{"id":1114,"date":"2024-09-27T18:51:16","date_gmt":"2024-09-27T16:51:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1114"},"modified":"2024-09-27T18:51:16","modified_gmt":"2024-09-27T16:51:16","password":"","slug":"el-seminario-y-el-futuro-de-la-iglesia","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/el-seminario-y-el-futuro-de-la-iglesia\/","title":{"rendered":"El Seminario y el futuro de la Iglesia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Exhortaci\u00f3n pastoral, febrero de 1976: texto en el <em>Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo,<\/em> abril-mayo, 1976, 211-216.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos diocesanos: La festividad, ya pr\u00f3xima, del Patriarca San Jos\u00e9 me impulsa a dirigiros esta comunicaci\u00f3n para solicitar vuestra atenci\u00f3n y vuestro apoyo en favor del Seminario diocesano. De \u00e9l depende el futuro de la vida de la Iglesia en nuestra Di\u00f3cesis de Toledo y, por lo mismo, merece el m\u00e1ximo inter\u00e9s por parte de todos nosotros.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Situaci\u00f3n actual<\/h3>\n\n\n\n<p>Nuestro Seminario est\u00e1 logrando una estabilidad y un perfeccionamiento progresivos que nos invita a trabajar cada vez con mayor decisi\u00f3n y entusiasmo en la doble l\u00ednea de renovaci\u00f3n y fidelidad que venimos marcando, y que es una exigencia clara del Concilio Vaticano II.<\/p>\n\n\n\n<p>De 17 alumnos que hab\u00eda en el Seminario Mayor en 1972 hemos pasado a 59 en el momento actual. En los primeros cursos del Seminario Menor hay 132; en BUP. 44; en 6\u00ba de Bachillerato, 21; en COU, 12. Es un n\u00famero notable de alumnos que esperamos aumente en los pr\u00f3ximos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida acad\u00e9mica adquiere tambi\u00e9n niveles cada vez m\u00e1s altos y no cejaremos en el empe\u00f1o de conseguir toda la perfecci\u00f3n deseable: profesores especializados y plenamente dedicados, bibliotecas actualizadas, c\u00e1tedras bien dotadas, cursillos complementarios, m\u00e9todos pedag\u00f3gicos adecuados.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor parte de nuestros alumnos pertenece a la Di\u00f3cesis, pero sus puertas est\u00e1n abiertas para acoger tambi\u00e9n a otros, y nos sentimos dichosos de tener en estos momentos 16 alumnos de diversos pa\u00edses americanos enviados por sus obispos para que puedan encontrar aqu\u00ed la debida formaci\u00f3n. Deseamos ayudar a la Iglesia de Hispanoam\u00e9rica, movidos por la misma l\u00f3gica interna que nos induce a enviar sacerdotes a aquellos pa\u00edses m\u00e1s necesitados a\u00fan que el nuestro.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Preparaci\u00f3n para el sacerdocio<\/h3>\n\n\n\n<p>Nuestro Seminario no tiene otra finalidad m\u00e1s que la de preparar a los j\u00f3venes para el sacerdocio. Tanto el Menor como el Mayor son eso, y nada m\u00e1s que eso: Seminarios que tratan de cultivar la posible vocaci\u00f3n sacerdotal de los j\u00f3venes conforme a la pedagog\u00eda que exigen las diversas edades, y de acuerdo con las orientaciones que ha se\u00f1alado clar\u00edsimamente el Magisterio de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed que la formaci\u00f3n que en el Seminario se ofrece haya de estar orientada a lograr una espiritualidad sacerdotal espec\u00edfica, no simplemente cristiana. No hay ni puede haber lugar para la duda ni para la dispersi\u00f3n. Los alumnos del Seminario no pueden ser simples estudiantes de Bachillerato, ni simples matriculados en un curso de estudios filos\u00f3ficos o teol\u00f3gicos. Son, con todos los discernimientos y determinaciones atemperadas a la edad y al ejercicio de su libertad, aspirantes al sacerdocio de Cristo, y cuentan, para alcanzar su prop\u00f3sito o para renunciar a \u00e9l, con la gracia de Dios, con la ayuda de su Obispo y sus educadores y con la propia capacidad de obrar libremente, la cual, lejos de encontrar obst\u00e1culos de parte de nadie, se ver\u00e1 favorecida en todo momento conforme lo exige una responsabilidad que soy el primero en sentir como Obispo diocesano.<\/p>\n\n\n\n<p>Responsabilidad que nos obliga a despojarnos de toda ambici\u00f3n meramente num\u00e9rica y de cualquier falta de respeto a la libertad de cada uno, pero que igualmente nos urge a afirmar con toda claridad lo que somos y lo que queremos ser. Un aspirante al sacerdocio en nuestro Seminario ha de centrar su vida espiritual en torno a estos ejes: Jesucristo, eterno Mediador ante el Padre y Redentor del mundo: gracia santificante, como don de la redenci\u00f3n para liberar al hombre, ofrecida a trav\u00e9s de los canales espec\u00edficos que Cristo instituy\u00f3 y no dej\u00f3 a la arbitrariedad de las decisiones espont\u00e1neas; Iglesia que guarda autorizadamente la palabra, el Sacramento y la autenticidad de la acci\u00f3n pastoral directiva y transmite este triple dep\u00f3sito por medio de hombres que ella elige y consagra, sin merma de lo que al Pueblo de Dios corresponde de un modo global y participado, perd\u00f3n de los pecados, confirmaci\u00f3n en la fe, y sacrificio eucar\u00edstico, aparte los dem\u00e1s signos sacramentales, como realidades sobrenaturales no manipulables que hacen vivo el amor de Dios y la esperanza de salvaci\u00f3n en medio del mundo, y se mantienen institucionalizadas y confiadas, por voluntad del Se\u00f1or, a quienes juran o prometen una fidelidad espec\u00edfica y determinante, no para convertir la caridad de la salvaci\u00f3n en juridicismos excluyentes, sino, por el contrario, para asegurar la permanencia y la fiel transmisi\u00f3n de los dones del verdadero amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro de estas claves fundamentales cabe todo el despliegue, siempre fecund\u00edsimo en la historia de la Iglesia, de las mil formas de ejercer el sacerdocio para poder provocar continuamente el choque buscado de los grandes amores: el de Dios que nos salva en Jesucristo, y el de la respuesta del hombre evangelizado en una parcela o en la totalidad de su existencia, o en la dimensi\u00f3n social de la vida de un pueblo, o en el alma que inspira a toda una civilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que no cabe es la perplejidad temerosa, la cobard\u00eda ante lo profano o por desconocimiento o por adulaci\u00f3n o por idolatr\u00eda; la falta de contemplaci\u00f3n del misterio de Dios y de oraci\u00f3n diaria o de obediencia fecundadora y amorosa; la mezcla de apetencias mundanas y de actitudes sacras; la confusi\u00f3n entre libertad que dignifica y complacencias bastardas que ahogan el esp\u00edritu; el insensato desprecio del Magisterio de la Iglesia, la frivolidad y el diletantismo en los ministerios; la falsa encarnaci\u00f3n en los problemas de los hombres, pues falsa es cuando, en lugar de iluminarlos se\u00f1alando a todos actitudes limpias, se cae en el halago a unos o a otros; la repetida injuria a la liturgia o a los dogmas de la fe; el laxismo moral que reduzca el Evangelio a una mera proclamaci\u00f3n de derechos interhumanos en la tierra; la piedad rutinaria y sin vida; el sacramentalismo deformante y abusivo del signo instituido por Cristo, m\u00e1s a prop\u00f3sito para adormecer conciencias que para facilitar respuestas generosas y comprometidas. Nada de esto cabe en una vida sacerdotal, y, por lo mismo, tampoco puede caber en un Seminario, salvadas siempre la forma y la proporci\u00f3n en que tales exigencias deben ser vividas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Para el hombre y para el Evangelio<\/h3>\n\n\n\n<p>Tratar de lograr que el Evangelio sea conocido y vivido por el hombre, abrir caminos para que el encuentro entre el hombre libre y el mensaje de Cristo se haga posible con el fin de extender as\u00ed los frutos de la redenci\u00f3n, es la tarea indeclinable y fundamental del sacerdote, seg\u00fan nos recuerda el lema que este a\u00f1o preside la campa\u00f1a del Seminario. Del Secretariado de la Comisi\u00f3n Episcopal competente hemos recibido una instrucci\u00f3n muy orientadora en este sentido, cuya lectura recomendamos con el mayor inter\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Se acercan para Espa\u00f1a d\u00edas llenos de incertidumbre, en que, dejando a un lado los problemas puramente pol\u00edticos y los que nacen de una coyuntura econ\u00f3mica dif\u00edcil y una presi\u00f3n internacional de signo contradictorio, tenemos la obligaci\u00f3n de preguntarnos sobre el porvenir de nuestra fe, particular y colectiva, la de cada uno de nosotros y la del pueblo espa\u00f1ol.<\/p>\n\n\n\n<p>Sea cual sea el trabajo y los m\u00e9todos de evangelizaci\u00f3n que hayamos de seguir o perfeccionar, una cosa est\u00e1 clara: sin sacerdotes no ser\u00e1 posible evangelizar en el sentido pleno de la palabra.<\/p>\n\n\n\n<p>No nos basta esa apelaci\u00f3n continua y siempre vaga al sentido cristiano de la vida, al compromiso del amor en el servicio al hombre, a la tensi\u00f3n creadora que inquieta el coraz\u00f3n y busca la reforma de las estructuras sociales, a la lucha evang\u00e9lica por la justicia. Todo lo que tienen de hermoso contenido estas formulaciones se disuelve o se adultera, cuando faltan en la evangelizaci\u00f3n la oraci\u00f3n y la adoraci\u00f3n, la esperanza en la vida eterna, el reconocimiento del pecado y el dolor por haberlo cometido, el recurso necesario a los sacramentos tal como la Iglesia nos lo ense\u00f1a, la aceptaci\u00f3n de la cruz como signo distintivo de los disc\u00edpulos de Cristo. El sacerdote est\u00e1 llamado a ofrecer con paz y con humilde amor a todos, la s\u00edntesis completa de la doctrina, los medios de vida y las aspiraciones santas que un cristiano ha de tener presentes si quiere ser hijo fiel de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Para eso est\u00e1n los seminarios, para preparar a los futuros ministros de Dios a fin de que faciliten a los hombres el encuentro con el Evangelio y con Cristo. No se puede seguir dudando de la identidad sacerdotal. No se puede seguir permitiendo la existencia de un Seminario en que los j\u00f3venes no se sientan gozosos de ofrecerse a Dios en la radical novedad de una misi\u00f3n propia, especifica, \u00fanica, que les pide estar en el mundo sin ser del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Repetimos con profunda veneraci\u00f3n las siguientes palabras del Papa:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNos parece que el primer trabajo a desarrollar ha de ser el de llevar los \u00e1nimos de los fieles a una m\u00e1s profunda toma de conciencia del valor y de la indispensabilidad del ministerio sacerdotal en el plano de la salvaci\u00f3n. Es necesario reaccionar contra la mentalidad que tiende a disminuir la importancia de la presencia del sacerdote&#8230; Pero el problema de las vocaciones no se limita a la fase de reclutamiento de los candidatos al sacerdocio. Es necesario, adem\u00e1s, todo un conjunto de esfuerzos y de cuidados, a trav\u00e9s de los cuales el germen depositado por Dios en el \u00e1nimo de los j\u00f3venes pueda alcanzar una madurez, y sobre todo fructifique y sea perseverante. En este punto pensamos naturalmente en los seminarios&#8230; Ser\u00e1 necesario trabajar decididamente para elevar su nivel espiritual y para que se conviertan, como siempre han sido en la Iglesia, en lugares verdaderamente privilegiados de piedad, de estudio y de disciplina. Se deber\u00e1 hacer desaparecer con todo esfuerzo ese clima de conformidad con el mundo, de flojedad en el esp\u00edritu de oraci\u00f3n y de amor a la cruz, que desgraciadamente intenta penetrar en no pocos de ellos, si no queremos ver comprometido todo esfuerzo generoso en este sector tan delicado y vital para la Iglesia\u00bb<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Ayuda generosa<\/h3>\n\n\n\n<p>Os agradezco mucho, Superiores, profesores y actuales alumnos del Seminario, el ejemplo de seriedad que est\u00e1is dando, atentos a lo que la Iglesia os pide en esta hora, tal como el Santo Padre y vuestro Obispo diocesano lo proclaman. Hemos de seguir sin vacilar por este camino.<\/p>\n\n\n\n<p>Como tambi\u00e9n a los sacerdotes de la Di\u00f3cesis, fieles colaboradores llenos de sensatez y de equilibrio, que os complac\u00e9is en el decidido prop\u00f3sito de colaborar en esta tarea transcendental para la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Promoved, junto con las comunidades religiosas, con las familias, con los fieles de vuestras parroquias, jornadas de oraci\u00f3n y reflexi\u00f3n sobre la vocaci\u00f3n sacerdotal. Hablad a los ni\u00f1os, a los adolescentes, a los j\u00f3venes, para que piensen en la posible entrega de sus vidas al ideal del sacerdocio.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ayudadnos tambi\u00e9n econ\u00f3micamente cuanto pod\u00e1is. Os pido que exhort\u00e9is a todas las personas e instituciones, a las que pueda llegar vuestra voz, a que ofrezcan sus donativos y aportaciones en la colecta que ha de celebrarse el d\u00eda de San Jos\u00e9. En todas las Misas de ese d\u00eda, en las iglesias parroquiales y en las de comunidades religiosas abiertas al culto, vosotros, sacerdotes y religiosos, hablad del Seminario, y pedid a los fieles que nos ayuden cuanto puedan. Hemos de aspirar a que, sin ning\u00fan posible abuso, los alumnos y las familias cooperen a los gastos de la pensi\u00f3n global que el Seminario se\u00f1ala; pero tambi\u00e9n a que ning\u00fan joven, que est\u00e9 necesitado y merezca ayuda, deje de recibirla por parte de nosotros, toda la comunidad diocesana, que debemos considerar como propio el deber de sufragar los gastos que la estancia en el Seminario ocasiona.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios nos ayudar\u00e1 m\u00e1s a nosotros si nosotros ayudamos as\u00ed a su Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Os bendigo con todo afecto en el Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> PabloVI, alocuci\u00f3n a los participantes en el Congreso de estudio para las vocaciones eclesi\u00e1sticas, 21 de noviembre de 1973: apud <em>Insegnamenti di Paolo VI,<\/em> XI, 1973. 1.134-1.136.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Exhortaci\u00f3n pastoral, febrero de 1976: texto en el Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo, abril-mayo, 1976, 211-216. Queridos diocesanos: La festividad, ya pr\u00f3xima, del Patriarca San Jos\u00e9 me impulsa a dirigiros esta comunicaci\u00f3n para solicitar vuestra atenci\u00f3n y vuestro apoyo en favor del Seminario diocesano. De \u00e9l depende el futuro de la vida de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[32],"doc_tag":[],"class_list":["post-1114","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-el-seminario-mayor-y-menor"],"year_month":"2026-05","word_count":2109,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. Webmaster","author_nicename":"currante","author_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/author\/currante\/"},"doc_category_info":[{"term_name":"El seminario mayor y menor","term_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs-category\/el-seminario-mayor-y-menor\/"}],"doc_tag_info":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1114","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/docs"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1114"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1114\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1115,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1114\/revisions\/1115"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1114"}],"wp:term":[{"taxonomy":"doc_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_category?post=1114"},{"taxonomy":"doc_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_tag?post=1114"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}