{"id":1280,"date":"2024-09-28T23:08:16","date_gmt":"2024-09-28T21:08:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1280"},"modified":"2024-09-28T23:08:17","modified_gmt":"2024-09-28T21:08:17","password":"","slug":"el-demonio-angel-del-abismo-una-charla-en-cuaresma-sin-fecha-tenida-en-barcelona","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/el-demonio-angel-del-abismo-una-charla-en-cuaresma-sin-fecha-tenida-en-barcelona\/","title":{"rendered":"El demonio, \u00e1ngel del abismo. Una charla en Cuaresma sin fecha tenida en Barcelona"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Texto in\u00e9dito, sin fecha concreta, de una meditaci\u00f3n cuaresmal redactada por el autor, cuando era arzobispo de Barcelona.<\/p>\n\n\n\n<p>No es s\u00f3lo la limitaci\u00f3n, la finitud del hombre lo que somete su vida a la ley de un dinamismo tenso y duro, que la convierte en implacable milicia sobre la tierra (Job 7, 1). Hay tambi\u00e9n una voluntad hostil al hombre y a su \u201cjusticia y verdad\u201d, a su realizaci\u00f3n y destino sobrenatural de hijo de Dios y heredero de su gloria. Ese adversario temible quiere que el Job de todos los tiempos sucumba, y se goza en ello. Es el demonio.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Realidad pesada y dolorosa<\/h2>\n\n\n\n<p>En una \u00e9poca como la nuestra, que s\u00f3lo se interesa por los fen\u00f3menos concretos y palpables, con efectividad inmediata y pr\u00e1ctica, \u00bfcabe hablar de otras realidades, de otros hechos, que ciertamente escapan al an\u00e1lisis espacio-temporal de nuestra \u201cciencia\u201d? Si el hombre es consciente de su propia realidad, de todo lo que afirma, niega, siente y vive, s\u00ed cabe hablar. M\u00e1s a\u00fan, es una exigencia. Y no puede dejar a un lado, con la sonrisa de su iron\u00eda o su desprecio, lo que experimenta, no en un laboratorio exterior en el que sus manos manipulan y dirigen, sino en ese otro, m\u00e1s rico y menos f\u00e1cil, de su propia personalidad y de la humanidad entera.<\/p>\n\n\n\n<p>Bernanos ha introducido de nuevo la figura del demonio en la literatura con seriedad y profundidad. En 1926, a\u00f1o en que public\u00f3 <em>Sous le soleil de <\/em>Satan, produjo un verdadero estallido entre los cat\u00f3licos. La gracia de Dios, combatida incesantemente por Sat\u00e1n, es el mensaje de su obra.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00a1Ah, hijo m\u00edo! \u2013exclam\u00f3 el abate Menou-Segrais dirigi\u00e9ndose al abate Donisan\u2013 \u00a1Los tontos cierran los ojos ante estas cosas! Hay sacerdotes que no se atreven a pronunciar siquiera el nombre del diablo. \u00bfQu\u00e9 es para ellos la vida interior? El oscuro campo de los instintos. La moral, una higiene de los sentidos. La gracia ya no es m\u00e1s que un razonamiento exacto, que solicita a la inteligencia; la tentaci\u00f3n, un apetito carnal, que tiende a sobornarla. De esta manera, apenas se dan cuenta de los episodios m\u00e1s vulgares del gran combate librado en nosotros\u201d<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>. Pero los hombres han sido rescatados y \u00e9sta es la gran esperanz\u00f3 y la gran alegr\u00eda: \u201cTodo es gracia\u201d\u00bb<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por esta visi\u00f3n, Charles Moeller, en su conocido libro <em>Literatura del siglo XX y Cristianismo,<\/em> le llama: Bernanos o el profeta de la alegr\u00eda: \u00abTodos los sufrimientos del mundo dibujan misteriosamente un icono, el del cuerpo de Jes\u00fas, en el cual se consuma la pasi\u00f3n redentora. He aqu\u00ed por qu\u00e9 las palabras m\u00e1s bellas que puedo citar en este libro han sido escritas por Bernanos: \u201cTodo es gracia\u201d\u00bb<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>El demonio es una realidad. El cristiano lo sabe. No es una figura m\u00edtica, simb\u00f3lica. Tampoco esa burda caricatura que han aprovechado los no cristianos para burlarse, aunque esta tendencia tenga en su origen un hondo sentido cristiano: la iron\u00eda del siervo, que a pesar de la lucha que sigue sosteniendo, sabe que ha sido liberado del amo opresor. El cristiano de los primeros siglos sent\u00eda vivamente que el diablo, como le\u00f3n rugiente, anda buscando a quien devorar, pero al que se le resiste, con la gracia de Dios, firme en la fe. <em>\u201cEstad, pues, a pie firme, ce\u00f1idos vuestros lomos con el \u00e1ngulo de la verdad, y armados de la coraza de la justicia. Y calzados los pies en preparaci\u00f3n del evangelio de la paz. Embrazando en toda circunstancia el broquel de la fe, con que pod\u00e9is apagar todos los dardos encendidos del maligno\u201d<a href=\"#sdfootnote4sym\" id=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a><\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El demonio en el Antiguo Testamento<\/h2>\n\n\n\n<p>En el Antiguo Testamento s\u00f3lo poco a poco se dibuja la idea de la posterior afirmaci\u00f3n cristiana del demonio. Algunos pasajes nos ilustran: Job 1, 6; 1Cro 21, 1; Zac 3, 1. En todos ellos se habla del adversario, del enemigo y esp\u00eda omnipresente que acusa a los hombres ante Dios y los tienta para lograr su condenaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En la visi\u00f3n del profeta Miqueas un esp\u00edritu se presenta ante Yahv\u00e9: <em>Vino un esp\u00edritu a presentarse ante Yahv\u00e9 y dijo: yo, yo le inducir\u00e9. \u00bfC\u00f3mo? pregunt\u00f3 Yahv\u00e9. Y el respondi\u00f3: Yo ir\u00e9 y ser\u00e9 esp\u00edritu de mentira en la boca de todos sus profetas<a href=\"#sdfootnote5sym\" id=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Al fin de la revelaci\u00f3n del Antiguo Testamento ya aparece el demonio con toda claridad como el padre de todo mal, que se opone siempre hostilmente a Dios: <em>Por la envidia del demonio entr\u00f3 la muerte en el mundo y la experimentan los que le pertenecen<a href=\"#sdfootnote6sym\" id=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pero es m\u00e1s tarde, en el Nuevo Testamento, cuando reciben pleno sentido todos aquellos pasajes del Antiguo que hablan de la sublevaci\u00f3n, dominada, de un poderoso enemigo de Dios. Por ejemplo: <em>Hubo una batalla en el cielo: Miguel y sus \u00e1ngeles peleaban con el drag\u00f3n y pele\u00f3 el drag\u00f3n y sus \u00e1ngeles, y no pudieron triunfar ni fue hallado su lugar en el cielo. Y a los \u00e1ngeles que no guardaron su dignidad y abandonaron su propio domicilio los reserv\u00f3 con v\u00ednculos eternos bajo tinieblas para el juicio del gran d\u00eda<a href=\"#sdfootnote7sym\" id=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En el cosmos creado por Dios estalla una rebeld\u00eda, un pecado original, y este pecado, por obra de Satan\u00e1s, pasa del mundo de los seres espirituales al mundo humano. La redenci\u00f3n es una lucha poderosa entre el fuerte y el m\u00e1s fuerte. <em>\u00bfC\u00f3mo puede Satan\u00e1s expulsar a Satan\u00e1s? Si un reino est\u00e1 dividido contra s\u00ed mismo, no puede durar. Y si una casa est\u00e1 dividida contra s\u00ed misma, no podr\u00e1 subsistir. Si, pues, Satan\u00e1s se levanta contra s\u00ed mismo y se divide, no puede sostenerse, sino que ha llegado su fin; mas, nadie puede entrar en la casa de un fuerte y saquearla, si primero no ata al fuerte y entonces saquear\u00e1 la casa<a href=\"#sdfootnote8sym\" id=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Estas citas iluminan ciertos textos del Antiguo Testamento:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00ab\u00bfC\u00f3mo ca\u00edste del cielo, lucero brillante, hijo de la aurora? \u00bfEchado por tierra el dominador de las naciones? T\u00fa, que dec\u00edas en tu coraz\u00f3n: Subir\u00e9 a los cielos; en lo alto, sobre las estrellas de Dios, elevar\u00e9 mi trono; me instalar\u00e9 en el monte santo, en las profundidades del aquil\u00f3n. Subir\u00e9 sobre la cumbre de las nubes y ser\u00e9 igual al Alt\u00edsimo. Pues bien, al sepulcro has bajado, a las profundidades del abismo\u00bb<a href=\"#sdfootnote9sym\" id=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abEras el sello de la perfecci\u00f3n, lleno de sabidur\u00eda y acabado de belleza. Habitabas en el Ed\u00e9n, en el jard\u00edn de Dios, vestido de todas las preciosidades&#8230; El d\u00eda en que fuiste creado te pusieron junto al querube colocado en el monte de Dios, y andabas en medio de los hijos de Dios. Fuiste perfecto en tus caminos desde que fuiste creado hasta el d\u00eda en que fue hallada en ti la iniquidad&#8230; Se ensoberbeci\u00f3 tu coraz\u00f3n de tu hermosura y se corrompi\u00f3 tu sabidur\u00eda, y a pesar de tu esplendor, por tus muchos y grandes delitos, te ech\u00e9 por tierra\u00bb<a href=\"#sdfootnote10sym\" id=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El Nuevo Testamento, respuesta decisiva a la figura del demonio<\/h2>\n\n\n\n<p>Hay un pasaje esencial en el evangelio de S. Juan: <em>\u00abVosotros ten\u00e9is por padre al diablo, y quer\u00e9is hacer los deseos de vuestro padre. \u00c9l es homicida desde el principio y no se mantuvo en la verdad, porque la verdad no estaba en \u00e9l. Cuando habla la mentira, habla de lo suyo propio, porque \u00e9l es mentiroso y padre de la mentira\u00bb<a href=\"#sdfootnote11sym\" id=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Satan\u00e1s es una criatura ca\u00edda que pretende un reino de rebeld\u00eda, de desesperaci\u00f3n, de pecado. Convirti\u00f3 su ser en mentira, se hizo padre de la mentira por ser \u00abel que cambia la verdad de Dios en mentira\u00bb<a href=\"#sdfootnote12sym\" id=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a>. Satan\u00e1s no es \u201cant\u00edpoda de Dios\u201d, no es el Mal frente al Bien, no est\u00e1 frente a frente con Dios: <em>\u00abap\u00e1rtate, Satan\u00e1s, porque escrito est\u00e1: Al Se\u00f1or tu Dios adorar\u00e1s y a \u00c9l solo servir\u00e1s\u00bb<a href=\"#sdfootnote13sym\" id=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a>.<\/em> No existe un poder contra Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Satan\u00e1s no tiene el bien para s\u00ed, y lo quiere impedir en los dem\u00e1s. Es el adversario de los designios de Dios sobre la salvaci\u00f3n de la humanidad y el adversario de Cristo en su obra de la redenci\u00f3n. Quiere arrastrar a los hombres a la apostas\u00eda y a la ruina, quiere establecer un falso orden: el del ego\u00edsmo, el de la soberbia, el de la avaricia. El pecado es el campo en que el demonio vive y trabaja: <em>\u00abEl que comete pecado, \u00e9se es el diablo, porque el diablo desde el principio peca. Y para esto apareci\u00f3 el Hijo de Dios, para destruir las obras del diablo\u00bb<a href=\"#sdfootnote14sym\" id=\"sdfootnote14anc\"><sup>14<\/sup><\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La lucha del diablo va dirigida contra Cristo y su Iglesia. Ataca a Cristo antes ya de que el Se\u00f1or comenzara su predicaci\u00f3n: tentaciones en el desierto. Su odio se hace patente en la traici\u00f3n de Judas, al poner en el coraz\u00f3n de \u00e9ste el prop\u00f3sito de entregarle y al tomar posesi\u00f3n de \u00e9l: <em>despu\u00e9s del bocado, en el mismo instante entr\u00f3 en \u00e9l Satan\u00e1s<a href=\"#sdfootnote15sym\" id=\"sdfootnote15anc\"><sup>15<\/sup><\/a>.<\/em> Es el enemigo que siembra la ciza\u00f1a: <em>\u00abExpl\u00edcanos la par\u00e1bola de la ciza\u00f1a del campo. \u00c9l respondiendo dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino; la ciza\u00f1a son los hijos del maligno; el enemigo que la siembra es el diablo\u00bb<a href=\"#sdfootnote16sym\" id=\"sdfootnote16anc\"><sup>16<\/sup><\/a>.<\/em> Se opone constantemente a la acci\u00f3n de los disc\u00edpulos de Jes\u00fas: <em>\u00abSim\u00f3n, Sim\u00f3n, Satan\u00e1s os busca para cribaros como trigo\u00bb<a href=\"#sdfootnote17sym\" id=\"sdfootnote17anc\"><sup>17<\/sup><\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cristo es el fuerte que ha vencido al demonio, le ha arrebatado su dominio: <em>\u00abSi yo arrojo a los demonios con el esp\u00edritu de Dios, entonces es que ha llegado a vosotros el reino de Dios\u00bb<a href=\"#sdfootnote18sym\" id=\"sdfootnote18anc\"><sup>18<\/sup><\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cristo derrot\u00f3 ya al demonio, cuando hizo realidad la profec\u00eda del G\u00e9nesis<a href=\"#sdfootnote19sym\" id=\"sdfootnote19anc\"><sup>19<\/sup><\/a>. Desde su aparici\u00f3n sobre la tierra: <em>\u00abVe\u00eda yo a Satan\u00e1s caer del cielo como un rayo\u00bb<a href=\"#sdfootnote20sym\" id=\"sdfootnote20anc\"><sup>20<\/sup><\/a><\/em>. Destruy\u00f3 con su muerte al dominador de la muerte<a href=\"#sdfootnote21sym\" id=\"sdfootnote21anc\"><sup>21<\/sup><\/a>. Esta victoria se completar\u00e1 en la segunda venida de Cristo: <em>\u00abPor eso regocijaos, cielos, y todos los que mor\u00e1is en ellos. \u00a1Ay de la tierra y del mar! Porque descendi\u00f3 el diablo a vosotros animado de gran furor, por cuanto sabe que le queda poco tiempo\u00bb<a href=\"#sdfootnote22sym\" id=\"sdfootnote22anc\"><sup>22<\/sup><\/a><\/em>. Por eso tiene un poco de tiempo, porque la derrota definitiva no tendr\u00e1 lugar hasta el fin del mundo, y por eso nuestra resistencia a sus ataques ha de ser constante: \u00e9l arranca la semilla de la palabra de Dios de los hombres, y causa desorientaci\u00f3n disfraz\u00e1ndose de \u00e1ngel de luz<a href=\"#sdfootnote23sym\" id=\"sdfootnote23anc\"><sup>23<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La lucha contra el poder de Satan\u00e1s, \u201cactitud cristiana\u201d fundamental<\/h2>\n\n\n\n<p>La lucha contra el poder de Satan\u00e1s es una \u201cactitud fundamental\u201d en Jes\u00fas que se manifiesta constantemente en el Evangelio <em>\u00abAhora es el juicio de este mundo; ahora el pr\u00edncipe de este mundo ser\u00e1 arrojado fuera, y yo, si fuere levantado de la tierra, atraer\u00e9 todos a m\u00ed\u00bb<a href=\"#sdfootnote24sym\" id=\"sdfootnote24anc\"><sup>24<\/sup><\/a>.<\/em> Satan\u00e1s ha sido el causante de la muerte de Cristo, pero no ha impedido la redenci\u00f3n. La muerte de Jes\u00fas es nuestra vida y en ella venci\u00f3 al pr\u00edncipe de este mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfNuestra conciencia cient\u00edfica, moral, nuestra conciencia de hombres de casi finales del siglo XX nos lleva a sonre\u00edr, a dar por superada y como resultado de otras culturas y de otros tiempos la lucha contra el poder de Satan\u00e1s? No respondo con la ciencia, ni con la conciencia moral, ni con ninguna otra realidad fruto de nuestro siglo. Ni puede responderse de esa forma, ni es de su incumbencia. Es el Evangelio, todo el Nuevo Testamento el que nos da la respuesta. Como cristianos es decisiva nuestra actitud con respecto a Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si Cristo y su mensaje pertenecieron a otra cultura, a otro momento hist\u00f3rico ya superado, \u00bfeste Jes\u00fas ser\u00eda realmente Dios y Salvador de todos los hombres? Pero creemos en Cristo y nos dejaremos aleccionar por \u00c9l. \u00abY lo haremos con plena conciencia, porque no se trata aqu\u00ed de declaraciones eventuales, sino de una actitud fundamental de Jes\u00fas, que se manifiesta una y otra vez. Su lucha contra el poder sat\u00e1nico es el fundamento especial de su conciencia mesi\u00e1nica. Sabe que no debe limitarse a ense\u00f1ar una verdad, a mostrar un camino, a inspirar una actitud religiosa viviente, a establecer unas relaciones con Dios; sino que ha sido enviado para aniquilar unas potencias que se oponen al cumplimiento de la voluntad divina. Para Jes\u00fas no existe solamente la posibilidad del mal, propia de la libertad humana, ni tampoco la inclinaci\u00f3n al mal, fruto del pecado del individuo y de la colectividad, sino tambi\u00e9n un poder personal que quiere esencialmente el mal\u00bb<a href=\"#sdfootnote25sym\" id=\"sdfootnote25anc\"><sup>25<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Como ocurre en todas las alegor\u00edas b\u00edblicas, no importa que Job no haya existido, importa su mensaje. Es el Job que hay en todo momento hist\u00f3rico el que nos orienta en nuestra actitud cuando <em>\u00abla noche taladra mis huesos y no descansan los que me roen\u00bb<a href=\"#sdfootnote26sym\" id=\"sdfootnote26anc\"><sup>26<\/sup><\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Es el hombre creyente en la Providencia de Dios el que nos ense\u00f1a a contestar: <em>\u00abTodo esto lo ven mis ojos, lo ha o\u00eddo y mi o\u00eddo lo entendi\u00f3. Lo que vosotros sab\u00e9is, lo s\u00e9 yo tambi\u00e9n, no soy menos que vosotros\u00bb<a href=\"#sdfootnote27sym\" id=\"sdfootnote27anc\"><sup>27<\/sup><\/a>.<\/em> Dios no ES, si frente a \u00c9l se tienen razones: <em>\u00ab\u00bfC\u00f3mo pretender\u00e1 el hombre tener raz\u00f3n contra Dios?\u00bb<a href=\"#sdfootnote28sym\" id=\"sdfootnote28anc\"><sup>28<\/sup><\/a>.<\/em> Lo que desconocemos es la sabidur\u00eda de Dios en medio de la tentaci\u00f3n, del dolor, de la lucha, del fracaso. Es el hombre que pide ayuda y perd\u00f3n a Dios en su pecado y en su debilidad, quien sabe vencer a Satan\u00e1s. Y le vence, porque arrojado de los hombres, objeto de burla para todos, derriti\u00e9ndosele la vida entre sus huesos, arrojado al fango y venido a ser polvo y ceniza, llama a Dios y en su grito comprende que \u00bfqui\u00e9nes somos los hombres para empa\u00f1ar la Providencia de Dios con imprudentes discursos? , \u00bfd\u00f3nde est\u00e1bamos al fundar el Se\u00f1or la tierra? , \u00bfhemos mandado nosotros a la ma\u00f1ana ser ma\u00f1ana y a la aurora ser aurora?, \u00bfqu\u00e9 Dios es aquel a quien se le puede enmendar la plana?<a href=\"#sdfootnote29sym\" id=\"sdfootnote29anc\"><sup>29<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La estrecha relaci\u00f3n entre demonio, pecado y muerte aparece con particular claridad en San Pablo<em>: \u00abPor la envidia del diablo, vino el pecado al mundo, y por el pecado la muerte\u00bb<a href=\"#sdfootnote30sym\" id=\"sdfootnote30anc\"><sup>30<\/sup><\/a>.<\/em> Por eso s\u00f3lo hay una forma de esperanza: la de esperar en el precio a que hemos sido rescatados del diablo, del pecado y de la muerte. El Evangelio de Cristo es el \u00fanico, precisamente porque se enfrenta con toda profundidad con las realidades de este mundo y con la realidad del hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio no elimina al demonio, lo vence. De este modo nos ayuda a evitar las utop\u00edas de nuestra incredulidad y ayuda al mundo a mantenerse joven y alegre. Es mejor el saber que el demonio existe y puede ser vencido, que el no creer en \u00e9l y ser sus v\u00edctimas constantes y repetidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Parte Tercera<br>Discursos<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> G. Bernanos, <em>Sous le soleil de Satan,<\/em> p. 232.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> G. Bernanos,<em> Journal d&#8217;un cur\u00e8 de campagne, <\/em>p. 363.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Ch. Moeller, <em>Literatura del siglo XX y cristianismo,<\/em> I, p. 456, Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote4anc\" id=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> Ef 6, 14-16; 1P 5, 8.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote5anc\" id=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> 1R 22, 21-22.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote6anc\" id=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> Sb 2, 24.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote7anc\" id=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> Ap 12, 7-8; Judas 6.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote8anc\" id=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> Mc 3, 23-27.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote9anc\" id=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> Is 14, 12-15.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote10anc\" id=\"sdfootnote10sym\">10<\/a> Ez 28, 12-17.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote11anc\" id=\"sdfootnote11sym\">11<\/a> Jn 8, 44.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote12anc\" id=\"sdfootnote12sym\">12<\/a> Rm 1, 25.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote13anc\" id=\"sdfootnote13sym\">13<\/a> Mt 4, 11.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote14anc\" id=\"sdfootnote14sym\">14<\/a> 1Jn 3, 8.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote15anc\" id=\"sdfootnote15sym\">15<\/a> Jn 13, 2.27.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote16anc\" id=\"sdfootnote16sym\">16<\/a> Mt 13, 36-39.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote17anc\" id=\"sdfootnote17sym\">17<\/a> Lc 22, 31.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote18anc\" id=\"sdfootnote18sym\">18<\/a> Mt 12, 28.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote19anc\" id=\"sdfootnote19sym\">19<\/a> Cf. Gn 3, 5.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote20anc\" id=\"sdfootnote20sym\">20<\/a> Lc 10, 18.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote21anc\" id=\"sdfootnote21sym\">21<\/a> Hb 2, 14.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote22anc\" id=\"sdfootnote22sym\">22<\/a> Ap 12, 12.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote23anc\" id=\"sdfootnote23sym\">23<\/a> Cf. Mc 4, 5; 2Cor 11, 14.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote24anc\" id=\"sdfootnote24sym\">24<\/a> Jn 12, 31-32.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote25anc\" id=\"sdfootnote25sym\">25<\/a> R. Guardini, <em>El Se\u00f1or, <\/em>vol. I, p. 199-200.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote26anc\" id=\"sdfootnote26sym\">26<\/a> Job 30, 17.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote27anc\" id=\"sdfootnote27sym\">27<\/a> Job 13, 1-2.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote28anc\" id=\"sdfootnote28sym\">28<\/a> Job 9, 1.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote29anc\" id=\"sdfootnote29sym\">29<\/a> Cf. Job 38.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote30anc\" id=\"sdfootnote30sym\">30<\/a> Rm 5, 12.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Texto in\u00e9dito, sin fecha concreta, de una meditaci\u00f3n cuaresmal redactada por el autor, cuando era arzobispo de Barcelona. No es s\u00f3lo la limitaci\u00f3n, la finitud del hombre lo que somete su vida a la ley de un dinamismo tenso y duro, que la convierte en implacable milicia sobre la tierra (Job 7, 1). Hay tambi\u00e9n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[42],"doc_tag":[],"class_list":["post-1280","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-liturgia-y-ano-liturgico"],"year_month":"2026-05","word_count":2657,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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