{"id":1088,"date":"2024-09-27T18:24:09","date_gmt":"2024-09-27T16:24:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1088"},"modified":"2024-09-27T18:24:09","modified_gmt":"2024-09-27T16:24:09","password":"","slug":"amad-al-seminario","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/amad-al-seminario\/","title":{"rendered":"Amad al Seminario"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Exhortaci\u00f3n pastoral a los sacerdotes y fieles de la Di\u00f3cesis de Astorga, 28 de febrero de 1963. Texto en el <em>Bolet\u00edn Oficial del Obispado de Astorga<\/em>, marzo de 1963, 84-86.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos diocesanos:<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez m\u00e1s se acerca la festividad del Patriarca San Jos\u00e9, fecha en la cual se celebra en nuestra Di\u00f3cesis el D\u00eda del Seminario. No tom\u00e9is a mal que nuevamente me dirija a vosotros \u2013a todos vosotros\u2013, para suplicaros vuestra ayuda econ\u00f3mica en la forma y cuant\u00eda que os permitan vuestras posibilidades. Lo hago con el mayor respeto a vuestra libre decisi\u00f3n y con la mayor confianza en vuestra generosidad. Am\u00e1is a la Iglesia. Os confes\u00e1is hijos de Dios y redimidos por Jesucristo. Sab\u00e9is apreciar los dones de la vida sobrenatural y camin\u00e1is por el mundo con la esperanza del cielo. Nada de esto ser\u00eda posible sin la presencia del sacerdote entre vosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Am\u00e1is a vuestra Di\u00f3cesis de Astorga. Os manifest\u00e1is orgullosos de ser herederos de una vieja y solid\u00edsima cultura cristiana que llega a vosotros desde muy lejos saltando por encima de los siglos. Esa cultura y esa gloria se la deb\u00e9is al sacerdote y a la Iglesia. Mucho antes de que existieran entre vosotros el Estado y la provincia, mucho antes de que se abrieran carreteras y caminos en vuestras monta\u00f1as y llanuras, mucho antes de que se oyese hablar de escuelas y academias, existi\u00f3 entre vosotros la Iglesia con sus sacerdotes y sus monjes. Y ellos hicieron de vuestros antepasados hombres cultos, dignos, honrados y santos.<\/p>\n\n\n\n<p>Am\u00e1is a Espa\u00f1a, vuestra patria, y dese\u00e1is para ella un porvenir fecundo. Pero Espa\u00f1a perder\u00e1 toda su significaci\u00f3n y grandeza, si pierde el sentido cristiano de la vida. Ning\u00fan pa\u00eds del mundo es nada, si lo \u00fanico que tiene son riquezas materiales. Los acontecimientos que estamos viviendo nos permiten ver claramente que, cuando faltan la fe, la esperanza y la caridad de unos con otros, todo es incertidumbre, angustia y desconsuelo. Se puede ser millonario, y, sin embargo, sentirse el m\u00e1s pobre y desamparado de la tierra, como consecuencia del vicio y del pecado. Se puede ser pobre y, sin embargo, sentirse feliz en la paz y la alegr\u00eda de una conciencia pura. Nuestra Patria necesita alcanzar, es cierto, las altas metas que en el camino del progreso material se ha propuesto para mejorar las condiciones econ\u00f3micas de sus hijos; pero de nada servir\u00e1 todo esto si a la vez no hay conciencias cristianas. moralidad, amor y justicia. Para conseguirlo, es indispensable el sacerdote.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra Di\u00f3cesis tenemos abiertos tres Seminarios: el de Las Ermitas, el de La Ba\u00f1eza, y el de Astorga. Nos hemos propuesto llegar, dentro de los cinco pr\u00f3ximos a\u00f1os, a la cifra de los 1.000 seminaristas. Son necesarios para que cada a\u00f1o puedan ser ordenados cincuenta sacerdotes, veinticinco para cubrir las necesidades diocesanas y otros tantos para los pa\u00edses de Hispanoam\u00e9rica y del resto del mundo. Muchos de ellos tienen que ser ayudados, porque, de lo contrario, no podr\u00edan seguir sus estudios, y las puertas del Seminario no deben cerrarse a nadie que con su buena conducta y su capacidad normal demuestre que merece esa ayuda. Aun los que pagan la pensi\u00f3n completa \u20137.500 pts. en el Seminario Mayor y 6.500 en el Menor\u2013 producen un d\u00e9ficit anual inevitable. Por eso os pido que ofrezc\u00e1is vuestro donativo, grande o peque\u00f1o, como os sea posible, con amor y con la convicci\u00f3n de que cooper\u00e1is a la obra m\u00e1s grande de cuantas os pueden ser propuestas.<\/p>\n\n\n\n<p>Os pido tambi\u00e9n que am\u00e9is a vuestros sacerdotes. Todos tenemos muchos defectos. Pero a\u00fan as\u00ed, dondequiera que hay un sacerdote hay una lucha en defensa del bien y la virtud. Formar un hombre, en el sentido cabal de la palabra, es una tarea siempre dif\u00edcil; formar un sacerdote de Cristo lo es mucho m\u00e1s todav\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en ello estamos empe\u00f1ados y confiamos en Dios que de nuestros Seminarios, al igual que en tiempos pasados, seguir\u00e1n saliendo sacerdotes santos. Quisi\u00e9ramos que a todo sacerdote de la Di\u00f3cesis de Astorga le sean aplicables las palabras que dec\u00eda recientemente Su Santidad el Papa en la Canonizaci\u00f3n de San Vicente Palloti:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abCambian las situaciones del orden social, pero las exigencias del esp\u00edritu humano permanecen intactas; y los hombres de todos los tiempos buscan en el hombre de Dios al Maestro de la verdad, al consolador, al padre bondadoso\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEste acercarse a las necesidades de los hermanos con \u00e1nimo de padre, y con incre\u00edble confianza en la ayuda de la gracia celestial, produce siempre, aunque no lo sea inmediatamente, frutos copiosos. Por tanto, secundando las reglas de la divina Providencia, conviene entregarse a la tarea de sembrar, dejando a los dem\u00e1s el cargo de recoger. El ap\u00f3stol no encierra preocupaciones personales, ni busca su propia gloria; trabaja por una recompensa lejana y eterna, contento de agradar \u00fanicamente a Dios, y de llevar a las almas, en lo posible a todas, a su amor misericordioso\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios quiere a los sacerdotes: \u00abd\u00f3ciles instrumentos en sus manos, y nada m\u00e1s; los quiere administradores fieles y rectos, \u00edntimamente convencidos de la sabia expresi\u00f3n del Se\u00f1or: <em>Siervos in\u00fatiles somos <\/em>(Lc 17, 10); in\u00fatiles, si, pero art\u00edfices de prodigios espirituales en el santuario de las almas, aun de las m\u00e1s alejadas, confiando en el fin y ayudados por la gracia divina\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Os bendigo a todos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p>Astorga, 28 de febrero de 1963.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Exhortaci\u00f3n pastoral a los sacerdotes y fieles de la Di\u00f3cesis de Astorga, 28 de febrero de 1963. 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