{"id":1130,"date":"2024-09-27T22:46:53","date_gmt":"2024-09-27T20:46:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1130"},"modified":"2024-09-27T22:46:53","modified_gmt":"2024-09-27T20:46:53","password":"","slug":"sacerdotes-para-espana-y-para-toda-la-vida","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/sacerdotes-para-espana-y-para-toda-la-vida\/","title":{"rendered":"Sacerdotes para Espa\u00f1a y para toda la vida"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Exhortaci\u00f3n pastoral, marzo de 1981: apud Bol<em>et\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo,<\/em> marzo, 1981, 114-118.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos sacerdotes, comunidades religiosas y fieles de la Di\u00f3cesis: Jes\u00fas llam\u00f3 un d\u00eda a ciertos hombres para que le siguieran, y \u00e9stos, abandon\u00e1ndolo todo, se fueron en pos de \u00c9l. Eran Andr\u00e9s, Pedro, Juan, Santiago&#8230; sus Ap\u00f3stoles, los primeros Ap\u00f3stoles.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s, \u00a1cu\u00e1ntos otros han o\u00eddo tambi\u00e9n esa llamada y le han seguido! Siglo tras siglo aquella voz del Se\u00f1or, nunca del todo apagada, ha movido el coraz\u00f3n de muchos \u2013ni\u00f1os, j\u00f3venes, adultos\u2013 y ha logrado la respuesta de la generosidad y de la fe para una donaci\u00f3n total y perpetua en el sacerdocio cat\u00f3lico. Son tambi\u00e9n los ap\u00f3stoles, hermanos de los primeros, continuadores suyos. Gracias a unos y a otros hemos llegado hasta aqu\u00ed. En los pa\u00edses de vieja cristiandad como el nuestro, y en territorios como el de esta Di\u00f3cesis de Toledo, tenemos Iglesia, Eucarist\u00eda y Palabra, merced al eco de aquella voz de Jes\u00fas y a las respuestas generosas que ha encontrado. Un d\u00eda vinieron los primeros misioneros y predicadores de la fe, y desde entonces ya no han faltado nunca, a pesar de todas las infidelidades y pecados. Si hoy somos cristianos y sabemos lo que significa un Crucifijo o recibir el Cuerpo y la Sangre de Cristo, se lo debemos a ellos, a los que vinieron de lejos a predicar aqu\u00ed, a quienes les enviaron, a Jes\u00fas que les llam\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La voz de nuestra Espa\u00f1a<\/h2>\n\n\n\n<p>A esa llamada de Jes\u00fas se unen otras voces, carentes, naturalmente, de la sobrenatural y misteriosa trascendencia divina que s\u00f3lo el Hijo de Dios, el Redentor, puede imprimir a sus palabras, pero merecedoras tambi\u00e9n de ser escuchadas. Entre ellas est\u00e1 la voz de nuestra patria, de Espa\u00f1a, naci\u00f3n misionera, que se est\u00e1 quedando sin sacerdotes, sobre todo j\u00f3venes, para poder seguir encendiendo las l\u00e1mparas de la fe en nuestras propias comunidades y mucho m\u00e1s lejos, donde quiera que haya hombres y mujeres en favor de los cuales dijo Jes\u00fas a sus Ap\u00f3stoles primeros, y a trav\u00e9s de ellos a los que hab\u00edamos de seguirles, aquellas palabras: <em>Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a todas las criaturas<\/em> (Mc 16, 15).<\/p>\n\n\n\n<p>Espa\u00f1a y nuestra Di\u00f3cesis de Toledo necesitan muchos m\u00e1s sacerdotes que los que tienen, para la atenci\u00f3n espiritual de los espa\u00f1oles y para darlos a otros pa\u00edses. Nos causa sonrojo leer de cuando en cuando notas y estad\u00edsticas que quieren consolarnos con la noticia de leves aumentos de vocaciones aqu\u00ed y all\u00e1, mientras crecen desmesuradamente las carencias morales y religiosas de todo tipo en las grandes ciudades, o se extingue poco a poco la capacidad evangelizadora de un anciano sacerdote, a quien hay que encomendar varios pueblos o aldeas. Anta\u00f1o una fe sencilla impulsaba a muchas familias a dar alguno de sus hijos a la religi\u00f3n \u2013sacerdotes, monjas, frailes\u2013, los cuales se consagraron al Evangelio y a las almas, con toda dignidad, en tantos y tan diversos lugares de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo ha cambiado hoy, por muchas y muy diversas causas, y Espa\u00f1a llama tambi\u00e9n, incluso desde su silencio y su pereza, pidiendo sacerdotes. Y si no los pidiera, porque se va quedando sin voz para ello, nosotros tendremos que ser la voz de Espa\u00f1a que no la tiene, para pedirlos. La indiferencia ante este drama es un delito. Y no podemos contentarnos con esperanzas vanas, con actitudes de espera a ver si el tiempo nos da resuelto un porvenir que nos acucia gravemente aqu\u00ed y ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>Bien est\u00e1n todos los esfuerzos que hagamos para que haya un laicado consciente y responsable, pero esto no basta.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni podemos contentarnos con repetir frases enga\u00f1osas como \u00e9sas de que \u00abhoy hay que emplear m\u00e9todos nuevos\u00bb, y que \u00abla formaci\u00f3n ha de ser muy distinta a la de antes\u00bb, que \u00ablas vocaciones al sacerdocio ir\u00e1n surgiendo de las comunidades bien concienciadas\u00bb, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun aceptando lo que hay de asumible y estimulador en estas frases, si no se concreta m\u00e1s, inducen a confusi\u00f3n. Tenemos que orar mucho al Se\u00f1or por las vocaciones, amarlas, dar ejemplo de fidelidad en nuestra consagraci\u00f3n; llamar, llamar, llamar a adolescentes, j\u00f3venes, adultos. Y estar convencidos de que sin sacerdotes que les atiendan, las parroquias y las comunidades se quedar\u00e1n sin alma. Como ha dicho el Papa, \u00abno hay defensa ni crecimiento en la fe, si no hay sacerdotes dignos dotados de una preparaci\u00f3n humana, cultural y espiritual s\u00f3lidas, que los capacite para el delicado oficio de pastores del Pueblo de Dios\u00bb<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La familia<\/h2>\n\n\n\n<p>Se nos dice, con raz\u00f3n, que la familia es el primer seminario. Mejor ser\u00eda decir que debe serlo. Porque tambi\u00e9n en la familia estamos sufriendo las consecuencias de una fe parcializada y medrosa, que se detiene ante la perspectiva de que alguno de los hijos pueda entregarse a Dios en el estado sacerdotal o religioso. El materialismo y el ansia de gozar de todos los para\u00edsos posibles en la tierra penetran en los hogares y sofocan los ideales generosos. Pero no tiene la culpa \u00fanicamente la propia familia. Esta es hoy v\u00edctima de continuas presiones del ambiente, del ataque de ideas e im\u00e1genes que manchan y perturban la intimidad del hogar, de la anemia espiritual de nuestras propias organizaciones eclesiales que quieren transformarlo todo sin pensar en que, cuando falta el sacerdote, desaparece normalmente el impulso de la fe y la caridad aut\u00e9nticamente cristianas.<\/p>\n\n\n\n<p>No hace falta que nos detengamos m\u00e1s a reflexionar sobre la importancia de la familia cat\u00f3lica para las vocaciones sacerdotales. Es del todo evidente.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso prefiero se\u00f1alar un peque\u00f1o programa de actuaciones pr\u00e1cticas, que pido a todos los teng\u00e1is en cuenta en vuestras parroquias y comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Fomentad las asociaciones familiares aprobadas por la Iglesia, para que en ellas las familias reciban una formaci\u00f3n recta que les permita vivir intensamente la espiritualidad del sacramento del matrimonio en toda su riqueza.<\/p>\n\n\n\n<p>Habladles muchas veces de la posible llamada de Dios a sus hijos, para que no cierren las puertas de su coraz\u00f3n cuando la llamada sea para el sacerdocio o la vida religiosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Pedid a todos, padres y madres e hijos, que recen juntos en el hogar todos los d\u00edas; que reciten el rosario en familia al menos una vez a la semana; que lean juntos una p\u00e1gina del Evangelio, por ejemplo, todos los domingos antes de la comida, cuando est\u00e9n todos reunidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Exhortadles a que formen parte de los grupos de catequistas en las parroquias y a que den catequesis a sus hijos sobre los puntos que vosotros, sacerdotes, pod\u00e9is ir se\u00f1alando con las debidas orientaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Prestad atenci\u00f3n a estas palabras del Papa Juan Pablo II:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl lugar privilegiado donde nace una vocaci\u00f3n y donde el Se\u00f1or hace o\u00edr su invitaci\u00f3n es, sin duda alguna, la familia, centro de afectos y fragua de la fe; la familia est\u00e1 llamada a desear y alimentar con valent\u00eda y sentimientos cristianos la entrega de la vida al Se\u00f1or. Por otra parte, a la responsabilidad de la familia corresponde otra igualmente primaria, la del Seminario, el cual ofrece un ambiente de serenidad, orden, ejemplaridad y certeza en la fe. Sint\u00e1monos, pues, unidos todos en la oraci\u00f3n para que brote de la familia y el Seminario una acci\u00f3n espiritual formadora que jam\u00e1s ceda ante la duda o la perplejidad. El joven necesita encontrar un clima que favorezca su encuentro con Cristo Se\u00f1or y alimente su donaci\u00f3n con la seguridad incluso psicol\u00f3gica\u00bb<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Al celebrar este a\u00f1o la Jornada del Seminario el pr\u00f3ximo d\u00eda de San Jos\u00e9, os pido que no s\u00f3lo ese d\u00eda, sino todo el mes de marzo, habl\u00e9is de las vocaciones y sig\u00e1is haci\u00e9ndolo en el tiempo de Pascua hasta el 10 de mayo, D\u00eda Mundial de las vocaciones consagradas. Hablad tambi\u00e9n a los j\u00f3venes individualmente seg\u00fan pod\u00e1is. Que ni una sola parroquia de la Di\u00f3cesis deje de tener, con el tiempo, un sacerdote y una religiosa en Espa\u00f1a, y un misionero o misionera en otros pa\u00edses. Tratar de conseguir esto, ser\u00eda un buen programa de acci\u00f3n pastoral indispensable junto a las dem\u00e1s acciones que emprender\u00e9is y en que trabaj\u00e1is.<\/p>\n\n\n\n<p>Procurad tambi\u00e9n que se haga la colecta, organizada bien, sacerdotes y seglares, y enviad pronto lo recaudado al Seminario Diocesano.<\/p>\n\n\n\n<p>Elevemos al cielo nuestras oraciones con confianza y pidamos que el Se\u00f1or nos conceda muchos y muy buenos sacerdotes. Y vosotros, los que ya lo sois y trabaj\u00e1is en los diversos campos del apostolado, tener en cuenta estas palabras:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abHe hablado durante la Cuaresma sobre las tentaciones, sobre las tentaciones que vive la Iglesia. Son diversas. Entre ellas est\u00e1 tambi\u00e9n \u00e9sa ya muy conocida y perfectamente determinada en las palabras de San Pablo: No os hag\u00e1is semejantes al mundo, no trat\u00e9is de haceros semejantes al mundo. Lo que quiere decir que deb\u00e9is tratar de hacer al mundo semejante a la Palabra Eterna. Esto es lo esencial. Y si se aceptan estas palabras en toda su verdad y con toda caridad, se sabr\u00e1 muy bien lo que hay que hacer para poner al d\u00eda tambi\u00e9n vuestros estatutos, para dar una dimensi\u00f3n postconciliar a vuestro apostolado, a vuestra identidad religiosa. No teng\u00e1is miedo de quedar retrasados, no teng\u00e1is miedo. Ese miedo es una tentaci\u00f3n. No teng\u00e1is miedo de ser juzgados como poco modernos, poco al corriente del progreso. Es siempre un problema actual. El Vaticano II nos ha hablado del verdadero progreso en la fe y eso es lo que se debe buscar. Pero sobre esta palabra \u201cprogreso\u201d se dan interpretaciones diversas, diversos significados que no son los justos, que no son los del Vaticano II y tampoco los de San Pablo\u00bb<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Os bendigo a todos en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p>Marzo, 1981.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Juan Pablo II, alocuci\u00f3n a las di\u00f3cesis de R\u00edmini y San Marino-Montefieltro, 19 de abril de 1980: apud <em>Insegnamenti di Giovanni Paolo II,<\/em> I, 1980, 948.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Ib\u00edd.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Juan Pablo II, <em>A los participantes en el IV Cap\u00edtulo General de la P\u00eda Sociedad de San Pablo,<\/em> 31 marzo 1980: apud <em>Ense\u00f1anzas al Pueblo de Dios,<\/em> 1980, enero-junio (1-b), Madrid, 1982, 592-593.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Exhortaci\u00f3n pastoral, marzo de 1981: apud Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo, marzo, 1981, 114-118. 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