{"id":1118,"date":"2024-09-27T18:54:26","date_gmt":"2024-09-27T16:54:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1118"},"modified":"2024-09-27T18:54:26","modified_gmt":"2024-09-27T16:54:26","password":"","slug":"seminario-y-educacion-de-la-fe","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/seminario-y-educacion-de-la-fe\/","title":{"rendered":"Seminario y educaci\u00f3n de la fe"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Exhortaci\u00f3n pastoral, marzo de 1978: apud <em>Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo, <\/em>marzo, 1978, 113-121.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Queridos diocesanos: Un misterio de amor preside toda la acci\u00f3n de Cristo a trav\u00e9s de su Iglesia para facilitar a los hombres los frutos de la redenci\u00f3n. La palabra y los sacramentos que llegan hasta nosotros incontaminados y puros, desde una Iglesia jer\u00e1rquica que fue instituida por el Se\u00f1or para transmit\u00edrnoslos con garant\u00eda de autenticidad y de verdad, perpet\u00faan en el Pueblo de Dios los dones de un amor que no cesa. Llega este amor a todos: a los ya redimidos, porque por su fe pueden acceder f\u00e1cilmente al disfrute y posesi\u00f3n de esos dones: a los dem\u00e1s, porque para todos Cristo es objeto, presentido o anhelado, de las aspiraciones conscientes o inconscientes de su alma. Hacia Cristo caminan todos los hombres: los que tienen luz, porque buscan la luz plena; los que viven en la oscuridad, porque desean ver.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El sacerdote<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para hacer viable esta continua donaci\u00f3n del amor de Cristo a los hombres es indispensable el sacerdocio ministerial o, hablando en t\u00e9rminos m\u00e1s personales, son indispensables los sacerdotes, ministros de Jesucristo en su Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el Nuevo Testamento, porque as\u00ed lo orden\u00f3 el Se\u00f1or, aparece un hombre que es elegido, llamado, consagrado y enviado: es el sacerdote, sucesor de los Ap\u00f3stoles seg\u00fan los diversos grados de participaci\u00f3n en la misi\u00f3n apost\u00f3lica. No se le puede confundir ni identificar con el conjunto del Pueblo de Dios, que posee el sacerdocio com\u00fan de los bautizados. El sacerdote, ministro, el hombre consagrado, tiene facultades y obligaciones singulares, y s\u00f3lo a \u00e9l compete la misi\u00f3n de santificar desde la Eucarist\u00eda, perdonar los pecados, regir al pueblo en su vida cristiana, predicar la palabra de Dios con autoridad, en nombre del Se\u00f1or. Lo dej\u00f3 establecido as\u00ed Jesucristo para mejor servir a ese mismo pueblo suyo. Los hizo ministros y servidores, no se\u00f1ores mundanos y terrestres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esto consiste la identidad personal, continuamente clarificada por el Magisterio de la Iglesia, particularmente en algunos momentos estelares de su historia, como el del Concilio de Trento y el del Vaticano II.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es l\u00edcito quedarnos en el concepto del sacerdocio com\u00fan a todo el Pueblo de Dios, como afirm\u00f3 la teolog\u00eda luterana, como si no existiera el ministerial. No podemos admitir los errores de quienes quieren hacer emerger el sacerdocio de la comunidad, y piden, como condici\u00f3n para ejercerlo, un tipo de encarnaci\u00f3n en el pueblo absurda e inconciliable con los datos de la Sagrada Escritura, o las afirmaciones de quienes identifican la realidad hist\u00f3rica del sacerdocio ministerial con estructuras jur\u00eddicas del mundo occidental romano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Afirmaciones de este tipo, aparte de lo que tienen de incompatibles con la Revelaci\u00f3n y el Magisterio de la Iglesia, han contribuido poderosamente a la anarqu\u00eda de conceptos y actitudes pastorales que nos han sumergido en una crisis de la que no acabamos de salir.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El dolor del Papa<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muy recientemente, al hablar el Papa a los sacerdotes de Roma, en el comienzo de esta Cuaresma, pronunci\u00f3 palabras transidas de dolor y de pena al referirse a tantas defecciones sacerdotales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nadie que tenga fe podr\u00e1 leerlas sin sentir un inmenso respeto hacia el coraz\u00f3n triturado del Romano Pont\u00edfice. Que despu\u00e9s de un Concilio del que han brotado p\u00e1ginas inmortales sobre el sacerdote y el mundo de hoy, se haya producido esta nefasta confusi\u00f3n sobre la identidad sacerdotal, s\u00f3lo puede explicarse por una acci\u00f3n demon\u00edaca que somete a tentaci\u00f3n turbadora el pensamiento y la voluntad de muchos. Hay demasiada obstinaci\u00f3n en querer construir cada uno su propia teolog\u00eda y, a veces, su propia Biblia revelada. Se a\u00f1ade, adem\u00e1s, una impetuosa generosidad inicial para salvar al hombre, se dice. Pero \u00bfes que fuera de la salvaci\u00f3n de Jesucristo nos queda alguna otra?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se quiere un sacerdocio m\u00e1s vivo, m\u00e1s eficaz, m\u00e1s comprometido, m\u00e1s evang\u00e9lico \u2013llegan a decir\u2013. Pero, \u00bfc\u00f3mo se podr\u00e1 conseguir esto sino sobre la base de la fidelidad? Y \u00bfpodr\u00e1 ser fiel, si se le hace cada vez m\u00e1s humano, apenas jer\u00e1rquico, puramente prof\u00e9tico, historicista, asambleario? El Esp\u00edritu Santo habla a trav\u00e9s de todos y mueve a todos, es cierto: pero tambi\u00e9n a trav\u00e9s de la Jerarqu\u00eda que tiene el deber de iluminar y decidir. La Iglesia es a la vez carism\u00e1tica y jer\u00e1rquica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A un grupo de obispos franceses que le visitaba el pasado verano habl\u00f3 el Papa en estos t\u00e9rminos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abComprendemos que os preocupe cada vez m\u00e1s el relevo sacerdotal. El problema debe preocuparnos seriamente, pero no hasta el punto de paralizaros, ni llevaros a concentrar vuestras miradas y vuestras esperanzas en soluciones imposibles o ilusorias. Gracias a Dios, esta dificultad no es universal en toda la Iglesia, y conviene m\u00e1s bien considerarla como temporal y superable. Es necesario, pues, buscar todo aquello que es posible hacer para desblocar la situaci\u00f3n, de acuerdo con los caminos establecidos para el conjunto de la Iglesia.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLa hip\u00f3tesis de recurrir a la ordenaci\u00f3n de los hombres casados en la Iglesia latina no ha sido juzgada oportuna, como sab\u00e9is, por las m\u00e1s altas instancias de la Iglesia y con nuestra aprobaci\u00f3n, hace apenas seis a\u00f1os. La Iglesia pens\u00f3 que pod\u00eda contar con la gracia del Esp\u00edritu Santo y con la preparaci\u00f3n de las almas, para suscitar hombres totalmente consagrados al Reino de Dios. En este sentido es necesario que trabajemos todos. \u00bfMed\u00eds los riesgos de dudas, de titubeos paralizantes, de abandonos que puede producir o aumentar el volver a poner sobre el tapete p\u00fablicamente la cuesti\u00f3n del celibato, incluso simplemente como un deseo? \u00bfCre\u00e9is de veras que ser\u00eda esa la soluci\u00f3n? El problema crucial, el que destruye los g\u00e9rmenes de vocaci\u00f3n, \u00bfno es, ante todo, el de una crisis de fe, y, m\u00e1s todav\u00eda, el miedo a un compromiso definitivo, muy extendido entre los j\u00f3venes? Ahora bien, \u00bfno veis que dicho problema se ha hecho m\u00e1s agudo por la falta de cohesi\u00f3n, de claridad, de firmeza, sobre la identidad del sacerdote de ma\u00f1ana, ya que esta \u00faltima ni ha cambiado ni puede cambiar? Los j\u00f3venes \u2013es normal\u2013 quieren saber adonde van y qu\u00e9 g\u00e9nero de vida ser\u00e1 el suyo. Pensad en la perspectiva espiritual en que se prepar\u00f3 para el sacerdocio vuestra generaci\u00f3n, o incluso la posterior a la vuestra. Record\u00e1is los textos tonificantes que las alentaban, como la carta del venerado Cardenal Suhard sobre \u201cEl sacerdote en la ciudad\u00bb. El Concilio Vaticano II ha podido completar esta perspectiva; no la ha abolido. Proponer la misi\u00f3n del sacerdote en toda su grandeza y su urgencia, con todas sus exigencias, he ah\u00ed, a nuestro parecer, el problema primordial.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abOs proponemos algunas sugerencias, sin dudar en absoluto de que vosotros hab\u00e9is comenzado la exploraci\u00f3n de las mismas. A nivel diocesano y a nivel interdiocesano, \u00bfno es posible pensar en una distribuci\u00f3n de las fuerzas sacerdotales, diocesanas o religiosas a\u00fan mejor? Las posibilidades del diaconado, \u00bfhan sido puestas realmente en pr\u00e1ctica, en lo que se refiere a la selecci\u00f3n de los candidatos y a su preparaci\u00f3n m\u00e1s esmerada? \u00bfNo puede lanzarse un llamamiento m\u00e1s vigoroso, m\u00e1s asiduo, para las vocaciones sacerdotales de adultos, y tambi\u00e9n de adolescentes, e incluso de ni\u00f1os? \u00bfPensamos en todos esos grupos de j\u00f3venes, preocupados por la b\u00fasqueda espiritual y la participaci\u00f3n en alguna responsabilidad de la Iglesia? \u00bfO es que son insensibles ante tales llamamientos? Vosotros mismos, obispos, que est\u00e1is mucho m\u00e1s en contacto con los j\u00f3venes que antes, no teng\u00e1is miedo de exponerles a menudo el problema del relevo sacerdotal, con el tacto y el entusiasmo convenientes. Y que vuestros equipos de sacerdotes, incluso en los sectores dif\u00edciles, irradien la alegr\u00eda de su sacerdocio, la de trabajar y sembrar para el Se\u00f1or, sin ver a\u00fan la cosecha, a veces ni siquiera la germinaci\u00f3n, impulsados por esa esperanza invencible que nace de una vida interior profunda\u00bb<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son conceptos que ha repetido mil veces, obligado por la pertinacia de quienes siguen empe\u00f1ados en una b\u00fasqueda in\u00fatil de soluciones que no pueden encontrar. El Papa, adem\u00e1s, ve con el dolor de un padre las defecciones y abandonos de sus hijos. Ellos, los que se obstinan en su personal visi\u00f3n de las cosas, no dan importancia a esto, y a\u00fan se quedan indiferentes o incluso atribuyen a estos hechos lamentables la misi\u00f3n providencial de estar abriendo el camino a una nueva \u00e9poca del sacerdocio en la historia de la Iglesia, contra el conservadurismo rutinario y envejecido de las actuales estructuras. Y se quedan tan tranquilos. No les dicen nada los tristes resultados de este modo de pensar, ni son capaces de percibir las se\u00f1ales luminosas de la esperanza, que enseguida reaparecen, cuando se producen las rectificaciones oportunas con obediencia fiel al Magisterio de la Iglesia santa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se podr\u00e1 cuestionar la identidad del trabajo sacerdotal, en cuanto a la forma de ejercer el ministerio y la operatividad pastoral; pero nunca se puede poner en duda la identidad dogm\u00e1tica, objetiva, sustancial del sacerdocio, tal como lo hemos recibido de Cristo, a trav\u00e9s de la Tradici\u00f3n apost\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Educadores de la fe<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es triste tener que consumir tiempo y energ\u00edas una y otra vez en la fatigosa tarea de rechazar dudas, incertidumbres y aun errores, cuando tan necesario es presentar al mundo un mensaje n\u00edtido y transparente de lo que somos, lo que predicamos y lo que ofrecemos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Deseamos que toda la comunidad cristiana sea evangelizadora y catequista, como vienen se\u00f1al\u00e1ndolo el Concilio, los \u00faltimos s\u00ednodos y las continuas exhortaciones del Papa. Toda la comunidad, todos los bautizados. Por aqu\u00ed s\u00ed que podr\u00eda producirse un cambio de proporciones hist\u00f3ricas incalculables en la Iglesia del siglo XXI, si toda ella, alentada por un ardiente amor misionero, su entrega a su misi\u00f3n evangelizadora, asumiendo cada uno sus sagradas obligaciones desde el lugar que ocupa en la familia y en la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero para que la Iglesia toda, en la medida en que pueda lograrse, sea as\u00ed, es absolutamente indispensable que nosotros, sacerdotes y religiosos, asumamos tambi\u00e9n nuestra espec\u00edfica responsabilidad de educadores de la fe de la comunidad eclesial. Necesitamos claridad de ideas, limpieza de prop\u00f3sitos, coraz\u00f3n no dividido, dedicaci\u00f3n sin reservas, trabajo abnegado, aceptaci\u00f3n de la obediencia y de la cruz. Normalmente no habr\u00e1 evangelizadores, si nosotros no evangelizamos con nuestro espec\u00edfico trabajo sacerdotal, que se mantiene cada d\u00eda mediante la oraci\u00f3n y el amor a Cristo Sacerdote.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No lo olvid\u00e9is, queridos hermanos en el sacerdocio, nosotros no somos educadores de la fe simplemente como catequistas o como profetas. Somos algo distinto, precisamente para que los dem\u00e1s puedan ser tambi\u00e9n lo que tienen que ser.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abUnidos al Sucesor de Pedro, los obispos, sucesores de los Ap\u00f3stoles, reciben en virtud de su ordenaci\u00f3n episcopal la autoridad para ense\u00f1ar en la Iglesia la verdad revelada. Son los maestros de la fe.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abA los obispos est\u00e1n asociados en el ministerio de la evangelizaci\u00f3n, como responsables a t\u00edtulo especial, los que por la ordenaci\u00f3n sacerdotal obran en nombre de Cristo (LG 10 y 37; AG 39; PO 2,12 y 13), en cuanto educadores del Pueblo de Dios en la fe, predicadores, siendo adem\u00e1s ministros de la Eucarist\u00eda y de los otros sacramentos.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abTodos nosotros, los Pastores, estamos, pues, invitados a tomar conciencia de este deber m\u00e1s que cualquier otro miembro de la Iglesia. Lo que constituye la singularidad de nuestro servicio sacerdotal, lo que da unidad profunda a la infinidad de tareas que nos solicitan a lo largo de la jornada y de la vida, lo que confiere a nuestras actividades una nota espec\u00edfica, es precisamente esta finalidad presente en toda acci\u00f3n nuestra: anunciar el Evangelio de Dios (Cf. 1Ts 2, 9).\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abHe aqu\u00ed un rasgo de nuestra identidad, que ninguna duda debiera atacar, ni ninguna objeci\u00f3n eclipsar. En cuanto Pastores, hemos sido escogidos por la misericordia del Supremo Pastor (Cf. 1P 5, 4), a pesar de nuestra insuficiencia, para proclamar con autoridad la Palabra de Dios; para reunir al Pueblo de Dios que estaba disperso; para alimentar a este Pueblo con los signos de la acci\u00f3n de Cristo, que son los sacramentos; para ponerlo en el camino de la salvaci\u00f3n; para mantenerlo en esa unidad de la que nosotros somos, a diferentes niveles, instrumentos activos y vivos; para animar sin cesar a esta comunidad reunida en torno a Cristo siguiendo la l\u00ednea de su vocaci\u00f3n m\u00e1s \u00edntima\u00bb<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLos religiosos tienen en su vida consagrada un medio privilegiado de evangelizaci\u00f3n eficaz. A trav\u00e9s de su ser m\u00e1s \u00edntimo se sit\u00faan dentro del dinamismo de la Iglesia, sedienta de lo Absoluto de Dios, llamada a la santidad. Es de esta santidad de la que ellos dan testimonio. Ellos encarnan la Iglesia deseosa de entregarse al radicalismo de las Bienaventuranzas. Ellos son, por su vida, signo de total disponibilidad para con Dios, la Iglesia, los hermanos. Por eso asumen una importancia especial en el marco del testimonio que, como hemos dicho anteriormente, es primordial en la evangelizaci\u00f3n. Este testimonio silencioso de pobreza y desprendimiento, de pureza y de transparencia, de abandono en la obediencia puede ser, a la vez que una interpelaci\u00f3n al mundo y a la Iglesia misma, una predicaci\u00f3n elocuente, capaz de tocar incluso a los no cristianos de buena voluntad, sensibles a ciertos valores.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEn esta perspectiva se intuye el papel desempe\u00f1ado en la evangelizaci\u00f3n por los religiosos y religiosas consagrados a la oraci\u00f3n, al silencio, a la penitencia, al sacrificio. Otros religiosos, en gran n\u00famero, se dedican directamente al anuncio de Cristo&#8230; Gracias a su consagraci\u00f3n religiosa, ellos son, por excelencia, voluntarios y libres para abandonar todo y lanzarse a anunciar el Evangelio hasta los confines de la tierra. Ellos son emprendedores y su apostolado est\u00e1 frecuentemente marcado por una originalidad y por una capacidad de iniciativas que suscitan admiraci\u00f3n. Son generosos: se les encuentra no raras veces en la vanguardia de la misi\u00f3n y afrontando los m\u00e1s grandes riesgos para su santidad y su propia vida. S\u00ed, en verdad, la Iglesia les debe much\u00edsimo\u00bb<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Nuestro Seminario de Toledo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Contemplamos con gozo la buena marcha de nuestro Seminario de Toledo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El aumento del n\u00famero de alumnos, el alto nivel acad\u00e9mico que se va logrando, y sobre todo, la serena aceptaci\u00f3n y continua predicaci\u00f3n de criterios de vida espiritual interior, de oraci\u00f3n, penitencia, obediencia y amor a la Iglesia, caridad fraterna, todo para mejor disponerse al servicio de los hombres en el ministerio futuro, contribuyen cada m\u00e1s y mejor a la formaci\u00f3n de los j\u00f3venes alumnos tal como lo va se\u00f1alando el Magisterio, de acuerdo con la tradici\u00f3n de la Iglesia y las exigencias del mundo actual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Queremos seminaristas totalmente entregados al hermoso ideal que les ha tra\u00eddo al Seminario; gozosos de sentirse llamados por Cristo; fuertes, no petulantes; capaces de discernir y criticar, no enfermizos criticones; dispuestos a nadar contra corriente cuando sea menester; amantes del silencio y la oraci\u00f3n para poder ser m\u00e1s fecundos en el apostolado ahora, y eficaces educadores de la fe, ma\u00f1ana, en la comunidad evangelizadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para ellos y para el Seminario como instituci\u00f3n pido una vez m\u00e1s, sacerdotes, comunidades religiosas y fieles de la Di\u00f3cesis, vuestro inter\u00e9s en todo, vuestras s\u00faplicas al Se\u00f1or para que siga iluminando sus pasos, y el apoyo econ\u00f3mico para hacer frente a los gastos que el Seminario origina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Os bendigo afectuosa y cordialmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Marzo, 1978.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Pablo VI, discurso a los obispos de la regi\u00f3n central de Francia, 26 de marzo de 1977: apud <em>Insegnamenti di Paolo VI,<\/em> XV, 1977, 277-278.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Pablo VI, exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Evangelii nuntiandi,<\/em> 68: apud <em>Insegnamenti di Paolo VI,<\/em> XIII, 1975, 1.422-1.423.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Ib\u00edd. 69: 1.423-1.424.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Exhortaci\u00f3n pastoral, marzo de 1978: apud Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo, marzo, 1978, 113-121. 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