{"id":1276,"date":"2024-09-28T23:03:13","date_gmt":"2024-09-28T21:03:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1276"},"modified":"2024-09-28T23:03:14","modified_gmt":"2024-09-28T21:03:14","password":"","slug":"no-puede-haber-vida-cristiana-sin-eucaristia","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/no-puede-haber-vida-cristiana-sin-eucaristia\/","title":{"rendered":"No puede haber vida cristiana sin Eucarist\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Homil\u00eda pronunciada en la parroquia de Santa Teresa de Jes\u00fas, Toledo, el 13 de noviembre de 1993, con motivo de la Jornada Eucar\u00edstica Diocesana. Texto en BOAT, noviembre-diciembre 1993.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Querido Se\u00f1or Obispo, Se\u00f1or Cura P\u00e1rroco, Vicario Parroquial y queridos sacerdotes de distintas parroquias e incluso arciprestazgos algunos bien lejanos: Os saludo a vosotros, seglares, asociaciones eucar\u00edsticas y de otra naturaleza que est\u00e1is aqu\u00ed presentes; y a todos los dem\u00e1s; a cuantos hab\u00e9is querido venir para celebrar esta Jornada Eucar\u00edstica, que quiere ser el comienzo de un conjunto de actuaciones que vamos a ir celebrando y que constituir\u00e1n nuestro Congreso Eucar\u00edstico Diocesano, para terminar, en el momento oportuno con una gran jornada, en que unos y otros podamos realizar una adoraci\u00f3n profunda a Jesucristo sin desfiles procesionales espl\u00e9ndidos, como los del Corpus, sino con otra cosa m\u00e1s sencilla, m\u00e1s sentida, m\u00e1s profunda. Ese ser\u00e1 el final de estos actos que vamos a celebrar empezando por \u00e9ste de hoy.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una tradici\u00f3n que procede del Se\u00f1or&#8230;<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Acab\u00e1is de o\u00edr esas frases del Ap\u00f3stol San Pablo, en que se refiere a lo que \u00e9l recibi\u00f3 como una tradici\u00f3n que ven\u00eda del principio, de los mismos Ap\u00f3stoles. \u00abYo he recibido una tradici\u00f3n\u00bb, en que se me ense\u00f1a que en la noche en que Cristo iba a celebrar la \u00faltima Pascua&#8230; Habla de c\u00f3mo el Se\u00f1or, en la \u00faltima Cena, consagr\u00f3 el pan y el vino, y se lo dio a comer y a beber a los Ap\u00f3stoles dici\u00e9ndoles: \u00abEsto es mi cuerpo, esta es mi sangre\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ah\u00ed empez\u00f3 todo, queridos hermanos. En esa noche en que Jes\u00fas cumpli\u00f3 la promesa que un d\u00eda hab\u00eda hecho: \u00abEl pan que yo os dar\u00e9 es mi carne\u00bb; el pan que hab\u00e9is comido, el man\u00e1 que hab\u00e9is comido no os daba la vida. Mi cuerpo es pan bajado del cielo. Hab\u00eda hecho estas promesas y las cumpli\u00f3. Y ah\u00ed empez\u00f3 todo, desde esa primera Cena hasta la Primera Comuni\u00f3n de los ni\u00f1os de esta parroquia, que la har\u00e1n dentro de alg\u00fan tiempo, este a\u00f1o. Desde ese momento en que Cristo est\u00e1 con los Ap\u00f3stoles ya para ir al huerto de los olivos, hasta el Vi\u00e1tico, esa comuni\u00f3n para el gran viaje, el de la eternidad, que el sacerdote facilita a un enfermo. Ah\u00ed empez\u00f3 todo. Desde esas palabras, cuando Jesucristo dice: \u00abEl que come mi carne no morir\u00e1 para siempre\u00bb, hasta esa comuni\u00f3n diaria de ese chico y esa muchacha joven, de esa mujer de su casa, de ese hombre consciente de su religiosidad; tantos y tantos en todos los lugares del mundo que conscientes de lo que es el sacrificio y el sacramento se acercan a recibir \u00e9ste, participando en aqu\u00e9l, que es la Misa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Sentido del Congreso Eucar\u00edstico Internacional<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Han pasado ya unos meses desde el Congreso Eucar\u00edstico de Sevilla. All\u00ed estuvimos algunos de los que estamos aqu\u00ed. Ador\u00e1bamos, cant\u00e1bamos, am\u00e1bamos. \u00cdbamos y ven\u00edamos de un lugar a otro y nos unimos con todos los fieles, no s\u00f3lo de Sevilla, no s\u00f3lo de Espa\u00f1a, sino del mundo entero, porque all\u00ed hab\u00eda grupos de fieles cat\u00f3licos de todos los continentes. Y escuchamos la voz del Vicario de Cristo. Yo me pregunto: \u00bfVa a quedar reducido el Congreso Eucar\u00edstico Internacional a los actos que all\u00ed celebramos? \u00bfTodo va a ser un tributo de acci\u00f3n de gracias y de adoraci\u00f3n, pero pasajero y fugaz? \u00bfEs que no tenemos nada m\u00e1s que hacer en relaci\u00f3n con el misterio de la Eucarist\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo me he hecho estas preguntas, y he dicho a los sacerdotes: no, no podemos quedarnos as\u00ed. Hay que celebrar en la di\u00f3cesis un \u00abcongreso\u00bb, algo con que las asociaciones eucar\u00edsticas que existen, se fortalezcan y se propaguen m\u00e1s, y otras que puedan existir, o que nazcan de la conmemoraci\u00f3n de ese congreso, se consoliden o surjan. Porque no puede haber vida cristiana sin Eucarist\u00eda. \u00bfSab\u00e9is vosotros lo que significa que tengamos este tesoro en nuestras iglesias, y que las gentes pasen junto a la iglesia, estando bautizados, y no se les ocurra entrar a hacer una visita al Sagrario, aunque no sea m\u00e1s que cinco minutos? \u00bfEs concebible esto? \u00bfQu\u00e9 cristiano puede haber cuando se descuida, se silencia y se olvida la joya m\u00e1s rica que tiene la religi\u00f3n cristiana en la tierra, que es la presencia eucar\u00edstica del Se\u00f1or?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, lo que nos proponemos es que en cada arciprestazgo, se celebre como un \u201cpeque\u00f1o congreso\u201d arciprestal con participaci\u00f3n de todas las parroquias y con la preparaci\u00f3n previa que debe preceder al acto del \u201ccongreso\u201d. Y todo eso en el arciprestazgo, movi\u00e9ndolo con todo inter\u00e9s y trabajando sin descanso hasta conseguir algo parecido a lo que me han telefoneado esta ma\u00f1ana desde Talavera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Est\u00e1 celebr\u00e1ndose all\u00ed una misi\u00f3n popular; est\u00e1n trabajando en todas las parroquias y capillas misioneros pa\u00fales y sacerdotes; y hoy, s\u00e1bado ha sido el Rosario de la Aurora. Y me dice el Vicario de aquel territorio, el Vicario Episcopal, que ha sido tal la muchedumbre que ha participado que nunca se ha dado esa concentraci\u00f3n de gentes en Talavera. Es la Virgen del Prado, quiz\u00e1, la que all\u00ed mueve el coraz\u00f3n. El hecho es que esa conmoci\u00f3n espiritual se ha producido y los curas mismos estaban hondamente impresionados de la respuesta de los fieles. Lo cual me hace pensar muchas veces: \u00a1Los fieles no responden, porque nosotros no llamamos! Hay que trabajar incansablemente, y frente a las indiferencias y descuidos que hay hoy en la vida religiosa, nosotros, los sacerdotes, al menos nosotros, nunca jam\u00e1s podremos rendirnos a un desaliento pesimista; no. Tenemos a Jesucristo, y basta. \u00c9l har\u00e1 que broten los frutos, cuando sea. Nosotros lo que tenemos que hacer es trabajar mucho m\u00e1s y hablar menos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Adorar a Cristo en la Eucarist\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adoraci\u00f3n eucar\u00edstica. \u00bfPor qu\u00e9? El que adora a Cristo en la Eucarist\u00eda cultiva el silencio interior, hace de su alma un recept\u00e1culo de los bienes divinos; se enriquece con la inhabitaci\u00f3n de las Tres Divinas Personas, y a poco que medite en lo que significa eso, adorar al Se\u00f1or, gana terreno en la vida cristiana y se acerca mucho m\u00e1s a Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El que hace adoraci\u00f3n a la Eucarist\u00eda se siente acompa\u00f1ado; frente a la soledad de la vida, que tantas veces nos atormenta, tenemos los cristianos un remedio en nuestras manos. Es \u00e9ste: buscar la compa\u00f1\u00eda de Jesucristo. Con actos de fe, dejando a un lado nuestras dudas, pero buscando la compa\u00f1\u00eda que necesitamos, y no nos la puede brindar nadie en este mundo tan completa y gozosa, como la que en muchos momentos es necesaria en nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El que hace adoraci\u00f3n a la Eucarist\u00eda elimina la tristeza, experimenta gozo. Nuestro Dios no es un Dios de temor, es un Dios amable, Padre nuestro, Hermano nuestro, Redentor nuestro. Y yo, cristiano, quiero sentir esto en mi vida; quiero que no se limiten a dec\u00edrmelo, y mis o\u00eddos a escucharlo; quiero sentirlo en mi coraz\u00f3n. \u00a1Dios Padre, Cristo hermano, Cristo redentor, Esp\u00edritu Santo luz, fuerza y amor!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El que adora tiene todo esto junto a s\u00ed mismo. Adorar es poseer la sabidur\u00eda y la sabidur\u00eda es la Sagrada Escritura, Dios mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El que adora habla poco; nada m\u00e1s que cuando tiene que hablar; no ofende a nadie; se ofrece generosamente a los dem\u00e1s; hace participar a otros en los bienes que \u00e9l posee. Vive la caridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El que adora comprende mejor el sufrimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esos ratos de adoraci\u00f3n ha habido muchos hombres de la Adoraci\u00f3n Nocturna. A algunos de los cuales yo he podido escuchar sus testimonios desde mis primeros a\u00f1os de sacerdote. Ha habido muchos hombres que han encontrado su consuelo en esa ejemplar instituci\u00f3n eucar\u00edstica. Recuerdo el caso de un se\u00f1or de Escalonilla. Vino un d\u00eda con su mujer a entregarme una cantidad para el Seminario. Es lo que le hab\u00edan dado en el seguro que ten\u00eda suscrito a favor de una hija suya que, en la noche \u00faltima del a\u00f1o, al ir de Escalonilla a Torrijos, muri\u00f3 en un accidente de autom\u00f3vil. Una excelente muchacha; iba con su novio y una hermana. Habr\u00edan ido infinidad de veces; pero esa noche fue cuando, por lo que sea, sufri\u00f3 un accidente, y ella muri\u00f3. Entonces, el dinero que les dieron, dos millones y pico, este hombre vino a darlo para el Seminario, y me dijo lo siguiente: \u00abYo la quer\u00eda tanto, que cuando tuve noticias de la muerte de mi hija, inmediatamente pens\u00e9 que yo ya no podr\u00eda vivir y que deber\u00eda no poder vivir. Pero eso fue un momento; despu\u00e9s empec\u00e9 a pensar: \u00bfy mis horas de adoraci\u00f3n nocturna en Escalonilla, durante tantos a\u00f1os ya? \u00bfY las que voy a seguir haciendo?, porque no debo retirarme. Me acompa\u00f1ar\u00e1 mi hija ah\u00ed, conmigo, y ofrecer\u00e9 al Se\u00f1or algo que hasta ahora no he ofrecido, el terrible sacrificio de haber perdido a esta hija tan querida\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se valora m\u00e1s el sufrimiento, cuando se sabe para qu\u00e9 est\u00e1 en la vida, porque la Eucarist\u00eda es sacrificio, porque es cruz amorosa, porque es huerto de los olivos, porque es despedida, porque es \u00faltima Cena, porque es amor, es darse, es dar todo lo que ten\u00eda Jes\u00fas: Mi Carne y mi Sangre. Es el secreto de la Iglesia. Es la Eucarist\u00eda la que hace a la Iglesia. La hace, la construye; por eso hemos de tener mucho m\u00e1s culto a la Eucarist\u00eda en nuestras iglesias y hay que buscar modos de apostolado en los que la Eucarist\u00eda est\u00e9 presente. Hay que trabajar, sacerdotes, en las parroquias con mucha fe, aunque vengan pocos; ya vendr\u00e1n m\u00e1s; pero no retirarnos nosotros. No arreglaremos el problema religioso de nuestro tiempo con evasiones f\u00e1ciles y con manifestaciones cat\u00f3licas c\u00f3modas, no. Tenemos que aceptar lo que haya de sacrificio, que es dulce, es yugo suave, es cruz santa y redentora. El sacrificio de Cristo en la Eucarist\u00eda, es, en una palabra, amor. Est\u00e1 todo lleno de amor, y siendo as\u00ed, \u00a1con qu\u00e9 facilidad vamos discurriendo por la vida, evadi\u00e9ndonos de lo que significa esto que Dios ha puesto en nuestras manos, y entreg\u00e1ndonos en cambio a pasajeras diversiones que no conducen a nada!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El apostolado seglar en Espa\u00f1a en nuestro tiempo subir\u00e1 mucho, si consiliarios y dirigentes dan m\u00e1s culto a la Eucarist\u00eda, si se hacen m\u00e1s horas de adoraci\u00f3n, si se examinan las conciencias m\u00e1s delicadamente delante del Se\u00f1or de la Eucarist\u00eda. \u00c9l es nuestro Se\u00f1or, a \u00c9l nos rendimos, a \u00c9l amamos, con \u00c9l queremos caminar y vivir; su carne es verdaderamente comida y su sangre es verdaderamente bebida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas asociaciones eucar\u00edsticas tienen una vida l\u00e1nguida y pobre en cuanto al n\u00famero; rica y fervorosa en cuanto a los que a ellas pertenecen, porque son fieles y cumplen con esmero la obligaci\u00f3n que por amor se han impuesto, pero son muy pobres para lo que ten\u00edan que ser en una ciudad como Toledo. En todas las iglesias tendr\u00eda que haber turnos de Adoraci\u00f3n Nocturna, con un poco de sacrificio, s\u00ed; viene muy bien. Cambian las vidas, se iluminan las mentes, coge calor el coraz\u00f3n y se transforman la familia y la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vamos a comenzar, desde hoy, estos trabajos para terminar, cuando sea, con ese acto que congregue a hombres y mujeres de toda la di\u00f3cesis con sus sacerdotes, para adorar y consagrarnos en el culto y en el amor a Cristo Sacramentado, para hacerle m\u00e1s Hermano nuestro y sentir mejor su redenci\u00f3n. Que as\u00ed sea.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda pronunciada en la parroquia de Santa Teresa de Jes\u00fas, Toledo, el 13 de noviembre de 1993, con motivo de la Jornada Eucar\u00edstica Diocesana. Texto en BOAT, noviembre-diciembre 1993. 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