{"id":1250,"date":"2024-09-28T22:26:17","date_gmt":"2024-09-28T20:26:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1250"},"modified":"2024-09-30T22:47:20","modified_gmt":"2024-09-30T20:47:20","password":"","slug":"la-cuaresma-y-la-practica-de-los-ejercicios-espirituales-de-san-ignacio","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/la-cuaresma-y-la-practica-de-los-ejercicios-espirituales-de-san-ignacio\/","title":{"rendered":"La Cuaresma y la pr\u00e1ctica de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Exhortaci\u00f3n pastoral, del 19 de febrero de 1969, publicada en el <em>Bolet\u00edn oficial del Arzobispado de Barcelona,<\/em> 15 de marzo de 1969, p.146-152. Esta exhortaci\u00f3n prolonga y completa la reproducida anteriormente, de fecha 28 de febrero de 1968.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos diocesanos:<\/p>\n\n\n\n<p>Insistentemente os he exhortado, en homil\u00edas, conferencias y otros contactos de diversa \u00edndole, que a lo largo de estos a\u00f1os he mantenido con vosotros, a destinar alg\u00fan tiempo, e incluso algunos d\u00edas, a la reflexi\u00f3n y al recogimiento. Contribuye esta resoluci\u00f3n, debidamente practicada, a lograr ese equilibrio interior, tan necesario a los hombres de todos los tiempos y particularmente amenazado en el nuestro. Equilibrio humano, c\u00f3smico y religioso, cuya s\u00edntesis se llama santidad, del que ya os habl\u00e9 el a\u00f1o pasado en mi carta pastoral <em>Cuaresma, primavera de las almas<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Con su sabia y maternal pedagog\u00eda la Iglesia conduce siempre a la salvaci\u00f3n a todos sus hijos, pero de manera particular en el tiempo cuaresmal nos lleva por el camino de la interioridad y de la penitencia a la luz y a la vida. San Pablo escrib\u00eda a los fieles de Galacia: <em>\u201cEstoy crucificado con Cristo\u201d<\/em> (Gal 2, 19), y \u00e9l mismo amonestaba a los de Corinto con estas palabras, que se recogen en la ep\u00edstola del Domingo de Resurrecci\u00f3n: <em>\u201cBarred la levadura vieja, para ser una masa nueva, ya que sois panes \u00e1zimos. Porque ha sido inmolada nuestra v\u00edctima pascual: Cristo. As\u00ed pues, celebremos la Pascua, no con levadura vieja (levadura de corrupci\u00f3n y de maldad), sino con los panes \u00e1zimos de la sinceridad y de la verdad\u201d <\/em>(1Cor 5, 7-8).<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa penitencia del tiempo cuaresmal \u2013ha querido recordarnos recientemente el Concilio\u2013 no debe ser s\u00f3lo interna e individual, sino tambi\u00e9n externa y social. Fom\u00e9ntese la pr\u00e1ctica penitencial de acuerdo con las posibilidades de nuestro tiempo y de los diversos pa\u00edses y condiciones de fieles, y recomi\u00e9ndese por parte de las autoridades de que se habla en el n\u00famero 22\u201d<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>. Est\u00e1n tomadas estas palabras de la constituci\u00f3n sobre la Sagrada Liturgia y no necesitan explicaci\u00f3n profunda para que a todos nos resulten claros los siguientes puntos:<\/p>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:lower-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Aparecen intr\u00ednsecamente relacionados, dentro del cap\u00edtulo dedicado al a\u00f1o lit\u00fargico, cuaresma y penitencia. \u201cPuesto que el tiempo cuaresmal \u2013se ha precisado m\u00e1s arriba\u2013 prepara a los fieles, entregados m\u00e1s intensamente a o\u00edr la Palabra de Dios y a la oraci\u00f3n, para que celebren el misterio pascual, sobre todo mediante el recuerdo o la preparaci\u00f3n del bautismo y mediante la penitencia, dese particular relieve en la liturgia y en la catequesis lit\u00fargica al doble car\u00e1cter de dicho tiempo\u201d<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/li>\n\n\n\n<li>En el orden de la eficacia asc\u00e9tica y perfectiva se concede la primac\u00eda a la penitencia interna e individual, si bien se valora y recomienda igualmente la externa y social, ya que \u201cla Iglesia, recibiendo en su propio seno a los pecadores, santa al mismo tiempo que necesitada de purificaci\u00f3n constante, busca sin cesar la penitencia y la renovaci\u00f3n\u201d<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/li>\n\n\n\n<li>La pr\u00e1ctica penitencial se ha de fomentar \u201cde acuerdo con las posibilidades de nuestro tiempo y de los diversos pa\u00edses y condiciones de los fieles\u201d. \u201cEn los diversos tiempos del a\u00f1o \u2013tambi\u00e9n se asegura m\u00e1s arriba\u2013, de acuerdo con las instituciones tradicionales, la Iglesia completa la formaci\u00f3n de los fieles por medio de ejercicios de piedad espirituales y corporales, de la instrucci\u00f3n, de la plegaria y las obras de penitencia y misericordia\u201d<a href=\"#sdfootnote4sym\" id=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>.<\/li>\n\n\n\n<li>A las autoridades eclesi\u00e1sticas, la Santa Sede, y en la medida que determine la ley, el Obispo diocesano, se les recuerda la facultad y el deber que tienen de ordenar la liturgia y la pr\u00e1ctica penitencial, como \u201cverdaderos padres, que se distinguen por el esp\u00edritu de amor y de preocupaci\u00f3n para con todos y a cuya autoridad, confiada por Dios, todos se someten gustosamente\u201d<a href=\"#sdfootnote5sym\" id=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>He aqu\u00ed por qu\u00e9, deseoso de cumplir con mi deber, quiero exhortaros a todos, sacerdotes, religiosos, religiosas y seglares de la Di\u00f3cesis, al comenzar la santa Cuaresma de este a\u00f1o, a una vida de mayor oraci\u00f3n y penitencia interior, consciente de que, si no reforzamos los fundamentos esenciales de nuestra religiosidad, todos los dem\u00e1s intentos de renovaci\u00f3n se desvanecer\u00e1n irremisiblemente.<\/p>\n\n\n\n<p>Concretamente, deseo hablaros de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, forma tradicional de educaci\u00f3n espiritual que \u00abes, en frase de Pablo VI, siempre moderna, siempre viva y no necesita m\u00e1s que ser practicada, para encontrar en su eficiencia originaria la respuesta a todas las necesidades modernas\u201d<a href=\"#sdfootnote6sym\" id=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin desestimar ni olvidar otras pr\u00e1cticas de oraci\u00f3n y purificaci\u00f3n interior, quiero invitaros de manera expresa y deliberada a \u00e9sta de los Ejercicios seg\u00fan el m\u00e9todo ignaciano, porque pienso que la Cuaresma es una ocasi\u00f3n propicia para practicarlos, y porque estimo que deben corregirse actitudes equivocadas sobre los mismos que est\u00e1n en el ambiente. No han pasado de moda los Ejercicios de San Ignacio. Su actualidad y su valor son perennes. El silencio, la soledad interior, el di\u00e1logo familiar con Dios, frecuente y prolongado en estos d\u00edas, hablan por s\u00ed mismos de la genuina excelencia de este medio de santificaci\u00f3n que nunca aparecer\u00e1 como superado en la vida cristiana. Prestigiosos especialistas se han preocupado, por otra parte, de poner de relieve la relaci\u00f3n existente entre las ense\u00f1anzas del Vaticano II y los Ejercicios en orden a la perfecci\u00f3n cristiana. A la publicaci\u00f3n de los resultados obtenidos en el Congreso Internacional de Ejercicios, celebrado en Loyola en 1966, os remito, para que ve\u00e1is confirmado cuanto os estoy diciendo<a href=\"#sdfootnote7sym\" id=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Los Ejercicios en Barcelona<\/h3>\n\n\n\n<p>Por lo que se refiere a nuestra Di\u00f3cesis, hemos de reconocer que los Ejercicios han encontrado siempre muy favorable acogida. Podr\u00edamos decir que el desarrollo de la vida cat\u00f3lica en nuestra \u00e9poca en Barcelona ha estado ligado en gran parte a la estimaci\u00f3n y pr\u00e1ctica de los Santos Ejercicios. Muchos de los que m\u00e1s han trabajado en los \u00faltimos a\u00f1os por la Iglesia en Barcelona han sido fervientes ejercitantes y ap\u00f3stoles de los Ejercicios. Y a ello ha contribuido en gran parte la benem\u00e9rita Obra de Ejercicios Parroquiales, la cual, como dijimos recientemente, \u201ctiene un largo y extraordinario historial, sobradamente conocido por nuestros p\u00e1rrocos y movimientos apost\u00f3licos, ya que de los Ejercicios han brotado espl\u00e9ndidos colaboradores, vivos militantes y no pocas vocaciones sacerdotales y religiosas\u201d<a href=\"#sdfootnote8sym\" id=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, pienso que, por lo que se refiere al presente y al futuro inmediato de la vida espiritual de Barcelona, el retorno a la pr\u00e1ctica frecuente de los Ejercicios, que ya se ha iniciado, volver\u00e1 a ser fuente frecuente de las mejores energ\u00edas apost\u00f3licas. Tratar\u00e9 de razonarlo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El hombre de hoy<\/h3>\n\n\n\n<p>Es evidente que el mundo de hoy evoluciona hacia una mayor autonom\u00eda en todos los \u00f3rdenes. El hombre va emancip\u00e1ndose de un estado secular de tutela familiar, social, pol\u00edtica y religiosa, para colocarse delante de Dios, de la sociedad y de s\u00ed mismo con un sentido nuevo de responsabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Ha sido tan r\u00e1pido el cambio de estructuras y de ambiente, que la humanidad se siente impreparada para esta nueva forma de vida. Cunde por todas partes una desorientaci\u00f3n extraordinaria. El hombre siente v\u00e9rtigo al contemplar el abismo al que se asoma. Sin fuerzas para caminar por s\u00ed mismo, cae muchas veces v\u00edctima de los que le dirigen, los cuales se transforman, o los transforma \u00e9l, en \u00eddolos a los que se somete, porque saben expresar lo que \u00e9l siente en su interior y denunciar los errores que provocan en \u00e9l una espont\u00e1nea reacci\u00f3n. Pero a menudo no saben indicar la soluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El hombre de hoy, muy sensible a su responsabilidad, contempla la sociedad en que vive y clama contra los abusos intolerables que le rodean, percibe claramente el artificio de tantos sistemas carcomidos por el ego\u00edsmo de un ambiente dominado por el bienestar individual, que habla de paz y fomenta la guerra, que defiende la libertad y es esclavo de innumerables intereses creados, que propone como ideal la justicia y es incapaz de frenar las apetencias desorbitadas de los prepotentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Desorientado ante esta nueva realidad, busca angustioso la soluci\u00f3n. No puede seguir siendo juguete de una sociedad fascinadora que le hipnotiza y le obliga a malgastar sus mejores energ\u00edas en una lucha est\u00e9ril que provoca en lo m\u00e1s \u00edntimo de su ser una aguda sensaci\u00f3n de desenga\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiere librarse de esta esclavitud, dominar en vez de ser dominado, llevar una direcci\u00f3n justa en la vida en vez de verse obligado a cambiar continuamente al comp\u00e1s de las modas, siempre nuevas y ef\u00edmeras, poseer una independencia sana para realizar las exigencias \u00edntimas de su ser.<\/p>\n\n\n\n<p>En una situaci\u00f3n as\u00ed, f\u00e1cil es de ver la necesidad que un hombre tiene de luz segura, el riesgo que corre de considerar como criterios objetivos sus propios puntos de vista, la dificultad de alcanzar la serenidad y calma necesarias para la discriminaci\u00f3n aut\u00e9ntica de los valores y la libertad interior para el recto empleo de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed surge el interrogante: \u00bfPuede este hombre de hoy, en estas circunstancias, esperar algo de los Ejercicios? Basta tener un conocimiento superficial de lo que son para comprender que de ellos se deriva precisamente lo que la sociedad de hoy echa de menos y busca con tanta ansia: luz en el camino, libertad interior ante las decisiones, fuerza para desarrollar las energ\u00edas necesarias. En los Ejercicios se encuentra el hombre consigo mismo, en absoluta independencia de factores que puedan dominarle, y all\u00ed puede iniciar el di\u00e1logo sereno y vital con Dios y consigo mismo que le ir\u00e1 descubriendo el valor de todas las realidades existentes. All\u00ed va clarificando, a la luz de la realidad objetiva, que puede contemplar sin nube alguna de pasi\u00f3n y en su perspectiva justa, qu\u00e9 es Dios, el mundo, la Iglesia, la sociedad, qu\u00e9 son todos para \u00e9l y qu\u00e9 es \u00e9l para todos.<\/p>\n\n\n\n<p>En este encuentro vital, ayudado por el silencio y la plegaria, el ejercitante penetra en su interior y descubre \u201cel hombre nuevo\u201d. S\u00f3lo un \u201chombre nuevo\u201d puede vivir en este mundo nuevo, comprender las exigencias nuevas de la sociedad y alcanzar la personalidad y la madurez natural y sobrenatural necesarias para moverse en el dif\u00edcil clima actual. S\u00f3lo un hombre nuevo volver\u00e1 a sentir esperanza e ilusi\u00f3n al ver las fuerzas con que cuenta para realizar su misi\u00f3n, contemplando su vida a la luz del plan eterno de Dios, encaminado al perfeccionamiento de la humanidad. Nada m\u00e1s moderno ni urgente en el momento actual que este descubrimiento a la luz de Dios de la raz\u00f3n de ser de cada uno y de su puesto en la sociedad y en la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Ejercicios son, por consiguiente, el remedio a esta prisa vertiginosa que impide planificar nuestra vida, la liberaci\u00f3n de la esclavitud ambiental que nos sofoca sin dejar espacio para el desarrollo de nuestra personalidad, el hallazgo del Dios vivo y vivificador \u2013hecho hombre por nosotros\u2013 que nos llama a contemplar y perfeccionar su obra. Este descubrimiento lo llevamos a cabo al meditar la palabra divina encarnada en la Escritura y reencarnada en cada uno en el contacto personal con Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo esa experiencia y percepci\u00f3n de la realidad va eliminando im\u00e1genes parciales y deficientes, que engendran en el alma la idea, m\u00e1s que del Dios de la verdad, de un \u00eddolo falsificado incapaz de saciar las apetencias de autenticidad.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Los Ejercicios despu\u00e9s del Concilio<\/h3>\n\n\n\n<p>Para que los Ejercicios puedan dar al hombre de hoy lo que necesita, deben ser aplicados del modo m\u00e1s apto posible a su psicolog\u00eda y su situaci\u00f3n. Y, aunque el m\u00e9todo ignaciano debe permanecer id\u00e9ntico y fiel a s\u00ed mismo, puede, sin embargo, lograrse una mejor presentaci\u00f3n de las doctrinas que se han de meditar; en el Congreso de Loyola, ya citado, especialistas de todo el mundo trabajaron juntos para trazar las bases de reelaboraci\u00f3n necesaria y abrir cauces de una mayor acomodaci\u00f3n al momento presente.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Ejercicios, por ser vida, han necesitado siempre esta renovaci\u00f3n vital. En otro momento similar al actual cambio de estructuras y evoluci\u00f3n de formas, el que sucedi\u00f3 a la Segunda Guerra Europea, se tuvo en 1941 un Congreso Nacional que marc\u00f3 el comienzo del florecimiento extraordinario que han tenido los Ejercicios en los \u00faltimos veinte a\u00f1os. Esperamos y deseamos que en este momento crucial puedan los directores de nuestra Archidi\u00f3cesis examinar la marcha actual y las dificultades que experimentan, y que sabr\u00e1n encontrar los medios de superarlas.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha hecho mucho. Hoy se consideran los Ejercicios a la luz del Vaticano II. Se les encuadra, seg\u00fan la tradici\u00f3n m\u00e1s sana, dentro del marco de la historia de la salvaci\u00f3n, es decir, de la acci\u00f3n de Dios en el hombre y de la respuesta del hombre a la acci\u00f3n de Dios; se descubre la l\u00ednea divina que se repite en todas las manifestaciones; se busca el mayor contacto con la Sagrada Escritura, portadora de la Palabra de Dios; se da al ejercitante un espacio mucho m\u00e1s amplio para su reflexi\u00f3n y actividad personal de modo que pueda, a la luz de Dios, examinar su vida y realizar la acci\u00f3n que le centre en el punto exacto marcado por Dios para \u00e9l y en el que conseguir\u00e1 perfeccionarse a s\u00ed mismo y a la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos estos esfuerzos nos llenan de esperanza y nos hacen pensar que los Ejercicios van a adquirir en nuestra Archidi\u00f3cesis un nuevo vigor, y van a seguir siendo lo que siempre han sido en ella: el impulso motor, el alma de muchas actividades apost\u00f3licas. Contamos con numeros\u00edsimos ejercitantes y con muchos y cualificados directores. Les pido muy encarecidamente que redoblen sus esfuerzos en favor de la generaci\u00f3n actual.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Colaboraci\u00f3n de los seglares<\/h3>\n\n\n\n<p>Los Ejercicios no son un coto cerrado para sacerdotes y religiosos. Encierran tambi\u00e9n una riqueza para el seglar. Y si en Barcelona la <em>Obra de los Ejercicios<\/em> adquiri\u00f3 tanta fuerza, ello se debe en buena parte a lo seglares propagandistas y ap\u00f3stoles con que ha contado siempre. No dudamos que, en este momento de revalorizaci\u00f3n de la espiritualidad seglar, el laico podr\u00e1, por un lado, encontrar en los Ejercicios el alimento apto para su esp\u00edritu, los resortes que le vayan sosteniendo, los principios que nutran su vida espiritual conforme a la elevada misi\u00f3n que tiene en la Iglesia; y por otro, sabr\u00e1 ofrecer la colaboraci\u00f3n necesaria para que puedan difundirse y extenderse por todas partes. Ante todo, con la propaganda oral y escrita, las visitas y conversaciones en el radio de sus posibilidades, junto con el testimonio que ellos tienen a trav\u00e9s de la propia vida; despu\u00e9s, con el uso de los medios modernos de comunicaci\u00f3n social, las campa\u00f1as publicitarias y exposiciones p\u00fablicas, como las realizadas en los \u00faltimos a\u00f1os, e incluso con su asistencia y su ayuda en la direcci\u00f3n de las tandas.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos ciertos de que nuestros diocesanos de hoy ser\u00e1n dignos de los que les han precedido, y de que su responsabilidad por la rica herencia que han recibido ser\u00e1 est\u00edmulo para que sigan practicando, viviendo y difundiendo los Ejercicios conforme a las posibilidades y necesidades actuales. De una manera especial recomendamos la querida <em>Obra Diocesana de Ejercicios Parroquiales<\/em>, que ha sabido mantener hasta ahora los Ejercicios en un estado de eficiencia tan admirable en favor de las parroquias de Barcelona.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Fidelidad siempre<\/h3>\n\n\n\n<p>No obstante lo que he dicho m\u00e1s arriba sobre las acomodaciones necesarias, estimo que ser\u00eda un error funest\u00edsimo ir m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites debidos y desvirtuar la pr\u00e1ctica de los Ejercicios conservando de ellos s\u00f3lo el nombre, pero cambiando a capricho su car\u00e1cter espec\u00edfico y lo esencial de su metodolog\u00eda. Y esto es lo que est\u00e1 sucediendo hoy, por desgracia. Sacerdotes, religiosos, seminaristas, seglares, se re\u00fanen para practicar ejercicios, seg\u00fan dicen, y ceden a la tentaci\u00f3n de convertir sus reuniones en meros coloquios y an\u00e1lisis verbales con los que ingenuamente creen poder sustituir a los Ejercicios aut\u00e9nticos y tradicionales. Tengan presente los que obran as\u00ed lo que ha escrito Pablo VI: \u201cSer\u00eda un error diluir los Ejercicios con innovaciones que, buenas en s\u00ed mismas, podr\u00edan reducir la eficacia del retiro. Tales iniciativas, como la de los grupos din\u00e1micos, las discusiones sobre materias religiosas y las mesas redondas sobre sociolog\u00eda religiosa, tienen su puesto en la Iglesia, pero este puesto no est\u00e1 en el retiro cerrado, en el cual el alma, a solas con Dios, se dispone generosamente al encuentro con \u00c9l y a ser maravillosamente iluminada y fortificada por \u00c9l\u201d<a href=\"#sdfootnote9sym\" id=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando yo hablo en esta carta pastoral de los Ejercicios, me refiero a los propiamente dichos, y m\u00e1s concretamente, por ser los que mayores alabanzas han merecido siempre de la Iglesia, a los de San Ignacio de Loyola. Los coloquios y las revisiones de vida pertenecen a otros momentos. Pueden ser muy provechosos, pero no son los Ejercicios para el indispensable encuentro del alma con Dios. Os pido sinceridad y valent\u00eda. Sinceridad, para reconocer el sacrificio abnegado que los Ejercicios ignacianos reclaman, y valent\u00eda, para ofrecer a Dios uno de nuestros mayores dones: el de la voluntad libre. \u201cDebemos difundir \u2013os repito con palabras de Pablo VI\u2013 esta fuente de salvaci\u00f3n y de energ\u00eda espiritual, debemos hacerla posible a todas las categor\u00edas: a los adolescentes, a la juventud, a los obreros, estudiantes, estudiosos, personas cultas, enfermos, etc. Este momento de intensidad y de reflexi\u00f3n sobre temas religiosos, que es precisamente lo que caracteriza a los Ejercicios Espirituales, debe llegar a ser una costumbre del pueblo cristiano, mucho m\u00e1s difundida y mucho m\u00e1s fomentada de cuanto ha sido hasta ahora\u201d<a href=\"#sdfootnote10sym\" id=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La pr\u00e1ctica de los Ejercicios en retiro ser\u00eda un modo apt\u00edsimo de vivir la Cuaresma como preparaci\u00f3n para celebrar el misterio de Cristo resucitado. San Pablo parece centrar todo este misterio en la obediencia del segundo Ad\u00e1n al Padre: \u201cComo por la desobediencia de un solo hombre fueron constituidos pecadores los que eran muchos, as\u00ed tambi\u00e9n por la obediencia de uno solo ser\u00e1n constituidos justos los que eran muchos\u201d (Rm 5, 19). Incluso el mismo Salvador, la mayor parte de las veces en que se refiere expl\u00edcita o impl\u00edcitamente a su Pasi\u00f3n, la presenta a sus Ap\u00f3stoles como el mandato que ha recibido del Padre y como obediencia a este mandato paterno. Al dibujar la disposici\u00f3n de \u00e1nimo que en orden a la humildad recomienda a los cristianos, San Pablo pone como ejemplo la humildad y la obediencia de Cristo: \u201cTened en vosotros \u2013dice\u2013 estos sentimientos, los mismos que Cristo Jes\u00fas; el cual, subsistiendo en la forma de Dios, no consider\u00f3 como presa arrebatada el ser igual a Dios, antes se anonad\u00f3 a s\u00ed mismo tomando forma de esclavo, hecho a semejanza de los hombres; y present\u00e1ndose como hombre en su condici\u00f3n exterior, se abati\u00f3 a s\u00ed mismo, hecho obediente hasta la muerte, y muerte de Cruz\u201d (Flp 2, 58).<\/p>\n\n\n\n<p>No hay otro camino para la verdadera renovaci\u00f3n interior de la conciencia. Si en Barcelona y en las dem\u00e1s di\u00f3cesis de Espa\u00f1a y del mundo se reanudase la pr\u00e1ctica frecuente de los Santos Ejercicios, prestar\u00edamos todos uno de los mejores servicios a la Iglesia postconciliar de esta hora. Sobran muchos escritos y muchas reflexiones improvisadas. Falta, en cambio, profundidad, paz en los esp\u00edritus y obediencia sobrenatural, a imitaci\u00f3n de Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Os bendigo en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> SC 110.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Ib\u00edd., 109.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> LG 8, 4.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote4anc\" id=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> SC 105.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote5anc\" id=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> CD 16, 1.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote6anc\" id=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> Alocuci\u00f3n a los sacerdotes de la Federaci\u00f3n Italiana para los Ejercicios Espirituales, 28 de diciembre 1968: apud <em>Insegnamenti di Paolo VI<\/em>, VI (1968) 1064-1065.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote7anc\" id=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> V\u00e9ase el volumen <em>Los Ejercicios de S. Ignacio a la luz del Vaticano II,<\/em> BAC 280, Madrid 1968.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote8anc\" id=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> V\u00e9ase <em>D\u00eda de los Ejercicios Espirituales,<\/em> en <em>Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Barcelona,<\/em> 15 de noviembre de 1968, p. 719.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote9anc\" id=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> Pablo VI, Carta al Card. Cushing, 25 de julio de 1966.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote10anc\" id=\"sdfootnote10sym\">10<\/a> Pablo VI, Alocuci\u00f3n a la <em>Federaci\u00f3n Italiana de Ejercicios Espirituales, <\/em>29 diciembre de 1965.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Exhortaci\u00f3n pastoral, del 19 de febrero de 1969, publicada en el Bolet\u00edn oficial del Arzobispado de Barcelona, 15 de marzo de 1969, p.146-152. Esta exhortaci\u00f3n prolonga y completa la reproducida anteriormente, de fecha 28 de febrero de 1968. Queridos diocesanos: Insistentemente os he exhortado, en homil\u00edas, conferencias y otros contactos de diversa \u00edndole, que a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[78,42],"doc_tag":[],"class_list":["post-1250","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-ejercicios-espirituales","doc_category-liturgia-y-ano-liturgico"],"year_month":"2026-05","word_count":3471,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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