{"id":1226,"date":"2024-09-28T19:27:02","date_gmt":"2024-09-28T17:27:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1226"},"modified":"2024-09-28T19:27:19","modified_gmt":"2024-09-28T17:27:19","password":"","slug":"el-cardenal-goma-pastor-y-maestro","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/el-cardenal-goma-pastor-y-maestro\/","title":{"rendered":"El Cardenal Gom\u00e1, pastor y maestro"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Pr\u00f3logo a la obra de Luis Casa\u00f1as Guasch y Pedro Sobrino V\u00e1zquez, <em>El Cardenal Gom\u00e1, Pastor y Maestro<\/em> (1869-1940), Toledo 1982.<\/p>\n\n\n\n<p>La figura del Cardenal Gom\u00e1 es tan importante en la vida de la Iglesia de Espa\u00f1a en nuestro siglo, que merece ser conocida en toda su amplitud. Injustamente reducida a los l\u00edmites de su actuaci\u00f3n en los a\u00f1os de nuestra dolorosa guerra civil (1936-39), los espa\u00f1oles de hoy no tienen otra noticia de \u00e9l que la que les ha llegado a trav\u00e9s de las pol\u00e9micas que de vez en cuando han surgido en estos a\u00f1os, referidas a los dram\u00e1ticos acontecimientos que tuvieron lugar en nuestra patria durante este per\u00edodo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es frecuente en personas cuya vida va derram\u00e1ndose en las m\u00faltiples actuaciones, a que les empuj\u00f3 su destino, que, al cabo de alg\u00fan tiempo, s\u00f3lo sean recordadas por algunos rasgos m\u00e1s llamativos y clamorosos, aunque no los m\u00e1s exactos y consistentes para dar a conocer lo que en realidad fueron.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es lo que ha sucedido con el Cardenal Gom\u00e1. Se tiene de \u00e9l la idea de que fue el que bendijo y alent\u00f3 lo que hubo de cruzada en nuestra guerra, el que intervino en favor de los ideales de una de las partes contendientes, el que procur\u00f3 en Espa\u00f1a y en el mundo la adhesi\u00f3n a la defensa que hizo la Iglesia espa\u00f1ola de los valores por los cuales muchos lucharon y murieron, con exclusi\u00f3n y rechazo de las tesis pol\u00edticas que defend\u00edan los contrarios. De ah\u00ed a llamarle el cardenal belicista no hay m\u00e1s que un paso, y se ha dado con frecuencia. Ello ha servido para que, en la conceptuaci\u00f3n p\u00fablica, quede vinculada su figura exclusivamente a unos hechos determinados de los que fue protagonista singular. Se ha producido as\u00ed una deformaci\u00f3n de su persona, de su trayectoria p\u00fablica y ministerial, y de los nobles y hondos motivos que le indujeron a obrar en un sentido determinado.<\/p>\n\n\n\n<p>Afortunadamente el libro editado en 1969 por el que fue su secretario particular y m\u00e1s tarde obispo auxiliar de Toledo, don Anastasio Granados, <em>El Cardenal Gom\u00e1, Primado de Espa\u00f1a,<\/em> y el reciente estudio de la doctora Mar\u00eda Luisa Rodr\u00edguez Aisa, <em>El Cardenal Gom\u00e1 y la guerra de Espa\u00f1a,<\/em> que vio la luz el pasado a\u00f1o 1981, editado por el Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas, permiten a los hombres cultos tener una idea m\u00e1s exacta de lo que en este punto concreto dijo e hizo el venerable Cardenal de Toledo y Primado de Espa\u00f1a en aquellos a\u00f1os turbulentos. Publicaciones futuras ir\u00e1n aclarando a\u00fan m\u00e1s todo lo relativo a este tema, en que \u00e9l tuvo tan destacada intervenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, \u00bffue solamente eso el Cardenal Gom\u00e1? \u00bfNo hubo en \u00e9l otros aspectos que merezcan ser conocidos? \u00bfEs leg\u00edtimo que su figura pase a la historia enmarcada exclusivamente en lo que fue la guerra civil con sus implicaciones y complejidades? Es necesario tratar de responder a estas preguntas, si se quiere ofrece una visi\u00f3n m\u00e1s completa de aquel gran obispo de la Iglesia de Espa\u00f1a, para que no quede aprisionado entre las referencias siempre pol\u00e9micas que se hacen de \u00e9l, cuando se toca el tema de nuestra guerra, como si fuera esto lo \u00fanico que merece ser estudiado en su biograf\u00eda. Particularmente los sectores eclesi\u00e1sticos de nuestra patria, y los de cualquier parte del mundo interesados en conocer la historia de la Iglesia espa\u00f1ola en nuestro siglo, tienen derecho a recibir una informaci\u00f3n adecuada de las figuras que han contribuido a hacer esa historia. S\u00f3lo as\u00ed dejar\u00e1n de utilizarse frases hechas, t\u00f3picos simplistas, injustos reduccionismos que ocultan, o dejan para siempre en el olvido, las m\u00e1s reales y profundas manifestaciones del modo de ser de una persona o de los acontecimientos de una \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es precisamente el servicio que quiere prestar el libro que, con el t\u00edtulo de <em>El Cardenal Goma, Pastor y Maestro,<\/em> han preparado y escrito dos sacerdotes miembros del Cabildo Metropolitano de Toledo, don Luis Casa\u00f1as y don Pedro Sobrino. El primero acompa\u00f1\u00f3 al Cardenal durante su vida de obispo en Tarazona y Toledo, tambi\u00e9n como secretario privado suyo, y ha continuado hasta ahora en la sede toledana ocupando diversos cargos que le han hecho acreedor al respeto de todos. Catal\u00e1n, tarraconense, como el Dr. Gom\u00e1, ha trabajado pacientemente en la ordenaci\u00f3n de los diversos escritos del Cardenal, sin dejar de prestar atenci\u00f3n a los datos biogr\u00e1ficos que \u00e9l conoc\u00eda mejor que nadie, completando as\u00ed lo que escribi\u00f3 don Anastasio Granados.<\/p>\n\n\n\n<p>Ha colaborado con \u00e9l, con m\u00e9ritos propios en su aportaci\u00f3n sistematizadora y de investigaci\u00f3n, el M. I. Sr. D. Pedro Sobrino, joven profesor de teolog\u00eda de nuestro Seminario de Toledo, que sabe armonizar su afici\u00f3n al estudio de la patr\u00edstica y las fuentes de la Tradici\u00f3n con el detenido an\u00e1lisis de la obra escrita por una figura eminente de nuestro tiempo, el Cardenal que rigi\u00f3 los destinos de la di\u00f3cesis toledana, a la que este joven sacerdote pertenece.<\/p>\n\n\n\n<p>Juntos han logrado poder ofrecer a los lectores, empezando por los de la propia di\u00f3cesis, un estudio serio y responsable de las dimensiones que alcanz\u00f3, tan notables y ejemplares, uno de sus m\u00e1s insignes obispos. As\u00ed se hacen tambi\u00e9n las di\u00f3cesis, que no son solamente una circunscripci\u00f3n geogr\u00e1fica, sino una determinada palpitaci\u00f3n de la vida de la Iglesia con sus obispos, sacerdotes, comunidades religiosas y fieles. Una di\u00f3cesis es, a la vez, vida comunicada, impulso creador, realidad consolidada d\u00eda tras d\u00eda, e historia que ense\u00f1a y alecciona.<\/p>\n\n\n\n<p>Los autores nos dan a conocer, con m\u00e1s abundancia de noticias que hasta aqu\u00ed, la rica personalidad humana del Cardenal Gom\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Era un hombre de curiosidad insaciable por conocer y ver, que se preocupaba de conservar el recuerdo de lo que hab\u00eda visto y conocido. Tomaba notas de todo, del libro que le\u00eda r\u00e1pidamente, de la conversaci\u00f3n mantenida, de la impresi\u00f3n que le hab\u00edan causado las personas con quienes trataba en visitas que \u00e9l hac\u00eda o que le hac\u00edan a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Prudente y discreto por temperamento y por las exigencias de su cargo, se mostraba anheloso de conocer de primera mano, en sus fuentes m\u00e1s inmediatas, las noticias y los hechos que las produc\u00edan. As\u00ed lo recuerda el escritor Eugenio Vegas Latapi\u00e9, con quien he conversado varias veces acerca de las relaciones que tuvo con \u00e9l, cuando con frecuencia le visit\u00f3 en Toledo, en compa\u00f1\u00eda de Ramiro de Maeztu, o en otras ocasiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Dotado de una robusta capacidad intelectual y de un car\u00e1cter vigoroso, no era seco y adusto, sino, por el contrario, profundamente humano, inquisitivo, deseoso de saber m\u00e1s y m\u00e1s, rico en sentimientos y ternura humana y religiosa. Muy catal\u00e1n, muy espa\u00f1ol, amaba a Catalu\u00f1a y a Espa\u00f1a sin dejar de estimar las diferencias de sus pueblos y regiones en lo que tienen de propio y respetable, y sin sentir ninguna dificultad para aceptar los valores sociales, culturales y pol\u00edticos de una superior unidad integradora que se manifestaba en la Patria com\u00fan. La m\u00fasica, la poes\u00eda, la pintura y escultura, la fotograf\u00eda incluso, le deleitaban.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue el Cardenal Gom\u00e1 un humanista en el mejor sentido de la palabra. Fiel a sus amigos, parco en la censura y generoso en el elogio, nunca cerrado en s\u00ed mismo, se mantuvo siempre atento a las reclamaciones nobles que llegaban hasta \u00e9l, tanto de parte de la historia y de la vida, como de los sufrimientos o las aspiraciones justas de las personas con quienes trat\u00f3. Minucioso y ordenado; era as\u00ed sobre todo para trabajar mejor y m\u00e1s eficazmente, pues su talante le empujaba m\u00e1s bien a las grandes s\u00edntesis, y, por consiguiente, a una visi\u00f3n m\u00e1s general y amplia de los acontecimientos, en la que el detallismo es frecuentemente un estorbo.<\/p>\n\n\n\n<p>De su condici\u00f3n de \u00abpastor de las almas\u00bb, las p\u00e1ginas de este libro nos hablan con sobrada elocuencia. Sus visitas pastorales a las parroquias, su inter\u00e9s por la catequesis, su atenci\u00f3n al Seminario como rector del mismo en Tarragona y m\u00e1s tarde como obispo en Tarazona y Toledo, su amor a los sacerdotes y su inter\u00e9s viv\u00edsimo por facilitarles siempre una m\u00e1s completa y profunda formaci\u00f3n intelectual y humana para el desempe\u00f1o de su ministerio, su estimaci\u00f3n de la liturgia como valor primer\u00edsimo de la vida pastoral para la mejor expresi\u00f3n y proclamaci\u00f3n de la fe, sus ense\u00f1anzas sobre la predicaci\u00f3n sagrada y en concreto sobre la homil\u00eda, su solicitud por la observancia de la disciplina eclesi\u00e1stica, revelan las grandes convicciones que nutr\u00edan su alma de \u00abpastor de la grey\u00bb, siempre afanoso de dar a todos el alimento y la luz que necesitaban.<\/p>\n\n\n\n<p>El acierto del t\u00edtulo de este libro es evidente, <em>Pastor y Maestro<\/em>. Porque en la figura del Cardenal Gom\u00e1 brilla con esplendor esta doble condici\u00f3n. Fue pastor siendo maestro; y fue maestro, no para la especulaci\u00f3n te\u00f3rica y profesoral, sino para la acci\u00f3n pastoral y pr\u00e1ctica y viva. Quer\u00eda que se conociese y amase la Sagrada Escritura, y escribi\u00f3 sobre la Biblia; amaba la liturgia, y escribi\u00f3 sobre su valor educativo; sab\u00eda que la Iglesia y la vida cristiana no son nada sin el misterio riqu\u00edsimo de Jesucristo, y escribi\u00f3 sobre Cristo Redentor. La Virgen Sant\u00edsima, la Eucarist\u00eda, el papado, la familia tal como Dios la quiso y fortalecida por el sacramento que eleva el matrimonio a una dignidad superior, la sociedad civil en que el ser humano es consciente de sus derechos y deberes para mejor cumplir el destino que engrandece su misi\u00f3n en la tierra, fueron temas centrales que reclamaban su atenci\u00f3n permanente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l no era un intelectual puro, ni mucho menos un investigador. Pose\u00eda una formaci\u00f3n filos\u00f3fica, teol\u00f3gica y can\u00f3nica muy completa, porque nunca dej\u00f3 de estudiar. Brill\u00f3 por el acierto en los temas elegidos, por la densidad de la exposici\u00f3n, y hasta por la forma literaria, un poco ret\u00f3rica, connatural en \u00e9l dada la exuberancia mediterr\u00e1nea con que se manifestaban sus concepciones y sentimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Se inspir\u00f3 en la teolog\u00eda cl\u00e1sica de Santo Tom\u00e1s y otros grandes te\u00f3logos, y, \u00a1c\u00f3mo no!, en los documentos del Magisterio pontificio, que supo comentar con extraordinaria profundidad y competencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue tambi\u00e9n asiduo lector de libros y revistas belgas y francesas del tiempo en que \u00e9l vivi\u00f3, lo cual le permiti\u00f3 seguir con atenci\u00f3n el movimiento cultural y teol\u00f3gico de aquella \u00e9poca, incluidas las inquietudes pastorales que preanunciaban lo que m\u00e1s tarde se manifestar\u00eda tan impetuosamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Consideraci\u00f3n propia merecen, aparte de sus libros y conferencias, las cartas pastorales que escribi\u00f3 durante sus pontificados de Tarazona y Toledo, llenas de doctrina s\u00f3lida y orientadora sobre muy diversas cuestiones. En ellas brilla m\u00e1s que en los libros la urgencia que sent\u00eda, de sus deberes de adoctrinar y guiar, propios del pastor, pero son igualmente densas y riqu\u00edsimas por su contenido. El lector puede apreciarlo as\u00ed en esta obra de los se\u00f1ores Casa\u00f1as y Sobrino.<\/p>\n\n\n\n<p>Lleg\u00f3 un momento en que el rumbo de la vida pol\u00edtica en Espa\u00f1a presagiaba la gran tormenta que se desencaden\u00f3 despu\u00e9s. Sus escritos son m\u00faltiples, y m\u00e1s conocidos, aunque s\u00f3lo sea por referencia, pero es necesario volver a leerlos con serenidad y sin pasi\u00f3n, situ\u00e1ndose en el contexto de las circunstancias hist\u00f3ricas en que \u00e9l se encontr\u00f3. Sigui\u00f3 siendo pastor y maestro, con una diferencia: la de que ahora hab\u00eda ca\u00eddo sobre sus hombros \u2013me refiero ya a la \u00e9poca de la guerra civil para muchos y, muy justamente, fue tambi\u00e9n cruzada en favor de los valores religiosos de un pueblo\u2013 la inmensa y dificil\u00edsima responsabilidad de asumir el deber de orientar, en uni\u00f3n con los dem\u00e1s obispos, a toda la Iglesia espa\u00f1ola.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo cumpli\u00f3 con toda decisi\u00f3n y con la misma generosidad e intrepidez que siempre le acompa\u00f1aron en el desempe\u00f1o de su ministerio apost\u00f3lico. Tuvo que luchar en diversos frentes a la vez: en Espa\u00f1a, en Roma, y en la obligada relaci\u00f3n con quienes sosten\u00edan diversas concepciones de nuestra guerra en pa\u00edses de Europa y Am\u00e9rica. Cuando termin\u00f3 el conflicto, la naci\u00f3n espa\u00f1ola estaba materialmente deshecha, la Iglesia hab\u00eda sufrido indeciblemente, y empezaron a surgir intentos de ordenaci\u00f3n pol\u00edtica influidos por los totalitarismos doctrinales de la \u00e9poca, incompatibles con la fe cat\u00f3lica, por la que \u00e9l tanto se hab\u00eda comprometido. De nuevo tuvo que exponerse a los riesgos de la incomprensi\u00f3n apasionada. Pero sigui\u00f3 siendo pastor y maestro hasta la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>El lector tiene en sus manos, gracias a este libro, la documentaci\u00f3n que justifica cuanto vengo diciendo. En adelante ser\u00e1 imposible reducir la gran figura del Cardenal Gom\u00e1 a esquemas interesados y parcialistas. Los autores han logrado pacientemente ofrecernos una visi\u00f3n completa de quien sin duda fue uno de los m\u00e1s grandes obispos de la Iglesia espa\u00f1ola en la Edad Contempor\u00e1nea.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pr\u00f3logo a la obra de Luis Casa\u00f1as Guasch y Pedro Sobrino V\u00e1zquez, El Cardenal Gom\u00e1, Pastor y Maestro (1869-1940), Toledo 1982. La figura del Cardenal Gom\u00e1 es tan importante en la vida de la Iglesia de Espa\u00f1a en nuestro siglo, que merece ser conocida en toda su amplitud. 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