{"id":1252,"date":"2024-09-28T22:27:33","date_gmt":"2024-09-28T20:27:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1252"},"modified":"2024-09-28T22:39:05","modified_gmt":"2024-09-28T20:39:05","password":"","slug":"la-tarea-comun-de-la-nueva-evangelizacion","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/la-tarea-comun-de-la-nueva-evangelizacion\/","title":{"rendered":"La tarea com\u00fan de la nueva evangelizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Carta Pastoral, del 12 de octubre de 1992, publicada con motivo del comienzo del curso pastoral 1992-1993, en BOAT, octubre-noviembre 1992.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Queridos diocesanos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiero llegar a trav\u00e9s de esta carta a todos vosotros al comienzo del Curso Pastoral 1992-1993 para llamaros a la tarea com\u00fan de la nueva evangelizaci\u00f3n y enviaros en el nombre del Se\u00f1or a esta apasionante misi\u00f3n. El S\u00ednodo Diocesano nos dice:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPor ser la Catedral Iglesia Madre de la Di\u00f3cesis y para que se manifieste mejor su condici\u00f3n de tal, cel\u00e9brese en ella todos los a\u00f1os una acci\u00f3n lit\u00fargica, en la que los agentes de la pastoral diocesana sean enviados a realizar sus respectivas misiones apost\u00f3licas, se\u00f1alando cada curso una determinada acci\u00f3n\u201d (n. 65).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Os convoco a esta celebraci\u00f3n el pr\u00f3ximo d\u00eda 17 de octubre, s\u00e1bado, a las 11:30 de la ma\u00f1ana en la Santa Iglesia Catedral Primada. Y para los que no pod\u00e1is asistir os sirva esta carta de impulso al comienzo del nuevo curso.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Comenzamos con un rito lit\u00fargico<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con un rito lit\u00fargico queda mejor expresado que nuestras tareas tienen en Dios su impulso permanente. Dios Padre ha enviado a su Hijo al mundo para llevar a cabo la obra de la redenci\u00f3n, y consumado el misterio pascual por la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo, \u00c9ste nos ha enviado desde el seno del Padre al Esp\u00edritu Santo, para que, poniendo en marcha a la Iglesia, la conduzca a trav\u00e9s de la historia humana y lleve as\u00ed a todos los hombres la salvaci\u00f3n que el mismo Jesucristo nos ha merecido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuantos trabajamos en la Iglesia hemos de hacernos conscientes continuamente de esta realidad. No trabajamos por nuestra propia iniciativa, ni con nuestras solas fuerzas humanas, ni esta es una empresa humana, aunque cuenta necesariamente con las colaboraciones de los hombres. <em>La empresa es divina<\/em>, pues se trata de la redenci\u00f3n de los hombres, y la ayuda nos viene de Dios, que nos llama a colaborar con todas nuestras fuerzas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Celebramos este rito lit\u00fargico en la Iglesia Madre de toda la Di\u00f3cesis, la Santa Iglesia Catedral, y ser\u00eda muy de desear que en otros momentos se tuvieran actos parecidos en todas las parroquias. No podemos empezar una nueva etapa de tareas pastorales sin detenernos a considerar que es el Esp\u00edritu Santo el agente principal de esta obra y que todas nuestras colaboraciones positivas contribuyen al crecimiento de la Iglesia, la Esposa de Cristo, nuestra Madre. Cristo ha confiado a su Iglesia la misi\u00f3n de presentarse ante el mundo como sacramento universal de salvaci\u00f3n y signo de la unidad de todos los hombres entre s\u00ed y de los hombres con Dios<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y todo esto se celebra y expresa en la liturgia, que es la fuente y la cima de toda la actividad de la Iglesia. Por eso, queremos comenzar el curso con un rito lit\u00fargico, que nos haga caer en la cuenta de la iniciativa divina y de su gracia que precede, acompa\u00f1a y lleva a plenitud toda obra buena. La multiplicidad de actividades nos acucia con la tentaci\u00f3n continua de activismo, en la que es muy f\u00e1cil caer si no estamos atentos. Necesitamos contrarrestar esta tentaci\u00f3n con la afirmaci\u00f3n expresa de que trabajamos en la vi\u00f1a del Se\u00f1or, en la parcela en la que \u00c9l nos ha colocado. Reforcemos nuestros buenos prop\u00f3sitos y de esta manera no ser\u00e1 in\u00fatil nuestro trabajo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Con unos objetivos comunes: aplicaci\u00f3n del S\u00ednodo diocesano y formaci\u00f3n a todos los niveles<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El objetivo concreto para el curso que iniciamos es el del comienzo de la aplicaci\u00f3n del S\u00ednodo diocesano, cuyas Constituciones han sido ya publicadas. Y m\u00e1s concretamente deseo que en los planes que se elaboren, se preste especial atenci\u00f3n a la formaci\u00f3n a todos los niveles: formaci\u00f3n permanente de los sacerdotes, formaci\u00f3n de los catequistas, formaci\u00f3n de los laicos comprometidos en el apostolado seglar, formaci\u00f3n de los religiosos y religiosas en la medida en que nos toca ofrec\u00e9rsela desde la Di\u00f3cesis.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Objetivos preferentes, no excluyentes<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando se trata de objetivos preferentes se\u00f1alados en un plan de pastoral, no significa que todo lo dem\u00e1s haya que dejarlo. Ah\u00ed esta el trabajo diario en la pastoral que vamos desarrollando. Y ese trabajo diario es el que ocupar\u00e1 la mayor parte de nuestro tiempo. Pero al se\u00f1alar unos objetivos prioritarios, todos podemos poner m\u00e1s el acento en lo que se propone. Y as\u00ed el trabajo de todos puede ir consiguiendo metas comunes que son m\u00e1s necesarias en nuestra Di\u00f3cesis. La Iglesia tiene esta dimensi\u00f3n de comuni\u00f3n que postula un esfuerzo com\u00fan en los diversos campos. Pong\u00e1monos todos a la tarea, y sepamos cada uno aplicar, con la prudencia necesaria al campo en el que trabajamos, lo que aqu\u00ed se se\u00f1ala.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Atentos al Magisterio pontificio&#8230;<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En primer lugar, hemos de estar muy atentos al Magisterio que continuamente nos ofrece el Santo Padre. Conocer de cerca sus ense\u00f1anzas lleva tiempo, pero es algo necesario para nuestra sinton\u00eda con Pedro, que preside la Iglesia Universal y desde su c\u00e1tedra no cesa de iluminarnos. De nada servir\u00eda contar con un Magisterio tan l\u00facido como el que nos vienen ofreciendo los \u00faltimos Papas, si no estamos atentos a conocerlo y a aplicarlo en la medida que nos corresponde. Adem\u00e1s, esto nos permite asomarnos desde su privilegiada atalaya a la problem\u00e1tica universal de la Iglesia y tener una visi\u00f3n justa de la misma, iluminada por la doctrina del Magisterio Pontificio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este a\u00f1o hemos recibido el precioso regalo de la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica post-sinodal <em>Pastores dabo vobis<\/em>, que, inspirada en el Vaticano II y recogiendo los frutos del S\u00ednodo de los Obispos de 1990, nos ofrece a los sacerdotes una doctrina riqu\u00edsima que hemos de esforzarnos en asimilar en nuestras vidas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">&#8230;y a los planes de la Conferencia Episcopal Espa\u00f1ola&#8230;<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Junto a esto, los obispos de Espa\u00f1a nos reunimos en Conferencia Episcopal y fijamos unos criterios comunes, que conviene tener presentes en nuestras actividades y tareas pastorales. Ah\u00ed est\u00e1 el plan trienal 1990-1993 que hemos de aplicar a nuestra Di\u00f3cesis con acciones concretas en cada arciprestazgo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">&#8230;para mejor vivir y expresar la comuni\u00f3n eclesial<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las referencias al Magisterio del Santo Padre y a los planes de la Conferencia Episcopal, aunque son de distinta naturaleza, nos sirven de tel\u00f3n de fondo a la hora de mirar la perspectiva de nuestra Di\u00f3cesis en el nuevo curso pastoral que comienza. Vivimos inmersos en la comuni\u00f3n eclesial que tiene distintos planos y niveles de expresi\u00f3n. En cada parroquia o comunidad eclesial se hace presente la \u00fanica Iglesia de Cristo, la que \u201csubsiste en la Iglesia Cat\u00f3lica gobernada por el sucesor de Pedro y por los Obispos en comuni\u00f3n con \u00e9l\u201d<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>, la \u00fanica Iglesia Universal que vive y camina en la Iglesias particulares o di\u00f3cesis, presididas y regidas por un obispo diocesano en comuni\u00f3n con el Papa y el Colegio Episcopal.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">A los sacerdotes<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quisiera insistir una vez m\u00e1s en una responsabilidad que continuamente nos recuerda la doctrina de la Iglesia: el obispo con su presbiterio son los primeros responsables de la formaci\u00f3n permanente de los sacerdotes, en todas sus dimensiones: humana, espiritual, intelectual y pastoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl Obispo es el responsable de la formaci\u00f3n permanente, destinada a hacer que todos sus presb\u00edteros sean generosamente fieles al don y al ministerio recibido, como el Pueblo de Dios los quiere y tiene \u2018derecho\u2019 a tenerlos. Esta responsabilidad lleva al obispo, en comuni\u00f3n con el presbiterio, a hacer un proyecto y establecer un programa\u201d<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi deber es procurar ante todo la santificaci\u00f3n de los sacerdotes que componen este presbiterio diocesano de Toledo, y de ello he de dar cuenta a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, os manifiesto a vosotros los sacerdotes mis ruegos, que son tambi\u00e9n vivos deseos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1. Desde el punto de vista espiritual os recomiendo insistentemente la pr\u00e1ctica de los <em><strong>Ejercicios Espirituales<\/strong><\/em> en silencio e intensa oraci\u00f3n, como lo recoge el S\u00ednodo Diocesano: <em>\u201cEs de desear que los sacerdotes diocesanos practiquen los Ejercicios Espirituales en retiro todos los a\u00f1os\u201d<\/em> (n. 82)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2. Cuidad mucho el <em><strong>retiro mensual<\/strong><\/em> en cada arciprestazgo. Que se tienda a alargarlo m\u00e1s, no limit\u00e1ndose a las dos horas de la ma\u00f1ana. Har\u00eda mucho bien a todos los sacerdotes tener un retiro m\u00e1s largo al menos una vez por trimestre; p.ej., durante dos d\u00edas seguidos en alguna casa de Ejercicios, dedicando uno a la oraci\u00f3n silenciosa y otro a la revisi\u00f3n y programaci\u00f3n pastoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3. A este prop\u00f3sito tendr\u00edamos que ir pensando en cierta institucionalizaci\u00f3n del <em><strong>d\u00eda del presbiterio<\/strong><\/em>. Entiendo por \u201cd\u00eda del presbiterio\u201d un d\u00eda a la semana \u2013que podr\u00eda ser el jueves\u2013, en que los sacerdotes se re\u00fanen por arciprestazgos para los distintos aspectos comunitarios de la formaci\u00f3n permanente:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>una semana ese d\u00eda servir\u00eda para el cultivo de la <em>vida espiritual<\/em>, oraci\u00f3n, etc.;<\/li>\n\n\n\n<li>otra, para <em>programar y revisar actividades pastorales<\/em> que van llevando en com\u00fan en el arciprestazgo y aquellas que cada uno lleva en su parroquia y son puestas en com\u00fan para conocimiento de todos;<\/li>\n\n\n\n<li>otra, para hacer conjuntamente alg\u00fan <em>estudio<\/em> de temas doctrinales, mediante alg\u00fan m\u00e9todo sencillo y asequible a todos;<\/li>\n\n\n\n<li>otro, para la convivencia y sano <em>esparcimiento<\/em> de todos.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pensad c\u00f3mo podr\u00eda hacerse, y comenzad por las iniciativas que se os ocurran, y comunicad vuestras experiencias a la Vicar\u00eda del Clero. Hemos de encontrar cauces, por los que hagamos cada vez m\u00e1s real la vida en presbiterio, es decir, m\u00e1s cercana, m\u00e1s solidaria, m\u00e1s mutuamente enriquecedora. La tendencia al aislamiento y al individualismo debe ser corregida continuamente, para que nuestro testimonio y nuestra eficacia pastoral sean m\u00e1s perceptibles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">4. Apoyemos todos las iniciativas que nos vienen de la <em><strong>Casa \u201cSan Jos\u00e9\u201d<\/strong><\/em> para la formaci\u00f3n permanente del clero. Y ofrezcamos nuestras sugerencias a su director y a la Vicar\u00eda del Clero. Es la Casa de todos, y tiene un papel important\u00edsimo en la formaci\u00f3n del presbiterio. Los sacerdotes deben actualizarse en todos los campos de su ministerio pastoral, y sin formaci\u00f3n permanente no puede haber perseverancia y crecimiento en los dones recibidos por el sacramento del Orden<a href=\"#sdfootnote4sym\" id=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">5. Quiero invitaros, como lo hace continuamente la Iglesia, a que cultiv\u00e9is entre vosotros la <em><strong>amistad sacerdotal<\/strong><\/em>, la que brota de la fraternidad sacramental<a href=\"#sdfootnote5sym\" id=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>. No se trata de constituir grupos aislados y cerrados en el seno del presbiterio, sino de fomentar la sana amistad, la mutua colaboraci\u00f3n, la cercan\u00eda de unos a otros para poder ayudarse en todos los sentidos, y para poder crecer juntos por el camino de la santidad sacerdotal y del servicio gozoso a la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">6. En este sentido, quiero agradeceros todo lo que ven\u00eds haciendo para prestaros ayuda espiritual unos a otros. Y creo que hemos de avanzar m\u00e1s en este camino: me gustar\u00eda que todo sacerdote tuviera otro sacerdote al que poder recurrir con facilidad para lo que llamamos <em><strong>direcci\u00f3n<\/strong><\/em> o <em><strong>acompa\u00f1amiento espiritual<\/strong><\/em>. Otro sacerdote con el que confesarse habitualmente y al que abrir con toda sinceridad el propio coraz\u00f3n para dejarse orientar. \u201cLa pr\u00e1ctica de la direcci\u00f3n espiritual contribuye no poco a favorecer la formaci\u00f3n permanente de los sacerdotes. Se trata de un medio cl\u00e1sico que no ha perdido nada de su valor, no s\u00f3lo para asegurar la formaci\u00f3n espiritual, sino tambi\u00e9n para promover y mantener una continua fidelidad y generosidad en el ejercicio del ministerio sacerdotal\u201d<a href=\"#sdfootnote6sym\" id=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>. No podemos caminar solos en ning\u00fan aspecto de la vida, y menos aun en este de la vida espiritual. Necesitamos darnos a conocer, para ser ayudados y exigidos en el nombre del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">7. Igualmente quiero agradeceros la colaboraci\u00f3n que prest\u00e1is al <em><strong>Fondo Com\u00fan Diocesano<\/strong><\/em>. Es ello un exponente de la solidaridad espiritual y pastoral, a la que me vengo refiriendo, y una obligaci\u00f3n moral que proviene de la pertenencia al mismo presbiterio diocesano<a href=\"#sdfootnote7sym\" id=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>. Os agradezco los pasos que en este punto se han dado, y os animo a conseguir nuevas metas en la aplicaci\u00f3n del m\u00ednimo asignado a todo sacerdote, en la atenci\u00f3n a instituciones diocesanas que hemos de sostener entre todos, porque de ellas se beneficia todo el presbiterio diocesano, como son la Casa Sacerdotal, la Casa \u201cSan Jos\u00e9\u201d, etc., en la previsi\u00f3n social del clero. Y no olvidemos nuestro deber de solidaridad con otros presbiterios m\u00e1s pobres, p.ej., fundando alguna beca para alg\u00fan seminarista en pa\u00edses del Este donde no tienen nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si el presbiterio diocesano con sus obispos a la cabeza crece en santidad, toda la comunidad diocesana se ver\u00e1 renovada, y podr\u00e1 responder a los retos que le plantea la nueva evangelizaci\u00f3n. De lo contrario, por muchos planes que hagamos, conseguir\u00edamos muy poco e Incluso podr\u00edamos hacer da\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">A los laicos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestro S\u00ednodo diocesano se ha ocupado ampliamente de los laicos y de su importante papel en la pastoral de la Di\u00f3cesis al servicio de la evangelizaci\u00f3n, sobre todo en el libro 1\u00ba (nn.127-184) y en el libro 2\u00ba. Contamos adem\u00e1s con la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica post-sinodal <em>Christifideles laici<\/em> del Papa Juan Pablo II, como fruto del S\u00ednodo de los Obispos de 1987. Se trata de potenciar el laicado en todas sus dimensiones, a fin de que los fieles cristianos laicos se incorporen con toda su riqueza a la acci\u00f3n pastoral y misionera de la Iglesia diocesana y universal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para ello es preciso que afrontemos decididamente toda una tarea de formaci\u00f3n del laicado y pongamos al servicio de este objetivo nuestras mejores energ\u00edas. Los laicos deben hacerse conscientes de que para poder asumir con mayor responsabilidad cualquiera de las tareas eclesiales en las que se encuentran, u otras nuevas que se les conf\u00eden o ellos mismos descubran, necesitan de una formaci\u00f3n adecuada en todos sus niveles: espiritual, catequ\u00e9tico, de doctrina social de la Iglesia, de valores humanos, etc.<a href=\"#sdfootnote8sym\" id=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso he insistido tanto durante estos a\u00f1os en la catequesis, y sobre todo en la formaci\u00f3n de catequistas a trav\u00e9s de las Escuelas de Catequistas. Mantengamos lo ya conseguido y hag\u00e1moslo crecer entre todos. No nos cansemos de instruir a los ni\u00f1os y a los j\u00f3venes y de procurar que vivan su fe: esto es la catequesis rectamente entendida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero es preciso avanzar tambi\u00e9n en otros frentes. Tenemos que procurar la catequesis de adultos en las diversas edades de su vida. Y los grupos y movimientos apost\u00f3licos deben estar convencidos de que las energ\u00edas que empleen en la formaci\u00f3n de sus miembros, aunque fuera con merma de las actividades y de los resultados inmediatos, dar\u00e1n un fruto sazonado en su momento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para poder dar raz\u00f3n de su propia esperanza, en un mundo que muchas veces se presenta hostil a la fe y a los valores de la cultura cat\u00f3lica, es preciso conocer lo que nos ense\u00f1a la Iglesia; la cual, a trav\u00e9s de su Magisterio, va iluminando todos los problemas de la vida. De esta manera la fe, serenamente pensada y razonada, se ir\u00e1 convirtiendo en cultura que empapa el tejido social en todos sus estratos. Y es tarea principalmente de los laicos, cuya vocaci\u00f3n es la de ser fermento en medio del mundo, hacer que la fe se convierta en cultura, y, por tanto, que la cultura cat\u00f3lica no desaparezca de nuestra sociedad, sino que por el contrario lo vaya empapando todo. As\u00ed, la Iglesia a trav\u00e9s de sus laicos ofrece uno de los mejores servicios que puede prestar al hombre de nuestros d\u00edas. Pero hemos de ir los sacerdotes delante, estudiando la doctrina de la Iglesia y ofreciendo cauces de formaci\u00f3n adecuada para todos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para despertar m\u00e1s y m\u00e1s a los laicos e incorporarles responsablemente a las tareas eclesiales:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1. Constituid los <em><strong>Consejos Pastorales Parroquiales<\/strong><\/em>, explicad a los fieles la importancia de este organismo en la vida de la parroquia. El p\u00e1rroco no puede ni debe hacerlo todo, aunque a \u00e9l corresponda el gobierno de la parroquia. Incorporar a los fieles laicos a las responsabilidades de la parroquia es un cauce precioso de formaci\u00f3n permanente para los que participan en ello y se convierte inmediatamente en un est\u00edmulo para formarse mejor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dad pasos eficaces para la constituci\u00f3n del <em><strong>Consejo Pastoral Arciprestal<\/strong><\/em>. Que sea un organismo \u00e1gil de comuni\u00f3n y coordinaci\u00f3n en la pastoral del arciprestazgo. En la medida en que trabajemos en estos dos niveles, parroquial y arciprestal, ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil llegar a la constituci\u00f3n del <em><strong>Consejo Pastoral Diocesano<\/strong><\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2. Os digo lo mismo con relaci\u00f3n al <em><strong>Consejo Diocesano de Laicos<\/strong><\/em> (cfr. <em>Const. Sinod.<\/em> n. 520ss). Este tipo de organismos diocesanos no deben ser nuevas estructuras sin vida que nos complican la existencia a todos, sino instrumentos al servicio de una mayor participaci\u00f3n de los laicos en la vida de la Iglesia y cauces de formaci\u00f3n para los que participan en ellos. Crear estas nuevas estructuras de comuni\u00f3n eclesial puede costar al principio un poco de trabajo, pero todo lo que avancemos en la l\u00ednea de la participaci\u00f3n no es tiempo perdido, aunque su eficacia no sea inmediata.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muy unido al Consejo Diocesano de Laicos debe estar el <em><strong>Colegio de Consiliarios<\/strong><\/em> (ib\u00edd., n. 524). De la coordinaci\u00f3n y del buen entendimiento de los consiliarios entre s\u00ed depender\u00e1 en gran parte el buen funcionamiento del Consejo de Laicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3. Todos los laicos, de manera personal o asociada en grupos movimientos, merecen nuestro apoyo y nuestra ayuda ministerial. Y doy gracias a Dios, porque en los \u00faltimos a\u00f1os ha suscitado caminos fecundos de apostolado seglar en nuestra di\u00f3cesis, sobre todo entre los j\u00f3venes. Pero permitidme que os exprese una vez m\u00e1s mi clara y decidida <em><strong>opci\u00f3n por la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica<\/strong><\/em>, tanto la general como la especializada. No es una opci\u00f3n que excluya otras formas de apostolado seglar individual o asociado, pero s\u00ed es una <em>opci\u00f3n preferencial<\/em>. En su larga historia y a pesar de las dificultades vividas en momentos de crisis, la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica se ha mostrado eficaz para formar a sus miembros, ayudar a construir la Iglesia en sus diversos niveles parroquial, arciprestal, diocesano y universal, despertar en los laicos su condici\u00f3n seglar e incidir as\u00ed eficazmente en los ambientes para transformarlos. En los ambientes de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica han surgido vocaciones seglares muy maduras y abundantes vocaciones sacerdotales y consagradas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y todo ello no s\u00f3lo pertenece a la historia pasada, como algo que no pueda repetirse, sino que demuestra que esta forma de apostolado seglar sigue siendo eficaz en nuestros d\u00edas. As\u00ed lo hemos entendido los obispos de Espa\u00f1a, reunidos en Conferencia Episcopal. Para ello hemos de tomarlo todos con entusiasmo y decisi\u00f3n. La Acci\u00f3n Cat\u00f3lica con sus cuatro notas de identidad<a href=\"#sdfootnote9sym\" id=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a> y especialmente con el mandato recibido de la Jerarqu\u00eda, puede convertirse en instrumento valid\u00edsimo para aglutinar los miles de j\u00f3venes que vienen pujantes de la post-confirmaci\u00f3n y darles car\u00e1cter de movimiento diocesano. La Acci\u00f3n Cat\u00f3lica General puede servirnos para la formaci\u00f3n de seglares \u2013j\u00f3venes y adultos\u2013 en torno a las parroquias, y la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica Especializada puede ser \u00fatil en los diversos ambientes o sectores pastorales de la di\u00f3cesis: obreros, estudiantes, etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">4. Y no dejemos de aprovechar todas las ocasiones para catequizar, instruir, incorporar a los laicos a las responsabilidades eclesiales. Ocasiones propias son las catequesis pre-sacramentales a las que m\u00e1s adelante me refiero.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Liturgia<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro tercero del S\u00ednodo diocesano recoge un abundante material de orientaciones pastorales que habr\u00e1n de ponerse en pr\u00e1ctica progresivamente. Para eso, la nueva Comisi\u00f3n Diocesana de Liturgia va dando pasos oportunos. Pero quisiera adem\u00e1s que todos nos fijemos en alg\u00fan objetivo concreto:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1. Constituid <em><strong>equipos de liturgia<\/strong><\/em> en todas las parroquias. De esta manera las celebraciones pueden resultar m\u00e1s cuidadas, y la liturgia puede ganar en su car\u00e1cter de formaci\u00f3n del Pueblo de Dios. La reforma lit\u00fargica conciliar ha sido muy rica, pero quedar\u00eda ineficaz si no llevamos a nuestros fieles a una verdadera renovaci\u00f3n de sus vidas fundada en la liturgia. La liturgia es el centro de la vida de la Iglesia: hagamos que sea el centro de la vida personal de todos los fieles y de nuestras comunidades. Pero para eso hay que formar en el esp\u00edritu lit\u00fargico, que consiste en hacer de la vida una ofrenda unida a la de Cristo en favor de todos los hombres, cumpliendo con todo rigor las normas y r\u00fabricas que nos dicta la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2. Cap\u00edtulo aparte merece el tratamiento del <em><strong>Congreso Eucar\u00edstico Internacional<\/strong><\/em> que se celebrar\u00e1 en Sevilla en junio de 1993. De ello me ocupar\u00e9 m\u00e1s extensamente en otra ocasi\u00f3n. Baste por ahora se\u00f1alar que este curso debe ser especialmente eucar\u00edstico, para prepararnos a la celebraci\u00f3n de tan magno acontecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3. Purificad las <em><strong>Hermandades y Cofrad\u00edas<\/strong><\/em> de adherencias extra\u00f1as a la fe y a la verdadera cultura cat\u00f3lica, y convertidlas progresivamente en lugares de formaci\u00f3n cristiana. Las devociones son de gran valor, cuando expresan la verdadera piedad popular, pero pueden convertirse en una r\u00e9mora, cuando se aferran a aspectos que nada tienen que ver con la vida cristiana. Sed pacientes y decididos en este tema. No podemos conseguirlo todo en un d\u00eda, pero hemos de dar pasos para que todos vean que la Di\u00f3cesis ha establecido unos criterios comunes de actuaci\u00f3n pr\u00e1ctica, y por el bien de todos vamos dando pasos para cumplirlos. Tambi\u00e9n en este tema hemos de ser solidarios unos con otros, y no ir cada uno a su aire.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La catequesis<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se ha trabajado intensamente en este campo durante los \u00faltimos a\u00f1os, pero hay que alcanzar nuevas metas. Est\u00e1 a punto de hacerse p\u00fablico el Catecismo Universal, que servir\u00e1 de pauta en nuestras tareas catequ\u00e9ticas de aqu\u00ed en adelante. Fijemos tambi\u00e9n aqu\u00ed algunos objetivos comunes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1. Pongamos especial inter\u00e9s en las <em><strong>catequesis pre-sacramentales<\/strong><\/em> (bautismo, primera comuni\u00f3n, confirmaci\u00f3n, matrimonio). Los sacramentos no deben ser momentos aislados en la vida del cristiano, sino que deben ir insertos en todo un proceso catequ\u00e9tico. En muchos lugares estas ocasiones sacramentales, prolongadas durante todo un curso, constituyen una aut\u00e9ntica catequesis de adultos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2. De tales catequesis pre-sacramentales deben ir surgiendo aut\u00e9nticos <em><strong>catecumenados<\/strong><\/em> en todas las parroquias, esto es, un proceso catequ\u00e9tico continuo, org\u00e1nico y sistem\u00e1tico con las personas que libremente quieran asistir. La instituci\u00f3n del catecumenado, de tanta solera en la historia de la Iglesia, tiene que volver a ser el lugar adecuado donde los cristianos cultivan su fe y su compromiso cristiano, son introducidos en los misterios de la vida cristiana y se capacitan para recibir con todo su fruto los sacramentos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3. Por eso hay que insistir en la <em><strong>catequesis de adultos<\/strong><\/em> sin descuidar la de los ni\u00f1os. Son los adultos los que constituyen la parte privilegiada de la comunidad cristiana, y no hay que tener miedo a enfrentarse humilde y valientemente a las dificultades que esta tarea lleva consigo. Los adultos creyentes son los que sostienen el peso de la vida de la Iglesia: alimentemos su fe para que sepan dar raz\u00f3n de su esperanza. De lo contrario, la fe no penetrar\u00e1 en los ambientes y no podr\u00e1 convertirse en cultura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">4. No s\u00f3lo la catequesis de adultos. Pienso que hay que fomentar <em><strong>escuelas de teolog\u00eda para laicos,<\/strong><\/em> o emplear los medios que ponen a nuestra disposici\u00f3n las instituciones de \u201cteolog\u00eda a distancia\u201d. Una presentaci\u00f3n global del dogma y de la moral cat\u00f3licos, con sus apoyos b\u00edblicos y magisteriales, lleva tiempo de estudio, pero es muy necesaria sobre todo para los que tienen que ense\u00f1ar a los dem\u00e1s en las clases de religi\u00f3n y para los l\u00edderes seglares de los distintos movimientos o grumos apost\u00f3licos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La acci\u00f3n caritativa<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ah\u00ed tenemos el Libro IV de nuestro S\u00ednodo diocesano, que ha de ponerse en pr\u00e1ctica progresivamente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1. En cuanto al talante de las personas e instituciones de la Iglesia, el S\u00ednodo diocesano nos urge a vivir m\u00e1s en serio la <em><strong>virtud de la pobreza<\/strong><\/em> propia de la vida cristiana como camino y exigencia de una aut\u00e9ntica caridad. Aunque todo el mundo tuviera ya los medios para vivir decorosamente \u2013cosa imposible mientras exista el pecado\u2013, el cristiano tender\u00eda a ser pobre para parecerse a su Maestro: \u201cConoc\u00e9is la generosidad de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el cual, siendo rico, se hizo pobre por vosotros a fin de que os enriquecierais con su pobreza\u201d (2Cor 8, 9). Empleemos los medios que sean necesarios en las tareas pastorales, pero no olvidemos nunca el valor de la austeridad, tan prof\u00e9tico en nuestros ambientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2. Es preciso potenciar el <em><strong>voluntariado al servicio de la caridad;<\/strong><\/em> suscitarlo, organizarlo, darle formaci\u00f3n cristiana, establecer cauces de actuaci\u00f3n. Orientemos a los j\u00f3venes en este sentido, ellos que son tan sensibles a las realidades sociales y tan generosos para dar su tiempo en beneficio de los dem\u00e1s. Pero orient\u00e9mosles bien. Ser\u00eda muy f\u00e1cil lanzar por este camino a los que se sienten m\u00e1s sensibles, si les ponemos delante de los ojos las necesidades inmediatas. Pero no debemos dejarnos llevar por lo inmediato. Tambi\u00e9n el ejercicio de la caridad debe convertirse en un momento de formaci\u00f3n a fondo de actitudes cristianas duraderas y eficaces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3. Y <em><strong>campos de trabajo<\/strong><\/em>, o personas a las que dirigir nuestra caridad nunca nos faltar\u00e1n. Siempre tendremos m\u00e1s de lo que podemos atender. Van d\u00e1ndose pasos en la acogida de los emigrantes que cada d\u00eda proliferan m\u00e1s; en la atenci\u00f3n a los drogadictos que quieren dejar la droga; en la hospitalidad a los transe\u00fantes que vagan de un lado para otro; en la compa\u00f1\u00eda a tantos ancianos que viven solos y abandonados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Iniciemos el curso con mucha esperanza teologal. Dios que inici\u00f3 en nosotros la obra buena, \u00c9l mismo la llevar\u00e1 a t\u00e9rmino (cf. Flp 1, 6). Que las dificultades con las que nos encontramos como fruto de nuestra debilidad o del entorno en que vivimos, no nos echen nunca atr\u00e1s, sino que sean una ocasi\u00f3n para reforzar los medios sobrenaturales con los que hemos de emprender estas tareas pastorales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Encomendamos a la intercesi\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen todos nuestros afanes y trabajos del curso que comienza. Y oremos todos Juntos esta oraci\u00f3n a Mar\u00eda que os he enviado a todas las parroquias y comunidades:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Madre de Dios y Madre nuestra, Virgen Santa Mar\u00eda,<br>venimos a pedir tu protecci\u00f3n maternal en el comienzo del curso<br>en nuestra Di\u00f3cesis de Toledo:<br>haznos d\u00f3ciles al Esp\u00edritu Santo,<br>ens\u00e9\u00f1anos a escuchar con limpio coraz\u00f3n la Palabra de Dios,<br>danos firmeza en la fe y en la esperanza,<br>ay\u00fadanos a ser sol\u00edcitos ante las necesidades de los dem\u00e1s.<br>Ponemos en tus manos todos nuestros proyectos, nuestros afanes,<br>nuestros trabajos, porque queremos mirarnos en ti<br>al colaborar en la edificaci\u00f3n de la Iglesia de tu Hijo Jesucristo.<br>Pres\u00e9ntanos con tu Hijo al Padre,<br>y que ellos nos env\u00eden al Esp\u00edritu Santo<br>que haga fecundos todos nuestros esfuerzos. Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Os bendigo a todos en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Cf. LG 1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> LG 2.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Juan Pablo II, Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica <em>Pastores dabo vobis,<\/em> 25 de marzo de 1992, n. 79b. Citaremos en adelante PDV.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote4anc\" id=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> Cf. PDV 70.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote5anc\" id=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> Cf. PO 8.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote6anc\" id=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> PDV 81c.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote7anc\" id=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> Cf. PDV 30d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote8anc\" id=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> Cf. <em>Christifideles laici<\/em>, 60.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote9anc\" id=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> Cf. AA 20.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carta Pastoral, del 12 de octubre de 1992, publicada con motivo del comienzo del curso pastoral 1992-1993, en BOAT, octubre-noviembre 1992. Queridos diocesanos: Quiero llegar a trav\u00e9s de esta carta a todos vosotros al comienzo del Curso Pastoral 1992-1993 para llamaros a la tarea com\u00fan de la nueva evangelizaci\u00f3n y enviaros en el nombre del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[31,35],"doc_tag":[],"class_list":["post-1252","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-campos-de-trabajo-apostolicos","doc_category-iglesia-misionera"],"year_month":"2026-06","word_count":4746,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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