{"id":1222,"date":"2024-09-28T19:21:24","date_gmt":"2024-09-28T17:21:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1222"},"modified":"2024-09-28T19:21:26","modified_gmt":"2024-09-28T17:21:26","password":"","slug":"la-iglesia-y-el-cine","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/la-iglesia-y-el-cine\/","title":{"rendered":"La Iglesia y el cine"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Discurso de clausura, en las VII Conversaciones Internacionales de Cine y en la XI Semana Internacional de <em>Cine Religioso y de Valores Humanos<\/em>, Valladolid, 24 de abril de 1966.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Saludo a los organizadores y asistentes a la XI Semana Internacional de <em>Cine Religioso y de Valores Humanos<\/em> y a los participantes en las VII Conversaciones Internacionales de Cine, en Valladolid.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estoy en esta solemne clausura por la insistente y empe\u00f1ada amabilidad vuestra y por la condici\u00f3n m\u00eda de vallisoletano, cordialmente interesado en los nobil\u00edsimos quehaceres vuestros, desde el principio, en esta ya larga y merit\u00edsima tarea de nuestras <em>Semanas y Conversaciones<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00e9is querido, sin duda, escuchar la palabra de un testigo y participante como obispo en los debates conciliares del Vaticano II y que intervino en la XXVI Congregaci\u00f3n General brindando su granito de arena en la discusi\u00f3n del esquema sobre los instrumentos de comunicaci\u00f3n social, al que hab\u00e9is tenido el acierto de dedicar la <em>Semana y Conversaciones<\/em> que hoy concluyen, proyectando \u00abla luz de Dios en el mundo del cine\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Acierto digo, pues como afirma paladinamente S.S. Pablo VI en la carta institucional de la Comisi\u00f3n Pontificia de los Medios de Comunicaci\u00f3n Social: \u00abEntre los muchos beneficios que, no sin una especial benevolencia divina, ha aportado el Concilio Vaticano II a la Iglesia de Cristo, creemos que ha de enumerarse el Decreto sobre los medios de comunicaci\u00f3n social, que fue solemnemente aprobado por el mismo Concilio y por Nos promulgado en la sesi\u00f3n p\u00fablica de 4 de diciembre de 1963\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abPues estos medios \u2013entre los cuales revisten particular importancia la prensa, la televisi\u00f3n, la radio y el cine\u2013 por sus estrechas relaciones plantean en nuestro tiempo problemas tan graves, que llegan a influir no s\u00f3lo en la cultura, en la civilizaci\u00f3n y en la moralidad p\u00fablica, sino tambi\u00e9n en la religi\u00f3n; requieren, por tanto, hoy no s\u00f3lo una particular solicitud por parte de los sagrados pastores, y una eficaz presencia de los fieles, sino tambi\u00e9n la efectiva colaboraci\u00f3n de todos los hombres de buena voluntad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLa importancia que atribuimos a estos medios para la causa cat\u00f3lica se puede f\u00e1cilmente deducir de las palabras por Nos pronunciadas en aquella solemne circunstancia: \u2018Otro de los frutos, y no de poco valor, de nuestro Concilio, es el Decreto sobre los medios de comunicaci\u00f3n social, \u00edndice \u00e9ste de la capacidad que la Iglesia posee de unir la vida interior a la exterior, la contemplaci\u00f3n a la acci\u00f3n, la oraci\u00f3n al apostolado\u2019. Tambi\u00e9n este resultado conciliar esperamos, podr\u00e1 ser gu\u00eda y aliento para much\u00edsimas formas de actividad, insertas ya, como instrumento y como documento, en el ejercicio del ministerio pastoral y de la misi\u00f3n cat\u00f3lica en el mundo\u00bb<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Copiando respetuosamente otras palabras de su Santidad en ocasi\u00f3n solemne: \u00abAgradecemos la invitaci\u00f3n para participar en esta sesi\u00f3n plenaria; agradecemos las corteses palabras que se nos han dirigido; damos gracias por sus grandes m\u00e9ritos a cuantos llev\u00e1is la direcci\u00f3n y promoci\u00f3n de estas actividades que se presentan llenas de inter\u00e9s y m\u00e9ritos como tambi\u00e9n de dificultades y trabajos. Os damos las gracias a todos vosotros aqu\u00ed presentes, y a todos vuestros ayudantes y colaboradores\u00bb<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y no queremos entrar ahora en lo vivo de vuestros temas. Basten unas sencillas palabras espirituales. Las justificar\u00eda el Cris\u00f3stomo glosando a San Pablo: \u00abCristo nos ha dejado sobre la tierra, para que nos convirtamos en faros que iluminan, doctores que ense\u00f1an; para que cumplamos nuestra tarea como \u00e1ngeles, como heraldos entre los hombres; para que seamos adultos entre los peque\u00f1os; hombres espirituales entre los carnales, para ganarles; para que seamos semilla y demos frutos abundantes. No ser\u00eda siquiera necesario exponer la doctrina, si nuestra vida irradiase tal fulgor; no ser\u00eda necesario recurrir a la palabra, si nuestras obras dieran aut\u00e9ntico testimonio. No habr\u00eda ning\u00fan pagano, si nos port\u00e1ramos como verdaderos cristianos\u00bb<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y estas sencillas palabras espirituales tienen que ser las primeras de gratitud, felicitaci\u00f3n y est\u00edmulo, porque hab\u00e9is hecho lo que quiere la Iglesia: hab\u00e9is encendido una luz en vez de contentaros con maldecir las tinieblas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Iglesia y el cine:<br>evoluci\u00f3n hist\u00f3rica en tres actitudes<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1\u00aa. Se ha dicho que todo progreso material, como todo ser humano, nace pagano: hay que bautizarlo. Tambi\u00e9n el cine: naci\u00f3 fuera y nos resist\u00edamos a cristianizarlo: reservas, miedo, condenaciones, censuras. Cuando dej\u00f3 de ser juguete y ensayo de f\u00edsica recreativa, para convertirse en instrumento t\u00e9cnico, con las primeras manifestaciones de un nuevo lenguaje y sus sorprendentes posibilidades, las personas cultas y socialmente responsables, tras la com\u00fan curiosidad inicial, adoptaron en general una postura de indiferencia e inhibici\u00f3n, cuando no de prevenci\u00f3n desconfiada ante sus primeras audacias escandalosas, indiferencia y prevenci\u00f3n que se convirtieron enseguida en una abierta oposici\u00f3n y condena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo m\u00e1s se le aplicaron los exorcismos como si fuera \u00abarte del demonio\u00bb, bajo el influjo de la vieja teor\u00eda de lo \u00abintr\u00ednsecamente malo\u00bb. Y a la verdad, iba y ha ido tantas veces por veredas peligrosas alimentando bajas pasiones, con el se\u00f1uelo de los nuevos usos, que se explica \u2013aunque no se justifique\u2013 la <em><strong>postura negativa<\/strong><\/em> de oposici\u00f3n cerrada contra el nuevo espect\u00e1culo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2\u00aa. Pero el cine sigui\u00f3 adelante. Se vio que era una fuerza. Ten\u00eda un gran valor humano y se captaba las masas. Ser\u00eda in\u00fatil y tonto cerrar los ojos a la realidad. Y de la postura negativa se pas\u00f3 a <em><strong>la defensiva<\/strong><\/em>: empezaron las censuras morales, los primeros ensayos para influir en el cine. La Iglesia comenz\u00f3 a tratarle \u00abpaternalmente\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3\u00aa. Y el cine sigui\u00f3 avanzando: adquiri\u00f3 un inmenso poder sobre el pueblo. P\u00edo XI, sabio y genial, public\u00f3 la enc\u00edclica <em>Vigilanti<\/em> <em>cura<\/em> con las conocidas consignas, que no se detienen en la mera orientaci\u00f3n de los fieles y educaci\u00f3n de los espectadores. <em>Actuar, influir en el cine<\/em>, coordinar esfuerzos, organizar la explotaci\u00f3n de las salas cat\u00f3licas, para que su importancia econ\u00f3mica estimule la producci\u00f3n de buenas pel\u00edculas. As\u00ed este gran Pont\u00edfice regal\u00f3 al mundo la a\u00fan hoy llamada Carta Magna de la cinematograf\u00eda, con la que se abri\u00f3 la tercera postura de la Iglesia: <em><strong>positiva y activa<\/strong><\/em>. Y en ella estamos. Y en ella est\u00e1is vosotros desde el primer momento con estas vuestras <em>Semanas y Conversaciones,<\/em> cuyo s\u00f3lo t\u00edtulo es un foco luminoso, coincidente con las expresiones mismas de los textos pontificios especialmente de P\u00edo XII, el Papa del <em>film ideal<\/em> (1955), en cuyo pontificado empezasteis y debido a cuyas directrices optimistas y estimulantes, con las de Juan XXIII y Pablo VI, seguimos avanzando hasta este momento postconciliar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No podemos, no pod\u00e9is tolerar que el cine, criatura de Dios, gran don de la munificencia de Dios a la humanidad y gran don del arte, sea incentivo de pecados o escuela de vicios. Las leyes en que se basa todo el despliegue m\u00e1gico de su t\u00e9cnica, son leyes puestas por el Creador para su gloria. Como la lluvia y los vientos, canten a Dios tambi\u00e9n esas fuerzas naturales que act\u00faan en la luz, en el sonido y en el movimiento. Tambi\u00e9n el cine nos muestra la grandeza, el poder y el saber del Creador. La Iglesia ve que es un elemento de influencia poderosa en el hombre: lo retrata, lo condiciona, lo mueve \u2013en lo individual y en lo social\u2013. Por eso ha hecho del cine nada menos que un tema conciliar. Vosotros lo hab\u00e9is entendido as\u00ed y no olvid\u00e9is \u00abque el sentido visivo, por ser m\u00e1s noble que los otros sentidos, conduce m\u00e1s f\u00e1cilmente al conocimiento de la realidad espiritual\u00bb. Ten\u00e9is presente que \u00abel cine \u2013y con \u00e9l la radio y la televisi\u00f3n\u2013 no son simples medios de recreaci\u00f3n y entretenimiento (aunque gran parte de los auditores y de los espectadores lo consideren preferentemente bajo este aspecto), sino de verdadera y propia transmisi\u00f3n de valores humanos y sobre todo espirituales\u00bb<a href=\"#sdfootnote4sym\" id=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Importancia y ambivalencia del cine hoy. Estad\u00edsticas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He aqu\u00ed un arte y una cultura, espejo y s\u00edntesis de culturas y de artes, que ya es cl\u00e1sico a los setenta a\u00f1os. Su valor m\u00e1s profundo est\u00e1 ah\u00ed: en la capacidad de influencia, aumentada cada d\u00eda con un poder de sugesti\u00f3n mayor, por una est\u00e9tica m\u00e1s depurada y una t\u00e9cnica m\u00e1s perfecta. La cultura y civilizaci\u00f3n actuales son, en gran parte, cinematogr\u00e1ficas. En setenta a\u00f1os el cine se ha construido una est\u00e9tica y un lenguaje que puede elevar o hundir al hombre.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Estad\u00edsticas<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recordemos unas cifras globales para vislumbrar la influencia capital y masiva que ejerce el cine en el mundo de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Duplicando la producci\u00f3n de 1956, 3.000 pel\u00edculas de largo metraje salen cada a\u00f1o al comercio mundial, para las 220.000 salas, a las que acuden veintitr\u00e9s mil millones de espectadores en sesiones que suman cuarenta y cinco mil millones de horas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Espa\u00f1a existen 9.034 locales de exhibici\u00f3n (adem\u00e1s de los 100.000 receptores de televisi\u00f3n). Corresponde un local por cada 5.100 habitantes, con m\u00e1s de cuatro millones de asientos (nueve habitantes por asiento) y casi seis millones con los de verano al aire libre. Sabido es que Espa\u00f1a ocupa el segundo lugar del mundo (despu\u00e9s de Italia) en los \u00edndices de habitantes por sala y en los ingresos por este espect\u00e1culo, el m\u00e1s importante de los pagados y la distracci\u00f3n m\u00e1s popular entre los espa\u00f1oles, casi una necesidad. Los cines no comerciales y cineclubes, escuela de espectadores, ascienden a 752 locales con el l\u00edmite de una proyecci\u00f3n semanal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el an\u00e1lisis de audiencias, realizado en Madrid por el Instituto de la Opini\u00f3n P\u00fablica en 1964 y publicado en 1965, de las 1.408 personas entrevistadas por personal especializado en esa muestra, de las 160 secciones electorales de la capital de Espa\u00f1a, el 64% va al cine por lo menos una vez al mes y el 13% varias veces por semana. S\u00f3lo una parte m\u00ednima, casi insignificante: el 14% de los entrevistados (y lo fueron s\u00f3lo el 21% del total) ha asistido a alguna sesi\u00f3n de cineclub, que el 42% ni sabe lo que es. El 53% no ha modificado su asistencia al cine por la televisi\u00f3n; y el ir al cine figura en cabeza \u2013como leer el peri\u00f3dico\u2013 entre las actividades m\u00e1s frecuentes de las personas en su tiempo libre, despu\u00e9s de escuchar la radio, por encima de la lectura de libros, de ver la televisi\u00f3n y de asistir a espect\u00e1culos deportivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vivimos en la \u00e9poca de la imagen, en plena inundaci\u00f3n de im\u00e1genes. El cine es hoy el alimento de las masas, merienda o cena del esp\u00edritu en todo el orbe, si el peri\u00f3dico ha sido llamado su desayuno de papel. Pertenece ya a la existencia misma del hombre moderno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La barrera del analfabetismo a\u00edsla de la palabra escrita a casi el 45% de la humanidad mayor de quince a\u00f1os. Pero el cine, la radio y la televisi\u00f3n han circundado r\u00e1pidamente todo el planeta en crecimiento vertiginoso y pueden ser usados en gran escala para el bien y para el mal, modificando notablemente la conducta humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mundo maravilloso y tentador, instrumento prodigioso y peligroso, cuya fuerza puede ser tan grande que los hombres, sobre todo si no est\u00e1n formados, dif\u00edcilmente ser\u00e1n capaces de advertir, dominar, y, si llega el caso, rechazar<a href=\"#sdfootnote5sym\" id=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"2\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Ambivalencia pr\u00e1ctica<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se os oculta la ambivalencia pr\u00e1ctica de este \u00abmaravilloso invento de la t\u00e9cnica\u00bb en el orden moral: como un cuchillo o como el fuego; para el bien o para el mal. Como la libertad que nos hace acreedores al premio o reos del castigo. Porque \u00abestos medios t\u00e9cnicos ejercitan un extraordinario poder sobre el hombre, conduci\u00e9ndolo as\u00ed al reino de la luz, de lo noble, de lo bello, como al dominio de las tinieblas\u00bb<a href=\"#sdfootnote6sym\" id=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rectamente utilizado, hecho por el hombre al servicio del hombre, presta ayuda valiosa, pues contribuye eficazmente a unir y cultivar los esp\u00edritus y afirmar y propagar el Reino de Dios. A trav\u00e9s de lo visto en el cine un hombre corriente de nuestros d\u00edas ha multiplicado por mil el n\u00famero de personas que antes pod\u00eda conocer de vista, con quien pod\u00eda sintonizar y comunicarse. El \u00c1frica entera \u2013todav\u00eda sin escuelas, ni industrias\u2013 enlaza con el mundo a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n social que le regalan toda una abundancia de manjares, sin pedir \u2013en apariencia\u2013 nada a cambio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A trav\u00e9s de las im\u00e1genes pueden y deben viajar por todo el mundo la bondad y la alegr\u00eda, el arte y la amistad, la esperanza y la fe. Pueden servir de enlace a los hombres de todos los continentes para conocerse y unirse en la familia de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero los hombres podemos convertirlos en instrumentos de nuestro propio da\u00f1o, utiliz\u00e1ndolos contra la ley de Dios, cuando en lugar de servir al hombre, se sirven de \u00e9l, con torpes fines lucrativos, sometiendo y esclavizando esta criatura de Dios que es el cine y su mensaje, a la tiran\u00eda taquillera del dinero de los pobres. Es cosa p\u00fablica que en algunas producciones cinematogr\u00e1ficas franco-italianas se ruedan escenas inmorales y, al proyectarse estos filmes en Europa, se suprimen dichos pasajes. En cambio, se exportan en visi\u00f3n completa, exclusiva y original, para los pa\u00edses sudamericanos. Nadie diga que quien paga en taquilla es el \u00fanico responsable, pues vender pornograf\u00eda a un p\u00fablico poco culto es como propagar el alcohol en las escuelas, o las armas en los pa\u00edses subdesarrollados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Iglesia no puede menos de sentir una maternal angustia por los da\u00f1os que con demasiada frecuencia han causado al g\u00e9nero humano esas im\u00e1genes embrutecedoras, angustiosas, terror\u00edficas o descoyuntadas, que a base de descripciones de cr\u00edmenes y violencias, monocultivo de la sensibler\u00eda, explotaci\u00f3n de las pasiones, propaganda pol\u00edtica injusta, sensualidad sutil o abierta pornograf\u00eda, emborrachan y drogan al pueblo, degradando al hombre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un balance detallado de la Comisi\u00f3n del Centro Cat\u00f3lico Cinematogr\u00e1fico sobre 540 filmes atestigua que la producci\u00f3n en 1965 no registra sensibles mejoras: el porcentaje de filmes excluidos o desaconsejados es alt\u00edsimo: el 31,11% frente al 45,74% positivo y al 23,15% con reservas. Estamos lejos de encontrar en la realidad del cine actual un positivo y eficaz instrumento de elevaci\u00f3n y formaci\u00f3n, sobre todo si nos damos cuenta de que los filmes considerados positivos se limitan las m\u00e1s de las veces a no destruir, pero no son tampoco constructivos y valiosos. Pocas veces los autores usan este extraordinario medio de expresi\u00f3n respetando su intr\u00ednseca naturaleza de don de Dios al servicio del hombre<a href=\"#sdfootnote7sym\" id=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los valores del cine y su jerarqu\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que la dimensi\u00f3n negativa no proviene \u00abni puede provenir de Dios \u2013perfecci\u00f3n absoluta\u2013, ni de la t\u00e9cnica misma, que es don suyo precioso, sino solamente del abuso que de ella hace el hombre, dotado de libertad, el cual, perpetrando y difundiendo a sabiendas tal abuso, se pone de parte del pr\u00edncipe de las tinieblas y se hace enemigo de Dios\u00bb<a href=\"#sdfootnote8sym\" id=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>, est\u00e1 fuera de duda. Es el hombre malo quien hace malo el cine, ya empujado por un desordenado apetito de lucro, halagando la bestia para llenar arcas; ya v\u00edctima de ideas err\u00f3neas sobre la realidad de la naturaleza humana que est\u00e1 ca\u00edda, que no es ideal o as\u00e9ptica, sino corruptible; ya desorientado en lo que toca a la libertad de expresi\u00f3n que tiene por l\u00edmites la verdad y el bien; ya equivocado sobre la verdadera concepci\u00f3n del arte, que, si es aut\u00f3nomo en sus leyes t\u00e9cnicas, no lo es en cuanto practicado por y dirigido a hombres, sujetos de moralidad y responsabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me consta que en vuestras apreciaciones y premios ten\u00e9is en cuenta la <em>prevalencia de los valores morales sobre los t\u00e9cnicos y art\u00edsticos,<\/em> por ser aqu\u00e9llos de orden superior y trascendente: \u00abAs\u00ed se ha de condenar a cuantos piensan y afirman que una determinada forma de difusi\u00f3n puede ser usada, fomentada y exaltada, aunque falte gravemente al orden moral, con tal que tenga m\u00e9rito art\u00edstico y t\u00e9cnico. Es verdad que, al arte, para ser tal, no se le exige una expl\u00edcita misi\u00f3n \u00e9tica o religiosa. Pero si el lenguaje art\u00edstico se adaptase, con sus palabras, sonidos e im\u00e1genes, a modos falsos, vac\u00edos y turbios, es decir, no conformes al designio del Creador; si en vez de elevar la mente y el coraz\u00f3n hacia nobles sentimientos excitase las pasiones m\u00e1s bajas, podr\u00eda hallar resonancia y acogida, aun s\u00f3lo en virtud de la novedad, que no es siempre un valor, y de la parte exigua de realidad que contiene todo lenguaje. Sin embargo, tal arte se degradar\u00eda a s\u00ed mismo haciendo traici\u00f3n a su aspecto primordial y esencial, y no ser\u00eda universal y perenne, como el esp\u00edritu a quien se dirige\u00bb<a href=\"#sdfootnote9sym\" id=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed pens\u00e1is y actu\u00e1is y est\u00e1is todos conformes en que son vigilantes propios de esta prevalencia el Estado con su censura, la Iglesia con su calificaci\u00f3n, y los grupos profesionales con toda su m\u00faltiple y variada actividad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y como si hubierais seguido el plan de la <em>Miranda prorsus<\/em> hab\u00e9is ido exponiendo con m\u00e1xima competencia y oportunidad el campo que se abre a productores y usuarios y sus deberes para un cine bueno, para un cine mejor.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Dos cometidos de la Iglesia en este campo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e9rito especial de esta Semana y de estas Conversaciones es haber iluminado con la luz nueva de Dios, matizada por las vidrieras del Vaticano II, este mundo fabuloso del s\u00e9ptimo arte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Decreto sobre los medios de comunicaci\u00f3n social participa del estilo y caracter\u00edsticas conciliares, aprendidos de los labios del Papa Juan y tan maravillosamente formulados por Pablo VI:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abQue lo sepa el mundo [tambi\u00e9n el mundo del cine, apostillar\u00edamos nosotros]: la Iglesia lo mira con profunda comprensi\u00f3n, con sincera admiraci\u00f3n y con sincero prop\u00f3sito, no de conquistarlo, sino de valorizarlo; no de condenarlo, sino de confortarlo y de salvarlo\u00bb<a href=\"#sdfootnote10sym\" id=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNuestro testimonio es una prueba de la postura de la Iglesia con relaci\u00f3n al mundo moderno: actitud de comprensi\u00f3n, de atenci\u00f3n, de admiraci\u00f3n y de amistad\u00bb<a href=\"#sdfootnote11sym\" id=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como magistralmente hab\u00e9is explicado \u00aben el decreto conciliar se aprecian dos cometidos esenciales de la Iglesia en el \u00e1mbito de la comunicaci\u00f3n social. Le incumbe, antes que nada, como a madre y maestra, suministrar a los productores y a los usuarios de tan abundante elemento social una orientaci\u00f3n clara sobre los m\u00e1rgenes \u00e9ticos, en los que han de moverse, y descubrirles los horizontes de elevaci\u00f3n humana y servicio al Creador que tienen ante s\u00ed tan providenciales instrumentos. No menor acento ha de ponerse en la utilizaci\u00f3n directa, por parte de la Iglesia y de los cat\u00f3licos, de estos mismos instrumentos como veh\u00edculos del mensaje evang\u00e9lico. Estudiadas ambas vertientes de la misi\u00f3n de la Iglesia, es patente que puede derivarse un eficac\u00edsimo c\u00f3digo de acci\u00f3n que renueve y potencie este sector decisivo de la educaci\u00f3n y del apostolado\u00bb<a href=\"#sdfootnote12sym\" id=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSe ha reprochado, primero al proyecto y luego al decreto, una excesiva insistencia en los problemas morales, profesionales y de organizaci\u00f3n, y no haber profundizado m\u00e1s en los presupuestos teol\u00f3gicos y sociales del problema. La objeci\u00f3n es, sin duda alguna, interesante, pues los medios de comunicaci\u00f3n social son un elemento constitutivo importante de la nueva civilizaci\u00f3n, que estamos viendo nacer ante nuestros mismos ojos y que la Iglesia est\u00e1 llamada a cristianizar y hacer m\u00e1s humana\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEs cierto \u2013al menos muchos especialistas as\u00ed lo dicen\u2013 que los medios de comunicaci\u00f3n social dan un car\u00e1cter particular a la nueva civilizaci\u00f3n que va a nacer, pero no hay que olvidar que ellos no son \u00fanicamente una causa, sino m\u00e1s bien un resultado de la cultura moderna. Adem\u00e1s, estos no son realidades sustanciales humanas, sino instrumentos modernos, universales, cuyo buen uso debe ense\u00f1ar la Iglesia con toda urgencia y dando ella misma el primer ejemplo. La Iglesia no puede, pues, sin fragmentar gravemente el problema, profundizar teol\u00f3gica y cient\u00edficamente en la cuesti\u00f3n de la comunicaci\u00f3n social aisl\u00e1ndola de su contexto, es decir, el marco completo de la civilizaci\u00f3n moderna y de sus tendencias, en que los medios de comunicaci\u00f3n social no son sino vectores eficaces y sugestivos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEsta profundizaci\u00f3n, ciertamente indispensable, est\u00e1 de derecho en otro documento consagrado a todo el conjunto de los problemas del mundo moderno; el decreto de los medios de comunicaci\u00f3n social deb\u00eda conservar, por tanto, su aspecto pr\u00e1ctico y pastoral\u00bb<a href=\"#sdfootnote13sym\" id=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este documento a que nos referimos es la gozosa y esperanzadora constituci\u00f3n pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual, <em>Gaudium et spes,<\/em> que tal vez pudi\u00e9ramos calificar de constituci\u00f3n pastoral de encarnaci\u00f3n en a\u00f1adidura m\u00e1s que en contraposici\u00f3n a la pastoral de transcendencia, tal vez m\u00e1s claramente plasmada en la constituci\u00f3n sobre la Iglesia en s\u00ed misma, <em>Lumen gentium.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00abCara y cruz del mundo moderno\u00bb,<br>seg\u00fan Pablo VI y el Concilio<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la audiencia general del mi\u00e9rcoles, 30 de marzo \u00faltimo, tuvo un discurso Pablo VI que es como s\u00edntesis del pensamiento conciliar: \u00abCara y cruz del mundo contempor\u00e1neo\u00bb, se titula. Despu\u00e9s de un saludo en que dice: la ciencia del hombre, la filosof\u00eda, la historia, la \u00e9tica, la sociolog\u00eda, la cultura en general, la econom\u00eda, las realidades terrenas, como ahora se dice, han sido sometidas por el Concilio al cono de luz de la teolog\u00eda cat\u00f3lica con un nuevo y audaz juicio, con un esfuerzo de comprensi\u00f3n y clasificaci\u00f3n, con un acto de estudio y descubrimiento que nunca antes de ahora el magisterio de la Iglesia hab\u00eda llevado a cabo de forma tan directa, tan sistem\u00e1tica y autorizada. Pablo VI habla de la complejidad de la expresi\u00f3n \u00abmundo contempor\u00e1neo\u00bb para terminar trazando este magn\u00edfico cuadro de luces y sombras: \u00abNo podemos olvidar el optimismo \u2013deber\u00edamos decir el amor\u2013 con que la Iglesia del Concilio mira al mundo, en el que ella misma se encuentra, y que la rodea, la supera, la oprime con sus gigantescos y perturbadores fen\u00f3menos. Este es uno de los aspectos sobresalientes del Concilio, que considera al mundo en todas sus realidades con la atenci\u00f3n amorosa que sabe descubrir en todas partes las huellas de Dios, y por ello la bondad, la belleza, la verdad. No es solamente \u00e9sta su filosof\u00eda: es su teolog\u00eda. He aqu\u00ed para qu\u00e9 sirve la Revelaci\u00f3n. La luz del Evangelio aclara el panorama del mundo; las sombras est\u00e1n ah\u00ed terribles y fuertes: el pecado y la muerte, sobre todo. Pero en todas partes donde se posa esa luz, el reflejo de Dios resalta. La Iglesia lo busca, lo toma, lo goza. Lo encuentra en el cosmos; nadie como un verdadero cristiano puede quedar atra\u00eddo por la fascinaci\u00f3n del universo; su mirada se cruza con la luminosa de Dios Creador, que, dice la Escritura: \u2018Vio todas sus obras y eran buenas\u2019 (Gn 1, 31)\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSu mirada se detiene en el rostro del hombre y en \u00e9l descubre, en \u00e9l especialmente, el reflejo divino; se detiene en la historia de la humanidad y en ella encuentra un hilo conductor, un sentido que llega hasta Cristo y en \u00c9l se centra, y as\u00ed sucesivamente. Y se posa, s\u00ed, sobre este mundo moderno, y no teme ni reh\u00faye, sino que contempla y bendice la obra humana: la ciencia, el trabajo, la sociedad. Ve, como siempre, la miseria y la grandeza; pero hay, adem\u00e1s, otra cosa. La Iglesia ve su vocaci\u00f3n, su misi\u00f3n, la necesidad de su presencia; los hombres tienen necesidad de su verdad, de su caridad, de su servicio y de su oraci\u00f3n. \u00a1Cu\u00e1ntas cosas habr\u00eda que decir! Pero sean \u00e9stas suficientes. Comprended con qu\u00e9 genio, con qu\u00e9 coraz\u00f3n, la Iglesia del Concilio se acerca al mundo moderno; se abre a \u00e9l no para contaminarse con sus costumbres, sino para infundirles el fermento de su salvaci\u00f3n, y comprended c\u00f3mo en esta concepci\u00f3n de la Iglesia y del mundo debemos educarnos\u00bb<a href=\"#sdfootnote14sym\" id=\"sdfootnote14anc\"><sup>14<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y cinco d\u00edas antes, el d\u00eda de la Anunciaci\u00f3n, hab\u00eda dicho a los consultores de la Comisi\u00f3n Pontificia para las comunicaciones sociales, en orden a la elaboraci\u00f3n de la instrucci\u00f3n pastoral a que alude el n\u00ba 23 del Decreto <em>Inter mirifica<\/em>: \u00abLa orientaci\u00f3n general (del Decreto) exige ahora ser estudiada, concretizada y completada con competencia y amplitud de miras, y con el esp\u00edritu del Concilio, manifestado particularmente por las dos grandes constituciones sobre la Iglesia en s\u00ed misma y la Iglesia en el mundo de nuestro tiempo: esp\u00edritu \u2013lo sab\u00e9is\u2013 hecho de fervor religioso, de sentido comunitario de la mayor caridad, de di\u00e1logo, de apertura, de comprensi\u00f3n para toda la actividad humana\u00bb. Termina apuntando esta teolog\u00eda clara vertida en ardiente deseo: \u00abQuiera Dios que estas jornadas de intercambio y de labor fraternal, en fecundo di\u00e1logo a la luz del Concilio, aporten su preciosa contribuci\u00f3n al trabajo posconciliar, que los medios de comunicaci\u00f3n sean cada vez m\u00e1s buenos mensajeros, preocupados por la verdad, cuyo primer nombre es el amor, cuya buena nueva nos ha tra\u00eddo el Evangelio para ser transmitida de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n\u00bb<a href=\"#sdfootnote15sym\" id=\"sdfootnote15anc\"><sup>15<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El arte, medio de expresi\u00f3n de la belleza interior<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Mensajeros,<\/em> los medios de comunicaci\u00f3n. Aqu\u00ed est\u00e1 la gran finalidad de este que el Papa denomina \u00abverdadero fen\u00f3meno de civilizaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab<em>Instrumentos<\/em> al servicio de las expresiones del esp\u00edritu humano: maravillosos y poderosos, pero siempre instrumentos. Lo que m\u00e1s vale es el esp\u00edritu, el pensamiento, la cultura, la palabra que ellos expresan\u00bb<a href=\"#sdfootnote16sym\" id=\"sdfootnote16anc\"><sup>16<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De aqu\u00ed deriva su bien y su mal. Por eso, m\u00e1s que hablar de cine bueno o malo o de que el cine hace buenos o malos a los hombres, habr\u00eda que decir que son los hombres los que hacen al cine y le ponen su rostro y le imprimen su sello. Y que ser\u00e1 cine bueno el que sea expresi\u00f3n de la verdad, de la justicia y de la caridad, el c\u00e9lebre trinomio del Papa Juan, que recoge al pie de la letra el n\u00famero cinco del Decreto y que se ha de tener en cuenta tanto en el uso del cine como en su enjuiciamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gran S\u00f3crates rogaba a la divinidad con estas preciosas palabras: \u00abOt\u00f3rgame la belleza interior y haz que mi exterior trabe amistad con ella\u00bb. \u00a1Bella oraci\u00f3n para el cine, brotando del <em>anima naturaliter christiana<\/em>! El arte \u2013bello cuerpo\u2013 que hace visible el alma todav\u00eda si cabe m\u00e1s bella: el contenido, el mensaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Verbo Eterno \u00abimagen del Dios invisible\u00bb (Col 1, 15) y \u00abfigura de su substancia\u00bb nos revel\u00f3 los misterios de su Padre y del Esp\u00edritu, encarn\u00e1ndose y haci\u00e9ndose Palabra tangible, santa, con esas tres caracter\u00edsticas de Verdad, Justicia y Caridad. La Palabra encarnada da forma y plasticidad humana a la imagen del Padre. Todas las cosas han de recapitularse en Cristo y sanarse en \u00c9l, que es sacramento del Padre, del encuentro con Dios. La Iglesia ha de ser sacramento de Cristo, y cada uno de los cristianos sacramento peque\u00f1o de la Iglesia. A esta misi\u00f3n est\u00e1 llamado todo hombre, que ha de vivir una vida regida por la recta raz\u00f3n, iluminada por la fe. Esta vida la ha de plasmar en todas sus obras y todas las realidades de este mundo han de estar ungidas por este contacto de la gracia, de lo divino a trav\u00e9s del Hombre-Dios y del hombre divinizado<a href=\"#sdfootnote17sym\" id=\"sdfootnote17anc\"><sup>17<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cine y evangelizaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vivimos en el siglo del cine y la civilizaci\u00f3n de la imagen. Nuestro mundo se est\u00e1 perdiendo o ganando en el cine. Es una cosa seria, muy digna de la atenci\u00f3n de la Iglesia; mucho m\u00e1s que un amontonamiento de tentaciones demon\u00edacas, puede ser uno de los m\u00e1s anchos caminos del arte, una escuela de la vida, realzada por el costado po\u00e9tico en que se la sorprende.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el cristiano ha de ver en el cine un precioso y providencial medio de evangelizaci\u00f3n universal a la medida de las dimensiones actuales del planeta. El cine es altavoz que permite gritar el Evangelio \u00abpor encima de los tejados\u00bb (cf. Mt 10, 27) y anunciar el mensaje de salvaci\u00f3n y responder a las preguntas m\u00e1s hondas de los hombres en su lenguaje universal \u2013\u00abcat\u00f3lico\u00bb\u2013, que se expresa seg\u00fan la psicolog\u00eda de las muchedumbres y habla a los ojos del coraz\u00f3n. Es preciso que el Evangelio se encarne en la psicolog\u00eda audiovisual del hombre de hoy para que le hable en <em>su lengua<\/em> (Hch 2, 6-11). Y, sin duda, lleva algunos elementos psicol\u00f3gicos apropiados para hacer penetrar en la masa y comprender mejor el mensaje cristiano. Por \u00e9l puede comunicar la Iglesia lo que posee y convertir en vivencia lo que comunica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la historia de la Iglesia pesar\u00e1, m\u00e1s que la misma universidad, la catequesis amplia de base, aunque de las cumbres nevadas bajan las aguas y fecundan los valles y llanuras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y el cine puede contribuir a la superficializaci\u00f3n de los esp\u00edritus, pero tambi\u00e9n a superar la que ha sido llamada herej\u00eda de nuestro siglo: el abstraccionismo en la predicaci\u00f3n del evangelio. No hay idea por abstracta que sea que no pueda ser expresada por medio de la imagen. \u00c9sta aporta sus elementos de alegr\u00eda, de fuerza y de comuni\u00f3n en perfecta armon\u00eda con nuestra naturaleza sensible y se dirige al hombre total con su mensaje de bondad, verdad y belleza, por las ocultas veredas de nuestra psicolog\u00eda \u2013de ah\u00ed su poder de seducci\u00f3n\u2013. Y envuelve a todo el hombre \u2013cuerpo y esp\u00edritu\u2013 con una riqueza mayor que la misma realidad, como obra del arte y f\u00e1brica de sue\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No m\u00e1s llantos in\u00fatiles por el da\u00f1o que el cine hace, y s\u00ed m\u00e1s acci\u00f3n para que no lo haga, y cambiando de signo haga el bien que est\u00e1 llamado a hacer. No basta excluir, es necesario construir y redimir, como dec\u00eda en la apertura el Ilmo. Sr. Director General.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Iglesia llama a todos los constructores responsables de un cine mejor en el proceso de la creaci\u00f3n, de la realizaci\u00f3n y de la exhibici\u00f3n de las pel\u00edculas. En el n\u00ba 11 del Decreto se hace a este prop\u00f3sito una enumeraci\u00f3n rica y expl\u00edcita.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He aqu\u00ed sus palabras y sus metas: \u00abQue la producci\u00f3n y exhibici\u00f3n de cintas destinadas al honesto descanso del esp\u00edritu, provechosas para la cultura y el arte humano, sobre todo aquellas que se destinan a la juventud, sean promovidas por todos los medios eficaces y aseguradas a toda costa; lo cual se logra sobre todo apoyando y coordinando las realizaciones y las iniciativas honestas, tanto de producci\u00f3n como de distribuci\u00f3n, recomendando las pel\u00edculas que merecen elogio por el juicio concorde y por los premios de los cr\u00edticos, fomentando y asociando entre s\u00ed las salas pertenecientes a empresarios cat\u00f3licos y a hombres honrados\u00bb<a href=\"#sdfootnote18sym\" id=\"sdfootnote18anc\"><sup>18<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El compromiso temporal de los cristianos<br>en la creaci\u00f3n y en la industria del cine<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ser\u00eda un error funesto y el m\u00e1s grande fallo pastoral de los cat\u00f3licos en este campo del cine el seguir ignor\u00e1ndolo como industria y seguir trat\u00e1ndolo sin entenderlo as\u00ed, tal como se hace, industrialmente. No ser\u00eda eficaz la acci\u00f3n de la Iglesia sin el compromiso temporal de sus hijos en la industria del cine, auxiliando las iniciativas cinematogr\u00e1ficas, adelant\u00e1ndose a las malas, formando a los guionistas y actores y sosteniendo con largueza y de buen grado con sus bienes econ\u00f3micos y su pericia esos instrumentos, en cuanto sirven al apostolado y a la verdadera cultura. No se olvida la Iglesia de llamar a la responsabilidad a economistas y t\u00e9cnicos y directores de la industria cinematogr\u00e1fica que ya a los cincuenta a\u00f1os del cine era la tercera del mundo en potencia econ\u00f3mica<a href=\"#sdfootnote19sym\" id=\"sdfootnote19anc\"><sup>19<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Refiri\u00e9ndose a los <em><strong>productores<\/strong><\/em> de cine dec\u00eda P\u00edo XII: \u00abAc\u00e9rquense los autores a las fuentes de la gracia; asimilen la doctrina del Evangelio, adquieran conocimiento de cuanto la Iglesia ense\u00f1a sobre la realidad de la vida, sobre la felicidad y la virtud, sobre el dolor y el pecado, sobre el cuerpo y el alma, sobre los problemas sociales y las aspiraciones humanas, y entonces podr\u00e1n ver c\u00f3mo se abren ante sus ojos caminos nuevos y luminosos e inspiraciones fecundas para realizar obras que tengan atractivo y valor perdurable\u00bb<a href=\"#sdfootnote20sym\" id=\"sdfootnote20anc\"><sup>20<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los <em><strong>empresarios,<\/strong><\/em> que con los maestros y los m\u00e9dicos son en apreciaci\u00f3n del Papa los principales transformadores de la sociedad, los que m\u00e1s influyen en las condiciones de la vida humana y la abren a nuevos progresos, les recuerda Pablo VI su responsabilidad: \u00abProcurad saber bien el pensamiento de la Iglesia sobre todo lo que ata\u00f1e a vuestra actividad: no os desagrade anteponer a las teor\u00edas de los maestros profanos, a las ideas de moda de los artistas, de los cr\u00edticos, de la opini\u00f3n p\u00fablica, las ense\u00f1anzas tan meditadas, tan autorizadas, tan humanas del Magisterio eclesi\u00e1stico. Nuestra doctrina&#8230; no es cadena molesta que frena nuestro paso, sino que es sost\u00e9n seguro para no sumergirnos, y criterio de juicio que nos ayuda a comprenderlo todo, a juzgarlo todo y calificarlo rectamente\u00bb<a href=\"#sdfootnote21sym\" id=\"sdfootnote21anc\"><sup>21<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya antes, el 25 de junio, les dec\u00eda: \u00abLos empresarios forman la categor\u00eda profesional m\u00e1s numerosa del mundo cinematogr\u00e1fico y no se puede negar que se encuentran hoy ante una serie de problemas econ\u00f3micos y morales dif\u00edciles de resolver. Siempre ha de sostener y alentar al empresario, en medio de estas dificultades, la convicci\u00f3n de que nunca ser\u00e1 un simple comerciante. P\u00edo XII lo subrayaba con fuerza en su enc\u00edclica <em>Miranda prorsus:<\/em> el film no es una simple mercanc\u00eda, sino un alimento intelectual y una escuela de formaci\u00f3n espiritual y moral\u00bb<a href=\"#sdfootnote22sym\" id=\"sdfootnote22anc\"><sup>22<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSed hombres de ideas din\u00e1micas \u2013les dice el Papa\u2013, de iniciativas geniales, de riesgos saludables, de sacrificios ben\u00e9ficos, de expresiones animosas; con la fuerza del amor cristiano podr\u00e9is grandes cosas\u00bb<a href=\"#sdfootnote23sym\" id=\"sdfootnote23anc\"><sup>23<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con respecto a los artistas escribi\u00f3 P\u00edo XII: \u00abRespetando su dignidad de hombre y de artista, el actor no puede prestarse a interpretar escenas licenciosas, ni cooperar a una pel\u00edcula inmoral\u00bb<a href=\"#sdfootnote24sym\" id=\"sdfootnote24anc\"><sup>24<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero Pablo VI da un paso m\u00e1s y les dice cari\u00f1osamente en la homil\u00eda a la Uni\u00f3n Nacional Italiana \u00abMisa del Artista\u00bb (preciosa homil\u00eda, en la que hace las paces, a veces rotas, entre la Iglesia y el arte y se declara amigo de los artistas): \u00abTenemos necesidad de vosotros&#8230; Nuestro ministerio es el de predicar y hacer accesible y comprensible, m\u00e1s a\u00fan emotivo, el mundo del esp\u00edritu, de lo invisible, de lo inefable, de Dios. Y en esta operaci\u00f3n que traduce el mundo invisible en f\u00f3rmulas accesibles, inteligibles, vosotros sois maestros&#8230; Vuestro arte consiste precisamente en recoger del cielo del esp\u00edritu sus tesoros y revestirlos de palabras, de colores, de formas, de accesibilidad\u00bb<a href=\"#sdfootnote25sym\" id=\"sdfootnote25anc\"><sup>25<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez, a quien m\u00e1s hay que formar es a los espectadores, como hab\u00e9is subrayado vosotros: educar la mirada, m\u00e1s all\u00e1 de la curiosidad superficial o de la pasividad receptiva, para que aprenda a ver una pel\u00edcula con intenci\u00f3n reflexiva, con enjuiciamiento progresivo y sint\u00e9tico por encima de las vicisitudes del asunto, con comprensi\u00f3n de la est\u00e9tica cinematogr\u00e1fica que se rige por una gram\u00e1tica con signos propios, que hemos de entender: una sugerencia, un movimiento de la c\u00e1mara, el valor de la luz, de las sombras y sonidos, la ambientaci\u00f3n, el color, la m\u00edmica de los actores, los diversos planos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Educaci\u00f3n de la mirada: saber ver. No dejarse llevar s\u00f3lo de lo f\u00e1cil y agradable, olvidando por dif\u00edcil lo profundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante la pantalla se suele estar m\u00e1s bien en estado pasivo y amorfo. Corren las im\u00e1genes y arrastran con su hechizo subyugante que arrolla al espectador y le hace olvidarse de s\u00ed mismo para vivir la actitud del protagonista, de una sombra. Saber ver, comprender y juzgar, con m\u00e1s personalidad e independencia, con los ojos activos del operador o director, abiertos a las virtualidades amplias que posee como beneficio de Dios. Aprender a conocer el mensaje del filme y adaptarlo o rechazarlo como hombre. Apreciar y gozar esa meditaci\u00f3n orquestada que es la pel\u00edcula art\u00edstica. Rechazar lo vulgar o mediocre, lo puramente comercial y de explotaci\u00f3n, y lo que deforma y despersonaliza, ra\u00edz de mayores desviaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Educaci\u00f3n de la mirada, para que no se quede en apat\u00eda ni en mera curiosidad, sino que penetre en humilde sumisi\u00f3n a lo real, en descubrimiento profundo y sereno de la imagen mensajera del esp\u00edritu. Una mirada as\u00ed formada se dirigir\u00e1 hacia el mundo y lo iluminar\u00e1 descubriendo en \u00e9l reflejos y huellas de Dios que lo ha dejado revestido de belleza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Educaci\u00f3n de la mirada, delicada tarea formativa, a la que contribuyen notablemente conocidas y excelentes revistas cat\u00f3licas. Vosotros lo hab\u00e9is dicho hermosamente: detr\u00e1s de las im\u00e1genes est\u00e1 el hombre y el cristiano, y, detr\u00e1s del cristiano, est\u00e1 la figura de Cristo, Hijo de Dios, para gloria del Padre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">P\u00edo XII, despu\u00e9s de recordar que la formaci\u00f3n buscada no puede ser pretexto para ver espect\u00e1culos moralmente ruinosos, a\u00f1ad\u00eda: \u00abDichas iniciativas \u2013de formaci\u00f3n de espectadores\u2013, si siguen las normas de la educaci\u00f3n cristiana y son conducidas con competencia did\u00e1ctica y cultural, merecen no solamente nuestra aprobaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n nuestro m\u00e1s entusiasta aliento para que sean introducidas y fomentadas en las escuelas y en las universidades, en las asociaciones cat\u00f3licas y en las parroquias\u00bb<a href=\"#sdfootnote26sym\" id=\"sdfootnote26anc\"><sup>26<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El \u00abbautismo\u00bb y la \u00abconsagraci\u00f3n\u00bb del mundo del cine<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace unos d\u00edas bendec\u00eda en mi catedral de Astorga el agua del bautismo en el transcurso de la vigilia de Pascua. Para que el agua sirva para lavar y hacer nacer los hijos de Dios con el bautismo, hay que separarla y hacerla santa y llenarla de la presencia del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. Se invoca esta presencia de Dios a lo largo de un prefacio todo \u00e9l trenzado de alusiones b\u00edblicas a la historia del agua en los or\u00edgenes del mundo, en el diluvio purificador y destructor, etc. Se pide que el Esp\u00edritu Santo fecunde esa agua preparada para dar nueva vida a los hombres; para que la gracia d\u00e9 a luz a nuevos hijos de ella. \u00abNo se mezcle a estas aguas el poder enemigo, no las rodee su insidia, no se insin\u00fae su astucia, no las corrompa su contagio\u00bb. \u00abQue esta criatura santa e inocente se vea libre de toda invasi\u00f3n del enemigo y limpia con la retirada de toda maldad\u00bb. Y se toca el agua con la mano y se hacen tres cruces sobre ella y se derrama hacia los cuatro puntos cardinales, y se introduce en ella el cirio bendito, s\u00edmbolo de la persona de Cristo que ungi\u00f3 el mundo por el misterio de su encamaci\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n. Y soplando tres veces se pide: \u00abDescienda la fuerza del Esp\u00edritu Santo a la plenitud de esta fuente y fecunde estas aguas para que produzcan la nueva vida\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Concilio pide a los seglares su insustituible participaci\u00f3n en esta bendici\u00f3n y bautismo del cine. En caso de necesidad cualquier hombre o mujer puede bautizar. Pod\u00e9is y deb\u00e9is. Poco har\u00edamos bautizando esa pantalla en la que han de unirse las cuatro esquinas del mundo, si no confirmamos a la vez a los espectadores, para que puedan ver con ojos nuevos al hombre y el mundo hecho por Dios, y descubrir el rostro vivo de la Iglesia. As\u00ed, como sal y como luz, lejos de padecer da\u00f1o, dar\u00e1n sabor a la tierra e iluminar\u00e1n el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo pido para vuestra acci\u00f3n esta eficacia cuasi-sacramental, para que tambi\u00e9n en el cine sea glorificado el nombre del Se\u00f1or Jesucristo, ayer y hoy y el mismo por los siglos (Cf. Hb 13, 8).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Termino con las palabras de Pablo VI a la TV italiana: \u00abVosotros comprend\u00e9is vuestra fuerza arrolladora en el mundo de la cultura, de la educaci\u00f3n, de la opini\u00f3n p\u00fablica, del pensamiento, de la moral, de la orientaci\u00f3n de las almas. Surg\u00eds como maestros de la vida&#8230; Adem\u00e1s, sois expertos, competentes, y conoc\u00e9is muy bien vuestra fuerza potencial y real. Pues bien, comprender\u00e9is el m\u00e1ximo inter\u00e9s que tributamos a la funci\u00f3n decisiva que, por fuerza de las cosas, est\u00e1is desarrollando. Comprender\u00e9is nuestra admiraci\u00f3n, que es grand\u00edsima, y tambi\u00e9n nuestro miedo que es paternal, y a la vez nuestra desilusi\u00f3n y \u2013no quisi\u00e9ramos llegar nunca hasta all\u00ed\u2013 nuestra lamentaci\u00f3n. Se trata de las almas, dec\u00edamos, del reino espiritual, que es principalmente nuestro y que compromete, ante Dios y ante los hombres, nuestra responsabilidad&#8230;\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00a1Oh! No os pediremos que est\u00e9is siempre y solamente ligados a nuestro mundo religioso, aunque os agradecemos que en determinados momentos lo est\u00e9is; o que quit\u00e9is de vuestros programas cuanto puede servir para reflejar dignamente en ellos todos los aspectos de la vida y cuanto pretende llevar distracci\u00f3n y descanso a vuestros clientes, que tan \u00e1vidos y quiz\u00e1 necesitados est\u00e1n de ellos; pero os deseamos que est\u00e9is siempre al servicio noble y consciente del hombre moderno, que quiere ser el hombre verdadero, el hombre digno de sagrado respeto y siempre necesitado de toda consideraci\u00f3n y cuidado, del hombre que, precisamente por lo que tiene de grande y de d\u00e9bil, tiene siempre necesidad de ser ayudado e instruido, para pensar bien ante todo, para sentir bien, para bien amar, para bien creer, para bien esperar, para bien vivir&#8230; Pensemos en el caso extremo, imaginando lo que vuestros ni\u00f1os, lo que vuestros hijos van a escuchar y a mirar\u00bb<a href=\"#sdfootnote27sym\" id=\"sdfootnote27anc\"><sup>27<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Galer\u00eda de retratos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Pablo VI, <em>Alocuci\u00f3n a los padres conciliares,<\/em> 4 diciembre 1963: IP I, 1963, 376-377.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Pablo VI, <em>Discurso a la Comisi\u00f3n Pontificia para las comunicaciones sociales,<\/em> 28 septiembre 1964: IP II, 1964, 562.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> San Juan Cris\u00f3stomo, <em>Sobre la primera Carta a Timoteo,<\/em> homil\u00eda X, 2: PG 62, 551.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote4anc\" id=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> P\u00edo XII, <em>Miranda prorsus:<\/em> DER XIX, 841-842.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote5anc\" id=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> Cf. IM 4.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote6anc\" id=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> P\u00edo XII<em>, Miranda prorsus:<\/em> DER XIX, 840.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote7anc\" id=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> Cf. el art\u00edculo de Giacinto Caccio, <em>Cinema e morale nel 1965,<\/em> publicado en <em>L&#8217;Osservatore Romano,<\/em> 17-18 enero de 1966.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote8anc\" id=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> P\u00edo XII, <em>Miranda prorsus:<\/em> DER XIX, 843.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote9anc\" id=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> Ib\u00edd. 844-845. Cf. IM 6.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote10anc\" id=\"sdfootnote10sym\">10<\/a> Pablo VI, <em>Discurso de apertura de la segunda sesi\u00f3n del Vaticano II,<\/em> 29 septiembre 1963: IPI, 1963, 182.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote11anc\" id=\"sdfootnote11sym\">11<\/a> Pablo VI, <em>Discurso a la Uni\u00f3n de empresarios y dirigentes cat\u00f3licos,<\/em> 8 de junio de 1964: IP II, 1964, 379.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote12anc\" id=\"sdfootnote12sym\">12<\/a> V\u00e9ase el art\u00edculo editorial de <em>Ecclesia,<\/em> 18 de abril de 1964.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote13anc\" id=\"sdfootnote13sym\">13<\/a> Andr\u00e9-Marie Deskur, en <em>Studi cattolici.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote14anc\" id=\"sdfootnote14sym\">14<\/a> Pablo VI, homil\u00eda del mi\u00e9rcoles, 30 de marzo de 1966: IP IV, 1966, 737-738.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote15anc\" id=\"sdfootnote15sym\">15<\/a> Pablo VI, <em>Alocuci\u00f3n a la Comisi\u00f3n Pontificia para las comunicaciones sociales,<\/em> 25 de marzo de 1966: IP IV, 1966, 143-144.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote16anc\" id=\"sdfootnote16sym\">16<\/a> Pablo VI, <em>Alocuci\u00f3n a la Comisi\u00f3n Pontificia para las comunicaciones sociales, <\/em>28 de septiembre de 1964: IP II, 1964, 564.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote17anc\" id=\"sdfootnote17sym\">17<\/a> Cf. AA 5.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote18anc\" id=\"sdfootnote18sym\">18<\/a> IM 14.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote19anc\" id=\"sdfootnote19sym\">19<\/a> Ib\u00edd., 13, 15, 17.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote20anc\" id=\"sdfootnote20sym\">20<\/a> <em>Miranda prorsus:<\/em> DER XIX, 859.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote21anc\" id=\"sdfootnote21sym\">21<\/a> Pablo VI, <em>Discurso a la Asociaci\u00f3n Cat\u00f3lica de empresarios de cine, <\/em>el 7 de julio de 1964: IP II, 1964,452.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote22anc\" id=\"sdfootnote22sym\">22<\/a> Pablo VI, <em>Discurso a la Uni\u00f3n de empresarios y dirigentes cat\u00f3licos,<\/em> 8 de junio de 1964, IP II, 1964, 375.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote23anc\" id=\"sdfootnote23sym\">23<\/a> Ver nota 21.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote24anc\" id=\"sdfootnote24sym\">24<\/a> DER XIX, 857.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote25anc\" id=\"sdfootnote25sym\">25<\/a> Discurso del 7 de marzo de 1964: IP II, 1964, 313.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote26anc\" id=\"sdfootnote26sym\">26<\/a> <em>Miranda prorsus:<\/em> DER XIX, 850.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote27anc\" id=\"sdfootnote27sym\">27<\/a> Pablo VI, <em>Discurso a los dirigentes, funcionarios y t\u00e9cnicos de la RAI,<\/em> 25 de febrero de 1964: IP II, 1964, 140.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso de clausura, en las VII Conversaciones Internacionales de Cine y en la XI Semana Internacional de Cine Religioso y de Valores Humanos, Valladolid, 24 de abril de 1966. 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