{"id":1051,"date":"2024-09-27T14:43:21","date_gmt":"2024-09-27T12:43:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1051"},"modified":"2024-09-27T14:59:05","modified_gmt":"2024-09-27T12:59:05","password":"","slug":"beatriz-de-silva-y-maria-de-jesusgloria-y-honor-de-toledo-y-de-la-iglesia-espanola","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/beatriz-de-silva-y-maria-de-jesusgloria-y-honor-de-toledo-y-de-la-iglesia-espanola\/","title":{"rendered":"Beatriz de Silva y Mar\u00eda de Jes\u00fas, gloria y honor de Toledo y de la Iglesia espa\u00f1ola"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Carta pastoral, de septiembre de 1976, publicada con motivo de la canonizaci\u00f3n de Santa Beatriz de Silva y de la beatificaci\u00f3n de la monja carmelita descalza Venerable Mar\u00eda de Jes\u00fas. BOAT, septiembre-octubre, 1976, 539-550.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los sacerdotes, las Comunidades Religiosas, Seminarios Diocesanos y fieles de la Archidi\u00f3cesis de Toledo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Venerados hermanos y queridos hijos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se acercan para nuestra Archidi\u00f3cesis Primada dos fechas que habr\u00e1n de dejar rastro memorable: la del 3 de octubre y la del 14 de noviembre pr\u00f3ximos. En la primera ser\u00e1 canonizada la Beata Beatriz de Silva. En la segunda ser\u00e1 beatificada la Venerable Mar\u00eda de Jes\u00fas. Es un grato deber para m\u00ed dirigiros esta carta pastoral con motivo del doble acontecimiento.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los Santos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siempre humildes, y a veces ignorados del mundo, ellos son, sin embargo, los testigos de Dios y de Cristo en medio de la humanidad. No obstante la gloria que gozan y que a algunos les es reconocida por la Iglesia, como ahora en este caso, son frecuentemente desconocidos. Ellos, que consumieron su vida no s\u00f3lo en una perpetua alabanza a Dios, sino tambi\u00e9n en el servicio heroico a sus hermanos, a todos, a los hombres y mujeres de su \u00e9poca y de todos los tiempos. \u00a1Qu\u00e9 entrega tan total y qu\u00e9 servicio a la humanidad el del ejemplo constante, aunque sea en la clausura pobre de un convento! \u00a1Ejemplos de amor, de desprendimiento, de luz y de esperanzas, de oraci\u00f3n y sacrificio, de fe en lo eterno por encima de la ef\u00edmera brillantez de las cosas de la tierra!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Necesitamos de los santos por su ejemplo, por el est\u00edmulo que representan para nosotros, por su testimonio de fe y de amor, por su humildad. Y tambi\u00e9n porque son nuestros intercesores ante Dios y junto a \u00c9l nos esperan. La familia de los redimidos por Cristo solamente se completa en el cielo, donde est\u00e1n los que nos han precedido, dando gloria a Dios en la tierra y recibi\u00e9ndola ya de \u00c9l para siempre. Honr\u00e9mosles. Sepamos unir nuestra voz y nuestros afectos al coro de las alabanzas que la Iglesia les tributa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Dos mujeres insignes<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta ocasi\u00f3n, el mensaje nos viene a trav\u00e9s de dos Religiosas, de extraordinaria personalidad humana y de una riqu\u00edsima vida sobrenatural, que provoca la m\u00e1s fuerte admiraci\u00f3n. Ambas pertenecen a aquella \u00e9poca de la historia de la Iglesia en Espa\u00f1a, hirviente e inagotable en su fecundidad creadora, para las empresas del esp\u00edritu, a pesar de todos sus defectos.<\/p>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:upper-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Beatriz de Silva<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La casa madre de la Orden de la Pur\u00edsima Concepci\u00f3n se encuentra en Toledo. Y en ella se guardan, como preciad\u00edsima reliquia, los restos de la Fundadora, la Beata Beatriz de Silva, que ahora va a ser canonizada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Naci\u00f3 en 1424, en Ceuta, de noble familia portuguesa mezclada con sangre castellana, que resid\u00eda all\u00ed, como consecuencia del dominio de Portugal sobre aquellas tierras africanas. A los diez a\u00f1os vino a Portugal con sus padres y hermanos, donde sigui\u00f3 recibiendo esmerad\u00edsima educaci\u00f3n de clara influencia franciscana en el aspecto religioso. Un hermano suyo perteneci\u00f3 a la Orden, el Beato Amadeo. En plena juventud se traslad\u00f3 a Espa\u00f1a a la Corte de Castilla, como dama de la Reina Isabel, esposa de Juan II. Admirada por todos, solicitada en casamiento por muchos, fue un prodigio de serenidad humana y de recato virtuoso en medio de aquella corte alborotada. Vivi\u00f3 en el entonces Palacio Real de Tordesillas. Y fue all\u00ed donde tuvo lugar el hecho tan ins\u00f3lito, que parecer\u00eda una leyenda, si no estuviera hist\u00f3ricamente comprobado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La propia Reina lleg\u00f3 a tener celos injustificados de la extraordinaria hermosura de Beatriz, por todos tan ponderada, y crey\u00f3 que el Rey viv\u00eda tambi\u00e9n enamorado de la joven doncella. Para librarse de \u00e9sta hizo que la encerrasen en un cofre, con la intenci\u00f3n de que muriera asfixiada. Abierto el mueble tres d\u00edas m\u00e1s tarde, apareci\u00f3 la joven inc\u00f3lume en su salud y su belleza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algo hab\u00eda cambiado en su interior, y fue la determinaci\u00f3n que hab\u00eda tomado durante aquel encierro de apartarse del mundo y consagrarse a Dios, favorecida por una visi\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen, que la consol\u00f3 en su prisi\u00f3n y la alent\u00f3 a fundar una Orden religiosa en honor de su Concepci\u00f3n Inmaculada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pocos d\u00edas despu\u00e9s se traslad\u00f3 a Toledo, para ingresar en el convento de monjas dominicas de Santo Domingo el Real, donde permaneci\u00f3 haciendo vida conventual, aunque sin profesi\u00f3n religiosa, desde los a\u00f1os 1451 a 1484, totalmente entregada a la oraci\u00f3n y la pr\u00e1ctica de las virtudes, en espera confiada de poder cumplir alg\u00fan d\u00eda el prop\u00f3sito de fundar la nueva Orden religiosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para lo cual fue definitiva la ayuda que le fue ofrecida por la Reina Isabel la Cat\u00f3lica, que tuvo con ella \u00edntima amistad. En efecto, hacia 1484, Beatriz, junto con doce doncellas de corta edad, en cuya alma alentaba el mismo prop\u00f3sito, sali\u00f3 del monasterio de Santo Domingo el Real y pas\u00f3 a ocupar los Palacios de Galiana, cedidos por la Reina, junto con la Capilla de Santa Fe, para iniciar en ellos el reducido grupo su vida religiosa, con car\u00e1cter privado y con la singular significaci\u00f3n de dar culto a la Concepci\u00f3n Inmaculada de Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Beatriz y la misma Reina Isabel solicitaron del Papa la aprobaci\u00f3n de la nueva Orden, que fue concedida por Bula de Inocencio VIII en abril de 1489, aunque por el momento con regla cisterciense y sujetas al Arzobispo de Toledo. La Bula, por disposici\u00f3n del Cardenal Gonz\u00e1lez de Mendoza, fue ejecutada en febrero de 1491. As\u00ed nac\u00eda la que se ha llamado Orden Inmaculista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dispon\u00edanse las congregadas a hacer la profesi\u00f3n religiosa, cuando Beatriz cay\u00f3 repentinamente enferma y muri\u00f3 en agosto de ese a\u00f1o. En su lecho de muerte hizo ella sus votos en manos de religiosos franciscanos y abandon\u00f3 este mundo sin poder ver m\u00e1s que este comienzo incierto de la Orden tan amada. Todo discurr\u00eda por un camino imprevisible a los ojos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se dispersaron las que hab\u00edan comenzado a ser sus hijas. Hicieron su profesi\u00f3n y vistieron el h\u00e1bito muy pocos d\u00edas despu\u00e9s de haber fallecido la Fundadora, fortalecidas en su tribulaci\u00f3n por los franciscanos y particularmente por el P. Juan de Tolosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sucesos de muy diversa \u00edndole fueron produci\u00e9ndose a partir de esta fecha, hasta que, a\u00f1os m\u00e1s tarde, con la intervenci\u00f3n del Cardenal Cisneros, la Orden qued\u00f3 consolidada con una nueva Regla escrita por el propio Cisneros y el P. Qui\u00f1ones y aprobada por el Papa Julio II. Empez\u00f3 a extenderse por Espa\u00f1a, con la primera fundaci\u00f3n en Torrijos. Fueron tambi\u00e9n las Monjas Concepcionistas las que fundaron el primer convento de clausura en la Am\u00e9rica reci\u00e9n descubierta, concretamente en M\u00e9jico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fama de santidad que ya hab\u00eda acompa\u00f1ado en vida a la virtuosa Beatriz no hizo sino aumentar con el tiempo. En seguida se le dio culto p\u00fablico y as\u00ed fue haci\u00e9ndose hasta los decretos de prohibici\u00f3n del Papa Urbano VIII. En 1636, acomod\u00e1ndose a las nuevas disposiciones pontificias, se comenz\u00f3 en Toledo el proceso can\u00f3nico para su beatificaci\u00f3n, siguiendo las normas de Roma, proceso que se interrumpi\u00f3, sin que conozcamos las causas. En 1912, siendo Arzobispo de Toledo el Cardenal Aguirre, franciscano, se reanud\u00f3 el estudio de la causa y fue beatificada por fin en 1926, en el pontificado de P\u00edo XI.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Toledo no puede permanecer indiferente ante la pr\u00f3xima y completa glorificaci\u00f3n que se avecina. A nuestra Ciudad y Archidi\u00f3cesis Primada va unida indeleblemente el paso por la tierra de Beatriz de Silva y Meneses, descendiente de las m\u00e1s ilustres familias de Portugal y de Castilla, que todo lo pospuso a su anhelo de santidad y a su intenci\u00f3n, sin duda inspirada, de honrar el misterio de la Inmaculada Concepci\u00f3n de Mar\u00eda. Nombres insignes de aquella \u00e9poca, hist\u00f3ricamente tan importantes, de la vida espa\u00f1ola, como Isabel la Cat\u00f3lica, los Cardenales Mendoza y Cisneros, el Obispo Garc\u00eda de Quijada, el P. Tolosa, etc., se movieron en Toledo en torno a la Madre Beatriz o para perfeccionar su obra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Atr\u00e1s quedaban otros, que por aqu\u00ed tambi\u00e9n pasaron y que con ella tuvieron relaci\u00f3n. Menos dignos de grata recordaci\u00f3n unos, como D. \u00c1lvaro de Luna, Se\u00f1or de la villa de Escalona; o m\u00e1s envueltos en la oscuridad de una existencia en la que no faltaron las intrigas y torpezas de la ambici\u00f3n pol\u00edtica y humana, como los que aparecen en la primera etapa de la vida de Beatriz, mientras \u00e9sta se desarrolla en Tordesillas. Algunos de ellos, incluida la Reina, que le persigui\u00f3, vinieron a\u00f1os m\u00e1s tarde a visitarla en Toledo y a buscar en la belleza de su alma \u2013la de su rostro ya nunca se vio, porque decidi\u00f3 mantenerlo siempre a cubierto\u2013 la paz que para sus esp\u00edritus brotaba de la palabra y el ejemplo de aquella virgen inmolada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El descubrimiento de Am\u00e9rica fue el gran acontecimiento de la \u00e9poca. La gran Reina Isabel comentar\u00eda con ella m\u00e1s de una vez lo que significaba aquel hecho excepcional en el orden de la evangelizaci\u00f3n, sin sospechar ni una ni otra, cuando hablaban, que las monjas concepcionistas ser\u00edan las primeras en establecer la vida contemplativa, a\u00f1os m\u00e1s tarde, en el continente americano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al comenzar el siglo XVI, las monjas pasaron a ocupar el convento de franciscanos, actual Casa Madre de la Orden, al trasladarse los religiosos, por orden de Cisneros, al de San Juan de los Reyes, y tan r\u00e1pidamente se propagaron que en los treinta primeros a\u00f1os de existencia de la Orden se fundaron m\u00e1s de treinta conventos y s\u00f3lo en el de Toledo ingresaron ochenta y cinco religiosas. En el a\u00f1o 1926 hab\u00eda ya monasterios de la Orden, dentro de nuestro Arzobispado, en Torrijos, Maqueda, Madrid, Escalona, Talavera, Oropesa, Puebla de Montalb\u00e1n y Ciudad Real. M\u00e1s tarde florecieron en B\u00e9lgica y Portugal, y en cuanto a Am\u00e9rica, existen casas de Concepcionistas en M\u00e9jico, Colombia, Ecuador, Per\u00fa, Bolivia y Brasil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el dato que para m\u00ed tiene m\u00e1s valor, en cuanto a los motivos de gozo espiritual que una di\u00f3cesis como la nuestra, tan cargada de historia, puede hallar en la canonizaci\u00f3n de la Beata Beatriz de Silva, es saber que aqu\u00ed, entre nosotros, a las orillas del Tajo, nace la primera Orden Religiosa que se va a entregar al culto de la Inmaculada Concepci\u00f3n. Esta es una aut\u00e9ntica gloria religiosa. As\u00ed, con este fin, fue aprobada por la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No olvidemos que en el siglo XV, en el Concilio de Basilea, existi\u00f3 ya una corriente teol\u00f3gica muy fuerte a favor de la definici\u00f3n dogm\u00e1tica del misterio y que en muchas villas y ciudades, no s\u00f3lo de Espa\u00f1a, fueron apareciendo en esa \u00e9poca cofrad\u00edas y asociaciones de fieles que honraban a Mar\u00eda en este singular privilegio, tan ardorosamente defendido siempre por la Orden Franciscana, sobre todo gracias a las ense\u00f1anzas del Doctor Mariano Juan Duns Escoto en la Universidad de la Sorbona en el siglo anterior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La parroquia de San Andr\u00e9s, de Madrid, perteneciente entonces a la Archidi\u00f3cesis de Toledo, contaba ya con su Cofrad\u00eda de la Concepci\u00f3n sin mancha en 1438 y es la que hoy radica en San Francisco el Grande.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Educada Beatriz en el ambiente religioso franciscano desde su ni\u00f1ez y enamorada siempre de las virtudes y singulares grandezas de Mar\u00eda, la Reina del Cielo, am\u00f3 el misterio y mereci\u00f3 ser elegida por Dios para honrarle con la Orden que en Toledo naci\u00f3 gracias a su entrega y sacrificio.<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"2\" style=\"list-style-type:upper-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li>La venerable M. Mar\u00eda de Jes\u00fas<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se puede separar esta figura de la de su Santa Madre, Teresa de Jes\u00fas. El mismo donaire, la misma resoluci\u00f3n, la misma piedad, id\u00e9ntico car\u00e1cter en aquella conjunci\u00f3n sorprendente de femenina delicadeza y de capacidad para las m\u00e1s vigorosas determinaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Naci\u00f3 en Tartanedo (Guadalajara) el 18 de agosto de 1560 y profes\u00f3 en el convento de Carmelitas Descalzas de San Jos\u00e9 en Toledo el 8 de septiembre de 1578. Ya no volvi\u00f3 a salir de aquel claustro, excepto los cinco meses que en 1585 emple\u00f3 en la fundaci\u00f3n de Cuerva. Cuando muri\u00f3 el 13 de septiembre de 1640 contaba ochenta a\u00f1os de edad. De ellos hab\u00eda consumido sesenta y tres en el convento de Toledo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 pudo adivinar Santa Teresa en aquella joven de dieciocho a\u00f1os, de hermoso y limpio rostro, para quererla tanto? Aun sin haberla visto, s\u00f3lo por la lectura de sus cartas y las referencias que de ella le llegaron, dec\u00eda a la comunidad de Toledo: \u00abQue les enviaba una novicia con 50.000 ducados de dote y que ella dar\u00eda 500.000 por recibirla; que la mirasen no como a las dem\u00e1s, porque hab\u00eda de ser un prodigio.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y lo fue. Se daban cita en ella un talento natural extraordinario, una formaci\u00f3n literaria no vulgar, seg\u00fan las exigencias de la \u00e9poca para las mujeres de su clase, y una fidelidad exquisita a los prop\u00f3sitos de Santa Teresa en su Reforma. Muy pronto empez\u00f3 a ejercer cargos de responsabilidad en la comunidad a que pertenec\u00eda y siempre, aun en medio de las enfermedades que sufri\u00f3 y de las humillaciones que hubo de padecer, su esp\u00edritu se manifestaba imperturbablemente sereno en la observancia fiel, en la caridad con las dem\u00e1s y en aquella devoci\u00f3n a Jesucristo y a la Iglesia que Santa Teresa supo difundir entre sus hijas, mezcla de adoraci\u00f3n y de ternura, centrados sobre la familiaridad y los encantos del amor, vividos sin iluminismos ni desviaciones, pero expansivo y gozoso, como el que corresponde a una esposa enamorada, pero cuyo coraz\u00f3n se ve dulcemente alimentado por los dones del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue upa carmelita descalza, en el sentido m\u00e1s cl\u00e1sico de la palabra, que entendi\u00f3 muy bien la clave del pensamiento y la espiritualidad teresiana: orar y mortificarse y amar siempre, para honra y gloria de Su Divina Majestad y para cooperar as\u00ed, dentro de la Iglesia, a la redenci\u00f3n de los hombres hecha por Jesucristo, con el testimonio de una vida consagrada, dentro de las exigencias de la Reforma del Carmen, para no quedarse en vanas palabras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde su convento de Toledo, con sus cartas, y en las visitas que recibi\u00f3, trat\u00f3 con infinidad de personas de toda clase y linaje, ejerciendo as\u00ed una influencia social muy notable. Quiz\u00e1 tanta como la que sobre ella ejercieron, para bien de su alma, hombres sabios y santos que como directores espirituales orientaron su vida interior, tales como San Juan de la Cruz, San Juan de Ribera, Fr. Luis de Le\u00f3n, Fr. Diego de Yepes, el P. Jer\u00f3nimo Graci\u00e1n y el tambi\u00e9n Siervo de Dios Mart\u00edn Ram\u00edrez de Zaya, ilustre sacerdote toledano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero fue Santa Teresa principalmente quien hizo de ella una hija espiritual suya. Prendada de sus excepcionales condiciones, la am\u00f3 desde el principio y no ocult\u00f3 la admiraci\u00f3n que por ella sent\u00eda, prueba elocuente de que estaba muy segura de su virtud. \u00abMar\u00eda de Jes\u00fas \u2013dijo en el convento de Alcal\u00e1 de Henares\u2013 no s\u00f3lo ser\u00e1 santa, sino que ya lo es.\u00bb Y a Fr. Diego de Yepes, que hab\u00eda sido su confesor, le dijo un d\u00eda: \u00abSi va por Toledo, no deje de ver a una monja que hay all\u00ed, que se dice Mar\u00eda de Jes\u00fas, porque es santa.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El detalle m\u00e1s significativo de la estimaci\u00f3n en que la ten\u00eda, y tambi\u00e9n el m\u00e1s divulgado, es que la llamaba su \u00abletradillo\u00bb. Y a su examen y juicio someti\u00f3, siendo ya Santa Teresa provecta en edad y no contando Mar\u00eda de Jes\u00fas m\u00e1s de veinte a\u00f1os, el libro inmortal de las Moradas, parte del cual escribi\u00f3 la Santa en el convento de Toledo. Cuando de aqu\u00ed sali\u00f3 para no volver m\u00e1s, tom\u00f3 a su disc\u00edpula y la llev\u00f3 delante de un Santo Cristo, ante el cual pronunci\u00f3 estas palabras: \u00abSe\u00f1or m\u00edo, sedme maestro de esta hija, que a vuestros soberanos pies presento.\u00bb Suced\u00eda esto en junio de 1580. Ya no volvieron a verse en este mundo. Mar\u00eda de Jes\u00fas sigui\u00f3 en adelante en su camino de contemplaci\u00f3n y amor, totalmente entregada al ideal al que hab\u00eda consagrado su vida. Cuantos la trataron a lo largo de los a\u00f1os y los que despu\u00e9s de muerta hubieron de declarar sobre su vida, afirmaban un\u00e1nimemente que era el esp\u00edritu m\u00e1s parecido a Santa Teresa que hab\u00edan podido ver. \u00abEs un traslado suyo en todo\u00bb, afirmaba Beatriz de Jes\u00fas, sobrina de la Santa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dato de singular relieve que no es posible silenciar es que, con mucha anticipaci\u00f3n a Santa Margarita Mar\u00eda de Alacoque, profesa particular devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas y a la Precios\u00edsima Sangre de Cristo. Las ideas fundamentales de la consagraci\u00f3n y la reparaci\u00f3n por los pecados de los hombres, esenciales en el culto al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, fluyen ya con naturalidad en las cartas y escritos de Mar\u00eda de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como tambi\u00e9n sorprende, por lo que tiene de anticipaci\u00f3n, lo que con toda propiedad podr\u00edamos llamar su esp\u00edritu lit\u00fargico. Su vida de contemplaci\u00f3n y de piedad se centr\u00f3, guiada por Santa Teresa y San Juan de la Cruz, sobre el misterio de Cristo Mediador y causa gozo hoy comprobar c\u00f3mo viv\u00eda el a\u00f1o lit\u00fargico, con qu\u00e9 esmero y asiduidad hasta la muerte celebraba el Oficio Divino y c\u00f3mo estimaba la participaci\u00f3n en la Santa Misa. La Sagrada Eucarist\u00eda, en el sacrificio del altar y la posterior presencia en el tabern\u00e1culo, eran para ella la fuente del supremo consuelo y el t\u00e9rmino de sus adoraciones y alabanzas. \u00abUno no puede menos de sentirse conmovido \u2013escribe el P. Sime\u00f3n de la Sagrada Familia, Postulador General de la Causa\u2013 al leer las siguientes palabras con que la Venerable termina su carta del 16 de marzo de 1628 a D. Luis de Herrera, uno de sus amigos seglares: \u00abme falta la vista de un ojo y el otro harto acabado lo tengo, mas del izquierdo no veo nada. P\u00eddale vuestra merced a Nuestro Se\u00f1or que no me quite la vista de este otro, sino que me la deje para ver el Sant\u00edsimo Sacramento y rezar el Oficio Divino\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este esp\u00edritu lit\u00fargico educ\u00f3 a las novicias de que fue Maestra y a religiosas y religiosos de otras Ordenes y aun seglares, a los que lleg\u00f3 su influencia. As\u00ed se hace constar en la Ponencia del Relator general de la secci\u00f3n hist\u00f3rica de la Sagrada Congregaci\u00f3n para las Causas de los Santos. Extraordinaria y maravillosa figura la de esta carmelita, hija fiel de la Iglesia, en la que se unen la m\u00e1s alta contemplaci\u00f3n m\u00edstica y la m\u00e1s fina y delicada atenci\u00f3n a los misterios de la fe, vividos en la liturgia sagrada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muri\u00f3 el 13 de septiembre de 1640. En seguida numerosas personas empezaron a confiarse a su intercesi\u00f3n en el cielo y se extendi\u00f3 la fama de santidad que ya ten\u00eda en vida. Se hablaba sin cesar de curaciones y otras gracias obtenidas por los que se encomendaban a su valimiento. Y as\u00ed ha venido sucediendo hasta nuestros d\u00edas, no s\u00f3lo por parte de las personas piadosas de Toledo, sino de otros muchos lugares de Espa\u00f1a y de los m\u00e1s remotos pa\u00edses, a los que ha ido llegando noticia de su vida, a trav\u00e9s de los monasterios de Carmelitas descalzas y de las publicaciones de la Orden.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque a ra\u00edz de su muerte los superiores provinciales de Castilla la Nueva ordenaron que se realizaran informaciones oficiales sobre su vida y virtudes, circunstancias diversas hicieron que pasaran siglos sin que se introdujese la causa de su glorificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comenzaron estos trabajos en 1908 y cabe a la Curia Archidiocesana de Toledo el honor de haber ido cubriendo las etapas necesarias de un largo proceso de estudios y declaraciones, en diversas fases, hasta que la Causa pas\u00f3 definitivamente a Roma en el a\u00f1o 1929.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al fin, el Papa Pablo VI promulg\u00f3 el Decreto de virtudes heroicas el 22 de junio de 1972. Y llega ahora el momento de su Beatificaci\u00f3n, anunciada ya para el pr\u00f3ximo d\u00eda 14 de noviembre del presente a\u00f1o. La Venerable Mar\u00eda de Jes\u00fas ser\u00e1 exaltada desde el silencio de su amor a Dios y a la Iglesia, tan hondamente vividos, a la gloria que la Iglesia misma tributa a quienes as\u00ed supieron amar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La santidad en los conventos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vida de estas dos Religiosas, que ahora alcanzan de parte de la Iglesia el reconocimiento de sus virtudes para edificaci\u00f3n nuestra, me hace pensar en vosotras, monjas de clausura, de vida contemplativa en nuestra Archidi\u00f3cesis de Toledo, y por extensi\u00f3n, en todas las dem\u00e1s consagradas al mismo ideal, donde quiera que est\u00e9is.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tenemos en Toledo 41 conventos de clausura, algunos de ellos en condiciones materiales de vida harto precarias. Pero no quisiera que desaparezca ni uno solo, antes bien, que todos y cada uno, con la ayuda de vuestro trabajo y con las aportaciones que pod\u00e1is recibir, puedan subsistir digna y decorosamente, aunque en alg\u00fan caso hubiera que sustituir los grandes e insostenibles edificios que la historia os ha dejado por otros m\u00e1s peque\u00f1os y f\u00e1ciles de mantener.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mas no es esto lo que quiero deciros. Me refiero principalmente al esp\u00edritu de vuestras comunidades, al alma interior de vuestra vida religiosa. Encuadradas en diversas \u00f3rdenes, con reglas y constituciones distintas, ten\u00e9is todas algo en com\u00fan, la consagraci\u00f3n a Dios, que pide oraci\u00f3n y sacrificio como testimonio de amor, reparaci\u00f3n y de fe, para cooperar as\u00ed a la redenci\u00f3n de los hombres por medio de Jesucristo en uni\u00f3n con toda la Iglesia. Si ocup\u00e1is este puesto de honor, sabed estimarlo en todo lo que vale.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiera Dios que la glorificaci\u00f3n de estas dos Siervas suyas despierte en las comunidades de vida contemplativa en nuestra di\u00f3cesis un anhelo viv\u00edsimo de santidad, una revisi\u00f3n personal por parte de cada una sobre su propia vida, para eliminar ego\u00edsmos, peque\u00f1as torpezas, perezosas condescendencias, posturas acomodaticias y rutinarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Necesitamos santas en las comunidades de clausura. Ni m\u00e1s ni menos. Santas que brillen con la luz de Dios, la cual, sea vista o no por los hombres, termina siempre por iluminar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo lo que tiene de respetable y misteriosamente profundo un convento de clausura, cuando en \u00e9l se vive la oblaci\u00f3n y la entrega total por amor a la Iglesia y al Reino de los cielos, lo tiene igualmente de in\u00fatil y justificadamente despreciable cuando las comunidades pierden de vista la alegr\u00eda de su condici\u00f3n de esposas del Se\u00f1or, fidel\u00edsimas, abnegadas, llenas de delicadeza, que se sacrifican unas por otras y rivalizan sin darse cuenta, tanto como les permite su salud y su alma, en lograr una expresi\u00f3n comunitaria y eclesial de lo que es la esperanza en Dios y el servicio a los hombres en la mayor y m\u00e1s radical indigencia que la humanidad padece: la de la presencia de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una sola frase resumir\u00eda cuanto quiero deciros, y es \u00e9sta: <em>mantened a todo trance vuestra propia identidad.<\/em> Las monjas de clausura deben ser precisamente as\u00ed, de clausura, sin interpretaciones laxas de lo que la Iglesia os permite en determinadas circunstancias. A vuestra oraci\u00f3n y vuestro sacrificio por amor debe acompa\u00f1ar siempre un clima de silencio, de recogimiento, de pobreza austera, de trabajo ordenado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los que dicen que la clausura hoy es inactual y que deben prevalecer sistem\u00e1ticamente otras formas de vida religiosa, porque \u00e9sta es in\u00fatil, son unos locos. No hag\u00e1is caso tampoco a los que llegan hasta vosotras, por uno u otro medio, dici\u00e9ndoos que hay que servir a los hombres, a las organizaciones de apostolado, al mundo seglar, a la familia, poni\u00e9ndoos a disposici\u00f3n de todos y dejando lo particular de vuestro estado, para dar mayor testimonio de caridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Decid que s\u00ed, que hay que hacerlo. Pero a\u00f1adid que vosotras lo hac\u00e9is con vuestro propio g\u00e9nero de vida, que nadie debe arrebataros. Y que si, para ese intervencionismo que os piden, es necesario que se funden congregaciones religiosas o que tengan m\u00e1s vocaciones las que ya se dedican a ello, que las funden ellos o que trabajen por lograr esas vocaciones sin intentar quitaros la vuestra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00f1adid tambi\u00e9n que dese\u00e1is vivir hondamente los problemas de la Iglesia y del mundo, el ecumenismo, el de la fe activa y generosa, el de la renovaci\u00f3n lit\u00fargica, el de la formaci\u00f3n teol\u00f3gica y b\u00edblica adecuada, el de la justicia social y el trabajo de acuerdo con la dignidad humana, es decir, todo lo que la Iglesia santa os se\u00f1ala, pero que para eso, y conforme a vuestra vocaci\u00f3n, ped\u00eds silencio, oraci\u00f3n y contemplaci\u00f3n de Dios y apartamiento de todo lo que pueda turbar vuestra espec\u00edfica y prop\u00edsima condici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La nieve de las monta\u00f1as tiene que seguir siendo nieve. Si se pretende que ya en la cumbre sea agua caudalosa que riega la tierra, nos quedaremos sin caudal que corra despu\u00e9s por los cauces lejanos y sin nieve que alimente los manantiales en la cumbre. Cada cual a lo suyo, a su tarea, a su funci\u00f3n propia y todos ayud\u00e1ndonos a todos: <em>\u00e9ste es el camino.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pensad tambi\u00e9n cada una en vuestras hermanas, las que forman parte de vuestra comunidad. Una excesiva atenci\u00f3n a problemas personales o familiares propios puede da\u00f1ar no s\u00f3lo a vosotras, a cada una, sino tambi\u00e9n al conjunto de la comunidad con la que ten\u00e9is contra\u00eddas particulares obligaciones. No se trata de desconocer los derechos de la persona humana, como ahora tan indiscriminadamente se dice, sino de tener presente que la profesi\u00f3n se ha hecho dentro de una orden religiosa, con respecto a la cual, y sus comunidades en concreto, se han contra\u00eddo las obligaciones honrosas de velar por el mantenimiento de la unidad y el perfeccionamiento progresivo de todas, exigencia ineludible de la caridad fraterna que quedar\u00eda pr\u00e1cticamente anulada si prevalece un inmoderado af\u00e1n de seguir satisfaciendo anhelos que en otras circunstancias podr\u00edan ser leg\u00edtimos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Beatriz de Silva y Mar\u00eda de Jes\u00fas conocieron y vivieron los problemas de su tiempo, y eligieron una determinada forma de ser testigos del amor de Dios y a los hombres sus hermanos. Pudieron haber elegido otra, porque eran libres. Hecha la elecci\u00f3n, supieron ser fieles. Este es el secreto de la vida religiosa. Todas las renovaciones ser\u00e1n in\u00fatiles si se pierde el af\u00e1n de una mayor perfecci\u00f3n, en el sentido en que el Magisterio de la Iglesia y los ejemplos de los santos se se\u00f1alan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A todas os bendigo y para todas deseo que la celebraci\u00f3n del doble acontecimiento represente un aumento en el anhelo de perfecci\u00f3n y santidad que debe distinguiros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y a vosotros, sacerdotes y fieles de la ciudad y pueblos de la Archidi\u00f3cesis, os pido que valor\u00e9is la importancia espiritual de este doble hecho, que os un\u00e1is conmigo y con las Ordenes religiosas de Concepcionistas y Carmelitas descalzas para dar gracias a Dios por el honor que la Iglesia ofrece a dos de sus hijas, y que os esforc\u00e9is todos por vivir una vida cristiana de m\u00e1s oraci\u00f3n y sacrificio, para mejor cumplir vuestras propias obligaciones para con Dios y para con la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A todos los p\u00e1rrocos y rectores de Iglesias <em>ordenamos<\/em> que un d\u00eda de octubre, para honor de la que va a ser Santa Beatriz de Silva y otro de noviembre para la que ser\u00e1 la Beata Mar\u00eda de Jes\u00fas, celebren una fiesta en sus parroquias y templos, explicando a los fieles el contenido de esta carta pastoral que os he escrito pensando en la Iglesia, en Toledo y en nuestro propio estado de vida, que tanto necesita de la gracia de Dios y del ejemplo de los Santos para perseverar en el camino de la virtud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Os bendigo en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carta pastoral, de septiembre de 1976, publicada con motivo de la canonizaci\u00f3n de Santa Beatriz de Silva y de la beatificaci\u00f3n de la monja carmelita descalza Venerable Mar\u00eda de Jes\u00fas. 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