{"id":1228,"date":"2024-09-28T19:29:09","date_gmt":"2024-09-28T17:29:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1228"},"modified":"2024-09-28T20:12:29","modified_gmt":"2024-09-28T18:12:29","password":"","slug":"revision-de-la-figura-del-cardenal-goma","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/revision-de-la-figura-del-cardenal-goma\/","title":{"rendered":"Revisi\u00f3n de la figura del Cardenal Gom\u00e1"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Disertaci\u00f3n le\u00edda en la Academia de Ciencias Morales y Pol\u00edticas, el 5 de junio de 1984, publicada en <em>Anales de la Real Academia de Ciencias Morales y Pol\u00edticas,<\/em> 61, 1984,470-481.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si me preguntan ustedes por qu\u00e9 he elegido este tema para mi disertaci\u00f3n aqu\u00ed en nuestra Academia, la respuesta es f\u00e1cil: desde hace unos a\u00f1os estamos asistiendo a una vergonzosa manipulaci\u00f3n de la historia de la Iglesia en Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los hechos de que ha sido protagonista o part\u00edcipe, su labor pastoral en los diversos sectores del pueblo espa\u00f1ol, sus figuras insignes y sobresalientes, por su apostolado, su ciencia teol\u00f3gica, o su espiritualidad, son presentados frecuentemente con sectarismo, con hostilidad, o con una superficialidad y ligereza que causan aut\u00e9ntico dolor intelectual, si es l\u00edcito hablar as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se comprende que el hecho religioso cristiano levante siempre contradicciones. Es un signo de Cristo y as\u00ed est\u00e1 profetizado por \u00c9l mismo, no s\u00f3lo por el anciano Sime\u00f3n. Contradicciones que nacen, por ejemplo, de la moral de las bienaventuranzas, de la teolog\u00eda cristiana del cuerpo, de la dial\u00e9ctica entre el dolor y el progreso, entre el ego\u00edsmo y el amor, entre las afirmaciones dogm\u00e1ticas del misterio y las ineludibles exigencias de la raz\u00f3n. Son dos conceptos del hombre que luchan entre s\u00ed, y surge inevitablemente la tendencia a eliminar uno u otro. De esto nadie debe escandalizarse. Sucede y suceder\u00e1 siempre dentro del cristianismo y en relaci\u00f3n con el contenido religioso que encierra. No se da en cambio entre los adeptos de las religiones orientales, como el budismo, los cuales no polemizan entre s\u00ed, sino que, o abandonan silenciosamente sus creencias, o son capaces de mantenerlas siglos y siglos con la misma quietud con que la naturaleza mantiene sus ciclos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se comprende tambi\u00e9n, dado lo que nos ense\u00f1a la realidad hist\u00f3rica, que surja igualmente la contradicci\u00f3n, cuando se trata de emitir juicios sobre empresas sociales y pol\u00edticas inspiradas en ideales cristianos, porque \u00abnunca es oro todo lo que reluce\u00bb. En los empe\u00f1os m\u00e1s nobles aparecen, tarde o temprano, las ambiciones humanas, y es cierto que en todas las \u00abcruzadas\u00bb de todos los tiempos ha habido siempre excesos reprobables. Por lo cual, la cautela y la moderaci\u00f3n deben acompa\u00f1ar siempre, no s\u00f3lo a los impugnadores de una causa hist\u00f3rica determinada, sino tambi\u00e9n a los defensores y apologistas de la misma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que molesta y duele, en relaci\u00f3n con este tema tan profundo y dif\u00edcilmente abarcable de la Iglesia, es la ligereza tan atrevida, el desparpajo insolente, con que hombres cultos en otras disciplinas y cuestiones se lanzan a dar juicios y criticar personas, doctrinas religiosas y actitudes de esp\u00edritu, sin datos, con terribles omisiones, o con intencionadas ocultaciones de lo que realmente se ha dicho o se ha hecho por parte de los criticados y juzgados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el Cardenal Gom\u00e1, figura eminente de la Iglesia europea, no solamente espa\u00f1ola, en nuestro siglo, sucede precisamente eso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se conocen bien su biograf\u00eda ni sus m\u00e9ritos; se le juzga por una etapa de su vida, en que le correspondi\u00f3 actuar en cumplimiento de su misi\u00f3n alt\u00edsima, la etapa de nuestra guerra civil, muy corta en su largo ministerio, puesto que solamente abarca los tres a\u00f1os del conflicto, y el que sigui\u00f3 hasta agosto de 1940 en que muere; y se transmite de \u00e9l una imagen distorsionada, incompleta y obstinadamente parcial, puesto que ni siquiera se estudia con seriedad y con rigor lo que hizo y dijo en ese corto y dram\u00e1tico per\u00edodo de tiempo. Afortunadamente contamos con un libro de la Dra. Mar\u00eda Luisa Rodr\u00edguez Aisa, <em>El Cardenal Gom\u00e1 y la guerra de Espa\u00f1a,<\/em> editado en 1981 por el Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas, en que se ha hecho un trabajo de investigaci\u00f3n muy lograda sobre esta parte de su vida. Pero \u00bfc\u00f3mo vamos a pedir que lo lean y reflexionen los que escriben en peri\u00f3dicos y revistas y hablan en determinadas c\u00e1tedras bajo el impulso de sus prejuicios ideol\u00f3gicos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros libros, indispensables para conocer su figura, son el de don Anastasio Granados, <em>El Cardenal Gom\u00e1, Primado de Espa\u00f1a,<\/em> editado por Espasa-Calpe en 1969; y el m\u00e1s completo, <em>El Cardenal Gom\u00e1, Pastor y Maestro,<\/em> de Casa\u00f1as-Sobrino, publicado en 1982, y preparado bajo los auspicios del Estudio Teol\u00f3gico de San Ildefonso de Toledo, en dos vol\u00famenes, donde se hace un detallad\u00edsimo estudio de sus escritos. Alguna otra publicaci\u00f3n, como la del jesuita Ram\u00f3n Comas, <em>Gom\u00e1-Vidal y Barraquer<\/em> escrito en catal\u00e1n, es m\u00e1s pol\u00e9mica y tiende a contraponer las figuras de los dos cardenales, en su visi\u00f3n de la Iglesia en ese per\u00edodo de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este apunte, que no otro nombre merece mi exposici\u00f3n de hoy, prescindo por completo del cap\u00edtulo m\u00e1s conocido de su vida, el de su actuaci\u00f3n durante la guerra de Espa\u00f1a; primero, porque est\u00e1 estudiado, y segundo, porque prefiero referirme a aspectos menos ponderados de aquella gran personalidad sobre la que ha ca\u00eddo un espeso y doloroso silencio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Perm\u00edtanme ofrecer este esquema, cuya elocuencia y significaci\u00f3n ustedes sabr\u00e1n medir mejor que nadie. Sirva asimismo como homenaje a quien fue tambi\u00e9n miembro electo de nuestra Academia, sucesor de Ramiro de Maeztu, aunque la muerte le impidi\u00f3 tomar posesi\u00f3n de su medalla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Cardenal Gom\u00e1 naci\u00f3 en 1869 y muri\u00f3 en 1940. Fueron setenta y un a\u00f1os los de una vida plena, como estudiante en el Seminario, coadjutor y p\u00e1rroco, can\u00f3nigo, rector del seminario de Tarragona, provisor del arzobispado y obispo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Viaj\u00f3 mucho por Europa, \u00c1frica, Am\u00e9rica. Fue entusiasta aficionado a la m\u00fasica, la pintura e incluso la fotograf\u00eda. Le gustaba la caza y el monta\u00f1ismo. Fue un humanista aut\u00e9ntico. En su formaci\u00f3n eclesi\u00e1stica alcanz\u00f3 los tres doctorados en filosof\u00eda, teolog\u00eda y derecho can\u00f3nico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando lleg\u00f3 al episcopado, en 1927 \u2013en Tarazona\u2013 es ya muy conocido por sus libros y escritos diversos, por sus conferencias en congresos m\u00faltiples, nacionales y extranjeros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya obispo, en medio de una actividad pastoral incansable, tanto en Tarazona como despu\u00e9s en Toledo, y m\u00e1s tarde durante nuestra guerra hasta el a\u00f1o 1940, en que muere, sigui\u00f3 escribiendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He aqu\u00ed una relaci\u00f3n esquem\u00e1tica de su producci\u00f3n literaria, siempre de car\u00e1cter teol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Pertenecen a su etapa sacerdotal:<\/em><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Tradici\u00f3n y cr\u00edtica en ex\u00e9gesis.<\/li>\n\n\n\n<li>El Nuevo Salterio del Breviario Romano.<\/li>\n\n\n\n<li>El valor educativo de la liturgia cat\u00f3lica.<\/li>\n\n\n\n<li>Mar\u00eda, Madre y Se\u00f1ora.<\/li>\n\n\n\n<li>Las modas y el lujo.<\/li>\n\n\n\n<li>La Eucarist\u00eda y la vida cristiana.<\/li>\n\n\n\n<li>Santo Tom\u00e1s de Aquino.<\/li>\n\n\n\n<li>La familia seg\u00fan el derecho natural y cristiano.<\/li>\n\n\n\n<li>La Biblia y la predicaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(Escribe la dedicatoria de este \u00faltimo en septiembre de 1927, ya preconizado obispo de Tarazona.)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Corresponden a la etapa episcopal de Tarazona:<\/em><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>El Evangelio explicado.<\/li>\n\n\n\n<li>El matrimonio.<\/li>\n\n\n\n<li>Jesucristo Redentor.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Ya Arzobispo de Toledo y Cardenal de la Santa Iglesia public\u00f3:<\/em><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Anti laicismo.<\/li>\n\n\n\n<li>Los Santos Evangelios.<\/li>\n\n\n\n<li>Por Dios y por Espa\u00f1a.<\/li>\n\n\n\n<li>Mar\u00eda Sant\u00edsima (es obra p\u00f3stuma).<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Escritos Pastorales:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los escritos pastorales durante sus trece a\u00f1os de episcopado llegaron al total de 405, que se distribuyen as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Cartas Pastorales, 27.<\/li>\n\n\n\n<li>Instrucciones Pastorales, 20.<\/li>\n\n\n\n<li>Exhortaciones Pastorales, 51.<\/li>\n\n\n\n<li>Alocuciones, 8.<\/li>\n\n\n\n<li>Circulares, 176<\/li>\n\n\n\n<li>Escritos Pastorales varios, 123.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Las Cartas Pastorales:<\/em><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>La edificaci\u00f3n de la Iglesia (Boeta<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>, tomo 63, a\u00f1o 1927, 675-728).<\/li>\n\n\n\n<li>La Cuaresma y la edificaci\u00f3n de la Iglesia (Boeta-Tud, tomo 64, 55-91).<\/li>\n\n\n\n<li>La iconograf\u00eda mariana y la mediaci\u00f3n universal de la Virgen (Boeta-Tud, tomo 64, a\u00f1o 1928, 525-579).<\/li>\n\n\n\n<li>Transcendencia actual del papado (Boeta-Tud, tomo 65, a\u00f1o 1929, 75-121).<\/li>\n\n\n\n<li>Los deberes cristianos de patria (Boeta-Tud, tomo 66, a\u00f1o 1930, 153-203).<\/li>\n\n\n\n<li>La familia y la educaci\u00f3n cristiana (Boeta-Tud, tomo 66, a\u00f1o 1930, 811-907).<\/li>\n\n\n\n<li>El XV Centenario de \u00c9feso: Santa Madre de Dios, ruega por nosotros (Boeta-Tud, tomo 67, a\u00f1o 1931, 283-338).<\/li>\n\n\n\n<li>Los deberes de la hora presente (Boeta-Tud, tomo 67, a\u00f1o 1931, 857-954).<\/li>\n\n\n\n<li>Por la justicia: los bienes de la Iglesia (Boeta-Tud, tomo 67, a\u00f1o 1931,857-954).<\/li>\n\n\n\n<li>Matrimonio civil y divorcio (Boeta-Tud, tomo 68, a\u00f1o 1932, 89-142).<\/li>\n\n\n\n<li>Laicismo y catequesis (Boeta-Tud, tomo 68, a\u00f1o 1932, 623-676).<\/li>\n\n\n\n<li>El XIX Centenario de la muerte de Jesucristo (Boeta-Tud tomo 69, a\u00f1o 1933, 81-119).<\/li>\n\n\n\n<li>Horas graves (Boat, vol. 89, a\u00f1o 1933, 161-199; Boeta-Tud tomo 69, a\u00f1o 1933, 463-519).<\/li>\n\n\n\n<li>La perennidad de nuestra fuerza (Boat, vol. 90, a\u00f1o 1934, 133; Boeta-Tud, tomo 70, a\u00f1o 1934, 36-83).<\/li>\n\n\n\n<li>Nuestra peregrinaci\u00f3n a Roma (Boat, vol. 90, a\u00f1o 1934, 8997; Boeta-Tud, tomo 70, a\u00f1o 1934, 247-260).<\/li>\n\n\n\n<li>El Congreso Eucar\u00edstico de Buenos Aires (Boat, vol. 90, a\u00f1o 1934; Boeta-Tud, tomo 70, a\u00f1o 1934, 707-761).<\/li>\n\n\n\n<li>Sobre nuestros seminarios diocesanos (Boat, vol. 91, a\u00f1o 1935, 33-43).<\/li>\n\n\n\n<li>Nuestro adi\u00f3s (Boeta-Tud, tomo 71, a\u00f1o 1935, 379-427).<\/li>\n\n\n\n<li>Nuestra vuelta de Roma (Boat, vol. 92, a\u00f1o 1936, 33-47).<\/li>\n\n\n\n<li>En el 80 aniversario de P\u00edo XI (Boat, vol. 92, a\u00f1o 1936, 169-201).<\/li>\n\n\n\n<li>La Cuaresma de Espa\u00f1a (Boat, vol. 93, a\u00f1o 1937, 61-86).<\/li>\n\n\n\n<li>Carta colectiva de los obispos espa\u00f1oles a los de todo el mundo con motivo de la guerra de Espa\u00f1a (Boat, vol. 93, a\u00f1o 1937, 193-211).<\/li>\n\n\n\n<li>Lo que debemos al Papa. En el XVI aniversario de la coronaci\u00f3n de P\u00edo XI (Boat, vol. 94, a\u00f1o 1938, 33-48).<\/li>\n\n\n\n<li>El Congreso Eucar\u00edstico de Budapest (Boat, vol. 94, a\u00f1o 1938, 193-216).<\/li>\n\n\n\n<li>\u201cCatolicismo y patria (Boat, vol. 95, 193-216).<\/li>\n\n\n\n<li>Lecciones de la guerra y deberes de la paz (Boat, vol. 95, a\u00f1o 1939, 257-304).<\/li>\n\n\n\n<li>La Santa Cuaresma (Boat, vol. 96, a\u00f1o 1940, 21-48).<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Conferencias:<\/em><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>En el Congreso de Apolog\u00e9tica, en Vich, 1910, con motivo del Centenario de Balmes: <em>Tradici\u00f3n y cr\u00edtica en ex\u00e9gesis<\/em> (publicada despu\u00e9s como libro).<\/li>\n\n\n\n<li>En el Congreso lit\u00fargico de Montserrat, en 1915.<\/li>\n\n\n\n<li>En el Congreso Montfortiano, de Barcelona, en 1918.<\/li>\n\n\n\n<li>En la Semana Catequ\u00edstica de Reus, en 1923.<\/li>\n\n\n\n<li>En el Congreso Eucar\u00edstico Internacional de \u00c1msterdam, en 1924: <em>Mar\u00eda Sant\u00edsima, modelo ideal de reparaci\u00f3n asociada a la de Jesucristo en la Anunciaci\u00f3n, en el Calvario, en la Conmemoraci\u00f3n Eucar\u00edstica de la muerte de su Hijo, durante la prolongaci\u00f3n de su destierro en la tierra<\/em> (Mar\u00eda Sant\u00edsima, vol. 1, 19-70).<\/li>\n\n\n\n<li>En el Congreso Eucar\u00edstico Nacional de Toledo, en 1926.<\/li>\n\n\n\n<li>En la Asamblea Mariana de Covadonga, en 1926: <em>Mar\u00eda Sant\u00edsima, Reina del Universo<\/em> (Mar\u00eda Sant\u00edsima, vol. 1, 71-129).<\/li>\n\n\n\n<li>En el Congreso Mariano de Sevilla, en 1929: <em>La Mediaci\u00f3n de la Virgen y la misi\u00f3n del sacerdocio cat\u00f3lico en la Iglesia de Cristo<\/em> (Boeta-Tud, tomo 65, a\u00f1o 1929, 373-410).<\/li>\n\n\n\n<li>En el Primer Congreso de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica en Madrid, en 1929: <em>La autoridad de la Iglesia en las cuestiones todas de orden social<\/em> (Boeta-Tud, tomo 65, a\u00f1o 1929, 943-986).<\/li>\n\n\n\n<li>En el Congreso Eucar\u00edstico Internacional de Cartago, en 1930: <em>Los Doctores de Cartago y la Comuni\u00f3n Eucar\u00edstica<\/em> (BoetaTud, a\u00f1o 1930, 411-441).<\/li>\n\n\n\n<li>En la Asamblea Catequ\u00edstica de Zaragoza, en 1930: <em>La familia y la educaci\u00f3n cristiana<\/em> (publicada posteriormente con car\u00e1cter de Carta Pastoral) (Boeta-Tud, tomo 66, a\u00f1o 1930, 871-907).<\/li>\n\n\n\n<li>En el Congreso Eucar\u00edstico de Buenos Aires, en 1934, sobre la Hispanidad: <em>Discurso de la fiesta del D\u00eda de la Raza.<\/em><\/li>\n\n\n\n<li>En el Congreso Eucar\u00edstico Internacional de Budapest, en 1938: <em>El tema doctrinal del Congreso y el actual momento de Espa\u00f1a<\/em> (Boat, vol. 94, a\u00f1o 1938, 217-233).<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta enumeraci\u00f3n de sus escritos da idea de lo que fue su producci\u00f3n literaria como sacerdote y su magisterio como obispo. Son libros muy densos y profundos, de comentario y divulgaci\u00f3n de los grandes temas teol\u00f3gicos, no de investigaci\u00f3n. \u00c9l no fue un precursor de la teolog\u00eda moderna, entendiendo por tal la elaborada posteriormente por hombres como Lubac, Congar, Rahner, Von Balthasar, Dani\u00e9lou, etc. Se ci\u00f1\u00f3 estrechamente en sus reflexiones a la doctrina de Santo Tom\u00e1s y a las grandes enc\u00edclicas pontificias, y trat\u00f3 de proyectar su luz, de modo magistral, a los problemas que eran ya actuales en su momento: la familia, el Papado, la Eucarist\u00eda, la Iglesia y la sociedad civil, la liturgia, etc. Son libros, los suyos, de 500 a 900 p\u00e1ginas los m\u00e1s. Se vendieron muchos. De algunos de ellos hasta 120.000 ejemplares, en aquellos tiempos. Con lo cual podemos decir que ejerci\u00f3 una influencia doctrinal sobre el clero de Espa\u00f1a muy notable. Creo no incurrir en exageraci\u00f3n alguna si digo que en el Episcopado espa\u00f1ol del siglo XX no ha habido ninguna figura de tanto relieve intelectual y de tanta influencia doctrinal orientadora como el Cardenal Gom\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para encontrar otro de talla semejante o quiz\u00e1 superior tendr\u00edamos que se\u00f1alar el nombre de Torras y Bages, catal\u00e1n insigne tambi\u00e9n, el c\u00e9lebre obispo de Vich, muerto en 1916 (hab\u00eda nacido en 1846).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pontificado de Gom\u00e1 fue breve, pero intens\u00edsimo. De octubre de 1927 a julio de 1933, obispo de Tarazona: seis a\u00f1os. En Toledo, desde junio de 1933 hasta agosto de 1940: siete a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando lleg\u00f3 a Toledo no pod\u00eda sospechar la dolorosa cruz que se le ven\u00eda encima. La Di\u00f3cesis Primada estaba vacante desde el 1 de octubre de 1932, en que el De\u00e1n del Cabildo, don Jos\u00e9 Polo Benito, m\u00e1rtir tambi\u00e9n en nuestra guerra, recibi\u00f3 una comunicaci\u00f3n del Nuncio de Su Santidad que dec\u00eda as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNunciatura Apost\u00f3lica en Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Madrid, 30 de septiembre de 1931.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ilustr\u00edsimo Se\u00f1or: El Emmo. Sr. Cardenal Secretario de Estado de Su Santidad acaba de telegrafiarme, y yo me apresuro a poner en conocimiento de Su Se\u00f1or\u00eda que el Emmo. Sr. Cardenal Segura, imitando el ejemplo de San Gregorio Nacianceno, con noble y generoso acto, del cual \u00e9l solo tiene el m\u00e9rito, ha renunciado a la Sede Arzobispal de Toledo. Ruego, por tanto, por conducto de Su Se\u00f1or\u00eda, al Excmo. Cabildo Metropolitano de Toledo, para que, seg\u00fan las prescripciones del Derecho Can\u00f3nico, proceda sin demora a la elecci\u00f3n de Vicario Capitular. Con los sentimientos de mayor aprecio le saluda y bendice su afect\u00edsimo Federico, A. de Lepanto, N. A.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ilustr\u00edsimo Sr. D. Jos\u00e9 Polo Benito, De\u00e1n de la Santa Iglesia Metropolitana de Toledo.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siguieron un a\u00f1o y seis meses y medio de orfandad hasta que lleg\u00f3 don Isidro Gom\u00e1. Se entreg\u00f3 enseguida al trabajo pastoral con todo rendimiento. En 1934 viaja a Buenos Aires para participar en el XXXII Congreso Eucar\u00edstico Internacional, donde pronunci\u00f3 el c\u00e9lebre discurso sobre la Hispanidad, en el teatro Col\u00f3n. En 1935, celebra la \u00abSemana pro Seminario\u00bb, primer impulso motivador de la reforma de los seminarios de Espa\u00f1a en aquella \u00e9poca. Y en el 36 empez\u00f3 para \u00e9l la \u00faltima etapa de su vida en que hubo de asumir tan graves responsabilidades. Su labor fue sencillamente tit\u00e1nica y cuando se la examina con atenci\u00f3n, a trav\u00e9s de un libro serio y documentado como el de la doctora Rodr\u00edguez Aisa, en que se transcriben importantes documentos del Archivo del Arzobispado de Toledo, que permanec\u00edan reservados, se siente conmovida admiraci\u00f3n ante aquel hombre, patriota, clarividente, pacificador, no belicista, que am\u00f3 a la Iglesia y a Espa\u00f1a hasta la extenuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, a\u00f1ado una vez m\u00e1s, no es mi prop\u00f3sito ocuparme del tema de su actuaci\u00f3n en la guerra. S\u00f3lo dir\u00e9 que sus gestiones con los papas P\u00edo XI y P\u00edo XII (P\u00edo XI muri\u00f3 en febrero de 1939 y P\u00edo XII fue elegido y consagrado en marzo del mismo a\u00f1o), lo mismo que con el General\u00edsimo Franco en Espa\u00f1a, estuvieron marcadas por la prudencia y la valent\u00eda para explicar lo que suced\u00eda, oponerse con toda dignidad a intentos equivocados, y avisar a tiempo sobre los peligros que para la Iglesia y para Espa\u00f1a pod\u00edan derivarse de ciertas presiones en el Vaticano o de determinadas orientaciones pol\u00edticas en el naciente Estado espa\u00f1ol.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Independientemente de esta labor durante aquella \u00e9poca atormentada, Gom\u00e1 fue el sacerdote y el obispo que por su formaci\u00f3n, su cultura, su capacidad de organizaci\u00f3n y de trabajo, contribuy\u00f3 m\u00e1s que nadie en algunos aspectos, y siempre con singular relevancia en otros, a la renovaci\u00f3n de la predicaci\u00f3n sagrada por parte de los sacerdotes espa\u00f1oles, al aprecio de los estudios b\u00edblicos, a la estimaci\u00f3n del valor educativo de la liturgia (as\u00ed titul\u00f3 uno de sus libros), a la reforma de los seminarios, y naturalmente a la defensa de la Iglesia y sus derechos en las relaciones con la sociedad civil en el contexto de la \u00e9poca y de acuerdo con el Magisterio pontificio de entonces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como prueba de su esp\u00edritu renovador, de su clarividencia, de su talante pastoral en la \u00e9poca en que vivi\u00f3, de sus inquietudes muy anteriores a lo que despu\u00e9s dijo en el Concilio Vaticano II, ofrezco a ustedes un precioso documento que el Cardenal envi\u00f3 al Papa P\u00edo XI en diciembre de 1936. Se lo entreg\u00f3 en mano, y, a ra\u00edz de esta visita al Vaticano, es cuando fue designado representante \u00abconfidencial\u00bb y \u00aboficioso\u00bb de la Santa Sede cerca del Gobierno de Burgos. Llama profundamente la atenci\u00f3n lo que entonces dijo sobre los sacerdotes espa\u00f1oles y sobre las asociaciones de apostolado seglar, concretamente sobre la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica y sobre la Asociaci\u00f3n de Propagandistas fundada por el jesuita P. \u00c1ngel Ayala y desarrollada por don \u00c1ngel Herrera.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00abAcci\u00f3n ministerial y Acci\u00f3n Cat\u00f3lica\u00bb<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLos dos conceptos de este ep\u00edgrafe requerir\u00edan un estudio a fondo de las necesidades m\u00e1s urgentes que habr\u00edan de atenderse en el doble aspecto de la acci\u00f3n sacerdotal y de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica en orden a la reconstrucci\u00f3n espiritual de nuestra Espa\u00f1a. Me reduzco a notar algunos defectos de que han adolecido una y otra, y que les han restado gran parte de su eficacia.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Acci\u00f3n sacerdotal<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1\u00ba. Aun reconociendo todas las virtudes de nuestro venerable clero, su esp\u00edritu de obediencia, la pureza de sus costumbres en general, su buena formaci\u00f3n teol\u00f3gica, etc., pero ha de confesarse que ha pecado de rutina y que ello le ha hecho quedar rezagado con respecto a las necesidades del momento. Ha predominado el tipo del sacerdote-beneficiado, que ha vivido al amparo de sus rentas, hoy escasas, como vivi\u00f3 siglos pasados al cobijo de sus ping\u00fces beneficios, pero sin el dinamismo que nace de la comprensi\u00f3n de los problemas del momento y del celo que lleva a su resoluci\u00f3n. Todas las profesiones se han puesto a tono con las exigencias de los tiempos presentes, y nosotros hemos quedado como anquilosados, siguiendo los mismos procedimientos de apostolado que un siglo atr\u00e1s. Falta lo que llamar\u00edamos \u2018presencia sacerdotal\u2019 en muchos aspectos de la vida moderna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2\u00ba. Este mismo concepto de la vida sacerdotal inmovilizada por el disfrute de un beneficio ha determinado una gran corriente de vidas sacerdotales en el sentido de un desplazamiento de la vida de ministerios. Cu\u00e9ntense las actividades restadas a la vida de apostolado por nuestras catedrales, por la organizaci\u00f3n castrense, por los beneficios fundacionales, etc., consid\u00e9rese que esto ha sido como el anhelo hacia cuya realizaci\u00f3n ha confluido la vida de muchos miles de sacerdotes, y se podr\u00e1 calcular el quebranto que por ello ha sufrido la acci\u00f3n propiamente ministerial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3\u00ba. Ello ha determinado un movimiento general de las mejores capacidades hacia un campo ajeno a la vida de apostolado, y una como descotizaci\u00f3n de la vida y del ministerio parroquial, para el que han quedado solamente aquellos que no se han sentido capaces de puestos mejores en el sentido material, o a quienes la suerte ha sido adversa en las provisiones. Me refiero en ello principalmente al r\u00e9gimen concordatario que ha durado ochenta a\u00f1os y que tantas corruptelas hab\u00eda introducido en la vida eclesi\u00e1stica en Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">4\u00ba. Nuestra clerec\u00eda ha sido demasiado aficionada a la pol\u00edtica. Pa\u00eds eminentemente religioso como hab\u00eda sido Espa\u00f1a, andaban mezcladas las cosas religiosas con las civiles, por el mismo predominio que de siglos hab\u00eda tenido la religi\u00f3n. Gran falta ha sido la de los pol\u00edticos, que en Espa\u00f1a han tenido siempre tendencia a invadir el campo de la Iglesia; pero no ha sido menor la de los sacerdotes que, con detrimento de la caridad y de los mismos intereses de la Iglesia, han militado, a veces entre la explosi\u00f3n p\u00fablica de las pasiones pol\u00edticas, en alguno de los partidos. Las cuestiones antiguas entre carlistas e integristas, liberales y mestizos, y las modernas en favor de las tendencias regionalistas o de la simple adhesi\u00f3n a los partidos pol\u00edticos turnantes en el r\u00e9gimen pol\u00edtico del pa\u00eds, significan una resta enorme a las actividades pastorales y especialmente a la caridad y concordia en que deber\u00eda haber trabajado siempre el sacerdote. El da\u00f1o derivado a la Iglesia de este aspecto de la historia sacerdotal en nuestro pa\u00eds es cosa enorme. Hay que a\u00f1adir que las tendencias m\u00e1s o menos separatizantes en cuesti\u00f3n pol\u00edtica, han importado casi siempre una relajaci\u00f3n del sentido de jerarqu\u00eda y disciplina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">5\u00ba. Hemos faltado por escaso contacto con el pueblo. El principio pastoral <em>cognosco oves meas et cognoscunt me meae,<\/em> ha tenido entre nosotros gran quiebra, especialmente en determinadas regiones de Espa\u00f1a, donde el sacerdote apenas si es conocido por otra cosa que por las funciones administrativas, no tanto en el sentido sacramental de unas ceremonias que son el \u00faltimo residuo de la religi\u00f3n en muchos fieles, cuanto en el del ejercicio de unos derechos de orden econ\u00f3mico que, si constituyen una forma de vivir, deber\u00edan serlo s\u00f3lo en cuanto representan una retribuci\u00f3n a una vida consagrada enteramente al bien espiritual de una feligres\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">6\u00ba. Nuestra predicaci\u00f3n, en el sentido m\u00e1s amplio de la palabra, de contacto intelectual con el pueblo, ha sido escasa de ocasiones y de forma. La predicaci\u00f3n propiamente pastoral, catecismos, homil\u00edas, de circunstancias, falta en gran n\u00famero de parroquias o se da en forma totalmente rutinaria. La estad\u00edstica en este punto nos dar\u00eda resultados deplorables. Hay otra predicaci\u00f3n que ha causado enorme estrago en Espa\u00f1a: es la de profesionales de la elocuencia, ensayistas de p\u00falpito, hombres sin fondo cristiano y sin celo de las almas que, si han dado gran relieve a las grandes solemnidades, han contribuido a estragar el gusto de los oyentes y a sostener el estado de ignorancia religiosa deplorabil\u00edsima de nuestros ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">7\u00ba. Tal vez deber\u00edamos buscar la causa de estos defectos en la formaci\u00f3n que se da a nuestros sacerdotes en los seminarios que, si est\u00e1n bien en general, en cuesti\u00f3n de disciplina, piedad y hasta muchos de ellos en formaci\u00f3n literaria de los alumnos, pero no se da una formaci\u00f3n pr\u00e1ctica o de utilizaci\u00f3n de los recursos logrados en el seminario para la edificaci\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">8\u00ba. Ha faltado coordinaci\u00f3n entre ambas clerec\u00edas, secular y regular. M\u00e1s que falta de coordinaci\u00f3n ha habido muchas veces discrepancias y hostilidad, especialmente cuando se han congestionado, en ciudades de importancia, sacerdotes seculares y religiosos de varias clases. Ello ha redundado en desedificaci\u00f3n del pueblo y en mengua de su aprovechamiento espiritual.<\/p>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:upper-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Acci\u00f3n Cat\u00f3lica<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me refiero en este punto a la informaci\u00f3n dada a esa Secretar\u00eda de Estado en escrito formulado en Roma, en el mes de abril \u00faltimo, no pudiendo concretar ni fecha ni contenido por haber perdido mi archivo personal en las actuales depredaciones. No har\u00e1 m\u00e1s que indicar algunos aspectos que ofrecen novedad, debida a los actuales acontecimientos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1\u00ba. Insisto en se\u00f1alar uno de los defectos principales de que ha adolecido nuestra actual organizaci\u00f3n de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, que es el exceso de burocratismo. Cierto que la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica ha de tener una organizaci\u00f3n, una divisi\u00f3n de trabajo y una utilizaci\u00f3n de procedimientos modernos que traduzcan en unas oficinas el estado de lo que llamar\u00edamos el cuerpo social y externo de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, y que faciliten su conocimiento y r\u00e9gimen. Pero la organizaci\u00f3n nunca ha de exceder las exigencias del apostolado, sino que, formado el organismo para obrar, \u00e9ste debe agrandarse paulatinamente a medida que crezca y avance la obra<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2\u00ba. Porque no se hizo as\u00ed, nuestra Acci\u00f3n Cat\u00f3lica resulta excesivamente cara, casi mil pesetas diarias en junto. Se ha formado el organismo a base de sueldos, o, si se quiere, se ha formado una jerarqu\u00eda de gratificaciones paralelas a la de cargos. Es cosa muy humana, y tal vez ser\u00eda dif\u00edcil encontrar quienes sacrificaran horas y trabajo en una obra de puro celo, sobre todo cuando \u00e9sta requiere asiduidad y constancia. Pero aun en esta hip\u00f3tesis, debe procurarse que los gastos se atemperen a las posibilidades econ\u00f3micas de la organizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3\u00ba. Aun teniendo la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica por fin inmediato la formaci\u00f3n de selecciones, creemos que nuestra Acci\u00f3n Cat\u00f3lica se ha mantenido en un plano superior al que exig\u00edan las circunstancias de nuestro pa\u00eds. Si la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica es participaci\u00f3n de los seglares en el apostolado jer\u00e1rquico, all\u00ed principalmente deb\u00eda aplicarse su actuaci\u00f3n donde se aplica la de la jerarqu\u00eda, no tanto en su actuaci\u00f3n circunstancial y m\u00e1s alta, como en el plano corriente de la formaci\u00f3n del pueblo en la acepci\u00f3n general de la palabra. El enemigo ha sido m\u00e1s sabio que nosotros. Ha ido directamente a las masas, sin olvidar la preparaci\u00f3n de los instrumentos que deb\u00edan facilitar su conquista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">4\u00ba. A este principio de la conquista de las alturas habr\u00e1 obedecido tal vez la celebraci\u00f3n de los Cursos de Santander. Son copiosas las referencias que he recibido de su ineficacia, de la forma como se han dado y tal vez de los abusos que a su sombra se han cometido. Resultan, adem\u00e1s, excesivamente costosos. Igual debe decirse de la celebraci\u00f3n de Semanas pro Ecclesia et Patria. Excelente idea, a la que ha faltado ambiente popular y eficacia pr\u00e1ctica. En un tono m\u00e1s acertado se ha movido la Editorial, aunque le ha faltado control y le han sobrado algunos desaciertos evidentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">5\u00ba. Tampoco se ha encuadrado bien la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica en el marco de la Jerarqu\u00eda. No puede ponerse una tilde a su sentido de sumsi\u00f3n a la Iglesia. S\u00ed, que su funcionamiento ha estado demasiado destrabado en la pr\u00e1ctica de lo que de m\u00e1s pr\u00e1ctico tiene la Jerarqu\u00eda, que es la direcci\u00f3n personal de obispos y p\u00e1rrocos, de cuya acci\u00f3n ha exorbitado la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, si no es que alguna vez la Jerarqu\u00eda ha encontrado en la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica alg\u00fan obst\u00e1culo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">6\u00ba. Salvando siempre la rectitud de intenciones en todos, es innegable que algunos dirigentes de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica han sido considerados como autores de la pol\u00edtica de sector determinado. Ello ha ocasionado algunas pol\u00e9micas de prensa en que se ha envuelto la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, que debe estar por encima de toda querella de car\u00e1cter pol\u00edtico, rest\u00e1ndola simpat\u00edas y eficacia. Este aspecto se ha acentuado excesivamente con motivo de la guerra actual. Ello ha importado en un gran sector profunda animadversi\u00f3n contra una tendencia pol\u00edtica y algunas de las personas que la han representado. Podr\u00eda ello ser un grave inconveniente para la actuaci\u00f3n futura de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica. Para que la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica quede siempre en un plano superior a los partidos pol\u00edticos, ya que no puede exigirse que los militantes de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica dejen de cumplir sus deberes para con la naci\u00f3n o Estado, ser\u00eda necesario se aplicaran escrupulosamente las normas pontificias que regulan este punto concreto de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">7\u00ba. Elegidos la mayor\u00eda de los dirigentes de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica en nuestro pa\u00eds entre el n\u00facleo de \u2018Propagandistas\u2019 formados, antes de la actual organizaci\u00f3n, por el se\u00f1or Herrera, aun reconociendo las cualidades que les adornan en general, de virtud y competencia, pero tal vez adolecen de falta de dinamismo, de esp\u00edritu de verdadero apostolado y de conocimiento de las diversas necesidades de las clases sociales en las que han de ejercer su actuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">8\u00ba. Si la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica tiene por objeto formar la conciencia cat\u00f3lica de los individuos y colectividades, extendi\u00e9ndose la actuaci\u00f3n de aqu\u00e9llos y de \u00e9stas a todos los \u00f3rdenes de la vida, es necesario que la influencia directora de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica llegue hasta los mismos, de conformidad siempre con las normas pontificias. As\u00ed, en el orden econ\u00f3mico y social, salvados los principios de religi\u00f3n y moral aplicables al caso, para conseguir la mayor eficacia la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica deber\u00eda interesarse en que algunos de sus miembros se capacitaran en el sentido cient\u00edfico y t\u00e9cnico de la econom\u00eda social, sin cuya preparaci\u00f3n su influencia resultar\u00eda nula. Con igual o mayor inter\u00e9s se ha de procurar que la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica tenga hombres preparados en el orden pedag\u00f3gico que puedan influir en las leyes o normas p\u00fablicas para la formaci\u00f3n de la juventud, siendo un punto de m\u00e1xima importancia el que se formen centros que dependan solamente de la Iglesia, aunque el Estado establezca clases de religi\u00f3n en los centros oficiales. Igual podr\u00eda decirse de los deportes. Poco o nada se ha atendido de todo ello en la actual organizaci\u00f3n de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No apunto m\u00e1s que los defectos m\u00e1s visibles de que adolece nuestra Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, subsanables todos ellos con el esfuerzo de todos, que deber\u00e1 ser obligado, tenaz e inteligente, para salvar lo que se pueda de las ruinas acumuladas por la revoluci\u00f3n, y reconstruyendo nuestra naci\u00f3n desgraciada, seg\u00fan las exigencias de su tradici\u00f3n y las que han creado los tiempos nuevos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tengo la seguridad de que para ello encontrar\u00e1 la Santa Sede totalmente dispuesta la Jerarqu\u00eda y aquellos a quienes designe para las grandes empresas de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> La sigla <em>Boeta-Tud<\/em> designa el Bolet\u00edn Oficial del Obispado de Tarazona y Tudela. La sigla <em>Boat<\/em> el Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Disertaci\u00f3n le\u00edda en la Academia de Ciencias Morales y Pol\u00edticas, el 5 de junio de 1984, publicada en Anales de la Real Academia de Ciencias Morales y Pol\u00edticas, 61, 1984,470-481. Si me preguntan ustedes por qu\u00e9 he elegido este tema para mi disertaci\u00f3n aqu\u00ed en nuestra Academia, la respuesta es f\u00e1cil: desde hace unos a\u00f1os [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[73],"doc_tag":[],"class_list":["post-1228","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-el-cardenal-goma"],"year_month":"2026-05","word_count":5147,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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