{"id":1096,"date":"2024-09-27T18:31:33","date_gmt":"2024-09-27T16:31:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1096"},"modified":"2024-09-27T18:31:33","modified_gmt":"2024-09-27T16:31:33","password":"","slug":"america-a-la-vista","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/america-a-la-vista\/","title":{"rendered":"Am\u00e9rica a la vista"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Exhortaci\u00f3n pastoral dirigida a la Di\u00f3cesis de Astorga. en el D\u00eda Nacional de las Vocaciones Hispanoamericanas, enero de 1966. Texto en <em>Bolet\u00edn Oficial del Obispado de Astorga,<\/em> febrero de 1966, 103-110.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos sacerdotes, religiosos y fieles; hijos todos de la Di\u00f3cesis:<\/p>\n\n\n\n<p>En Pentecost\u00e9s de 1964 os habl\u00e9 de la realidad de nuestra \u00abMisi\u00f3n Diocesana\u00bb en la pastoral <em>Astorga, Di\u00f3cesis Misionera.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Las ideas que entonces os expuse adquieren una fuerza extraordinaria y un relieve y actualidad innegable con el reciente Decreto <em>Ad Gentes,<\/em> del Concilio Vaticano II sobre la actividad misionera de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, los principios doctrinales de este Decreto, as\u00ed como las consecuencias pr\u00e1cticas que deduce, ponen en clima de urgencia la eficacia concreta y pr\u00e1ctica de nuestra misi\u00f3n, urgencia que grava la conciencia del Obispo, de los sacerdotes y de los fieles a un tiempo, y que se funda \u00aben el presente orden de cosas, del que surge una nueva condici\u00f3n de la humanidad<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Iglesia, misionera por naturaleza<\/h2>\n\n\n\n<p>La Iglesia es misionera por naturaleza, pues procede de la misi\u00f3n del Hijo y de la del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios env\u00eda a su Hijo \u2013primer \u00abmissus\u00bb, enviado\u2013 \u00abpara reconciliar el mundo consigo en \u00c9l\u00bb (2Cor 5, 19); para servir, no para ser servido (Mc 10, 45); a \u00abbuscar y salvar lo que estaba perdido\u00bb (Lc 19, I0)<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Mas como lo que estaba perdido no era s\u00f3lo la generaci\u00f3n contempor\u00e1nea del Cristo hist\u00f3rico, sino la humanidad toda, que se despliega en la historia a trav\u00e9s del tiempo, y \u00abDios quiere que todos los hombres se salven\u00bb (1Tm 2, 4). \u00abCristo envi\u00f3 al Esp\u00edritu Santo \u2013segundo \u00abmissus\u00bb\u2013 de parte del Padre, para que realizara interiormente su obra salut\u00edfera e impulsara a la Iglesia hacia su propia dilataci\u00f3n\u00bb en la sucesi\u00f3n de los tiempos<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia, fundada por Cristo y enviada por \u00c9l, como continuadora de su \u00abmisi\u00f3n\u00bb \u2013Cristo m\u00edstico, al fin. en desarrollo a lo largo de la historia\u2013 tiene los poderes y el mandato de Cristo: \u00abId y ense\u00f1ad a todas las gentes\u00bb (Mt 28, 19s.). \u00abId por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura\u00bb (Mc 16, 15).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El crecimiento y sus leyes<\/h2>\n\n\n\n<p>La Iglesia cumple con este deber de ense\u00f1ar, predicar y salvar de dos maneras: la primera, ejercitando esa \u00abmisi\u00f3n\u00bb, el mandato recibido de Cristo, que los Ap\u00f3stoles transmiten al orden episcopal, con la cooperaci\u00f3n de sacerdotes y fieles, bajo la autoridad de Pedro. Y la segunda, por una ley natural a todo organismo vivo, que no puede paralizarse sin menoscabo y peligro de la misma vida, sino que tiende a aumentar, a propagarse: as\u00ed la vida de la Iglesia recibida de Cristo, \u00abde quien todo el cuerpo, trabado y unido por todos los ligamentos que lo unen y nutren para la operaci\u00f3n propia de cada miembro, crece y se fortalece en la caridad\u00bb (Ef 4. 16)<a href=\"#sdfootnote4sym\" id=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas dos maneras de cumplir la Iglesia su misi\u00f3n, se complementan mutuamente. As\u00ed la Iglesia, manifestando a Cristo, \u00abdescubre a los hombres la verdad genuina de su condici\u00f3n y de su vocaci\u00f3n total, porque Cristo es el principio y el modelo de esta humanidad renovada, llena de amor fraterno, de sinceridad y de esp\u00edritu pac\u00edfico, a la que todos aspiran\u00bb<a href=\"#sdfootnote5sym\" id=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Renovaci\u00f3n de las comunidades: di\u00f3cesis, parroquias<\/h2>\n\n\n\n<p>Ahora bien, aunque Cristo \u2013que escogi\u00f3 como disc\u00edpulos \u00aba los que quiso\u00bb\u2013 \u00abinspira la vocaci\u00f3n misionera en el coraz\u00f3n de cada uno\u00bb \u00abpor medio del Esp\u00edritu Santo, que distribuye los carismas seg\u00fan quiere para com\u00fan utilidad\u00bb<a href=\"#sdfootnote6sym\" id=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>, \u00abla obra de la evangelizaci\u00f3n es deber fundamental del Pueblo de Dios\u00bb, \u00abpuesto que toda la Iglesia es misionera\u00bb por naturaleza<a href=\"#sdfootnote7sym\" id=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Y he aqu\u00ed que llegamos ahora a un punto crucial, muy importante, que quisiera que todos penetraseis y meditaseis con hondura: Esta Iglesia, misionera por naturaleza, que siente sobre sus espaldas gravitar el deber de evangelizar \u2013urgente como nunca\u2013, este Pueblo de Dios, vive y se hace visible \u00aben comunidades, sobre todo diocesanas y parroquiales\u00bb, a las que \u00abpertenece tambi\u00e9n dar testimonio de Cristo delante de las gentes\u00bb<a href=\"#sdfootnote8sym\" id=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>. Y sigue el Concilio: \u00abLa gracia de la renovaci\u00f3n en las comunidades no puede crecer \u2013(fijaos bien)\u2013 si no expande cada una los campos de la caridad hasta los confines de la tierra, y no tiene, de los que est\u00e1n lejos, una preocupaci\u00f3n semejante a la que siente por sus propios miembros\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abDe esta forma ora toda la comunidad, coopera y act\u00faa entre las gentes por medio de sus hijos, que Dios elige para esta empresa alt\u00edsima\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abSer\u00e1 muy \u00fatil, a condici\u00f3n de no olvidar la obra misional universal, el mantener comunicaci\u00f3n con los misioneros salidos de la misma comunidad, o con alguna parroquia o di\u00f3cesis de las misiones, para que se haga visible la uni\u00f3n entre las comunidades y redunde en edificaci\u00f3n mutua\u00bb<a href=\"#sdfootnote9sym\" id=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque larga, es sobremanera hermosa esta cita de las palabras del Concilio, \u2013que hemos de ir estudiando y aplicando con lento apresuramiento, con coraje y con cari\u00f1o en todas sus directrices\u2013 que nos dan la \u00edntegra mentalidad misionera comunitaria del Pueblo de Dios: las comunidades, di\u00f3cesis y parroquias, se renuevan y crecen a medida de su vitalidad misional. Ellas merecen as\u00ed que Dios elija de entre sus miembros los misioneros de primera l\u00ednea. Es muy \u00fatil mantener comunicaci\u00f3n con los misioneros salidos de la misma comunidad, o con alguna parroquia o di\u00f3cesis de las misiones: se har\u00e1 as\u00ed visible \u2013\u00abt\u00e1ctil\u00bb, dir\u00edamos\u2013 la uni\u00f3n entre las dos comunidades, la madura y la joven; y redundar\u00e1 en frutos de mutua edificaci\u00f3n o crecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>No olvid\u00e9is estos p\u00e1rrafos, cuyas consecuencias sacaremos despu\u00e9s. Ahora, sigamos el hilo de la exposici\u00f3n y veremos c\u00f3mo en el Pueblo de Dios \u2013y en esas comunidades\u2013 se reparten las responsabilidades del deber misional.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El Obispo, consagrado para la salvaci\u00f3n del mundo<\/h2>\n\n\n\n<p>Los primeros somos los obispos, en el deber de evangelizar a todos los pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p>Como miembros del Colegio episcopal, sucesor del Colegio apost\u00f3lico, se nos consagra para la salvaci\u00f3n de todo el mundo, no s\u00f3lo de una di\u00f3cesis, subordinados a Pedro.<\/p>\n\n\n\n<p>De este deber surge el de cooperaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n de las Iglesias o comunidades, regidas por obispos, y la necesidad de una mutua comunicaci\u00f3n de bienes. \u00abSuscitando, promoviendo y dirigiendo el obispo la obra misional en su di\u00f3cesis, con la que forma una sola cosa, hace presente y como visible el esp\u00edritu y el celo misional del Pueblo de Dios, de suerte que toda la di\u00f3cesis se hace misionera\u00bb<a href=\"#sdfootnote10sym\" id=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Suscitar, promover o fomentar, y dirigir. \u00a1Cu\u00e1nto me han hecho pensar estas palabras! Pero llega a m\u00e1s. Seguidamente el mismo capitulo apremia la responsabilidad episcopal con estas otras terminantes; \u00abEl Sagrado Concilio desea que los obispos, considerando la grav\u00edsima penuria de sacerdotes que impide la evangelizaci\u00f3n de muchas regiones, env\u00eden algunos de sus mejores sacerdotes que se ofrezcan a la obra misional, debidamente preparados, a las di\u00f3cesis que carecen de clero, donde desarrollen, al menos temporalmente, el ministerio misional con esp\u00edritu de servicio\u00bb<a href=\"#sdfootnote11sym\" id=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>. Son definitivas las palabras del Concilio. El Concilio <em>desea<\/em> que los obispos <em>env\u00eden<\/em> algunos de sus <em>mejores<\/em> sacerdotes a <em>di\u00f3cesis carentes<\/em> de clero, <em>al menos temporalmente<\/em> y con esp\u00edritu de <em>servicio.<\/em> Desea \u2013permitidme repita\u2013 que env\u00eden, temporalmente al menos, con esp\u00edritu de servicio. \u00bfNo os parece que casi se nos pide la <em>instituci\u00f3n de un servicio sacerdotal eclesial?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, no os extra\u00f1ar\u00e1 el apremio de las llamadas que os hemos hecho otras veces, cuando os dec\u00edamos que no era permiso para ir a Am\u00e9rica lo que os d\u00e1bamos, sino que os hac\u00edamos una apremiante invitaci\u00f3n a marchar en el nombre de Dios.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El sacerdote es para Cristo y la Iglesia toda<\/h2>\n\n\n\n<p>Porque en la responsabilidad del deber evangelizador universal, a los obispos siguen los sacerdotes, como representantes de la persona de Cristo y cooperadores del orden episcopal. El Concilio recuerda: \u00abEntiendan muy bien que su vida est\u00e1 consagrada tambi\u00e9n al servicio de las misiones\u00bb; \u00abno pueden dejar de sentir lo mucho que le falta \u2013(a Cristo Cabeza)\u2013 para la plenitud del Cuerpo, y cu\u00e1nto por ende hay que trabajar para que vaya creciendo\u00bb<a href=\"#sdfootnote12sym\" id=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Si Dios no les llama, su deber ser\u00e1 suscitar, promover y dirigir la labor, fervor y vocaciones misioneras en el \u00e1mbito de su apostolado. Si les llama, han de entregarse con humilde generosidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Y \u00bfqui\u00e9nes son llamados a esa humilde entrega? Para que nadie tenga dudas, el Concilio es preciso en el criterio pr\u00e1ctico: \u00abSon designados con una vocaci\u00f3n especial los que, dotados de un car\u00e1cter natural y conveniente, id\u00f3neos por sus buenas dotes e ingenio, est\u00e1n dispuestos a emprender la obra misional, sean nativos del lugar o extranjeros: sacerdotes, religiosos o seglares\u00bb<a href=\"#sdfootnote13sym\" id=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a>. Meditad bien estas palabras, que no creo precisen comentario.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La hora del seglar en las misiones<\/h2>\n\n\n\n<p>Ellas nos introducen tambi\u00e9n en el deber de los seglares.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, queridos seglares. Tambi\u00e9n vosotros est\u00e1is llamados a cooperar. Sobre vosotros pesa tambi\u00e9n \u2013carga ligera y ennoblecedora\u2013 el deber de evangelizar. Y eso lo pod\u00e9is hacer como \u00abtestigos\u00bb y como \u00abinstrumentos vivos\u00bb<a href=\"#sdfootnote14sym\" id=\"sdfootnote14anc\"><sup>14<\/sup><\/a>. Sab\u00e9is muy bien que no se ama lo desconocido. Comenzad, pues, por conocer las misiones. No ya en los rasgos ex\u00f3ticos de un mundo lejano y misterioso: se acab\u00f3 ya la lejan\u00eda y misterio de los pueblos; ni s\u00f3lo bajo el enfoque incompleto \u2013y a veces inexacto\u2013 de unas narraciones sentimentales, que no dejan en el alma m\u00e1s huella que una impresi\u00f3n superficial, de un sentimiento transitorio, a flor de piel. Sino en la hermosa verdad de sus problemas, de sus gestas y hero\u00edsmos, de las maravillas que en ellas est\u00e1 obrando el Esp\u00edritu Santo, por los nuevos ap\u00f3stoles, en un permanente y reconfortante Pentecost\u00e9s. Y entonces, las amar\u00e9is.<\/p>\n\n\n\n<p>Comenzad tambi\u00e9n por conocer nuestra \u00abmisi\u00f3n\u00bb diocesana, el despliegue por el mundo de nuestros misioneros diocesanos, \u2013de vuestros misioneros\u2013, con la variedad de sus tareas y campos de acci\u00f3n, la grandeza de las p\u00e1ginas que escriben a diario, con santa emulaci\u00f3n, y hasta en diversas lenguas, como una nueva manifestaci\u00f3n pentecostal. Y la amar\u00e9is, a nuestra \u00abmisi\u00f3n\u00bb diocesana. Estoy seguro. Y os sentir\u00e9is orgullosos de esos gigantes de historia noble y silenciosa, que son nuestros misioneros, vuestros hijos. Y os pondr\u00e9is a su lado en una colaboraci\u00f3n efectiva en todos los campos de lo apost\u00f3lico: con la oraci\u00f3n, con el inter\u00e9s con que segu\u00eds las incidencias de sus vidas y la din\u00e1mica de su acci\u00f3n entre los hombres \u00abque ama el Se\u00f1or\u00bb, con vuestro apoyo econ\u00f3mico, con el fomento de las vocaciones en las familias, y, sobre todo, la acci\u00f3n interna del Esp\u00edritu del Se\u00f1or har\u00e1 a muchos o\u00edr su voz y asumir su propio papel de cooperaci\u00f3n personal en la tarea de evangelizaci\u00f3n universal, de la extensi\u00f3n del Reino de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos observando a diario, de alg\u00fan tiempo a esta parte, que la siembra de inquietudes misioneras arraiga profundamente en el coraz\u00f3n de los seglares, Son maestros, m\u00e9dicos, profesionales de todas clases. hombres sencillos, mujeres ejemplares, familias enteras, de todos los estratos sociales, los que, en una arrancada de la gracia, cubren el camino de sus ilusiones entreg\u00e1ndose al servicio de Dios y de las almas. Nos est\u00e1n demostrando que se sienten Iglesia en toda la profundidad de un Evangelio del que no se averg\u00fcenzan, como no se avergonz\u00f3 San Pablo (Rm 1, 16), del que quieren, como \u00e9l, ser testimonio vivo, encarnaci\u00f3n din\u00e1mica y pregoneros esforzados en un mundo que lo reclama.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una Iglesia en dos orillas<\/h2>\n\n\n\n<p>De nuevo Am\u00e9rica, queridos hermanos e hijos. Si a cada d\u00eda le basta su preocupaci\u00f3n y su trabajo, hoy nuestra urgente preocupaci\u00f3n es <em>Am\u00e9rica.<\/em> No pens\u00e9is en m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo os invito desde el fondo de mi alma de Pastor: <em>\u00a1Am\u00e9rica a la vista! <\/em>No permit\u00e1is que se nos pierda. No lloremos ma\u00f1ana como mujeres \u2013seg\u00fan la frase hist\u00f3rica\u2013 lo que no hemos sabido defender como hombres. Nosotros como sacerdotes y como cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo espero mucho de todos vosotros. S\u00e9 de lo que sois capaces cuando la empresa lo merece. Estoy acostumbrado a vuestros gestos. Pues bien, queridos sacerdotes y fieles: os pido uno m\u00e1s. Ah\u00ed os presento un campo digno de vuestra generosidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Somos todos una Iglesia. En este caso, una Iglesia en dos orillas. Arrullados y unidos por el Atl\u00e1ntico, un mar forjador de atlantes, de gigantes. Y cuando Espa\u00f1a, atra\u00edda por las voces de sus hijas y hermanas se acerca a mirar su reflejo en el espejo de sus aguas, oye las voces angustiosas de llamada: Madre Espa\u00f1a, hermana nuestra, no hay tiempo que perder: Ven, ay\u00fadanos. \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 resistir?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Es la hora de hacer vida el Concilio<\/h2>\n\n\n\n<p>Os digo con sinceridad: yo hago cuanto est\u00e1 en mi mano; os invito apremiantemente de nuevo a saltar a la otra orilla. Si pudiese acompa\u00f1aros personalmente, lo har\u00eda. La necesidad de una jerarqu\u00eda aut\u00f3ctona en aquellos lugares, me lo impide. Pero mi coraz\u00f3n va con vosotros, est\u00e1 cada d\u00eda m\u00e1s en Am\u00e9rica, nuestra gran esperanza. Y nos proponemos hacer m\u00e1s visible la comunicaci\u00f3n con los misioneros diocesanos en Am\u00e9rica, y entre aquellas comunidades y la nuestra.<\/p>\n\n\n\n<p>Es hoya ya de hacer vida las resoluciones del Concilio con la fidelidad que merecen y la urgencia que reclaman.<\/p>\n\n\n\n<p>Si \u00e9l desea que los obispos env\u00eden temporalmente sacerdotes a di\u00f3cesis carentes de clero y con esp\u00edritu de servicio, yo quiero cumplir por mi parte con el Concilio: insisto en mi apremiante llamamiento a sacerdotes y seglares. Con el tiempo quiz\u00e1 otras medidas regularicen y coordinen nuestra aportaci\u00f3n apost\u00f3lica a la Iglesia de la otra orilla del Atl\u00e1ntico. Por ahora esperamos vuestra respuesta. Y pido a Dios que esta esperanza no se convierta en desesperanza por una respuesta tard\u00eda. Si Am\u00e9rica nos tiende la mano, estamos dispuestos a entregarle la vida, sabiendo tambi\u00e9n que nuestra sangre ser\u00eda semilla de nuevas comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Una Iglesia en dos orillas! \u00a1Bello eslogan, sugerente y comprometedor!<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El presbiterio y un frente apost\u00f3lico en dos orillas<\/h2>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n la Di\u00f3cesis, queridos amigos, hermanos e hijos, quiere tener, no escindido por el espacio, sino ce\u00f1ida la cintura por el brazo del mar y de la caridad, un presbiterio y un frente apost\u00f3lico en dos orillas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los hombres de Am\u00e9rica que regir\u00e1n sus destinos y los 600 millones que vivir\u00e1n en el a\u00f1o dos mil, hace ya veinte a\u00f1os que nacieron, siguen naciendo y nacer\u00e1n hasta entonces. Y necesitan que el ideal de un amor sagrado y martirial vaya a salvarlos, pues ellas, las hijas y hermanas de Am\u00e9rica han de ser la gran reserva de la cristiandad. Y nos piden que la preparemos para ello. \u00a1Noble empresa, digna de almas grandes!<\/p>\n\n\n\n<p>Oraci\u00f3n, inter\u00e9s, ayuda econ\u00f3mica. Todo es necesario.<\/p>\n\n\n\n<p>Para todos, mi bendici\u00f3n, llena de cari\u00f1o. Pero, especialmente, a los que respondan a la llamada personal del Se\u00f1or, con mi bendici\u00f3n, un abrazo emocionado y agradecido en nombre de la Iglesia y de la Di\u00f3cesis.<\/p>\n\n\n\n<p>MARCELO, Obispo de Astorga.<\/p>\n\n\n\n<p>Enero, 1966.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> AG 1.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Ib\u00edd. 2-3.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Ib\u00edd. 4.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote4anc\" id=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> Ib\u00edd. 5.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote5anc\" id=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> AG 8.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote6anc\" id=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> Ib\u00edd. 23.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote7anc\" id=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> Ib\u00edd. 35ss.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote8anc\" id=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> Ib\u00edd. 37.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote9anc\" id=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> Ib\u00edd.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote10anc\" id=\"sdfootnote10sym\">10<\/a> AG 38.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote11anc\" id=\"sdfootnote11sym\">11<\/a> Ib\u00edd. 38.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote12anc\" id=\"sdfootnote12sym\">12<\/a> Ib\u00edd. 39.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote13anc\" id=\"sdfootnote13sym\">13<\/a> Ib\u00edd. 23.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote14anc\" id=\"sdfootnote14sym\">14<\/a> Ib\u00edd. 41.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Exhortaci\u00f3n pastoral dirigida a la Di\u00f3cesis de Astorga. en el D\u00eda Nacional de las Vocaciones Hispanoamericanas, enero de 1966. 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