{"id":1266,"date":"2024-09-28T22:55:24","date_gmt":"2024-09-28T20:55:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1266"},"modified":"2024-09-28T22:55:26","modified_gmt":"2024-09-28T20:55:26","password":"","slug":"el-llamamiento-universal-a-la-santidad-homilia-en-la-festividad-del-beato-san-josemaria","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/el-llamamiento-universal-a-la-santidad-homilia-en-la-festividad-del-beato-san-josemaria\/","title":{"rendered":"El llamamiento universal a la santidad. Homil\u00eda en la festividad del beato san Josemar\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Homil\u00eda en la festividad lit\u00fargica del Beato Josemar\u00eda Escriv\u00e1 de Balaguer, celebrada en la parroquia de Santiago el Mayor, Toledo, el 25 de junio de 1992. Texto en BOAT, marzo-abril 1993.<\/p>\n\n\n\n<p>Querido se\u00f1or cura p\u00e1rroco y sacerdotes concelebrantes, y queridos hermanos:<\/p>\n\n\n\n<p>Con un d\u00eda de anticipaci\u00f3n, para evitar la concurrencia con la solemnidad del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, celebramos aqu\u00ed el aniversario del tr\u00e1nsito de la vida terrestre a la gloria celestial del Beato Josemar\u00eda Escriv\u00e1 de Balaguer: <em>\u00abBeati qui in Domino moriuntur; opera enim illorum sequuntur illos<\/em>. Bienaventurados los que mueren en el Se\u00f1or, porque sus obras les siguen\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus obras les siguen. Y tantas y tantas que no vemos con nuestros ojos. La Iglesia es una Madre fecunda, que no se cansa de proteger a sus hijos, para que sobre ellos pueda ser ejercida constantemente la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. Ese Esp\u00edritu que act\u00faa en nosotros y hace que pidamos lo que conviene, y que con gemidos inefables nos coloca en situaci\u00f3n privilegiada de la comunicaci\u00f3n con Dios por las v\u00edas de una actitud sobrenatural. A trav\u00e9s y por medio de la Iglesia este Esp\u00edritu sigue present\u00e1ndonos la vida de Cristo: sus palabras, sus sentimientos, la imagen de su lucha contra el poder del demonio, su entrega total y absoluta a la voluntad del Padre, y su capacidad infinitamente transformadora de las realidades terrestres, dentro de las cuales la primera de todas es el coraz\u00f3n del hombre. Esto es lo que hace la Iglesia, Madre fecund\u00edsima y a trav\u00e9s de ella el Esp\u00edritu del Se\u00f1or Jes\u00fas. Ese Esp\u00edritu que \u00c9l nos prometi\u00f3 antes de salir de este mundo, que vendr\u00eda para garantizar la verdad de lo que \u00c9l hab\u00eda ense\u00f1ado, completar toda la Revelaci\u00f3n, y conducirnos por un camino incesante hacia el Padre.<\/p>\n\n\n\n<p>El Beato Josemar\u00eda Escriv\u00e1 respondi\u00f3 con todo su ser, en el comienzo ya de su vida sacerdotal, a esta acci\u00f3n transformadora del Esp\u00edritu Santo en \u00e9l. En \u00e9l, todo \u00e9l. Respondi\u00f3 \u00e9l antes que naciera la Obra que fund\u00f3 en 1928. Esta no tendr\u00eda explicaci\u00f3n, si no fuera porque antes ese Esp\u00edritu Santo hab\u00eda ejercitado sobre \u00e9l una acci\u00f3n transformadora en lo m\u00e1s hondo de su conciencia. Y le hab\u00eda ido disponiendo para los planes que Dios ten\u00eda sobre \u00e9l, con una donaci\u00f3n incesante de las riquezas del Esp\u00edritu, tal y como hoy puede estar sucediendo tambi\u00e9n en multitud de almas desconocidas, porque la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo no cesa. El Beato Josemar\u00eda Escriv\u00e1 tuvo el acierto, no sin la inspiraci\u00f3n de ese Esp\u00edritu, de hacer una llamada fuerte, muy fuerte, a la santidad y al apostolado, a todos: eclesi\u00e1sticos y seglares. Y proclam\u00f3 con intrepidez evang\u00e9lica la necesidad de buscar el camino de la santidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Leyendo yo ayer la Enc\u00edclica <em>Redemptoris Missio<\/em> me he encontrado con este p\u00e1rrafo del Papa Juan Pablo II: <em>\u00abNo basta renovar los m\u00e9todos pastorales, ni organizar y coordinar las fuerzas de la Iglesia, ni analizar con m\u00e1s profundidad los fundamentos b\u00edblicos o teol\u00f3gicos de la fe. Es necesario suscitar el anhelo de santidad en los misioneros y en toda la comunidad evangelizada\u00bb.<\/em> Suscitar el anhelo de santidad. Y ha dicho que lo dem\u00e1s, y en ese lo dem\u00e1s tal como lo enumera lo abarca todo, no basta. Esto es lo que por desgracia est\u00e1 sucediendo en la Iglesia de hoy desde no s\u00e9 qu\u00e9 tiempo. Se ha acentuado esta crisis, despu\u00e9s de los a\u00f1os del Concilio, cuando parec\u00eda que \u00edbamos a disfrutar tanto de un bell\u00edsimo horizonte como aparec\u00eda entonces, con los documentos conciliares y con la reuni\u00f3n de los obispos que all\u00ed est\u00e1bamos del mundo entero. No basta. No basta eso. Hay que suscitar el anhelo de santidad. Y esto es lo que est\u00e1 faltando hoy en gran parte de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>He dicho que no sin inspiraci\u00f3n divina, porque, cuando el Beato Escriv\u00e1 inicia esta Obra, se avecinaban ya tiempos dur\u00edsimos, de un secularismo atroz, en la vida de Espa\u00f1a y, en general, en la vida de Europa. Tanto que, muy poco tiempo despu\u00e9s, en nuestra patria, la guerra nos divid\u00eda ferozmente, y toda Europa se convert\u00eda despu\u00e9s en un lago sangriento merced a los ataques de unos y de otros. Las guerras terminaron por desaparecer, pero el esp\u00edritu del escepticismo y del abandono de la idea de Dios estaba ah\u00ed y sigue dominando a muchas almas y conciencias de los hombres. Y aqu\u00ed interviene, por eso digo que, con una inspiraci\u00f3n de Dios, la llamada a la santidad del Beato Escriv\u00e1 de Balaguer. Fuerte, intr\u00e9pida, valent\u00edsima en muchas ocasiones, con enorme sinceridad y sin temor a las consecuencias; en un sector determinado al principio; despu\u00e9s, poco a poco, en todos los sectores del Pueblo de Dios. Y va consigui\u00e9ndose un resultado que en su profundidad \u00edntima s\u00f3lo Dios puede conocer, pero que en su imagen social y p\u00fablica \u2013la vida de la Iglesia\u2013 brilla con fulgores propios; de tal manera que por doquier se extiende hoy la Obra, el Opus Dei, con vigor en much\u00edsimas personas, aunque haya otros que escuchan el mensaje y no lo cumplan. Pero, en much\u00edsimos suscita un anhelo aut\u00e9ntico de santidad que no puede ser negado por nadie, con s\u00f3lo tener serenidad cristiana y honradez humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es lo que tenemos que fomentar continuamente nosotros, queridos sacerdotes, queridos hermanos seglares. Estamos muy acostumbrados a pedir por las vocaciones sacerdotales y religiosas. Hay que introducir cada vez m\u00e1s en nuestras oraciones la petici\u00f3n por las vocaciones seglares, para que den el testimonio en el mundo que s\u00f3lo ellos pueden dar desde su condici\u00f3n secular.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas vocaciones son hoy tan necesarias como las vocaciones al sacerdocio, y por eso, esta Obra tiene una actualidad perenne. He visto de alguna manera \u2013y nunca del todo, porque tampoco me interesaba\u2013, en el tiempo anterior a la Beatificaci\u00f3n, las pol\u00e9micas que se han producido y los debates desde las tribunas m\u00e1s p\u00fablicas. Me han parecido muy innobles las observaciones atacantes. Tampoco trato ahora de ponderar las respuestas que se daban. Solamente quiero referirme a algo que ha estado a la vista: la dignidad con que, casi siempre dentro del silencio, los sacerdotes y personas del Opus Dei se han mantenido en medio de esa furia inconcebible de tantos atacantes. Dignidad cristiana, silencio.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda le pregunt\u00e9 yo a una persona relevante del Opus Dei, precisamente con ocasi\u00f3n de esto que estoy diciendo, \u00bfa qu\u00e9 se debe este comportamiento tan digno en vuestras actitudes silenciosas y en este sufrimiento en paz de todos los ataques? \u00bfTen\u00e9is alguna consigna? Y me dijo: no. Sencillamente es fruto de nuestra vida de fe y estamos acostumbrados hace mucho tiempo a pedir y orar por los que nos atacan tambi\u00e9n y basta esto. Dios har\u00e1 que vuelva la serenidad a las almas que nos atacan, cuando \u00c9l quiera. Esta es una respuesta preciosa, que yo valoro en todo lo que tiene de coherencia evang\u00e9lica y de obediencia a la acci\u00f3n de ese Esp\u00edritu Santo, a la que me estoy refiriendo.<\/p>\n\n\n\n<p>El, el Beato Escriv\u00e1, nos llam\u00f3 a la santidad y al apostolado, y habl\u00f3 sin miedo ninguno de la oraci\u00f3n. Hasta tal punto lo han aprendido sus hijos que, en mi larga vida de obispo, y he tratado con ellos en todas mis actuaciones sacerdotales y episcopales, ya casi es un poco de retint\u00edn el que os digan, como a m\u00ed me han dicho, que \u00abpedimos por usted\u00bb, que \u00aboramos por usted\u00bb, y yo lo creo, porque lo hacen por m\u00ed y por tantas otras personas y por todos los obispos y sacerdotes, es decir, por la Iglesia. Esto no lo han perdido los hijos del Fundador y debemos volver a encontrarlo en nuestras comunidades cristianas.<\/p>\n\n\n\n<p>No hace mucho, se hablaba de unas declaraciones que hab\u00eda hecho el Cardenal Ratzinger: despu\u00e9s se han publicado en un peque\u00f1o libro <em>La Chiesa, \u2013La Iglesia\u2013<\/em> en que cuenta \u00e9l esto mismo. Hay tantas reuniones hoy, tantos documentos que corren de un sitio para otro, tantos planes, que parece como si nadie pueda sentirse tranquilo si no pertenece a un conjunto de actividades eclesi\u00e1sticas, para as\u00ed transformar la situaci\u00f3n eclesial. A\u00f1ade m\u00e1s; de tal manera ha entrado, incluso dentro de la Iglesia, la atenci\u00f3n a lo puramente temporal y humano, que hay muchos que, con su conducta, dan a entender que, lo primero de todo, hay que resolver los problemas sociales, econ\u00f3micos, pol\u00edticos, y despu\u00e9s, cuando esto est\u00e9 resuelto, vamos a hablar de Dios, ya con paz, con tranquilidad. Y dice el Cardenal: <em>\u00abEsto es absurdo. Dios no es un Dios de muertos, es el Dios de la vida, de toda la vida, y hay que contar con Dios desde el principio. \u00c9l, que adem\u00e1s se nos ha revelado en Jesucristo, no es un Dios de abstracciones, no es un Dios para el discurso filos\u00f3fico, es Jes\u00fas, nuestro Salvador, que est\u00e1 ah\u00ed d\u00e1ndonos la mano y ofreci\u00e9ndosenos con su Coraz\u00f3n abierto, para que encontremos el suave yugo que nos conduce y nos gu\u00eda\u00bb<\/em>. \u00a1Que no! \u00a1Que no est\u00e1 puesto su Coraz\u00f3n como un peso para aplastarnos, sino todo lo contrario! Y con \u00c9l y a partir de \u00c9l, todo lo dem\u00e1s. Y as\u00ed marchar\u00e1 bien la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que orar m\u00e1s, hermanos, sacerdotes; tenemos que predicar m\u00e1s la oraci\u00f3n a nuestros fieles. Nuestras iglesias, fuera de los momentos de la misa, est\u00e1n vac\u00edas. Pero est\u00e1n llenas siempre las calles y las cafeter\u00edas y los comercios. No entran nuestros cristianos a visitar al Se\u00f1or. Tendr\u00edan que entrar m\u00e1s. No se abren las iglesias, dicen, porque hoy, con la desverg\u00fcenza que existe, pueden robarnos. Si estuvieran visitadas las iglesias, habr\u00eda gente para impedir los robos. Damos la impresi\u00f3n de que no creemos en Jesucristo Sacramentado, y as\u00ed es. Se dan casos, como el que me contaban no hace muchos d\u00edas, de alguien empleado en una instituci\u00f3n bancaria que habla a otro compa\u00f1ero suyo del Cristo del sagrario, y oye que \u00e9ste le pregunta: \u00bfQu\u00e9 es un sagrario? \u00bfQu\u00e9 es un sagrario? Ha cundido la ignorancia religiosa de una manera monstruosa. As\u00ed se explican los conceptos que tienen de la Iglesia, de Cristo, de los sacramentos, de todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Anoche mismo escuchaba yo, accidentalmente, una emisi\u00f3n televisiva en que hablaba \u2013as\u00ed, en tertulia, tantas como hoy se tienen y se improvisan\u2013 un grupo de personas sobre los pecados capitales y la pareja humana. \u00a1Qu\u00e9 devastador! \u00a1Qu\u00e9 programa tan da\u00f1oso! Eran oleadas de veneno meti\u00e9ndose en los hogares. En medio de ellos, un periodista famoso pontificando, con una autoridad, avasallante; y hablaban del pecado, de si esto procede de la civilizaci\u00f3n judeocristiana&#8230;; porque el griego era un hombre inocente, como toda la civilizaci\u00f3n griega, y no digamos todas las dem\u00e1s culturas&#8230; Y se quedaba tan tranquilo. Y all\u00ed estaba tambi\u00e9n una mujer, de las m\u00e1s locuaces en el coloquio, tremendamente audaz para proclamar la libertad sexual y el rompimiento de todo orden social. Sin pensar ni un momento que la literatura griega est\u00e1 llena de pasiones humanas desbordadas, de violaciones, de desverg\u00fcenzas, de venganzas: los dramas de S\u00f3focles, las tragedias de Eur\u00edpides y de Esquilo, las Fil\u00edpicas de Dem\u00f3stenes contra la tiran\u00eda&#8230; Nada: el griego era un ser inocente. Donde ha aparecido el da\u00f1o y el veneno que destroza y obnubila a las personas ser\u00eda en la civilizaci\u00f3n judeocristiana. As\u00ed, que hay que apartar a Cristo de nuestras vidas. Esto \u00faltimo no lo dec\u00edan, era una consecuencia natural. Y yo me dec\u00eda a m\u00ed mismo: pero, \u00bfqu\u00e9 familia vamos a tener de aqu\u00ed a unos a\u00f1os? \u00bfQu\u00e9 va a ser del hogar espa\u00f1ol, si con tanta facilidad est\u00e1n acostumbr\u00e1ndose a decir y hacen que se proclame por parte de unos y otros, que todo eso es una antigualla sin sentido, indigna del hombre moderno?<\/p>\n\n\n\n<p>El Beato Josemar\u00eda Escriv\u00e1 proclam\u00f3 con tanta valent\u00eda la necesidad de prestar atenci\u00f3n a los medios de vida sobrenatural que se\u00f1ala la Iglesia \u2013no son el capricho humano de un grupo\u2013, medios determinados por la Iglesia santa de Dios. Por ello es enormemente actual. No trato de defender al Opus Dei, que no necesita ser defendido. No soy miembro del Opus Dei, ni tengo por qu\u00e9 serlo, ni tengo por qu\u00e9 arrepentirme de si una vez hubiera querido serlo. Les trato y les conozco desde hace muchos a\u00f1os: en Valladolid, en Astorga, en Barcelona, en Toledo. Y he visto dentro de la Obra defectos, como es l\u00f3gico que existan dentro de cualquier grupo humano, de una orden religiosa, o del clero de una di\u00f3cesis. Tambi\u00e9n aqu\u00ed existen. Pero el esp\u00edritu de una Obra como \u00e9sta, que trata de santificar la vida del trabajo y de mostrar a los hombres del mundo un camino de santidad, naturalmente que debe ser alabado y defendido, y en ese sentido, yo proclamo mi alabanza y mi defensa.<\/p>\n\n\n\n<p>Y pido al Se\u00f1or que, igual que ha permitido que se haya glorificado en la tierra a vuestro Fundador, todos vosotros y aquellos a cuantos pod\u00e1is llegar, con la influencia de vuestro pensamiento y vuestra conducta, hagan lo mismo en su actividad profesional, marcando un estilo que es el de la aceptaci\u00f3n tranquila y devota de lo que la Santa Iglesia nos dice. <em>\u00abTen\u00e9is que soportar cruces y tribulaciones\u00bb<\/em>, os dec\u00eda el Papa en la homil\u00eda que pronunci\u00f3 el d\u00eda de la Beatificaci\u00f3n. <em>\u00abLa tribulaci\u00f3n<\/em>, \u2013y recordaba el pasaje de los disc\u00edpulos de Ema\u00fas\u2013 <em>os acompa\u00f1ar\u00e1\u00bb.<\/em> El d\u00eda en que vosotros dig\u00e1is tambi\u00e9n que la Iglesia es como un algo amorfo, para construir dentro lo que a cada uno nos parezca mejor; un ideal subjetivo de vida cristiana, y que hay que hacer desaparecer esas exigencias de los Mandamientos de la Ley de Dios, cuando proclam\u00e9is esto, no tendr\u00e9is tribulaciones. Si lo manten\u00e9is y lo cre\u00e9is como buenos hijos de Dios, puede suceder que las tribulaciones vengan por vuestro propio comportamiento, pero vendr\u00e1n tambi\u00e9n por proclamar la necesidad de la cruz y de la uni\u00f3n con Dios tal como Jesucristo la defendi\u00f3 y la proclam\u00f3. Seguid, pues, por este camino y extendeos sin aislaros ni dejar de cooperar nunca con las obras diocesanas. Seguid trabajando para que este esp\u00edritu que la Iglesia ha se\u00f1alado como digno de imitaci\u00f3n, prenda en el coraz\u00f3n de otros muchos, y siga dando gloria a Dios en la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Me alegro de que hay\u00e1is recibido en vuestra vida la influencia beneficiosa de la Obra que el Beato Josemar\u00eda fund\u00f3 en Madrid. Yo tambi\u00e9n, aunque he aclarado mi postura de obispo, he recibido la influencia riqu\u00edsima de su ejemplo y de sus palabras. Habl\u00e9 con \u00e9l bastantes veces, y me sent\u00e9 a su mesa invitado por su cordialidad. Alguna vez siendo arzobispo de Barcelona, bastantes veces siendo arzobispo de Toledo. Ten\u00eda mucho inter\u00e9s en saber noticias sobre el seminario y los seminarios de Toledo. Escuchaba su palabra con gozo. Sin palabras de euforia. Nos alegr\u00e1bamos de la buena marcha de las cosas, de las vocaciones que ten\u00eda, de los sacerdotes que se ordenaban. Y los dos sent\u00edamos el anhelo de la Iglesia de Cristo: que resplandezca en el mundo de hoy con todo su brillo y su esplendor. Lo mismo deseo aqu\u00ed ahora. Pienso que la manifestaci\u00f3n de este deseo, al que contribuy\u00f3 su amistad en la tierra, servir\u00e1 tambi\u00e9n para que en el Cielo goce a\u00fan m\u00e1s de la cercan\u00eda de Dios. Que su intercesi\u00f3n se extienda a todos nosotros y de manera particular a los que est\u00e1is aqu\u00ed, a los que yo ahora me dirijo con la solicitud de la Iglesia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda en la festividad lit\u00fargica del Beato Josemar\u00eda Escriv\u00e1 de Balaguer, celebrada en la parroquia de Santiago el Mayor, Toledo, el 25 de junio de 1992. Texto en BOAT, marzo-abril 1993. 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