{"id":1196,"date":"2024-09-28T18:57:58","date_gmt":"2024-09-28T16:57:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1196"},"modified":"2024-09-28T18:57:59","modified_gmt":"2024-09-28T16:57:59","password":"","slug":"accion-franciscana-extremenaen-la-evangelizacion-de-america","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/accion-franciscana-extremenaen-la-evangelizacion-de-america\/","title":{"rendered":"Acci\u00f3n franciscana extreme\u00f1aen la evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Discurso de apertura del Congreso <em>Franciscanos Extreme\u00f1os en el Nuevo Mundo,<\/em> 28-31 de octubre de 1986, publicado en <em>Actas y Estudios<\/em>, Los Santos de Maimona, Badajoz, 1987, 31-42.<\/p>\n\n\n\n<p>Veo que estos padres franciscanos desmienten al menos con las palabras, no con los hechos, el ideal de la pobreza, porque ellos son pobres y, sin embargo, son excesivamente ricos en la alabanza a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Por mi parte no puedo ofrecer t\u00edtulo especial ninguno para participar en este Congreso, como no sea una referencia muy sincera a la satisfacci\u00f3n con que lo hago, consciente de que lo \u00fanico que puedo ofrecer es el obsequio de mi presencia, si algo significa, como Obispo de la Di\u00f3cesis, y el compromiso l\u00f3gico que yo he aceptado, de responsabilidad pastoral al identificarme con los planes y prop\u00f3sitos de los organizadores del Congreso. Un obispo, m\u00e1s el obispo diocesano, no puede ser indiferente nunca a un programa en que se trata de ofrecer pensamientos, sugerencias, luces, sobre un hecho de tant\u00edsima importancia como la evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica. Al hablar yo ahora, tengo grabada en mi retina la imagen de la catedral de Toledo anoche, cuando estaba llena a rebosar de una gran muchedumbre, que se hab\u00eda congregado para un acto de oraci\u00f3n en uni\u00f3n con las intenciones del Papa, en la jornada que ayer se vivi\u00f3 en As\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Convocados el clero, comunidades religiosas y el pueblo a un acto de oraci\u00f3n. Y bravo el pueblo, porque durante el d\u00eda se hab\u00eda ido hablando y comentando un hecho que se promov\u00eda en As\u00eds con motivo de una jornada de oraci\u00f3n universal, en que el Papa, y con \u00e9l tantos jefes religiosos de diversas religiones, se hab\u00edan reunido para orar. Para orar por la paz. No tiene relaci\u00f3n directa ese acto con lo que evocamos aqu\u00ed con este Congreso al hablar de la evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica. Aqu\u00ed se trata de evangelizaci\u00f3n y aqu\u00e9l era un acto ecum\u00e9nico. Pero en el fondo de ese acto ecum\u00e9nico hab\u00eda todo lo que tiene de singular la trascendencia de lo religioso. Los hombres que all\u00ed estaban cada uno en su sitio, ofrec\u00edan a Dios su oraci\u00f3n y esta oraci\u00f3n atravesaba las nubes y se un\u00eda para llegar a Dios Omnipotente en el que todos conf\u00edan creer.<\/p>\n\n\n\n<p>De manera que era una jornada cultural, pacificadora, religiosa, en una palabra, benefactora de la humanidad. La evangelizaci\u00f3n tambi\u00e9n busca el beneficio de la humanidad. Cambian los tiempos, cambian los m\u00e9todos, cambian las culturas, pero hay una similitud no demasiado remota, entre ese esfuerzo de ayer por parte de unos y otros para acercarse a lo que es lo m\u00e1s grande del hombre: la paz por caminos religiosos, y la obra que hace siglos realizaron tantos hombres de Espa\u00f1a, y concretamente de esta regi\u00f3n de Extremadura, buscando tambi\u00e9n la elevaci\u00f3n de los esp\u00edritus, por m\u00e9todos distintos de los que el modo de pensar de hoy puede ofrecernos, para intentar conseguir la unidad del g\u00e9nero humano en los sentimientos de la fe y del modo de vivir con la creencia y el comportamiento moral, buscando paz, aunque a la vez se produjeran yerros de conquista, de los cuales la Iglesia no era responsable.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esta impresi\u00f3n, con este deseo de ofreceros lo que pueda significar el obsequio de mi presencia aqu\u00ed, yo os felicito a todos los organizadores del Congreso y doy gracias tambi\u00e9n a la Junta de Extremadura por la delicada atenci\u00f3n que tiene de patrocinarlo y de ayudar a que se realice. De esta manera demuestra su atenci\u00f3n a la m\u00e1s honda y rica cultura de su pueblo. Evoca el pasado, contempla el presente y siembra para el futuro. Muchas gracias, se\u00f1or Consejero de Educaci\u00f3n y Cultura.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las ra\u00edces espirituales de la evangelizaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Me dicen que, adem\u00e1s, este a\u00f1o es cuando se cumple el V Centenario exactamente de la primera visita de Crist\u00f3bal Col\u00f3n a este monasterio, en 1486. Ah\u00ed queda eso, Crist\u00f3bal Col\u00f3n visitando el monasterio busca ayuda y concordia de pareceres para poder encontrar cimientos s\u00f3lidos a lo que \u00e9l ya iba adelante. El tema, pues, es muy grato para todos. Hablar de los franciscanos extreme\u00f1os en su obra evangelizadora de Am\u00e9rica. En la homil\u00eda que yo pronunci\u00e9 aqu\u00ed el 8 de septiembre de este a\u00f1o utilic\u00e9 estos t\u00e9rminos: \u00abPronto celebraremos el Congreso que la Comunidad Franciscana quiere organizar sobre \u2018Franciscanos extreme\u00f1os en el Nuevo Mundo\u2019 y se pondr\u00e1 de manifiesto una vez m\u00e1s lo que signific\u00f3 para la fe y la cultura la acci\u00f3n de este pueblo y de esta regi\u00f3n\u00bb<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Vosotros lo vais a poner de relieve, especialistas llenos de competencia, que hab\u00e9is entregado muchas horas a vuestro trabajo de investigaci\u00f3n, a la tarea de iluminar este aspecto de nuestra historia. Yo no voy a tratar de renovar aqu\u00ed t\u00f3picos derivados de leyendas blancas o negras. No. Ni a discutir si es descubrimiento, invenci\u00f3n o encuentro. S\u00f3lo voy a hacer unas observaciones muy sencillas sobre la evangelizaci\u00f3n franciscana extreme\u00f1a y sobre sus ra\u00edces, las ra\u00edces espirituales de esta evangelizaci\u00f3n, tanto m\u00e1s cuanto de estas tierras salieron tantos conquistadores, misioneros, labradores y administrativos, que dejaron su vida y su sangre en Am\u00e9rica, tan parecidos en lo humano, aunque sus m\u00f3viles no fueran los mismos. Lo primero que habr\u00eda que destacar es el sentido misional del descubrimiento, puesto de manifiesto en la bula <em>Inter cetera<\/em>, de Alejandro VI, de 4 de mayo de 1493, famosa en la historia de la evangelizaci\u00f3n del Nuevo Mundo. Los Reyes Cat\u00f3licos quisieron delegar esa obligaci\u00f3n de evangelizar en los que pasaban a Indias, pero los verdaderos depositarios de la misma fueron los misioneros, religiosos, sacerdotes y obispos. Y es curioso, se\u00f1ores. Leyendo esa bula del Papa Alejandro VI se encuentra una frase enormemente conmovedora para el que est\u00e1 acostumbrado hoy a pensar en las exigencias del sentido cristiano de la vida, tal como nos lo presenta el Concilio Vaticano II, porque el Papa Alejandro VI, al dirigirse a los Reyes Cat\u00f3licos, les dice: \u00abQue en virtud del bautismo que hab\u00e9is recibido ten\u00e9is la obligaci\u00f3n de evangelizar\u00bb<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto lo venimos repitiendo hoy en la Iglesia en nuestros d\u00edas, constantemente, cuando obispos y sacerdotes nos dirigimos a los laicos cristianos. En virtud del bautismo. \u00bfC\u00f3mo se realiz\u00f3 despu\u00e9s? Esta es otra cuesti\u00f3n, en la cual yo no debo entrar, ni en este momento ni en otro del que yo no dispongo. Eso pertenece a los especialistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pronto el sentido comercial, la exigencia de la rentabilidad, el negocio, se impusieron sobre la obligaci\u00f3n de los pasajeros a Indias, pero los misioneros mantuvieron el prop\u00f3sito evangelizador: abrazaron a los indios, los defendieron de toda injusticia, les prometieron el mismo cielo que a ellos les estaba prometido. Predicaron a espa\u00f1oles y a indios que los que oprim\u00edan a los naturales estaban en pecado grave. Que los oprimidos eran hombres como los espa\u00f1oles y ten\u00edan alma racional. Esto tiene tanto valor, no ya desde el punto de vista del Evangelio y de la propagaci\u00f3n de la fe, sino bajo una consideraci\u00f3n estrictamente humana de atenci\u00f3n a la dignidad del hombre, que nadie que examine estos hechos desapasionadamente podr\u00e1 negar a los misioneros espa\u00f1oles en Am\u00e9rica la realidad fecunda de una empresa de primer\u00edsima orden, superior a la cual dudo haya podido existir otra.<\/p>\n\n\n\n<p>Naturalmente que se produce un choque con las culturas aut\u00f3ctonas y se cambian las culturas. Y hoy puede darse el caso de que venga una visita a Madrid de jefe de tribus indias de pa\u00edses americanos que, amparados en la evoluci\u00f3n de los pensamientos y reflexiones, tambi\u00e9n a veces de las propagandas, puedan decir, como acaban de hacerlo, que hab\u00eda que abolir esa bula del Papa Alejandro VI y reprobarla, porque se produjo, como consecuencia de la misma, un cambio de cultura, aboliendo la que ellos ten\u00edan. Y as\u00ed \u00e9stas son consideraciones que no hay que despreciar desde el punto de vista de lo que los hombres piensan, pero las culturas cambian continuamente y se sustituyen unas a otras. La cultura puede cambiar incluso con la pr\u00e1ctica del t\u00e9 de todos los d\u00edas a las cinco. En la India, en Pakist\u00e1n, en donde sea. La cultura puede cambiar simplemente con el cultivo de una relaci\u00f3n humana y social, que va transfiriendo las costumbres y nadie se extra\u00f1a de eso despu\u00e9s. La tendencia continua en la humanidad es hacia un progreso mayor en la realizaci\u00f3n precisamente de la dignidad del hombre. Yo escuchar\u00e9 con mucho respeto siempre lo que me digan los jefes de esas tribus que tienen la facultad de hablar incluso en Madrid, capital de la naci\u00f3n que promovi\u00f3 todo esto, pero siempre podr\u00e9 pensar dentro de m\u00ed que una obra como la de la Iglesia, y ahora no me refiero a la conquista, la de la Iglesia, que va a terminar en la fundamentaci\u00f3n m\u00e1s rigurosa y m\u00e1s profunda de la dignidad del ser humano, porque precisamente va a conducir al reconocimiento de sus m\u00e9ritos como hijo de Dios, no es ning\u00fan retroceso ni agravio.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Dos testimonios elocuentes<\/h2>\n\n\n\n<p>Es un enriquecimiento, y junto a esta manifestaci\u00f3n, que pod\u00edan hacer los textos a que me refiero, yo podr\u00eda deciros c\u00f3mo hace menos de dos semanas me encontraba en Roma para una Reuni\u00f3n Plenaria de la Congregaci\u00f3n de la Evangelizaci\u00f3n de los Pueblos. Asistimos unos ochenta cardenales, arzobispos y obispos de todo el mundo, y un d\u00eda en que nos reunimos unos pocos a tener una comida fraterna, junto a hombres como el cardenal H\u00f6ffner, de Colonia, Ratzinger, de la Congregaci\u00f3n de la Fe, Araujo de Sales, de R\u00edo de Janeiro, Law, de Boston, etc. \u00c9ramos ocho o diez. Estaba tambi\u00e9n el cardenal Sin, de Filipinas, de quien han hablado los peri\u00f3dicos con motivo del cambio de r\u00e9gimen en aquellas islas. Nos conocimos ya hace tiempo y en aquella conversaci\u00f3n se cruzaban como es natural consideraciones diversas sobre los problemas de la fe en el mundo de hoy, en Europa, Am\u00e9rica, en Asia. En \u00c1frica tambi\u00e9n, porque hab\u00eda un cardenal africano de Angola. Pues el cardenal de Manila varias veces, y luego en otros contactos que ten\u00edamos en las reuniones, se refiri\u00f3 a la evangelizaci\u00f3n espa\u00f1ola all\u00ed y siempre ponderativamente. Es un asi\u00e1tico y un hombre culto y sabe lo que valen las convicciones y las peculiaridades propias de la cultura de su pueblo. Simplemente desde el punto de vista de la consideraci\u00f3n cultural, \u00e9l se refer\u00eda a lo que hab\u00edan hecho los misioneros espa\u00f1oles y repet\u00eda con frecuencia:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEs inconmensurable la labor que hicisteis all\u00ed. Hoy ya s\u00e9 que todo se considera de distinta manera y yo, asi\u00e1tico, tengo que ponerme de rodillas, cuando contemplo y pienso la labor que realizaron los espa\u00f1oles que all\u00ed fueron, d\u00e1ndonos la cultura que hoy tenemos. De manera que es el \u00fanico pa\u00eds de Asia que tiene una cultura cat\u00f3lica con todos los fallos y deficiencias, que l\u00f3gicamente acompa\u00f1an a cualquier expresi\u00f3n comunitaria en la manifestaci\u00f3n social de un sentimiento determinado, sea religioso, pol\u00edtico, etc.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abYa s\u00e9 todo lo que se dice de que se hizo por imposici\u00f3n, que la Corona espa\u00f1ola entr\u00f3 demasiado, y que se atribuy\u00f3 poderes que no ten\u00eda. Pero, mire usted, cuando pienso en aquella frase de Felipe II que, al saber que cundi\u00f3 en un momento dado el des\u00e1nimo entre los soldados y los propios misioneros espa\u00f1oles, dada la dificultad terrible para la evangelizaci\u00f3n de aquellas casi ocho mil islas del Archipi\u00e9lago Filipino y hubo un intento de abandonarlo todo y de volverse a su patria, cuando pienso que Felipe II en aquel momento dijo: \u2018Jam\u00e1s. Donde est\u00e9 un sagrario con Cristo Sacramentado, llevado all\u00ed por espa\u00f1oles, los galeones de Espa\u00f1a cruzar\u00e1n constantemente para lograr que siga ador\u00e1ndose al Dios de la verdad y del amor\u2019.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abCuando pienso en esa frase no puedo menos de considerar la grandeza humana, religiosa y civilizadora de aquel hombre, en el que se personifican tantas veces los fundamentos de la leyenda negra, de la opresi\u00f3n espa\u00f1ola a otros pueblos y naciones.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Cosas parecidas o\u00eda yo al cardenal de Corea del Sur, en los dos c\u00f3nclaves que celebramos hace ocho a\u00f1os para elegir a Juan Pablo I y a Juan Pablo II. Me hablaba este otro cardenal, asi\u00e1tico de los pies a la cabeza: \u00ab\u00a1Oh, los misioneros espa\u00f1oles! Yo he estudiado en Alemania \u2013me dijo\u2013. Es el pa\u00eds de la investigaci\u00f3n teol\u00f3gica. He vivido tambi\u00e9n en Francia. Tengo mucha relaci\u00f3n con la cultura de la Iglesia francesa, pero tengo que reconocer que, si unos investigan y otros divulgan, Espa\u00f1a ha sido el pa\u00eds que ha aplicado la vida al Evangelio. Como los misioneros espa\u00f1oles en Asia, en Am\u00e9rica, no ha habido nadie que haya llevado al coraz\u00f3n del hombre los tesoros de la fe que se convierten en cultura y modo de vivir\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Hombres de Asia, como de Am\u00e9rica y \u00c1frica, que no sufren quebrantos en su interioridad, ni en los modos de pensar, por el hecho de que se haya cambiado una cultura desconocedora del Evangelio de Cristo por otra que es cristiana. \u00a1Ojal\u00e1 que se hubiera acertado siempre con los m\u00e9todos adecuados! \u00a1Ojal\u00e1 tambi\u00e9n que hubiera sido posible entonces lo que hoy se propone dentro de la manera evangelizadora como inculturaci\u00f3n del Evangelio! Es decir, c\u00f3mo propagar la fe, ayudar a admitirla, profesarla, pero haciendo compatible la unidad de la fe en el dogma, que es fundamental, de la moralidad y liturgia con las manifestaciones de la vida cultural propia.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos destacan la unidad de la Iglesia y de la Corona, afirmando la politizaci\u00f3n de la Iglesia y la eclesializaci\u00f3n de la Corona, pero no era la politizaci\u00f3n de la Iglesia. Era la sociedad que ten\u00eda esas bases en los principios cristianos y desde ellos constru\u00eda sin discusi\u00f3n. Ser\u00e1n buenos cristianos, regulares, o menos buenos, pero as\u00ed era la sociedad. Por eso, desde dentro de ella se quejan los encomenderos, los oidores o los militares en contra de la predicaci\u00f3n de los religiosos, que tratan de defender los derechos de los indios. Era la sociedad as\u00ed y los encomenderos y esos conquistadores materiales se profesaban cristianos y comet\u00edan abusos, pero los misioneros sal\u00edan al paso de los mismos, quiz\u00e1s de una manera no s\u00e9 si acertada o no.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que ahora est\u00e1 present\u00e1ndose en Madrid una pel\u00edcula de la que hablan, titulada \u00abLa Misi\u00f3n\u00bb, en la que se narra la historia de unos misioneros en Am\u00e9rica que defienden a su pueblo frente a los excesos de los conquistadores espa\u00f1oles. La idea puede ser hermosa, pero puede ser tambi\u00e9n un cap\u00edtulo m\u00e1s de la leyenda negra por el modo de presentar las cosas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las famosas reducciones<\/h2>\n\n\n\n<p>Dentro, pues, del tema que nos ocupa, la historia demuestra con argumentos fehacientes que los misioneros extreme\u00f1os de la Orden de San Francisco se colocaron al lado de los indios, aprendieron sus lenguas, recogieron su historia, les defendieron valientemente de los abusos de los encomenderos y autoridades pol\u00edticas y trataron de crear una sociedad en la que fuera posible y real el di\u00e1logo entre naturales y ocupantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando vieron lo dif\u00edcil que esto resultaba, a pesar de las clases de lengua y de los esfuerzos para que los indios adquiriesen cultura en escuelas y otros aprendizajes, pensaron estos misioneros franciscanos extreme\u00f1os, a veces, en dos sociedades paralelas de indios y espa\u00f1oles. Y de ah\u00ed arranca el sistema de las famosas reducciones, que lleg\u00f3 a su cima en el Paraguay con las de Fr. Luis de Bola\u00f1os y San Francisco Solano, franciscanos andaluces, pero que desde el principio existieron en muchas partes de Am\u00e9rica, como medio adecuado para la evangelizaci\u00f3n y la cultura.<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe destacar los m\u00e9todos que los franciscanos extreme\u00f1os emplearon en la evangelizaci\u00f3n o educaci\u00f3n en la fe: colegios primarios y secundarios, erecci\u00f3n de seminarios, clases de m\u00fasica, estudio de lenguas e historia de los indios, y, sobre todo, la predicaci\u00f3n directa, vali\u00e9ndose de int\u00e9rpretes, cuando el caso lo requer\u00eda. Su af\u00e1n de extensi\u00f3n del Reino de Dios los hizo muchas veces exploradores de nuevas tierras y culturas para implantar en ellas el Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>Como ejemplo, puede citarse la labor de los misioneros extreme\u00f1os llegados en 1524 a Nueva Espa\u00f1a. Universalizaron las lenguas de los aztecas abri\u00e9ndolas al mundo a trav\u00e9s del castellano y del lat\u00edn, y universalizaron el idioma espa\u00f1ol llev\u00e1ndolo al coraz\u00f3n de M\u00e9jico y de los Andes. Testimonios de esta tarea son gram\u00e1ticas, vocabularios y catecismos en lenguas abor\u00edgenes y modelo espl\u00e9ndido es el Catecismo del Concilio III de Lima, celebrado en 1583, en cuya redacci\u00f3n y aprobaci\u00f3n intervinieron dos insignes obispos franciscanos extreme\u00f1os en Indias: Fr. Antonio de San Miguel y Fr. Diego de Medell\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La m\u00edstica del amor y de la pobreza<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la ra\u00edz que posibilit\u00f3 todo esto? Es sencillo descubrirla, si confrontamos las primeras narraciones franciscanas en Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero, una espiritualidad personal profunda, fundada en la m\u00e1s radical pobreza, caracter\u00edstica del misionero franciscano, y una personalidad, segundo, madura, dignamente independiente, emprendedora. Eran hombres con creatividad.<\/p>\n\n\n\n<p>Abundan los estudios sobre la antropolog\u00eda de los indios. Faltan, en cambio, los referentes a los conquistadores, misioneros, labradores, administrativos y emigrantes, o lo que es lo mismo, de los espa\u00f1oles del siglo XVI.<\/p>\n\n\n\n<p>De manera que entonces se produce, y a ello colaboran eficazmente los franciscanos extreme\u00f1os, un nuevo renacer de la Iglesia, el que tuvo con ocasi\u00f3n de los descubrimientos espa\u00f1oles y portugueses, especialmente desde 1492 hasta la realizaci\u00f3n de la primera vuelta al mundo. Detr\u00e1s quedaba una herencia de relaciones con jud\u00edos y mahometanos en la Edad Media, en Espa\u00f1a y en \u00c1frica. Es muy grato evocar el hecho, puesto que fue en estos territorios casi inmensos de la jurisdicci\u00f3n de Toledo donde se iba produciendo ese contacto entre las diversas culturas, la cristiana, la jud\u00eda y la musulmana. Me atrevo a pensar que ya entonces, dada la cordialidad que se mantuvo en el trato de las tres religiones por estas tierras a las que me refiero, en un \u00e1mbito privado entre familias y barrios, se mezclar\u00edan oraciones de unos y de otros, o har\u00eda cada uno la suya, pero dirigi\u00e9ndose unos a otros con mirada limpia de amistad, de afecto y quiz\u00e1s d\u00e1ndose la mano. Provocaron estos descubrimientos el encuentro de la Iglesia, que siglos atr\u00e1s hab\u00eda mantenido, pero hab\u00eda ido quedando un poco ocultada. Misiones en Asia, conversi\u00f3n de las Islas Canarias, planteamientos de conversi\u00f3n de moriscos en Granada y en otras tierras hab\u00edan quedado ya un poco sepultados en el olvido y ahora se reemprende la marcha misionera.<\/p>\n\n\n\n<p>Los descubrimientos provocan, pues, este encuentro y desde el principio se entregan a la nueva actividad misionera los religiosos. Lugar destacado ocupan los franciscanos extreme\u00f1os de la Provincia de San Gabriel y los franciscanos observantes de la Provincia de San Miguel, de Extremadura.<\/p>\n\n\n\n<p>A este respecto conviene citar uno de los documentos m\u00e1s bellos de la evangelizaci\u00f3n franciscana extreme\u00f1a. Ha aludido a ello el se\u00f1or presidente del Congreso. La obediencia dada por Fray Francisco de los \u00c1ngeles Qui\u00f1ones, Ministro General de la Orden, despu\u00e9s obispo de Coria y cardenal de la Iglesia Romana, a los \u00abDoce Ap\u00f3stoles de M\u00e9jico\u00bb, que \u00e9l hab\u00eda designado en 1523 en la Congregaci\u00f3n Intermedia de la Provincia de San Gabriel, celebrada en Belv\u00eds de Monroy, un pueblecito extreme\u00f1o. Se trata de la primera y m\u00e1s destacada realizaci\u00f3n evangelizadora en el continente americano. La obediencia e instrucci\u00f3n se\u00f1alan un objetivo e indican un camino. El objetivo es llevar el Evangelio; el camino es vivirlo, seg\u00fan la Regla, sin glosas, sin dispensas.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso marca con hondura un proceso de cambio de la espiritualidad franciscana de los descalzos extreme\u00f1os: \u00abA vosotros, pues, o hijos m\u00edos, yo vuestro Padre exorto, y con clamorosas vozes os excito, a que si hasta aqu\u00ed ascendistes a la alteza de la vida contemplativa (como Zacheo al \u00e1rbol sic\u00f3moro) para ver a Jes\u00fas; ya de oy en adelante descend\u00e1is por la vida activa a la conversi\u00f3n de los pr\u00f3ximos, para que con el exercicio de ambas vidas, defend\u00e1is el ex\u00e9rcito de el Rey Christo y triunf\u00e9is de los adversarios del linage humano, aunque sea acosta de vuestra propia sangre\u00bb<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los descalzos extreme\u00f1os llegan a Am\u00e9rica y consiguen gran \u00e9xito. Son los hombres de la pobreza. Llegaron a pobres y vencidos. Los pobres evangelizan a los pobres y se produjo el milagro de las conversiones al Evangelio. No se trata de repetir la Iglesia primitiva, ni lo primitivo de la Orden, sino de recrearla desde la vivencia cristiana de los espa\u00f1oles de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>La espiritualidad de los \u00abDoce Ap\u00f3stoles de M\u00e9jico\u00bb, de la Provincia de San Gabriel, ten\u00eda como norte la m\u00edstica de la pobreza. La viv\u00edan ellos y ten\u00eda que reflejarse en todo: ministerio pastoral, edificios, objetos de culto, vestidos, calzado, comidas y amor a los pobres, con quienes compart\u00edan de hecho su propia vida. Los \u00abDoce Ap\u00f3stoles de M\u00e9jico\u00bb y despu\u00e9s de ellos muchos otros misioneros franciscanos extreme\u00f1os, llevaron la pobreza, la solidaridad, la preferencia por el m\u00e9todo de di\u00e1logo, los procedimientos pac\u00edficos a todo el continente americano y as\u00ed influyeron notablemente en lo cristiano y civil de los pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la utop\u00eda franciscana extreme\u00f1a, como flor exquisita de la utop\u00eda cristiana, del planteamiento radical del amor cristiano desinteresado, a imitaci\u00f3n de Cristo. La m\u00edstica del amor y de la pobreza, convertida en m\u00e9todo seguro de evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se habla de estas cuestiones sin apriorismos alimentados por las pol\u00e9micas, que con frecuencia se producen en el \u00e1mbito de la conversaci\u00f3n, y se examina seriamente el planteamiento de la evangelizaci\u00f3n en Am\u00e9rica, encontramos una espl\u00e9ndida unanimidad de reconocimiento y amor en obispos, sacerdotes, religiosos y comunidades cristianas de los pa\u00edses americanos. Cuando empieza a aparecer la imagen de la pol\u00edtica y la actuaci\u00f3n de los Estados, el panorama cambia.<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos actualmente en el Seminario de Toledo unos cuarenta y tantos alumnos de Am\u00e9rica. Veintiocho tienen un Seminario propio, que sacerdotes de la di\u00f3cesis han logrado construir, para que lo ocupen los seminaristas mejicanos, y despu\u00e9s otros veinte de diversos pa\u00edses viven con nuestros alumnos en dos Seminarios Mayores, San Ildefonso y Santa Leocadia. Han salido ya en estos a\u00f1os cerca de veinte sacerdotes americanos educados en el Seminario de Toledo. Se mantiene una correspondencia llena de afecto, de profunda amistad. Jam\u00e1s se ha o\u00eddo por parte de ellos \u2013bien es cierto que no se ha producido ninguna impertinencia por parte de nuestros alumnos espa\u00f1oles\u2013, jam\u00e1s se ha o\u00eddo, digo, una palabra que no sea de respeto y agradecimiento a la Iglesia espa\u00f1ola. Algunos de nuestros profesores y aun alumnos han visitado estos pa\u00edses americanos en estos a\u00f1os, precisamente llevados por el atractivo de la amistad, creada en la convivencia de sus estudios en el Seminario, y han vuelto gozosos a reconocer la inmensa alegr\u00eda con que esos antiguos indios se glor\u00edan de tener la cultura que les da la fe. Y no sienten dentro de s\u00ed mismos ning\u00fan complejo, ni ning\u00fan agravio. Se dan cuenta de lo que vale el Cristo del Evangelio, la Eucarist\u00eda, la Virgen Mar\u00eda, en una palabra, la religi\u00f3n del hombre, y encuentran que ninguna idea ni que ning\u00fan hecho puede lograrse sin la fundamentaci\u00f3n mayor de la dignidad humana en esa fe que se les predic\u00f3 y que ha llegado hasta aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, se\u00f1ores congresistas, estas pobres y humildes observaciones que yo he hecho sobre los misioneros franciscanos extreme\u00f1os en su labor en Am\u00e9rica, no son m\u00e1s que un peque\u00f1o p\u00f3rtico de entrada, desde el lugar en que mi pensamiento pod\u00eda situarse, como obispo de la di\u00f3cesis, a las deliberaciones que vais a hacer en vuestro Congreso. Competencia os sobra, se\u00f1ores congresistas; escucharemos en cuanto sea posible, con sumo gusto, la aportaci\u00f3n que nos da vuestra capacidad de investigaci\u00f3n y la reflexi\u00f3n de vuestro propio pensamiento. A m\u00ed me basta haberos ofrecido el obsequio de mi atenci\u00f3n respetuosa, y ya que no tengo la competencia que vosotros para hablar de estos temas, s\u00ed que puedo ofrecer el amor a esa Iglesia de Cristo que nos cobija en este monasterio, y que es la que impuls\u00f3 la generosidad de tantos hombres de esta tierra, que no fueron conquistadores de territorios muy amplios, ni derramaron sangre en las batallas, sino que llevaron humildemente el sayal franciscano y el crucifijo y con esto hicieron una labor que no se ha extinguido. Muchas gracias.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Revista <em>\u00abGuadalupe\u00bb,<\/em> 683 (1986), 188-191.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Alejandro VI, bula <em>Inter cetera<\/em>, 4 de mayo de 1493: \u00abet per sacri Lavacri susceptionem&#8230; orthodoxae Fidei celo intendatis&#8230; populosque in hujusmodi Insulis et terris degentes ad Christianam Religionem suscipiendam inducere velitis\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Trinidad, Juan, <em>Chronica de la Provincia de San Gabriel,<\/em> Sevilla, 1652, 206.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso de apertura del Congreso Franciscanos Extreme\u00f1os en el Nuevo Mundo, 28-31 de octubre de 1986, publicado en Actas y Estudios, Los Santos de Maimona, Badajoz, 1987, 31-42. Veo que estos padres franciscanos desmienten al menos con las palabras, no con los hechos, el ideal de la pobreza, porque ellos son pobres y, sin embargo, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[71],"doc_tag":[],"class_list":["post-1196","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-la-virgen-de-guadalupe-y-la-evangelizacion-de-america"],"year_month":"2026-04","word_count":4427,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. Webmaster","author_nicename":"currante","author_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/author\/currante\/"},"doc_category_info":[{"term_name":"La Virgen de Guadalupe y la evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica","term_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs-category\/la-virgen-de-guadalupe-y-la-evangelizacion-de-america\/"}],"doc_tag_info":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1196","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/docs"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1196"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1196\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1197,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1196\/revisions\/1197"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1196"}],"wp:term":[{"taxonomy":"doc_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_category?post=1196"},{"taxonomy":"doc_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_tag?post=1196"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}