abusos, crueldades, violencias numeros\u00edsimas que lamentamos profundamente. Es deber de los historiadores fijar con precisi\u00f3n estos hechos, discernir responsabilidades con exactitud, conocer el origen de muchas falsedades y calumnias que tambi\u00e9n se han dado desde el principio, por lo que son muy de alabar los estudios que vienen haciendo diversos autores espa\u00f1oles y extranjeros.<\/p>\n\n\n\n<p>4\u00ba. La Escuela de Salamanca, con sus grande te\u00f3logos y juristas, como Vitoria, Soto, etc., y otros como Su\u00e1rez, merecen el reconocimiento universal por las luminosas doctrinas que difundieron sobre los indios y los conquistadores, y en general sobre el derecho internacional de pueblos y naciones, favoreciendo una autocr\u00edtica de lo que se ven\u00eda haciendo en Am\u00e9rica, como nunca se ha dado entre colonizadores y colonizados.<\/p>\n\n\n\n<p>5\u00ba. Las Iglesias de Europa deber\u00edan ser capaces de ayudar con mayor eficacia a las de Am\u00e9rica Latina como lo hace la de Alemania. Ayuda para colaborar en la transmisi\u00f3n de la fe, en la erecci\u00f3n de seminarios y noviciados, en la acogida y fomento de las vocaciones, en el env\u00edo de sacerdotes, en la defensa de los criterios que eviten la secularizaci\u00f3n de la sociedad, en el esfuerzo por aplicar lo que est\u00e1 pidiendo la justicia respecto a la situaci\u00f3n de esos pueblos en cuanto a la deuda exterior, los gastos en armamento, la defensa de la vida, el acceso a la propiedad de la tierra y a las fuentes de producci\u00f3n para los abor\u00edgenes y despose\u00eddos, etc.<a href=\"#sdfootnote14sym\" id=\"sdfootnote14anc\"><sup>14<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>6\u00ba. El esfuerzo por secundar las exigencias de la nueva evangelizaci\u00f3n a que nos convoca el Papa Juan Pablo II ha de dar frutos, tanto en Am\u00e9rica como en Europa. Tendr\u00e1 que ser nueva en su ardor, en su expresi\u00f3n y en sus m\u00e9todos, s\u00ed, pero permanentemente fiel al Evangelio y a la gu\u00eda y magisterio de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> J.M. Iraburu, <em>Hechos de los ap\u00f3stoles de Am\u00e9rica, <\/em>p. 38.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> S\u00e1nchez Albornoz, o.c. p. 106.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Ib\u00edd., p. 128.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote4anc\" id=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> <em>Discurso a la II Asamblea Plenaria de la Pontificia Comisi\u00f3n para Am\u00e9rica Latina,<\/em> 14 de junio de 1991, en <em>L\u2019Osservatore Romano<\/em>, ed. esp. 21 de junio de 1991, p. 24.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote5anc\" id=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> EN 23.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote6anc\" id=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> Cfr. J.M. Iraburu, <em>Hechos de los ap\u00f3stoles de Am\u00e9rica, <\/em>p. 84.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote7anc\" id=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> S. de Madariaga, <em>El auge y el ocaso del Imperio Espa\u00f1ol, <\/em>Madrid 1979.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote8anc\" id=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> Cfr. E. Gonz\u00e1lez Fern\u00e1ndez, Tesis doctoral defendida en la Facultad de Teolog\u00eda del \u201cAngelicum\u201d en marzo de 1992 con el t\u00edtulo \u201cFilosof\u00eda Pol\u00edtica de la Corona Espa\u00f1ola en Indias\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote9anc\" id=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> Cf. L. Pere\u00f1a, <em>La Escuela de Salamanca. Proceso a la conquista de Am\u00e9rica,<\/em> Salamanca 1986, p.47-48.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote10anc\" id=\"sdfootnote10sym\">10<\/a> Cit. en la revista <em>Palabra,<\/em> agosto 1991, p.48.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote11anc\" id=\"sdfootnote11sym\">11<\/a> Cf. L. Pere\u00f1a, <em>o.c., <\/em>p. 83-93.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote12anc\" id=\"sdfootnote12sym\">12<\/a> J. Mar\u00edas, en <em>ABC, <\/em>12 de julio de 1991.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote13anc\" id=\"sdfootnote13sym\">13<\/a> P. Borges, <em>Misi\u00f3n y civilizaci\u00f3n en Am\u00e9rica, <\/em>p. 176-177.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote14anc\" id=\"sdfootnote14sym\">14<\/a> V\u00e9ase la Exhortaci\u00f3n de las Comisiones Episcopales de Espa\u00f1a en el D\u00eda de Hispanoam\u00e9rica, 1 de marzo de 1992.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Trabajo publicado en el volumen de AA. VV., Historia de la evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica, que recoge las actas del Simposio internacional, celebrado en Roma, 11-14 de mayo de 1992. Actas. Ciudad del Vaticano, 1992, pp.19-33. 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