{"id":1084,"date":"2024-09-27T18:19:33","date_gmt":"2024-09-27T16:19:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1084"},"modified":"2024-09-27T18:19:33","modified_gmt":"2024-09-27T16:19:33","password":"","slug":"sobre-la-proxima-inauguracion-del-seminario-menor-de-la-baneza","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/sobre-la-proxima-inauguracion-del-seminario-menor-de-la-baneza\/","title":{"rendered":"Sobre la pr\u00f3xima inauguraci\u00f3n del Seminario Menor de La Ba\u00f1eza"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Discurso pronunciado por don Marcelo Gonz\u00e1lez Mart\u00edn, obispo de Astorga, en el cine California. La Ba\u00f1eza, el 9 de julio de 1961. Texto \u00edntegro en el <em>Bolet\u00edn Oficial del Obispado de Astorga,<\/em> septiembre de 1961, 326-341.<\/p>\n\n\n\n<p>Ilmo. Sr. Alcalde; se\u00f1ores sacerdotes; se\u00f1oras y se\u00f1ores:<\/p>\n\n\n\n<p>Debo confesar, y ello no por cumplir con un deber de cortes\u00eda, que la cordialidad de La Ba\u00f1eza es contagiosa. Sab\u00e9is dar confianza, lo cual es ciertamente privilegio reservado a muy pocas personas, a muy pocas colectividades. Explicable es el que una persona, dotada por Dios de rico car\u00e1cter, sepa manifestarse en su relaci\u00f3n con cordialidad y simpat\u00eda; pero es tambi\u00e9n en extremo frecuente el que, cuando esas personas as\u00ed dotadas se agregan a las colectividades, se oscurecen y sus talentos personales se diluyen en el an\u00f3nimo y as\u00ed, aun encontr\u00e1ndonos con temperamentos ricos en cualidades humanas, la colectividad es distinta. Aqu\u00ed no sucede de este modo. Lo he percibido desde el primer d\u00eda en que hice la entrada oficial en La Ba\u00f1eza. Lo he vuelto a percibir en una breve reuni\u00f3n que tuve el otro d\u00eda con las autoridades civiles y religiosas y algunas personas representativas de asociaciones y otros aspectos de la vida de la ciudad. Y lo percibo ahora claramente en esta presencia numerosa y nutrida con que vosotros me ofrec\u00e9is desde el primer instante un obsequio que no agradecer\u00e9 nunca suficientemente. Como sab\u00e9is dar confianza, resulta que aquel a quien se la dais, la toma y tambi\u00e9n viene a ofreceros la suya. Y con la confianza rec\u00edproca, justa reciprocidad de sentimientos, viene a hablar de las preocupaciones que llenan su alma; en un tono muy sencillo, como podr\u00eda hacerlo un padre con sus hijos, o si quer\u00e9is, \u00bfme permit\u00eds que lo diga al menos esta vez?, como un justo obsequio que yo os hago a vuestra simpat\u00eda desposey\u00e9ndome por un momento de mi dignidad episcopal. Pues vengo a hacerlo a\u00fan m\u00e1s: como un amigo con sus amigos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Importancia del Seminario<\/h2>\n\n\n\n<p>De verdad os lo digo. Es l\u00f3gico que a un obispo le preocupe grandemente el problema del seminario. En torno a \u00e9l puede decirse que circula el torrente vital de la di\u00f3cesis. Es el coraz\u00f3n de la vida diocesana. Y por eso m\u00e1s que ninguna otra obra ha de llegar a su alma y al sentirla llena de tal legitima preocupaci\u00f3n, hacer participe de estas mismas preocupaciones a aquellos con quienes se considera intima y fuertemente unido. Es un hecho ya. Ah\u00ed se levanta ese Seminario; grandioso edificio rojo por su ladrillo, blanco por su cal, azul por su significaci\u00f3n, vibrante por toda la fuerza espiritual que por \u00e9l va a circular. Un foco de acci\u00f3n cultural, un centro de vida eclesi\u00e1stica, una escuela de ciudadan\u00eda. Todo eso va a ser el Seminario de La Ba\u00f1eza. Me consta, y ello es perfectamente l\u00f3gico, que en los primeros pasos que se dieron. La Ba\u00f1eza no percibi\u00f3 toda la importancia que esto pod\u00eda tener. Y pas\u00f3 muy poco tiempo y me consta igualmente que la ciudad entera de La Ba\u00f1eza se compenetr\u00f3 con la obra que aqu\u00ed se proyectaba y enseguida apareci\u00f3 una corriente de simp\u00e1tica adhesi\u00f3n, y lo que es mas de agradecer todav\u00eda, una reflexi\u00f3n consciente, en virtud de la cual los hombres y mujeres que saben pensar, se daban cuenta y percib\u00edan la importancia trascendental que ese edificio, que entonces se empezaba a construir, iba a tener. Peque\u00f1os incidentes, que no tienen importancia alguna, han podido en alg\u00fan momento originar dificultades. Carecen de importancia y el Obispo que ahora rige los destinos de esta Di\u00f3cesis, el que menos ha hecho desde luego por las obras del Seminario, no se la ha concedido nunca. Porque el c\u00famulo de disposiciones de simpat\u00eda y adhesi\u00f3n cordial era tan fuerte y arrollador, que estaba seguro desaparecer\u00edan como una nubecilla en torno al sol esplendoroso que brillaba en el firmamento de vuestra vida ciudadana, fruto derivado de las manifestaciones constantes que los Obispos anteriores, y yo tambi\u00e9n, hemos podido recoger en las autoridades y en el pueblo entero de La Ba\u00f1eza con respecto a la importancia que el seminario iba a tener.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Inauguraci\u00f3n del Seminario<\/h2>\n\n\n\n<p>Es un hecho ya, y se va a inaugurar en octubre. Yo ten\u00eda el pensamiento. y os lo conf\u00edo aqu\u00ed, en la intimidad de esta reuni\u00f3n, porque he dicho que me colocaba en actitud de amigo que habla con sus amigos, de hacer en octubre una inauguraci\u00f3n solemn\u00edsima; tan solemne, que por querer hacerla en octubre tendr\u00eda que haberse hecho en septiembre, y espero que esta frase ser\u00e1 suficiente para que comprend\u00e1is cu\u00e1l era la intenci\u00f3n que me mov\u00eda. Una inauguraci\u00f3n en octubre que hab\u00eda de hacerse en septiembre con motivo del viaje que por estas tierras hace quien en Espa\u00f1a ostenta hoy la Jefatura del Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no van a estar completamente terminadas las obras para esa fecha, y por ello, nos reservamos sencillamente aplazar esta decisi\u00f3n, en ning\u00fan modo prescindir de ella. Ya sab\u00e9is cu\u00e1ntas veces sucede que en edificios oficiales se hacen tambi\u00e9n inauguraciones solemn\u00edsimas, aunque lleven ya un a\u00f1o de vida. Por lo cual, aun cuando a lo largo del pr\u00f3ximo curso pudi\u00e9ramos conseguir muy bien que vinieran aqu\u00ed las m\u00e1s altas jerarqu\u00edas nacionales del orden civil y eclesi\u00e1stico, todav\u00eda vuestro Obispo, y en esto creo que tambi\u00e9n compart\u00eds vosotros su deseo, abriga la ilusi\u00f3n de que mejor que la presencia de esas jerarqu\u00edas. a las que tambi\u00e9n invitaremos, es preferible todav\u00eda esperar un a\u00f1o a que otra vez se produzca ese viaje y por el mismo pueda pasar la persona cuya presencia deseamos ver aqu\u00ed todos cuantos amamos a La Ba\u00f1eza. Vamos, pues, a esperar un poco; a hacer que el edificio est\u00e9 totalmente terminado; que la vida se organice plenamente en \u00e9l y que las cosas puedan hacerse con el orden, con la reflexi\u00f3n y con la organizaci\u00f3n debida, como corresponde a una solemnidad de tan alta categor\u00eda como es la que deseamos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Su influencia en La Ba\u00f1eza y fuera de ella<\/h2>\n\n\n\n<p>El Seminario de La Ba\u00f1eza empezar\u00e1 su vida en el pr\u00f3ximo mes de octubre. Maravillosa vida le espera. No va a ser nuevo \u00fanicamente por sus nuevos materiales; tambi\u00e9n lo ha de ser por la ilusi\u00f3n enorme con que todos cuantos vamos a trabajar en \u00e9l empezaremos desde el primer d\u00eda a poner manos a la obra. Nos interesa mucho, sin que con esto quiera desestimar nada de cuanto se ha hecho, elevar el nivel de la formaci\u00f3n de los seminaristas y de la vida de los sacerdotes en todos los \u00f3rdenes. Ya no bastaba ese viejo edificio del Seminario de Astorga, se necesitaba algo completamente nuevo, y Dios ha permitido que ahora podamos contemplar gozosos su realidad. Va a tener una influencia decisiva, en primer lugar, para La Ba\u00f1eza; no lo dud\u00e9is. La presencia aqu\u00ed de cuatrocientos o quinientos seminaristas se har\u00e1 sentir, aun cuando ellos vivan la mayor parte de su vida retirados en el interior del Seminario; la presencia dentro del mismo de catorce o veinte profesores. dedicados principalmente, pero no exclusivamente, a la vida del Seminario, servir\u00e1 tambi\u00e9n para extender su influencia cultural y apost\u00f3lica por todos los sectores de la vida de La Ba\u00f1eza. Yo aspiro a que ese equipo de sacerdotes, \u2013van a venir los mejores con que contamos\u2013, sacerdotes j\u00f3venes formados en Roma, en Comillas o en Salamanca, que van a estar ah\u00ed, cumplidas sus tareas docentes y educativas en la vida del Seminario, derramen tambi\u00e9n su beneficiosa labor sobre m\u00faltiples aspectos de la vida ciudadana y religiosa de La Ba\u00f1eza. Ver\u00e9is c\u00f3mo se notar\u00e1 su influencia dentro de poco. Y esto no con \u00e1nimo de invadir jurisdicciones que no nos pertenecen, sino sencillamente de unir m\u00e1s nuestras fuerzas para hacer el mayor bien. En esos apartados barrios de La Ba\u00f1eza, donde hay gentes humildes viviendo en condiciones tristes, tiene que notarse la influencia del Seminario y de sus profesores y de sus seminaristas, para, en uni\u00f3n de toda la ciudad, realizar aqu\u00ed obras de caridad social que sirvan para elevar el nivel en todos los \u00f3rdenes.<\/p>\n\n\n\n<p>Y se extender\u00e1 a toda la Di\u00f3cesis. Por lo mismo que ese Seminario de Astorga. como os dec\u00eda, ven\u00eda siendo insuficiente en los \u00faltimos a\u00f1os, como consecuencia del n\u00famero crecido de vocaciones, la vida all\u00ed se ha hecho particularmente dif\u00edcil, y se resent\u00edan ciertos aspectos vitales de la formaci\u00f3n, los cuales son despu\u00e9s un grave lastre en la vida del futuro sacerdote. Eliminado ese inconveniente, yo preveo un porvenir magn\u00edfico, porque los cinco o seis a\u00f1os que est\u00e9n aqu\u00ed los seminaristas para despu\u00e9s pasar al Seminario Mayor, les van a servir para adquirir una formaci\u00f3n completa, de la cual se derivar\u00e1n para todas las zonas de la Di\u00f3cesis inmensos beneficios. No solamente en la Di\u00f3cesis. La Ba\u00f1eza va a influir, como consecuencia de su Seminario, en toda Espa\u00f1a y pensad que no digo ninguna exageraci\u00f3n con estas palabras. Sucede, y es un hecho hist\u00f3ricamente comprobado, que la Di\u00f3cesis de Astorga por estar enclavada en una tierra que. al menos espiritualmente, es rica (tambi\u00e9n en lo material lo es en algunas zonas), Astorga, digo, env\u00eda sacerdotes a todas partes.<\/p>\n\n\n\n<p>En el episcopado, en el Tribunal de la Rota, en universidades e institutos, en casi todas las catedrales de Espa\u00f1a, en las altas jerarqu\u00edas del clero castrense, nos encontramos con sacerdotes originarios de la Di\u00f3cesis de Astorga. Quiz\u00e1 sea \u00e9sta, con Navarra y las Vascongadas, la de mayor n\u00famero de vocaciones sacerdotales. Y por lo mismo hace que sacerdotes hijos suyos extiendan su apostolado magn\u00edfico por todo el \u00e1mbito nacional. Ahora bien, lo extender\u00e1n mejor como consecuencia. digo, de este avance que lograremos en su formaci\u00f3n eclesi\u00e1stica, derivado del problema del Seminario ya resuelto en La Ba\u00f1eza. A\u00fan m\u00e1s; \u2013y sigo siendo exacto en mi apreciaci\u00f3n\u2013 conf\u00edo en que no solamente Espa\u00f1a, sino el mundo entero va a recibir, en la modesta medida en que una extensi\u00f3n tan grande puede recibir influencias de una zona tan peque\u00f1a, va a recibir los resultados enormemente beneficiosos de esta labor. Porque, y ello es tambi\u00e9n una manifestaci\u00f3n de ese car\u00e1cter universalista del sacerdocio de Astorga, en Am\u00e9rica, en Alemania, entre los emigrantes en esta naci\u00f3n, en Roma, en el mar, dedicados al apostolado en los buques que navegan por todas las aguas, nos encontramos con que hay m\u00e1s de veinticinco sacerdotes de la Di\u00f3cesis en este momento actual, los cuales al Seminario de Astorga deben su formaci\u00f3n y ello es un motivo de satisfacci\u00f3n para su Obispo y tambi\u00e9n para la Di\u00f3cesis. No pasan seis meses sin que de cada uno de ellos se reciban cartas en la Curia episcopal manifestando al mismo tiempo que el gozo con que realizan su labor de apostolado, la satisfacci\u00f3n y la alegr\u00eda con que recuerdan al Seminario donde ellos se educaron. A partir de ahora esos sacerdotes que seguir\u00e1n esparci\u00e9ndose por el mundo, no hablar\u00e1n \u00fanicamente de Astorga, tendr\u00e1n que hablar tambi\u00e9n de las verdes campi\u00f1as de esta tierra de La Ba\u00f1eza. en las cuales el Seminario Menor les acogi\u00f3, para depositar en su alma la semilla que despu\u00e9s ha crecido y a lo largo, primero de los estudios human\u00edsticos, y luego los de filosof\u00eda y teolog\u00eda, hizo de ellos ap\u00f3stoles del bien para ir sembr\u00e1ndolo por donde quiera que se encuentren.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ayuda del Estado a la Iglesia en Espa\u00f1a<\/h2>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 a la vista el entusiasmo colectivo por una obra que ha entrado ya en el coraz\u00f3n de todos los ba\u00f1ezanos. Lo importante es completarla, sacarla adelante y hacerla viable en todos los aspectos de su vida, lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible. Y aqu\u00ed es donde tengo que dirigirme a vosotros con la confianza con que desde el principio os he anunciado que iba a hablaros y en la seguridad de que vais a interpretar bien mis palabras. No dig\u00e1is, no pens\u00e9is (lo advierto por si hubiera alguno demasiado avisado de juicio y de criterio), que las palabras del principio han sido una suave y cort\u00e9s introducci\u00f3n para venir despu\u00e9s a pedir un donativo. No se trata de eso, no. No trato de exigir nada ni a nadie. Trato de reunirnos en familia y de compartir mutuamente preocupaciones y desvelos, y ver qu\u00e9 podemos hacer para que la obra salga adelante. Lo que voy a pedir no agobiar\u00e1 a nadie en absoluto, a nadie. Sencillamente servir\u00e1 para ofrecerle la oportunidad de sentir una honda satisfacci\u00f3n, ya que se le ofrecer\u00e1 la posibilidad de contribuir a una obra tan provechosa. Mirad. Hoy la Di\u00f3cesis, \u2013os lo digo con toda sinceridad, queridos hijos y amigos\u2013, est\u00e1 exhausta. Ha invertido todo el dinero que tenia en la construcci\u00f3n del Seminario. No os extra\u00f1\u00e9is de esto. Y ya s\u00e9 que muchas veces se habla de la Iglesia y de los sacerdotes y lo normal es hablar de ellos con inexactitud. Pero cuando se conoce con detenimiento y de cerca la situaci\u00f3n real de la Iglesia en cada di\u00f3cesis, las perspectivas cambian en el enjuiciamiento y en el criterio de los hombres. Y aqu\u00ed tenemos que hablar con toda seriedad. Mirad, el Estado, como sab\u00e9is, ayuda al sostenimiento de los sacerdotes como consecuencia del Concordato. Ello no es \u00fanicamente en esta \u00e9poca que estamos viviendo, en el R\u00e9gimen actual; tambi\u00e9n suced\u00eda en el siglo anterior en virtud de los acuerdos que se tomaron cuando se lleg\u00f3 a la determinaci\u00f3n de que el Estado devolviera de alg\u00fan modo a la Iglesia los bienes que a \u00e9sta le hab\u00edan sido arrebatados.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada sacerdote recibe una retribuci\u00f3n. Bien, \u00bfsab\u00e9is lo que es la paga de un p\u00e1rroco en el momento actual? Mil cuatrocientas diez pesetas mensuales. Esto es lo que cobra un p\u00e1rroco. \u00bfY un coadjutor? Mil doscientas ochenta y cinco pesetas. Estas son las pagas del clero.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">C\u00f3mo se forma el capital de Congregaciones y Di\u00f3cesis<\/h2>\n\n\n\n<p>La gente comenta mucho, al decir la gente, lo digo en ese tono en que merece ser dicho, puesto que la palabra tiene f\u00e1cilmente un sentido despectivo, ya que ese comentario que hacen tan ligero, con referencia a estas cuestiones, no merece ser m\u00e1s que despreciado. Y hablan calumniosamente de las riquezas del clero y de las riquezas de la Iglesia. Debemos confesar que s\u00ed, que a veces hay propiedades, no riquezas, \u00bfsab\u00e9is por qu\u00e9? Por el modo de vivir de sus ministros, en primer lugar; por las donaciones de los fieles y por la organizaci\u00f3n tan sabia que rige y preside su marcha social en el mundo. Su administraci\u00f3n es muy seria y prudente. Por eso es posible que una orden religiosa, por el trabajo de sus miembros y por la vida modesta que lleva cada uno en particular, o una di\u00f3cesis, al cabo del tiempo vayan formando un capital, no para poseer, sino para hacer el bien.<\/p>\n\n\n\n<p>Concretamente en la Di\u00f3cesis este capital puede formarse y se forma de la siguiente manera: (creo que estas confidencias que os estoy haciendo justifican plenamente la veracidad de mi afirmaci\u00f3n del principio, de que os iba a hablar con toda confianza. Me interesa adem\u00e1s que el pueblo cristiano lo sepa). El Estado asigna una cantidad seg\u00fan el n\u00famero de parroquias existentes. Pero como suele suceder que no hay sacerdotes para cada parroquia, viene a resultar que un sacerdote atiende, adem\u00e1s de su parroquia, otras dos o tres, sobre todo si son de pueblos peque\u00f1os, cosa que ocurre en el ambiente rural de la Di\u00f3cesis de Astorga. Pues bien, el Estado sigue pagando a esas parroquias lo mismo si tienen p\u00e1rroco que si no lo tienen; pero estos sacerdotes. conviene que lo sepa el pueblo cristiano, que sirven dos pueblos, o tres, adem\u00e1s de su propia parroquia, por esos otros servicios que hacen no cobran ya la paga y nos encontramos hoy, detalle maravillosamente heroico, con muchos sacerdotes astorganos que, en zonas dif\u00edciles, muy dif\u00edciles, de la Cabrera, o de las monta\u00f1as del Bierzo, est\u00e1n atendiendo tres y aun cuatro pueblos y cobran su paga de p\u00e1rroco por el pueblo en que est\u00e1n en propiedad, pero por cada uno de los otros servicios el que m\u00e1s, cuatrocientas pesetas, se\u00f1ores, y hay quien est\u00e1 cobrando doscientas pesetas. Lo dem\u00e1s, lo deja el sacerdote de esta Di\u00f3cesis, como los de las dem\u00e1s de Espa\u00f1a, en beneficio de la colectividad diocesana, para que la curia pueda seguir construyendo iglesias y seminarios, y dotando de los servicios indispensables que la organizaci\u00f3n de la vida religiosa requiere en toda la geograf\u00eda de la Di\u00f3cesis. Por consiguiente, es el sacrificio de los sacerdotes el primero que contribuye a formar ese fondo diocesano que es el que permite realizar obras, cuando las circunstancias nos hacen ver que son necesarias. Y ello es lo que ha permitido el que el Seminario de La Ba\u00f1eza se haya levantado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Con qu\u00e9 fondos se ha construido el Seminario de La Ba\u00f1eza<\/h2>\n\n\n\n<p>Desde el a\u00f1o mil novecientos cincuenta y ocho en que se reanudaron las obras al ritmo actual, la Di\u00f3cesis ha invertido en el Seminario de La Ba\u00f1eza veintid\u00f3s millones quinientas mil pesetas. Del Estado, como ayuda, hemos recibido un mill\u00f3n cien mil en estos a\u00f1os. Por consiguiente, la diferencia la ha puesto la Di\u00f3cesis como fruto del sacrificio de los sacerdotes y como fruto de las Campa\u00f1as pro-Seminario que el d\u00eda de San Jos\u00e9 se celebran, en las cuales todos los diocesanos aportan su donativo tambi\u00e9n para la misma finalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la verdad de los hechos, de la cual vuestro Obispo certifica con su palabra de honor, que al mismo tiempo es sagrada.<\/p>\n\n\n\n<p>Urge hacer otras obras<\/p>\n\n\n\n<p>Bien. Pero podr\u00eda alguien decir: de la misma manera que se va disponiendo de ese dinero hasta aqu\u00ed, que en el futuro se siga usando igual y ya se pagar\u00e1 todo lo que haya que pagar. Evidentemente, si Dios nos da salud, ya saldremos al paso de todas las deudas con el discurrir del tiempo, incluso con el cr\u00e9dito de cinco millones que hemos tenido que concertar. Pero es que mientras tanto, urge hacer otras cosas, queridos hijos. Si le\u00e9is el Bolet\u00edn de la Di\u00f3cesis de este mismo mes, ver\u00e9is c\u00f3mo ha aparecido un Decreto creando en Ponferrada dos parroquias m\u00e1s de las que hab\u00eda. No es posible que nos contentemos en Ponferrada, dado el problema social tan grave que hay all\u00ed, con las tres parroquias existentes: La Encina, San Pedro y Flores del Sil. No es posible. Hab\u00eda que crear otras dos o m\u00e1s, y acabamos de crearlas; una de ellas en un suburbio alejado de Ponferrada que llaman Cuatro Vientos. Vamos a comprar el solar en estos mismos d\u00edas, y ya he dicho al sacerdote que ha de ir all\u00ed: con el solar y un barrac\u00f3n Vd. empieza. Y si es preciso vivir\u00e1 Vd. en otro barrac\u00f3n, y si tiene que ir all\u00ed a darle la tuerza y el calor de su protecci\u00f3n el Obispo, ir\u00e1 a vivir con usted tambi\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que no podemos es seguir con los brazos cruzados, diciendo que all\u00ed hay zonas inmensas y n\u00facleos de obreros muy grandes desatendidos en el orden religioso. All\u00ed hay que construir pronto una iglesia como sea; y colegios, y guarder\u00eda infantil y viviendas. Del mismo modo en Cubillos del Sil, otro pueblo en donde hoy, como consecuencia de las obras que se est\u00e1n haciendo, se hace necesaria una labor social gigantesca, por lo cual se va a tomar ya la decisi\u00f3n de empezar un Centro parroquial con guarder\u00eda infantil, y con escuela, para los hijos de los obreros, que nos va a costar cuatrocientas mil pesetas.<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro del mismo Ponferrada, en Flores del Sil, inauguraremos enseguida, y lo habr\u00e9is le\u00eddo en la prensa, la guarder\u00eda infantil que estamos montando.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo que digo de estas zonas, igual de esas otras que se extienden por las monta\u00f1as del Bierzo. A todas partes hemos de llegar con nuestra presencia; porque estamos viviendo un momento, y vosotros lo reconoc\u00e9is as\u00ed, en que el sacerdote y los religiosos no podemos contentarnos con vivir en las grandes o peque\u00f1as ciudades donde la vida de civilizaci\u00f3n y de cultura est\u00e1 lograda. Tenemos que ir a los sitios m\u00e1s apartados y entregarnos all\u00ed con todo sacrificio a compartir las penas y alegr\u00edas de los que sufren, para de verdad dar un testimonio de que la Iglesia, en nuestros tiempos, igual que siempre, es la que tiene el coraz\u00f3n abierto, como Cristo abri\u00f3 sus brazos en la cruz para ofrecer a los hombres el beneficio y el consuelo de su doctrina y de su amor. Tenemos que ir por todas partes haciendo obras de \u00e9stas. Y por eso yo quisiera cuanto antes salvar la deuda que tenemos contra\u00edda en el Seminario de La Ba\u00f1eza.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ayudad a vuestro Obispo<\/h2>\n\n\n\n<p>Por lo mismo os pido vuestra ayuda, queridos hijos, puesto que sois los que de una manera m\u00e1s directa vais a sentir el leg\u00edtimo orgullo de poseer aqu\u00ed esta obra de tanta trascendencia en la vida diocesana. Ayudad en este momento a vuestro Obispo. No quiero que nadie se agobie. Nada de grandes cantidades que puedan perturbar la econom\u00eda de un presupuesto familiar; no, no. Al contrario, que lo que se d\u00e9 se haga con facilidad, aunque sea con un poco de sacrificio, pero con esa generosidad del que sabe que contribuye a una causa maravillosamente buena. Trato de ver si es posible costear entre todos lo que hayamos de invertir en mobiliario, por ejemplo, para la capilla: objetos lit\u00fargicos, altar, c\u00e1lices, ornamentos, bancos; en mesas, pupitres, estanter\u00edas para bibliotecas; en los dormitorios, la celda de cada seminarista, etc., valorar cada una de estas cosas y publicarlo en una hojita y distribuirla para que cada familia o cada persona o cada entidad religiosa o civil o cada gremio profesional, en la forma en que cada uno quiera, vea con qu\u00e9 cantidad pueden contribuir.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos gustar\u00eda mucho, si la modestia del donante nos lo permite, grabar su nombre all\u00ed, bien sea en la pared de la celda, bien en el pie del c\u00e1liz o cosido al ornamento, para que constantemente aparezca memoria y recuerdo del que ha hecho la donaci\u00f3n, y los seminaristas puedan, aunque ello no ser\u00eda necesario como estimulo, tener a la vista algo que de manera urgente les est\u00e9 recordando lo que han hecho por ellos y de esa manera paguen ya desde ahora, de la \u00fanica manera con que ellos pueden pagar: con sus oraciones al Se\u00f1or por la persona, familia o grupo que hizo aquella donaci\u00f3n. Esta ser\u00eda, a mi juicio la forma m\u00e1s pr\u00e1ctica de conseguir la ayuda que vamos buscando.<\/p>\n\n\n\n<p>Como veis, de este modo se establece una norma dentro de la cual caben todas las categor\u00edas y todos los donativos. Yo \u00fanicamente quiero deciros una cosa; no he conocido a nadie en mi vida que se haya arruinado por hacer obras de caridad; jam\u00e1s. S\u00ed que he conocido algunos que, viviendo en la cumbre de las situaciones m\u00e1s afortunadas, pero siendo al mismo tiempo la encarnaci\u00f3n del ego\u00edsmo, de la noche a la ma\u00f1ana se vieron completamente despose\u00eddos por uno de esos azares de la fortuna, que tan frecuentemente se producen en la vida de los hombres. Estoy convencido de que cuando el hombre es m\u00e1s generoso, Dios m\u00e1s le ayuda, la sociedad se lo agradece, y \u00e9l dentro de su alma siente la inmensa satisfacci\u00f3n de haber contribuido al bien en esa escala tan hermosa y tan profunda como puede ser concretamente en el caso que nos mueve, la formaci\u00f3n de un sacerdote.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La obra del sacerdote es maravillosa<\/h2>\n\n\n\n<p>Porque, mirad, queridos amigos: nosotros tenemos defectos, es verdad; muchas veces, graves. Al recibir la ordenaci\u00f3n sacerdotal no nos cambian la naturaleza humana, la arrastramos tambi\u00e9n como los dem\u00e1s, hasta que salimos de este mundo, con su peso y sus deficiencias. Quisi\u00e9ramos en todo momento ser buenos, dar ejemplo, cumplir esmeradamente con nuestro deber, alguna vez no lo hacemos y ello da motivo a que aparezcan esc\u00e1ndalos. Pero a\u00fan as\u00ed, \u00bfqui\u00e9n se atrever\u00e1 a negar, si quiere ser justo, el hecho de que el sacerdote sigue siendo hoy en el siglo XX, como lo ha sido por siempre, la palanca moral con que el esp\u00edritu de los hombres y de las familias se mueve en el mundo, en medio de las tribulaciones, en medio de odios y rencores que tantas veces envenenan nuestra existencia? A pesar de todos nuestros defectos, la obra que el sacerdote realiza en el mundo es maravillosa; es indispensable. \u00bfPor qu\u00e9? Porque sucede, por ejemplo, que, seg\u00fan una estad\u00edstica reciente, el libro m\u00e1s le\u00eddo en el mundo de hoy, a pesar del materialismo reinante, es la Biblia. \u00bfPor qu\u00e9? Porque el esp\u00edritu del hombre necesita de Dios. Pues el sacerdote es el que lleva a Dios. Por ejemplo, ese novelista argentino muerto bien recientemente, Enrique Larreta, cuando hace cuatro a\u00f1os estuvo por \u00faltima vez en Espa\u00f1a, visita al Obispo de \u00c1vila y al decirle \u00e9ste que le recomendaba y le rogaba que de su novela \u00abLa gloria de Don Ramiro\u00bb, retirase algunas escenas que aparec\u00edan con un fondo aut\u00e9nticamente inmoral, este hombre, cuyo prestigio literario era mundialmente reconocido, humildemente inclina su frente ante el Obispo de \u00c1vila y le dice: \u00abTiene raz\u00f3n y voy a dar orden a Espasa-Calpe, de que de la pr\u00f3xima edici\u00f3n retire esos pasajes que entonces escrib\u00ed\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1oras y se\u00f1ores; en el atardecer de la existencia, cuando cada uno se da cuenta de que su vida termina, all\u00e1 en el fondo de su coraz\u00f3n oye como una m\u00fasica que es la m\u00fasica de un desterrado; es la m\u00fasica del alma que viene directamente del cielo donde habita Dios. Cuando han pasado ya las \u00e9pocas del hervor de las pasiones, en esos a\u00f1os finales en que uno anhela encontrarse con la verdad, despu\u00e9s de tanto desenga\u00f1o obtenido en la vida, se da cuenta de que aqu\u00ed abajo en el mundo hay pocas cosas que merezcan la pena. Ese hombre, al final de su existencia, con m\u00e1s experiencia y sabidur\u00eda, piensa de otra manera a como pens\u00f3 en su juventud; sabe que con s\u00f3lo satisfacer sus instintos pasionales, no se logra la paz del coraz\u00f3n: que con el dinero no se logra la alegr\u00eda del alma; que con las guerras y discordias familiares no se logra el triunfo que el esp\u00edritu reclama: pero s\u00ed se logra con la paz de conciencia, con la visi\u00f3n de la eternidad y con la seguridad de haber obrado bien en las ocasiones que Dios le puso en la mano.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida se nos pasa muy pronto, y Dios nos ofrece ahora una de esas oportunidades de hacer el bien. Yo pienso que llegar\u00e1 tambi\u00e9n un instante, en que estos sacerdotes formados en La Ba\u00f1eza se extiendan por todo el mundo y unos ser\u00e1n misioneros en una orden religiosa, otros ser\u00e1n p\u00e1rrocos en esta Di\u00f3cesis de Astorga: aqu\u00e9l seguir\u00e1 haciendo su apostolado por los caminos infinitos del mar; este otro estudiar\u00e1 en la universidad, tendr\u00e1 cincuenta, sesenta, setenta a\u00f1os y cuando les llegue tambi\u00e9n el atardecer de su vida, estos hombres colocados en las m\u00e1s diversas situaciones a que el apostolado les llev\u00f3, al evocar los recuerdos de su infancia, pensar\u00e1n tambi\u00e9n en aquel Seminario de La Ba\u00f1eza, donde transcurrieron los a\u00f1os m\u00e1s felices de su ni\u00f1ez, gracias a que una ciudad en donde el Seminario hubo de ser construido, comprendi\u00f3 la importancia que ten\u00eda y abri\u00f3 sus brazos y su coraz\u00f3n para hacer posible que el proyecto fuese realidad inmediata. Esos sacerdotes, esparcidos, digo, por todos los caminos del mundo, ser\u00e1n un tributo silencioso y heroico a la memoria vuestra, cuando vosotros hay\u00e1is desaparecido como nosotros habremos desaparecido tambi\u00e9n. Pero su labor no desaparecer\u00e1 y donde quiera que se muevan, sembrar\u00e1n la semilla del bien y all\u00ed habr\u00e1 algo de vuestro coraz\u00f3n y de vuestras manos, sencillamente porque hoy ha habido algo de vuestra simpat\u00eda y de vuestra adhesi\u00f3n cordial.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Dos nobles ejemplos<\/h2>\n\n\n\n<p>Yo no os pido m\u00e1s, queridos amigos; vosotros ten\u00e9is la palabra. Pero no he de terminar sin referirme a dos episodios de \u00edndole particular, aunque profundamente significativos. Y uno de ellos es el que me ofrecen los ex-seminaristas de La Ba\u00f1eza y de esta zona, los cuales se han reunido y est\u00e1n dispuestos a aportar una notable cantidad con el fin de que sirva, detalle magn\u00edfico de delicadeza, \u00a1no ha desaparecido de vuestras almas de j\u00f3venes o de hombres lanzados por los caminos del mundo, el fervor espiritual que un d\u00eda pudisteis captar en el Seminario!, con el fin. dicen, de que sirva ese dinero para adquirir la custodia en donde ha de hacerse la Exposici\u00f3n del Sant\u00edsimo Sacramento. Magn\u00edfico detalle. Juntos se encontrar\u00e1n los seminaristas de hoy, los seminaristas de anta\u00f1o que dejaron de serlo, y los que puedan serlo en el futuro, juntos como granos de trigo en la Hostia, en la presencia del Se\u00f1or que a todos nos mueve con el mismo amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Y junto a este detalle, otro que deseo hacer p\u00fablico tambi\u00e9n en La Ba\u00f1eza, como manifestaci\u00f3n de que el Obispo y la Curia diocesana no tratan de crear dificultades a nadie; al contrario, buscan en todo momento la comprensi\u00f3n y la cordialidad y desean que las cosas se resuelvan con el mejor de los acuerdos. Doy gracias a don Claudio Valencia, el cual ha permitido que se hayan ocupado sus terrenos y despu\u00e9s de pag\u00e1rselos dignamente, pero sin exceso, hace un donativo de diez mil pesetas.<\/p>\n\n\n\n<p>He tenido particular inter\u00e9s en que esto se hiciera p\u00fablico precisamente, porque hubieran podido existir antes comentarios que para m\u00ed siempre carecieron de fundamento, y desde el momento en que he hablado con ellos no he visto m\u00e1s que una buena voluntad y un deseo magn\u00edfico de concordia. No es extra\u00f1o que fuera as\u00ed siendo vecinos y habitantes de La Ba\u00f1eza.<\/p>\n\n\n\n<p>Y nada m\u00e1s, queridos hijos y amigos. Ahora el Seminario se pondr\u00e1 en marcha, y despu\u00e9s ya ver\u00e9is, c\u00f3mo desaparecida esa preocupaci\u00f3n de mi alma, nos volveremos a reunir con alegr\u00eda, con generosidad y con ese estilo elegante con que sab\u00e9is hacerlo. Habr\u00e1 nuevos donativos para hacer obras en favor de los pobres, en favor de los que sufren, obras de tipo social que contribuyan en todos los ambientes de la vida ciudadana de La Ba\u00f1eza a engrandecerla m\u00e1s y m\u00e1s, para que sea un ejemplo para las generaciones venideras de c\u00f3mo los que formaban la actual han sabido comportarse en orden a los grandes ideales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso pronunciado por don Marcelo Gonz\u00e1lez Mart\u00edn, obispo de Astorga, en el cine California. La Ba\u00f1eza, el 9 de julio de 1961. Texto \u00edntegro en el Bolet\u00edn Oficial del Obispado de Astorga, septiembre de 1961, 326-341. Ilmo. Sr. Alcalde; se\u00f1ores sacerdotes; se\u00f1oras y se\u00f1ores: Debo confesar, y ello no por cumplir con un deber de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[32],"doc_tag":[],"class_list":["post-1084","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-el-seminario-mayor-y-menor"],"year_month":"2026-05","word_count":5451,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. Webmaster","author_nicename":"currante","author_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/author\/currante\/"},"doc_category_info":[{"term_name":"El seminario mayor y menor","term_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs-category\/el-seminario-mayor-y-menor\/"}],"doc_tag_info":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1084","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/docs"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1084"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1084\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1085,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1084\/revisions\/1085"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1084"}],"wp:term":[{"taxonomy":"doc_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_category?post=1084"},{"taxonomy":"doc_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_tag?post=1084"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}