{"id":1110,"date":"2024-09-27T18:49:55","date_gmt":"2024-09-27T16:49:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1110"},"modified":"2024-09-27T18:49:55","modified_gmt":"2024-09-27T16:49:55","password":"","slug":"san-jose-patrono-de-la-iglesia-2","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/san-jose-patrono-de-la-iglesia-2\/","title":{"rendered":"San Jos\u00e9, Patrono de la Iglesia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Exhortaci\u00f3n pastoral. 14 de marzo de 1972: publicada en el <em>Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo,<\/em> marzo, 1972, 69-73.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos diocesanos: Cien a\u00f1os han transcurrido desde que P\u00edo IX, el Papa de la Inmaculada Concepci\u00f3n de Mar\u00eda, declar\u00f3 el 8 de diciembre de 1870 a San Jos\u00e9 Patrono de la Iglesia universal. El 31 de marzo pr\u00f3ximo se concluir\u00e1 este centenario que en Espa\u00f1a ha venido celebr\u00e1ndose con diversos actos religiosos y culturales.<\/p>\n\n\n\n<p>Si evocamos hoy esta fecha hist\u00f3rica no es para deleitarnos en la pura contemplaci\u00f3n del acontecimiento, que en su momento lleg\u00f3 a producir un gozo muy leg\u00edtimo en los cat\u00f3licos de todo el orbe; lo hacemos para reavivar la fe de la Iglesia del siglo XX en un dogma fundamental de la religi\u00f3n cat\u00f3lica: el de la intercesi\u00f3n poderosa de los santos dentro del misterio de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abComo los santos que est\u00e1n en la patria \u2013escrib\u00eda santo Tom\u00e1s de Aquino\u2013 est\u00e1n m\u00e1s cerca de Dios, la ordenaci\u00f3n de la ley divina requiere que nosotros, mientras vivimos en el cuerpo peregrinando hacia Dios, nos lleguemos a \u00c9l por mediaci\u00f3n de los santos&#8230; De dos modos se dice que ruegan por nosotros los santos. Uno, con oraci\u00f3n expresa: cuando conmueven con sus votos los o\u00eddos de la divina clemencia en nuestro favor. Otro modo, con oraci\u00f3n interpretativa, a saber: mediante sus m\u00e9ritos, que, puestos en la presencia de Dios, no s\u00f3lo les alcanzan gloria, sino que son sufragios y oraciones por nosotros\u00bb<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Fundamentaci\u00f3n teol\u00f3gica<\/h3>\n\n\n\n<p>Por su condici\u00f3n de padre nutricio de Jes\u00fas y esposo de Mar\u00eda, San Jos\u00e9 ejerci\u00f3 una funci\u00f3n sublime en la tierra y ocupa un lugar preeminente en el cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPor esta sublime dignidad, que Dios confiri\u00f3 a este siervo fidel\u00edsimo, siempre la Iglesia honr\u00f3 con sumos honores y alabanzas al bienaventurado San Jos\u00e9, despu\u00e9s de la Virgen Madre de Dios, su Esposa, e implor\u00f3 su mediaci\u00f3n en casos angustiosos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abVi\u00e9ndose, pues, en estos trist\u00edsimos tiempos la misma Iglesia por todas partes perseguida de sus enemigos, y oprimida de tan graves calamidades, que hombres imp\u00edos pudieron sospechar haber al fin prevalecido contra ella las puertas del infierno, por esto los venerables prelados de todo el orbe cat\u00f3lico presentaron sus preces y las de los fieles de Cristo encomendados a su cuidado al Sumo Pont\u00edfice, pidiendo que se dignara instituir a San Jos\u00e9 Patrono de la Iglesia cat\u00f3lica\u00bb<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, P\u00edo IX satisfizo tales votos declarando a San Jos\u00e9 Patrono de la Iglesia universal. Las palabras que hemos reproducido literalmente del documento de la Sagrada Congregaci\u00f3n de Ritos, se\u00f1alan abiertamente dos cosas: la situaci\u00f3n angustiosa en que se ve\u00eda implicada en aquel momento la Iglesia, como consecuencia de avatares pol\u00edticos, y la soluci\u00f3n que se ofrece como remedio eficaz: el recurso a San Jos\u00e9. Ambos extremos aparecen hermanados, en cuanto tales, por un nexo teol\u00f3gico, firme y causativo: la dignidad conferida por Dios a este siervo fidel\u00edsimo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Actualidad de este patrocinio<\/h3>\n\n\n\n<p>Los a\u00f1os se han ido sucediendo y con el paso del tiempo reaparecen las dificultades, pero tambi\u00e9n se mantienen las soluciones que encierran un valor permanente. Hoy, \u00abla sociedad civil, a juicio de Pablo VI, a pesar de haber progresado tanto, no est\u00e1 satisfecha, no es feliz. El progreso ha desorbitado hasta tal punto sus deseos, ha descubierto de tal manera sus deficiencias, ha multiplicado tanto sus tensiones, se han desenfrenado tanto sus extremismos, ha resquebrajado hasta tal punto sus costumbres, que raramente est\u00e1 satisfecha consigo misma, raramente se muestra segura de los principios que la rigen y de los fines que persigue. La sociedad civil est\u00e1 intoxicada a causa de la angustia, de la ret\u00f3rica, de las falsas esperanzas, de los radicalismos exasperados\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEste malestar colectivo, que posiblemente es una fiebre de crecimiento, repercute tambi\u00e9n sobre la Iglesia, infundi\u00e9ndole el ansia del transformismo y del conformismo, disminuyendo el sentido de confianza en ella misma, priv\u00e1ndola del gusto por la unidad interna, invadi\u00e9ndola de los particularismos inconformistas, ilusion\u00e1ndola con novedades desarraigadas de la tradici\u00f3n\u00bb<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, para que la meta del penoso camino de esta Iglesia paciente siga siendo la victoria y la gloria, hoy como anta\u00f1o debemos recurrir a San Jos\u00e9. \u00abSan Jos\u00e9 es, a t\u00edtulo propio, Patrono de la Iglesia, y \u00e9sta, a su vez, much\u00edsimo espera de su defensa y patrocinio\u00bb<a href=\"#sdfootnote4sym\" id=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>. \u00abPor eso ha sido un acierto de la piedad de la Iglesia venerar en San Jos\u00e9 el patrono de la Sagrada Familia y fue un acierto de P\u00edo IX proclamar el patrocinio de San Jos\u00e9 sobre la Iglesia universal que es la familia hist\u00f3rica y social, m\u00e1s a\u00fan, el Cuerpo M\u00edstico de Cristo\u00bb<a href=\"#sdfootnote5sym\" id=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>En fraternal colaboraci\u00f3n invoquemos, pues, el favor divino por intercesi\u00f3n de San Jos\u00e9 sobre esta Iglesia nuestra, necesitada y unida a Cristo por el sufrimiento interno. Para que los obispos, empe\u00f1ados en la tarea de conducir al Pueblo de Dios, se\u00f1alemos acertadamente el camino de la salvaci\u00f3n, en bien de la comunidad y en beneficio de los extra\u00f1os. Para que los sacerdotes \u00abpr\u00f3vidos cooperadores del orden episcopal y ayuda e instrumento suyo\u00bb (LG 28), den un testimonio de vida que esperan muchos j\u00f3venes antes de abrazar el servicio heroico del Reino de Dios. San Jos\u00e9 es abogado tambi\u00e9n de las vocaciones. Y qu\u00e9 reflexi\u00f3n la que hizo el Papa hace dos a\u00f1os a los p\u00e1rrocos y sacerdotes de Roma:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abCreemos que la escasez de las vocaciones en las grandes ciudades depende en gran parte, es cierto, del ambiente familiar y social, que hace refractaria la conciencia de las j\u00f3venes generaciones al est\u00edmulo de la voz de Cristo; pero hemos abrigado siempre la esperanza de que un sacerdote, un aut\u00e9ntico sacerdote, ni gazmo\u00f1o ni de tendencia \u201csecularista\u00bb, sino que sabe vivir en profundidad de doctrina y de sacrificio su sacerdocio en contacto con la comunidad, especialmente con los j\u00f3venes, tiene la virtud o, mejor dicho, la gracia, de encender en otras almas la llama del amor total a Cristo Se\u00f1or que arde en \u00e9l; y creemos que el testimonio de una vida sacerdotal en plenitud de inmolaci\u00f3n, con el sagrado celibato que ella comporta, es decir, entregada al exclusivo amor de Jesucristo Maestro y Se\u00f1or, de Jes\u00fas Sacerdote y \u00fanico Cordero redentor, y al mismo tiempo dedicada a la completa y exclusiva imitaci\u00f3n suya en el servicio pastoral al Pueblo de Dios; ese testimonio de vida ejerce una mayor atracci\u00f3n hacia el estado eclesi\u00e1stico que cualquier otra f\u00f3rmula humanamente m\u00e1s natural y aparentemente m\u00e1s f\u00e1cil, pero en la cual la entrega a Cristo y la renuncia a s\u00ed mismo no tenga la perfecta y feliz coincidencia que todos conocemos. Todo depende de saberlo comprender; \u00e9ste es el carisma condicionante. \u00bfPero vamos a dudar que el Esp\u00edritu lo puede dar a los hijos m\u00e1s generosos de nuestra generaci\u00f3n?\u00bb<a href=\"#sdfootnote6sym\" id=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que los religiosos y religiosas sigan renov\u00e1ndose en esta hora posconciliar sin perder lo que por donaci\u00f3n divina les distingue dentro del Cuerpo M\u00edstico de Jesucristo. Para que la Iglesia jer\u00e1rquica dispense a los laicos la confianza que merecen y \u00e9stos respondan con fidelidad, que es cohesi\u00f3n, coherencia, defensa y colaboraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed actualizaremos provechosamente el valor duradero de aquella fecha y prestaremos el mejor de los servicios a la Iglesia de este mundo, unida al culto de la Iglesia celestial en una misma comuni\u00f3n. Porque \u00abla reforma que la Iglesia est\u00e1 realizando en nuestro tiempo, el as\u00ed llamado \u201caggiornamento\u00bb, no afecta solamente a las \u201cestructuras\u00bb, a las formas exteriores de la organizaci\u00f3n eclesial, sino que se refiere tambi\u00e9n a la l\u00ednea que debemos imprimir a nuestra conducta y a los criterios que gu\u00edan nuestro sentido moral\u00bb<a href=\"#sdfootnote7sym\" id=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Con mi bendici\u00f3n afectuosa.<\/p>\n\n\n\n<p>14 de marzo de 1972.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> <em>Suma de Teolog\u00eda<\/em>. <em>Suppl.<\/em>q. 72 a.2 c y ad 1.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> P\u00edo IX Carta Apost\u00f3lica <em>Inclytum Patriarcham<\/em> y Sagrada Congregaci\u00f3n de Ritos, Decreto <em>Quemadmodum Deus,<\/em> 8 de diciembre de 1970: apud <em>Acta<\/em> <em>P. Pii IX,<\/em> p.1., col. 5, p. 282 y 331.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Pablo VI. Alocuci\u00f3n del mi\u00e9rcoles 29 de abril de 1970: <em>Insegnamenti di Paolo VI, <\/em>Vlll, 1970, 396-397.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote4anc\" id=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> Le\u00f3n XIII, enc\u00edclica <em>Quamquam pluries,<\/em> 15 de agosto de 1889: apud <em>Acta Leonis XIII,<\/em> Roma, 1890. vol. 9, p. 175ss.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote5anc\" id=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> Pablo VI. oraci\u00f3n en el <em>Angelus<\/em> del domingo 19 de marzo de 1971: apud <em>Insegnamenti di Paolo VI,<\/em> IX 1971, 197.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote6anc\" id=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> Pablo VI, discurso a los predicadores de la Cuaresma en Roma, 9 de febrero de 1970: Ib\u00edd. VIII, 1970. 122-123.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote7anc\" id=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> Pablo VI, alocuci\u00f3n del mi\u00e9rcoles 4 de marzo de 1970: ib\u00edd. 157.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Exhortaci\u00f3n pastoral. 14 de marzo de 1972: publicada en el Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo, marzo, 1972, 69-73. Queridos diocesanos: Cien a\u00f1os han transcurrido desde que P\u00edo IX, el Papa de la Inmaculada Concepci\u00f3n de Mar\u00eda, declar\u00f3 el 8 de diciembre de 1870 a San Jos\u00e9 Patrono de la Iglesia universal. 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