{"id":1216,"date":"2024-09-28T19:15:05","date_gmt":"2024-09-28T17:15:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1216"},"modified":"2024-09-28T19:15:06","modified_gmt":"2024-09-28T17:15:06","password":"","slug":"la-enciclica-centesimus-annus-y-la-ineficacia-de-la-doctrina-social-de-la-iglesia","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/la-enciclica-centesimus-annus-y-la-ineficacia-de-la-doctrina-social-de-la-iglesia\/","title":{"rendered":"La enc\u00edclica \u00abCentesimus Annus\u00bb y la \u2018ineficacia\u2019 de la doctrina social de la Iglesia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Disertaci\u00f3n le\u00edda en la Academia de Ciencias Morales y Pol\u00edticas, el 11 de junio de 1991. Texto publicado en el <em>Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo,<\/em> 1991,393-404.<\/p>\n\n\n\n<p>Me llama la atenci\u00f3n, al reflexionar sobre la enc\u00edclica <em>Centesimus Annus,<\/em> la vigorosa afirmaci\u00f3n que el Papa hace en la misma introducci\u00f3n, de que \u00abmillones y millones de hombres a impulsos del magisterio social (de la Iglesia) se han esforzado por inspirarse en \u00e9l con miras al propio compromiso con el mundo. Actuando individualmente o bien coordinados en grupos, asociaciones, organizaciones, han constituido como un \u00abgran movimiento para la defensa de la persona humana\u00bb y para la tutela de su dignidad, lo cual, en las alternantes vicisitudes de la historia, ha contribuido a construir una sociedad m\u00e1s justa o, al menos, a poner barreras y l\u00edmites a la injusticia\u00bb (n\u00ba 3).<\/p>\n\n\n\n<p>Voy a tratar de se\u00f1alar los motivos de esta afirmaci\u00f3n, sin ning\u00fan prop\u00f3sito apolog\u00e9tico, porque no se trata de eso, sino \u00fanicamente con el deseo de mostrar el reconocimiento, que es de justicia, a los valores que tiene esa doctrina social.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>La Enc\u00edclica<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>El Papa hace un an\u00e1lisis del contenido de la <em>Rerum Novarum<\/em>, y subraya que \u00ablo que constituye la trama y, en cierto modo, la gu\u00eda de la enc\u00edclica es \u2018la correcta concepci\u00f3n de la persona humana y de su valor \u00fanico\u2019, porque el hombre en la tierra es la sola criatura que Dios ha querido por s\u00ed misma\u00bb (n\u00ba 11).<\/p>\n\n\n\n<p>En coherencia con esta afirmaci\u00f3n fundamental de Le\u00f3n XIII, la <em>Centesimus Annus<\/em> es toda ella una proclamaci\u00f3n de la dignidad humana. \u00abTodas las l\u00edneas de la \u00faltima enc\u00edclica de Juan Pablo II \u2013ha escrito Andr\u00e9 Frossard\u2013 parten de un punto central: el ser humano, su dimensi\u00f3n personal y su destino\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Es muy importante tener esto en cuenta para juzgar atinadamente el pensamiento del Papa y para poder hablar sobre la eficacia o ineficacia de la doctrina social de la Iglesia, como veremos despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abTodas las sociedades que se sit\u00faan en otra perspectiva son condenables o ya est\u00e1n condenadas. El error inicial del marxismo fue el de despreciar a la persona, el de negar su alma y el de enterrar su libertad en los cimientos del sistema.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa persona se rebel\u00f3 secretamente contra todo esto y acab\u00f3 por provocar el hundimiento de los reg\u00edmenes de la Europa Central. Ahora este mismo movimiento sacude profundamente las estructuras de la misma Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, donde el comunismo, aunque tenga a mano todav\u00eda la fuerza coactiva de su polic\u00eda y de su \u2018aparato\u2019, ha perdido toda justificaci\u00f3n ideol\u00f3gica y no es nada m\u00e1s que una t\u00e9cnica de conservaci\u00f3n del poder establecido.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abSeg\u00fan Juan Pablo II, el error de las sociedades occidentales es \u2018del mismo orden\u2019, aunque \u00e9stas no hayan llevado nunca ese error hasta las consecuencias m\u00e1s insoportables y se dediquen de cuando en cuando a corregir ese mismo error. Las sociedades occidentales reconocen en principio los derechos de la persona, pero no conceden a su dignidad \u2018la atenci\u00f3n y el respeto que merece\u2019.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEn el materialismo marxista, el hombre, reducido al estado de funci\u00f3n dial\u00e9ctica, no ten\u00eda, no pod\u00eda y no deb\u00eda tener existencia propia. El materialismo pr\u00e1ctico de las sociedades occidentales tiende a hacer del individuo, sometido tambi\u00e9n \u00e9l a las leyes de la oferta y de la demanda, un simple consumidor de productos, ya que las distracciones culturales que se le quieren ofrecer, no tienen otro fin que el de enga\u00f1ar su hambre espiritual, la cual podr\u00eda alejarle todav\u00eda m\u00e1s del mercado.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEntre estos dos errores, de una gravedad desigual, ya que uno es sistem\u00e1tico y otro corregible, la Iglesia no tiene una teor\u00eda econ\u00f3mica que proponer. La Iglesia desea simplemente, como recuerda Juan Pablo II en todas sus intervenciones sobre la cuesti\u00f3n social, que las democracias, m\u00e1s aptas para las reformas que los reg\u00edmenes totalitarios, busquen algo m\u00e1s activamente el bien com\u00fan y no olviden que tienen todav\u00eda mucho camino que hacer para transformar sus sociedades an\u00f3nimas en sociedades de personas.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abSe puede observar que Juan Pablo II no quiere definir a las democracias occidentales con el t\u00e9rmino \u2018capitalismo\u2019 con el fin de no entrar en la l\u00f3gica marxista, de la que nadie ha logrado jam\u00e1s salir. \u00c9l prefiere hablar de \u2018econom\u00eda de empresa\u2019 o tambi\u00e9n de \u2018econom\u00eda libre\u2019; bajo ciertas condiciones, no rechaza la noci\u00f3n de ganancia y subraya los m\u00e9todos del esp\u00edritu de iniciativa y de responsabilidad.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa acci\u00f3n del Papa ha sido, con la lenta e inexorable degradaci\u00f3n del sistema comunista y la presencia de Gorbachov en el poder, una de las causas de la sorprendente evoluci\u00f3n de los pa\u00edses del Este. En el Oeste la situaci\u00f3n \u2018estrat\u00e9gica\u2019 no es evidentemente la misma y la enc\u00edclica no puede producir efectos m\u00e1s que a largo plazo.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAunque tambi\u00e9n es verdad que con este Papa nunca se sabe lo que puede pasar; a veces tiene un extra\u00f1o poder sobre los acontecimientos<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>La enc\u00edclica habla de la propiedad privada y el destino universal de los bienes con referencia al trabajo y la tierra como factores de riqueza, y se\u00f1alando que hoy existe una forma de propiedad nueva: la propiedad del conocimiento, de la t\u00e9cnica y del saber. De lo que se sigue que el principal recurso del hombre para generar riqueza es el hombre mismo, cada hombre con los dem\u00e1s hombres trabajando para s\u00ed mismo y para los dem\u00e1s. El factor decisivo ya no es la tierra ni el capital (n\u00ba 32), sino el hombre mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hay muchos, much\u00edsimos hombres, explotados o marginados, que no tienen medios que les permitan entrar en un sistema de empresa, donde el trabajo ocupe una posici\u00f3n central, ni tampoco conocimientos. Son los del tercer mundo que no pueden salir de un estado de humillante dependencia. El Papa denuncia esta situaci\u00f3n, al igual que la de los marginados del llamado cuarto mundo, como denunci\u00f3 Le\u00f3n XIII la situaci\u00f3n de los obreros en el siglo pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Y habla, no de \u00ablucha de clases\u00bb, pero s\u00ed de un campo de acci\u00f3n y de lucha en nombre de la justicia, para los sindicatos y dem\u00e1s organizaciones de los trabajadores. No aboga por un mundo alternativo como es el sistema socialista, que \u00abde hecho es un capitalismo de Estado\u00bb (n\u00ba 35), sino de una sociedad basada en el trabajo libre, en la empresa y en la participaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Llama a las naciones m\u00e1s fuertes, para que sepan ofrecer a las m\u00e1s d\u00e9biles oportunidades de inserci\u00f3n en la vida internacional y pide tambi\u00e9n a las m\u00e1s d\u00e9biles sacrificio, disciplina, desarrollo de sus capacidades de formaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Son muy notables las consideraciones que hace el Papa sobre los problemas espec\u00edficos que surgen dentro de las econom\u00edas m\u00e1s avanzadas, como son la demanda de calidad en los productos, el consumismo, la droga&#8230; Habla tambi\u00e9n de la \u00abecolog\u00eda\u00bb, no s\u00f3lo de la que se refiere a la naturaleza material, sino a la humana, en el sentido de que el hombre es \u00abpara s\u00ed mismo\u00bb un don de Dios y debe respetar la estructura natural y moral de la que ha sido dotado. Por lo que la familia ha de ser considerada como el santuario de la vida, como algo sagrado.<\/p>\n\n\n\n<p>Interesant\u00edsimas son las nociones de alienaci\u00f3n (n\u00ba 40-41) y los sentidos posibles de la palabra \u00abcapitalismo\u00bb (n\u00ba 42 y 43).<\/p>\n\n\n\n<p>Igualmente, las precisiones que hace en el cap\u00edtulo quinto sobre el Estado y la cultura condenando toda clase de totalitarismos, avisando sobre la posible degradaci\u00f3n de los sistemas democr\u00e1ticos, aun afirmando que la Iglesia aprueba el sistema de la democracia. Rechaza por igual el \u00abfanatismo o fundamentalismo\u00bb cient\u00edfico o religioso, porque la verdad cristiana no se impone (p\u00e1rrafo muy importante el del n\u00ba 46).<\/p>\n\n\n\n<p>Enumera los derechos que deben salvarse en una verdadera democracia, incluso el de la \u00ablibertad religiosa\u00bb, que es fuente y s\u00edntesis de todos los dem\u00e1s, el derecho a vivir en la verdad de la propia fe y en conformidad con la dignidad trascendente de la \u00abpropia persona\u00bb. \u00a1Siempre la persona!<\/p>\n\n\n\n<p>En relaci\u00f3n con esto merece ser recordada la enc\u00edclica <em>Rerum Novarum<\/em> en su n\u00ba 126, respecto al fundamento del principio del derecho a la libertad religiosa (n\u00ba 9).<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00e1rrafos muy graves aquellos en los que alude a lo que sucede en pa\u00edses democr\u00e1ticos. La Iglesia s\u00f3lo puede hablar de la dignidad de la persona (n\u00ba 46 y 47).<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, tras de tratar sobre \u00abel papel del Estado en el sector de la econom\u00eda\u00bb, de su funci\u00f3n de suplencia en situaciones excepcionales; del \u00abEstado de bienestar\u00bb y de \u00abla evangelizaci\u00f3n\u00bb que ayuda a los pueblos en su camino hacia la verdad, y de la necesidad de poner a contribuci\u00f3n todos los esfuerzos para \u00abevitar las guerras\u00bb (n\u00ba 52), termina la enc\u00edclica hablando de que es \u00abel hombre el camino de la Iglesia\u00bb; por eso, al insistir en lo que pide su dimensi\u00f3n social, lo \u00fanico que hace es prestar atenci\u00f3n y cumplir con su responsabilidad hacia el hombre, el hombre real, concreto e hist\u00f3rico; hacia cada hombre (n\u00ba 53-62).<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"2\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Eficacia de la doctrina social de la Iglesia<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Yo no s\u00e9 si esto que apunta el Papa podr\u00e1 convertirse en una realidad social de nuestro mundo, en todo o en parte. De lo que no tengo duda es de que m\u00e1s tarde o m\u00e1s pronto es eficaz como ense\u00f1anza y como aspiraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, la doctrina social de la Iglesia, desde Le\u00f3n XIII con la <em>Rerum Novarum<\/em> hasta aqu\u00ed con la <em>Centesimus Annus<\/em>, no es una v\u00eda media entre capitalismo y socialismo, ni es una programaci\u00f3n t\u00e9cnica y operativa que marque cauces concretos de \u00edndole econ\u00f3mica, social o pol\u00edtica, ni invade campos ajenos a los que son propios de la Iglesia. M\u00e1s a\u00fan, creo que se debe aceptar lo que se nos echa en cara, a saber: que han sido las revoluciones, las luchas a veces encarnizadas de los hombres, las huelgas, las organizaciones sindicales, etc., lo que ha logrado la mayor parte de las transformaciones sociales del mundo contempor\u00e1neo. Como tambi\u00e9n habr\u00e1 que admitir que hemos tardado mucho las personas e instituciones cat\u00f3licas en asumir el prop\u00f3sito serio de cumplir nuestras obligaciones sociales. Casi al mismo tiempo que Marx, el obispo alem\u00e1n Mons. Ketteler, se esforz\u00f3 por promover la ense\u00f1anza social de la Iglesia y movimientos obreros leg\u00edtimos, y no se le hizo caso. Sobre Le\u00f3n XIII llegaron a hacerse oraciones en algunos templos pidiendo su conversi\u00f3n. Pero en esta enc\u00edclica aparece un cap\u00edtulo, el 3\u00ba, titulado sencillamente as\u00ed: 1989; es decir, sobre lo ocurrido en 1989 en los pa\u00edses de Europa Central y Oriental. En \u00e9l habla el Papa de la ayuda que de la Iglesia ha brotado en relaci\u00f3n con los cambios producidos con su compromiso en favor de la defensa y promoci\u00f3n de los derechos del hombre. \u00abEn ambientes intensamente ideologizados, donde posturas partidistas ofuscaban la conciencia de la com\u00fan dignidad humana, la Iglesia ha afirmado con sencillez y energ\u00eda que todo hombre \u2013sean cuales sean sus convicciones personales\u2013 lleva dentro la imagen de Dios y, por tanto, merece respeto\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo ha influido y de qu\u00e9 manera ha sido eficaz la ense\u00f1anza social de la Iglesia para la transformaci\u00f3n de la sociedad en esos sistemas a que nos referimos? Voy a resumir lo que dice el Papa en la enc\u00edclica sobre los factores de la ca\u00edda de esos reg\u00edmenes opresores:<\/p>\n\n\n\n<p>1\u00ba. La violaci\u00f3n de los derechos del trabajador que tiene conciencia de su dignidad, como lo han demostrado las muchedumbres de Polonia, la solidaridad que han encontrado y como descubierto de nuevo en expresiones y principios de la Doctrina Social de la Iglesia partiendo de la experiencia, vivida y dif\u00edcil, del trabajo y de la opresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>2\u00ba. \u00abSe ha llegado a un derrumbamiento del sistema totalitario sin otras armas que la verdad y la justicia, sin violencia, mediante la negociaci\u00f3n, el di\u00e1logo, el testimonio de la verdad, apelando a la conciencia del adversario y tratando de despertar en \u00e9ste el sentido de la com\u00fan dignidad humana\u00bb. Todo lo cual es fruto de la ense\u00f1anza y de la formaci\u00f3n cristianas. El marxismo, en cambio, sostiene que s\u00f3lo llevando hasta el extremo las contradicciones sociales era posible encontrar la soluci\u00f3n por medio de choque violento.<\/p>\n\n\n\n<p>3\u00ba. Otro factor importante ha sido la ineficacia del sistema econ\u00f3mico, es decir, la reducci\u00f3n del hombre a aspiraciones puramente econ\u00f3micas, con lo cual se violan los derechos humanos a la iniciativa, a la propiedad, y a la libertad en el sector de la econom\u00eda. O sea, otra vez la mutilaci\u00f3n de la persona humana. \u00abAl hombre se le comprende de manera m\u00e1s exhaustiva, si es visto en la esfera de la cultura a trav\u00e9s de la lengua, la historia y las actitudes que asume ante los acontecimientos fundamentales de la existencia, como son nacer, amar, trabajar, morir\u00bb (n\u00ba 24).<\/p>\n\n\n\n<p>4\u00ba. Ha influido notablemente en la nueva situaci\u00f3n el vac\u00edo espiritual provocado por el ate\u00edsmo, vac\u00edo que no puede mantenerse mucho tiempo, ya que las generaciones j\u00f3venes han buscado \u00ablas ra\u00edces religiosas de la cultura de sus naciones y la persona misma de Cristo\u00bb (n\u00ba 24).<\/p>\n\n\n\n<p>5\u00ba. Estos hechos, las transformaciones sufridas han tra\u00eddo como consecuencia \u00aben algunos pa\u00edses el encuentro entre la Iglesia y el movimiento obrero&#8230; En las crisis del marxismo brotan de nuevo las formas espont\u00e1neas de la conciencia obrera, que ponen de manifiesto una exigencia de justicia y de reconocimiento de la dignidad del trabajador, conforme a la Doctrina Social de la Iglesia\u00bb (n\u00ba 26).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl movimiento obrero que desemboca en un movimiento m\u00e1s general de los trabajadores y de los hombres de buena voluntad orientado a la liberaci\u00f3n de la persona humana y a la consideraci\u00f3n de sus derechos, hoy d\u00eda est\u00e1 presente en muchos pa\u00edses y, lejos de contraponerse a la Iglesia cat\u00f3lica, la mira con inter\u00e9s\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1ade el Papa con gran finura espiritual una velada alusi\u00f3n a movimientos como \u00abCristianos por el socialismo\u00bb o la \u00abteolog\u00eda de la liberaci\u00f3n\u00bb en su postura m\u00e1s radical. Muchos creyentes \u2013dice\u2013 en nuestro tiempo, buscaron \u00abpor diversos caminos un compromiso imposible entre marxismo y cristianismo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"3\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Frutos visibles<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Dije antes que no me propon\u00eda presentar una exposici\u00f3n apolog\u00e9tica del valor de la Doctrina Social Cat\u00f3lica, sino sencillamente una reflexi\u00f3n sobre si esa doctrina y ense\u00f1anza son capaces de producir frutos y, por consiguiente, de ser eficaces en cuanto a la transformaci\u00f3n de la sociedad. He insistido despu\u00e9s en que la centralidad de esa Doctrina Social cat\u00f3lica no consiste, ni puede consistir en ofrecer un programa t\u00e9cnico, econ\u00f3mico, pol\u00edtico, laboral, sino en una visi\u00f3n del hombre, en un concepto de la persona humana y sus derechos, por lo cual esa ense\u00f1anza viene a formar parte de la teolog\u00eda moral. La enc\u00edclica <em>Centesimus Annus<\/em> es una demostraci\u00f3n clara de lo que digo. La Iglesia no pondr\u00e1 nunca su confianza en los recursos violentos, en las revoluciones sangrientas, en los sindicalismos, o en los capitalismos salvajes. Creo que el balance que puede presentar la Iglesia cat\u00f3lica al final de este siglo que ha transcurrido desde la <em>Rerum Novarum<\/em>, dice mucho a favor de la Doctrina Social que profesa, aunque no tanto a favor de los cat\u00f3licos en sus comportamientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para no exagerar ni en un sentido ni en otro, convendr\u00eda recordar algunos hechos que est\u00e1n ah\u00ed como legado de la historia reciente.<\/p>\n\n\n\n<p>1\u00ba. No han sido solamente los papas u obispos, o universidades cat\u00f3licas como la de Malinas, sino muchos hombres de empresa, muchos pol\u00edticos que con sentido cristiano, que no ocultaron, han intervenido en los parlamentos para promulgar leyes justas, o en organismos internacionales que han contribuido a encauzar con el mayor esp\u00edritu de colaboraci\u00f3n las aspiraciones y exigencias del mundo de la econom\u00eda y el trabajo. La misma Comunidad Econ\u00f3mica Europea, aun siendo de \u00edndole pol\u00edtica, tiene repercusiones sociales de primera magnitud, y est\u00e1 inspirada en sus or\u00edgenes por hombres que se declararon cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p>2\u00ba. La Doctrina Social Cat\u00f3lica influy\u00f3 en la formulaci\u00f3n de la parte XIII (art. 27) del Tratado de Versalles, que dio origen a la O.I.T. y en la actuaci\u00f3n posterior de la misma, como lo reconoci\u00f3 p\u00fablicamente y en diversas ocasiones Albert Thomas, antiguo socialista franc\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>3\u00ba. En casi toda Europa han existido y existen a\u00fan sindicatos cristianos que han luchado, sin odio de clases, por la redenci\u00f3n de las clases trabajadoras.<\/p>\n\n\n\n<p>4\u00ba. La primera ley sobre descanso dominical, aprobada por el parlamento franc\u00e9s, fue propuesta por diputados cat\u00f3licos.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer comit\u00e9 o consejo de empresa fue instituido en 1895, por el empresario cat\u00f3lico Le\u00f3n Harmel, en su f\u00e1brica del Val des Bois.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera Caja de Compensaci\u00f3n de subsidios familiares fue establecida en 1900 por el empresario cat\u00f3lico franc\u00e9s Romanet.<\/p>\n\n\n\n<p>La implantaci\u00f3n obligatoria del seguro de enfermedad fue propuesta en Francia en 1900, por el sacerdote Lemir<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a Espa\u00f1a, las primeras leyes de \u00edndole social fueron promulgadas por hombres como Maura y Eduardo Dato; y en cuanto a los sindicatos, fue muy notable la labor desarrollada por hombres como el P. Vicens, en Levante, y el P. Nevares, en Castilla. Los cuatro vol\u00famenes que se han publicado ahora sobre este \u00faltimo ponen de manifiesto la admirable labor que realiz\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Y no ser\u00eda justo silenciar las leyes de \u00edndole social tan avanzadas respecto a las anteriormente existentes, que se dictaron durante el r\u00e9gimen de Franco, inspiradas muchas de ellas en la Doctrina Social de la Iglesia, como correspond\u00eda a un Estado oficialmente cat\u00f3lico.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero volvamos a la enc\u00edclica. En presencia de ustedes, expertos en ciencias econ\u00f3micas, sociales y pol\u00edticas, yo no me atrever\u00eda a decir cu\u00e1l es la consideraci\u00f3n m\u00e1s importante y merecedora de atenci\u00f3n de cuantas hace el Papa. Me limito a hablar en nombre de la teolog\u00eda moral o de la ciencia del hombre en cuanto se funda en la revelaci\u00f3n y en el derecho natural, en el que creo. Resumo mi pensamiento en las siguientes proposiciones:<\/p>\n\n\n\n<p>1\u00ba. No se puede decir que la Doctrina Social de la Iglesia haya sido ineficaz, puesto que ha contribuido muy notablemente a valorar mejor lo que en el orden social pide la dignidad del hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>2\u00ba. La enc\u00edclica <em>Centesimus Annus<\/em> apunta a determinados aspectos sociales de la vida de los hombres y los pueblos dif\u00edcilmente rechazables. Hoy tambi\u00e9n los hombres anhelan cosas nuevas y soluciones nuevas a problemas nuevos. Ya no es considerado el trabajo como una mercanc\u00eda. Pero \u00bfqu\u00e9 pasa en el tercer mundo? Ya hay un orden internacional mejor; pero la relaci\u00f3n entre los bloques \u00bfse inspira en actitudes de colaboraci\u00f3n? \u00bfDebe seguir aumentando indefinidamente la deuda de los pa\u00edses pobres? \u00bfNo se quebranta la dignidad humana con la legislaci\u00f3n sobre el aborto que mata a seres inocentes? El derecho a conocer y a saber que tiene todo ser humano y todo pueblo, \u00bfes suficientemente atendido por cuantos tienen responsabilidad? Y as\u00ed tantos otros interrogantes que podr\u00edamos hacer.<\/p>\n\n\n\n<p>La enc\u00edclica habla de todo ello y da respuestas, no t\u00e9cnicas, sino de \u00edndole moral, basadas en el hecho de la dignidad humana. Esto tiene que influir y dar frutos necesariamente.<\/p>\n\n\n\n<p>3\u00ba. Las ense\u00f1anzas del Papa en este orden de cosas tiene hoy una resonancia enorme. Hay indisciplina en la Iglesia, s\u00ed. Pero en estas materias la convergencia es cada vez mayor. Much\u00edsimos obispos, sacerdotes, laicos, se har\u00e1n eco de esta doctrina.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando escribi\u00f3 Le\u00f3n XIII, no hab\u00eda obispos nativos en el continente africano. Hoy son m\u00e1s de 300. Se comprende que el Papa, en otra enc\u00edclica reciente, la <em>Redemptoris Missio<\/em>, haya escrito: \u00aben la proximidad del tercer milenio de la Redenci\u00f3n, Dios est\u00e1 preparando una gran primavera cristiana de la que ya se vislumbra el comienzo\u00bb (n\u00ba 86).<\/p>\n\n\n\n<p>En B\u00e9lgica existe un centro internacional sobre la marcha de la Iglesia titulado <em>Pro mundi vita,<\/em> que edita una revista bimestral con ese t\u00edtulo. En mayo de 1988 dedic\u00f3 un n\u00famero al tema de la ense\u00f1anza social de la Iglesia y la pr\u00e1ctica de los cristianos con datos positivos sobre cuestiones como \u00abEl compromiso de la Iglesia por el desarrollo en el Zaire\u00bb; \u00abLos marginados en una Europa rica: B\u00e9lgica\u00bb; \u00abLa reforma de los derechos de los trabajadores en Corea\u00bb; \u00abLas comunidades eclesiales de base en el Brasil y la lucha por la tierra\u00bb; \u00abLa acci\u00f3n por la paz: pax Christi en los Estados Unidos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace simplemente cincuenta a\u00f1os era impensable que se pudieran escribir art\u00edculos como \u00e9stos.<\/p>\n\n\n\n<p>4\u00ba. En las naciones desarrolladas de Europa, y en gran parte de Am\u00e9rica y Asia, no creo posible que vuelvan a imponerse totalitarismos de ninguna clase: la conciencia social los rechaza por completo.<\/p>\n\n\n\n<p>En las zonas inmensas del subdesarrollo puede ocurrir cualquier cosa, pero tanto por influjo exterior como por exigencias internas (casos de Angola, Etiop\u00eda, Sud\u00e1frica, Nicaragua, El Salvador, Corea, etc.) se propaga incesantemente la idea del hombre, de la dignidad humana, y vemos con frecuencia que del mismo seno de esas sociedades brota no ya el grito de los que piden socorro, sino la reclamaci\u00f3n fuerte y serena de tantos y tantos que conf\u00edan sencillamente en su condici\u00f3n de hombres y mujeres, m\u00e1s que en Breznev o Fidel Castro. Esto equivale a situarse en las cercan\u00edas de un sistema de vida social, por cuyos pasos entra ya algo del aire fresco de una doctrina que habla de la dignidad de la persona humana.<\/p>\n\n\n\n<p>No se vislumbra una \u00e9poca propicia para los tiranos. La poblaci\u00f3n del globo terrestre \u2013que sobrepasa ya los cinco mil millones de habitantes\u2013 cada vez m\u00e1s intercomunicada, m\u00e1s ilustrada, y m\u00e1s capaz de odiar o de amar seg\u00fan sean las condiciones de vida que se les impongan, no tolera ya, o dejar\u00e1 de tolerar cada vez m\u00e1s, explotaciones ajenas o despotismos propios.<\/p>\n\n\n\n<p>Un miembro ilustre de esta Academia escrib\u00eda no hace mucho tiempo en un peri\u00f3dico de \u00e1mbito nacional y afirmaba que tras el fracaso del colectivismo y de la dejaci\u00f3n de toda acci\u00f3n p\u00fablica, se ve la necesidad de una pol\u00edtica social que procure el pleno empleo, condiciones justas de trabajo, pensiones dignas para la tercera edad, viviendas adecuadas, asistencia social, una renta m\u00ednima a los m\u00e1s desvalidos del llamado cuarto mundo, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay que dar salida \u2013a\u00f1ad\u00eda\u2013 a los temas de la formaci\u00f3n profesional, de la familia, de la mujer, de la juventud, de la tercera edad, de los grupos de creaci\u00f3n art\u00edstica o cultural, etc.<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Estoy totalmente de acuerdo con estas afirmaciones. A\u00f1adir\u00e9 solamente una \u00faltima reflexi\u00f3n. \u00bfPodr\u00e1 lograrse esto sin un esp\u00edritu generoso de aportaci\u00f3n y colaboraci\u00f3n, sin violencia ni odios, a esa causa com\u00fan? \u00bfSe podr\u00e1 en lo sucesivo ser tan ego\u00edsta que se desee lograr todo eso para m\u00ed y no para los dem\u00e1s, para un grupo de naciones y no para las inmensas muchedumbres de que habla el Papa? Y, \u00bfvan a tolerar esas masas, por tiempo indefinido, que unos crezcan tanto y otros tan poco?<\/p>\n\n\n\n<p>Pero las revoluciones a lo Espartaco no tienen \u00e9xito, y hoy menos que nunca. Aunque triunfasen moment\u00e1neamente, si no se reconoce la libertad justa y la dignidad de los hombres, terminar\u00edan en nuevos \u00abmil novecientos ochenta y nueves\u00bb que se repetir\u00edan sin cesar. La Doctrina Social de la Iglesia, en cambio, puede contribuir modestamente a que se logre un mayor bienestar por el camino del hombre y de su dignidad.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Andr\u00e9 Frossard, art\u00edculo publicado en <em>Le F\u00edgaro<\/em>, de Par\u00eds, el 3 de mayo de 1991 y reproducido en <em>La Vanguardia<\/em> de Barcelona, el d\u00eda 5 siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Cf. Fernando Guerrero, <em>Proceso a la Doctrina Social de la Iglesia,<\/em> \u00c1vila, 1986, 120ss.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Manuel Fraga, art\u00edculo publicado en <em>ABC,<\/em> de Madrid, el 2 de abril de 1991.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Disertaci\u00f3n le\u00edda en la Academia de Ciencias Morales y Pol\u00edticas, el 11 de junio de 1991. Texto publicado en el Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo, 1991,393-404. Me llama la atenci\u00f3n, al reflexionar sobre la enc\u00edclica Centesimus Annus, la vigorosa afirmaci\u00f3n que el Papa hace en la misma introducci\u00f3n, de que \u00abmillones y millones de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[72],"doc_tag":[],"class_list":["post-1216","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-temas-diversos"],"year_month":"2026-05","word_count":4183,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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