{"id":1047,"date":"2024-09-27T14:41:12","date_gmt":"2024-09-27T12:41:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1047"},"modified":"2024-09-27T16:08:09","modified_gmt":"2024-09-27T14:08:09","password":"","slug":"la-vida-de-san-agustinllamamiento-a-la-santidad","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/la-vida-de-san-agustinllamamiento-a-la-santidad\/","title":{"rendered":"La vida de San Agust\u00edn, llamamiento a la santidad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Homil\u00eda pronunciada el 28 de agosto de 1989, en la Parroquia de San Pedro, de Fuentes de Nava (Palencia), en la festividad lit\u00fargica de San Agust\u00edn, Patrono de dicha villa. Texto in\u00e9dito.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos:<\/p>\n\n\n\n<p>Daba gusto, hace un momento, asomarse a la puerta, o a la ventana de la casa, o situarse en cualquier esquina de las calles del pueblo, y ver c\u00f3mo acud\u00edais de los diversos lugares donde est\u00e1n situadas vuestras viviendas, c\u00f3mo acud\u00edais unos y otros aqu\u00ed, al templo, a la parroquia de San Pedro. Es la fiesta, la fiesta de San Agust\u00edn, y vest\u00eds vuestras mejores galas, y mayores y j\u00f3venes, y ni\u00f1os tambi\u00e9n, acuden para formar, dentro de las naves del templo, la gran familia cristiana. Esta familia que es la que verdaderamente fortalece los lazos de hermandad y de uni\u00f3n entre los habitantes de un pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 ser\u00eda, digo yo, de las fiestas populares en Fuentes de Nava, si desapareciera, por una hip\u00f3tesis absurda, la conmemoraci\u00f3n religiosa? Faltar\u00eda algo tan especial, que los esp\u00edritus de los hombres y de las mujeres, que han captado a lo largo de su vida la verdad y la belleza de estas conmemoraciones, se sentir\u00edan profundamente agraviados y entristecidos. Porque todo lo dem\u00e1s, los aspectos profanos de la fiesta, incluso cuando se hacen bien, no pueden llenar el esp\u00edritu; esto s\u00ed, la fiesta religiosa nos hace pensar en Dios, nos recuerda nuestro destino, nos invita tambi\u00e9n, ma\u00f1ana, a rezar por los difuntos, levanta nuestras esperanzas; y la belleza del templo, sobre todo de un templo como \u00e9ste, y todo el conjunto de detalles que acompa\u00f1an la conmemoraci\u00f3n religiosa, produce en el interior del esp\u00edritu una alegr\u00eda inefable, que solamente puede dar Dios, a trav\u00e9s de las actuaciones lit\u00fargicas y religiosas, en general, con las que celebramos una fiesta en su honor.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El origen y sentido religioso de las fiestas populares<\/h2>\n\n\n\n<p>Estas fiestas al principio no exist\u00edan. En los primeros siglos los cristianos, que no estaban reconocidos, y eran m\u00e1s bien considerados como enemigos, viv\u00edan nada m\u00e1s que el domingo, la fiesta del Se\u00f1or Resucitado. Y ten\u00edan que hacerlo clandestinamente, en lugares ocultos. Es m\u00e1s tarde, en el siglo IV, cuando ya, con la paz de Constantino, va recobr\u00e1ndose un sentido l\u00f3gico de la expresi\u00f3n religiosa de la sociedad, y aparecen los primeros templos, peque\u00f1as bas\u00edlicas, ermitas y, poco m\u00e1s tarde, templos grandiosos. Y entonces no se celebra s\u00f3lo el domingo, viene tambi\u00e9n el recuerdo de Mar\u00eda Sant\u00edsima y de los m\u00e1rtires y de los santos. Y es, sobre todo en la Edad Media, cuando al difundirse el cristianismo por todos los pa\u00edses de la Europa que hoy conocemos, las ciudades y los pueblos peque\u00f1os asumieron el honor de confiarse a la intercesi\u00f3n de santos patronos a los que invocaban. Santos insignes: un San Antol\u00edn en Palencia, un San Pedro Regalado en Valladolid, un San Isidro Labrador en Madrid, o bien buscando la intercesi\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda, con los t\u00edtulos distintos, pero todos coincidentes en la misma expresi\u00f3n mejor: Virgen del Pilar, en Zaragoza; Virgen del Sagrario, en Toledo; Virgen de la Paloma, en Madrid; o bien, sencillamente, en fiestas patronales tambi\u00e9n, dedicadas a Cristo Redentor: Cristo del Consuelo, de la Misericordia, de los Arrepentidos, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en torno a la fiesta religiosa, desde tiempos tan antiguos, iban apareciendo tambi\u00e9n manifestaciones festivas de lo que es la agradable convivencia humana. Las fomentaba la misma Iglesia, educadora y maestra de los pueblos: danzas y bailes dign\u00edsimos en su manifestaci\u00f3n externa, y cantos, y m\u00fasica compuesta por diversos autores, concursos de poes\u00eda y de canciones, todo ello era como detalles hermosos que serv\u00edan para aglutinar m\u00e1s la conciencia del pueblo cristiano y compartir unos con otros la alegr\u00eda de la fraternidad, que ten\u00eda su origen en un concepto cristiano de la vida. La Iglesia, la gran educadora, se complac\u00eda tambi\u00e9n en los detalles externos y profanos de una fiesta dign\u00edsima en el aspecto humano, que ten\u00eda su punto de arranque en la propia festividad religiosa, puesto que todo ven\u00eda a ser como un homenaje de la naturaleza individual y social del hombre a Dios Nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>He ah\u00ed por qu\u00e9 yo, al estar este a\u00f1o aqu\u00ed en estos d\u00edas, coincidencia para m\u00ed muy grata y casi no esperada, he recordado tambi\u00e9n detalles de tiempos antiguos, porque hace cuarenta y seis a\u00f1os yo prediqu\u00e9 aqu\u00ed, en el pulpito que ahora no existe, en la fiesta de San Agust\u00edn. Muchos de vosotros no hab\u00edais nacido entonces; fui invitado a venir y vine con el gusto l\u00f3gico que pod\u00eda experimentar quien sent\u00eda aqu\u00ed sus propias ra\u00edces, pues me acompa\u00f1aban mi madre y mi hermana. Despu\u00e9s, tanto tiempo trabajando en un sitio y en otro, y siempre me ha llegado el eco de las fiestas de San Agust\u00edn, a trav\u00e9s de mis parientes o amigos de Fuentes de Nava. He ah\u00ed por qu\u00e9 hoy me siento dichoso de poder celebrar la Misa aqu\u00ed y predicaros esta homil\u00eda, con la cual quiero como expresar el sentimiento de mi coraz\u00f3n lleno de satisfacci\u00f3n y de gratitud; y de saludo, respetuoso y cordial, al Ilmo. Sr. Presidente de la Excma. Diputaci\u00f3n de Palencia y al Sr. Alcalde y Concejales del Ayuntamiento de Fuentes de Nava y tambi\u00e9n al Sr. Alcalde de Frechilla, a quien acabo de saludar. Y, \u00bfc\u00f3mo no?, con mi respetuoso saludo, lleno de cari\u00f1o, a la Reina y las Damas, a las cuales deseo para el resto de su vida tanta suerte y tanto \u00e9xito como la belleza que reflejan en su rostro y la elegancia de sus vestidos regios.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">San Agust\u00edn, cima alt\u00edsima de santidad<\/h2>\n\n\n\n<p>Hablemos un poco de San Agust\u00edn, hermanos, con vosotros los que est\u00e1is aqu\u00ed, y sobre todo y a\u00fan m\u00e1s, con vosotros, querido Sr. Cura P\u00e1rroco y sacerdotes concelebrantes. Somos rectores del Pueblo de Dios y con \u00e9l nos unimos en un acto como \u00e9ste, pero para \u00e9l tenemos una responsabilidad especial, nacida de la obligaci\u00f3n que tenemos de explicar estos misterios de la santidad, que se dan en la Iglesia. Hoy nos los presenta y ofrece San Agust\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 no haya habido una cumbre tan alta en la historia de la Iglesia, como la que aparece en este gigante de la inteligencia y de la entrega religiosa a Dios Nuestro Se\u00f1or. Entre los seis o siete astros de primera magnitud, que podr\u00edan ser se\u00f1alados en la historia de la teolog\u00eda y de la m\u00edstica, incluso de la poes\u00eda religiosa, ser\u00eda muy dif\u00edcil quitar el primer puesto a San Agust\u00edn, el gran obispo de Hipona.<\/p>\n\n\n\n<p>No podemos recorrer con detalle su vida. Nace en Tagaste, un pueblo de \u00c1frica de lo que hoy es T\u00fanez, de un padre que era propietario agr\u00edcola rural, bastante zafio en sus comportamientos, pagano, no ten\u00eda religi\u00f3n ninguna. Ni siquiera practicaba el paganismo en que se hab\u00edan educado aquellos hombres y mujeres, con anterioridad al cristianismo. En cambio su madre, M\u00f3nica, era cristiana fervorosa. Una y otro se dieron cuenta en seguida de lo que val\u00eda aquel muchacho inquieto, Agust\u00edn. Y aquel agricultor, que no ten\u00eda m\u00e1s preocupaci\u00f3n que la de llevar los productos de su tierra al mercado, no puso obst\u00e1culos al joven Agust\u00edn, cuando \u00e9ste manifest\u00f3 su deseo de trasladarse a Mil\u00e1n, en el norte de Italia, en esa hermosa ciudad, donde era obispo San Ambrosio. All\u00ed llega Agust\u00edn, y est\u00e1 durante los a\u00f1os espl\u00e9ndidos de su juventud acudiendo a unas y otras escuelas, y form\u00e1ndose en filosof\u00eda y ret\u00f3rica, con arreglo a los conocimientos que entonces pod\u00edan serle suministrados.<\/p>\n\n\n\n<p>Se entrega a las m\u00e1s ardorosas pasiones: la del saber, la del \u00e9xito, la del anhelo de triunfar, la de ser un profesor que sea admirado, la del amor humano, tambi\u00e9n con sus extrav\u00edos y sus des\u00f3rdenes. A todo ello se entreg\u00f3, porque en todo quer\u00eda encontrar Agust\u00edn algo as\u00ed como la llama de los saberes y de los sentimientos nobles de la naturaleza, que se tornaban definitivamente, despu\u00e9s de sus experiencias, en amargos fracasos. Le vino la inquietud religiosa cristiana, y lleg\u00f3 el momento de su conversi\u00f3n. En gran parte la debe al obispo Ambrosio.<\/p>\n\n\n\n<p>Viv\u00eda Agust\u00edn atormentado dentro de su esp\u00edritu por lo que sent\u00eda y lo que no ten\u00eda. Se explica. Lee y entiende la Sagrada Escritura a su manera, y un d\u00eda, cuando est\u00e1 en el jard\u00edn de la casa de unos amigos, llorando de pena, porque no encuentra la verdad de Dios que busca tan ansiosamente, oye la voz de un ni\u00f1o que, desde un lugar no lejano, pero invisible, canturrea estas palabras: \u00abToma y lee, toma y lee\u00bb. Esta era la voz del ni\u00f1o: \u00abToma y lee\u00bb. Y Agust\u00edn, que ten\u00eda la Biblia all\u00ed, la abre casi enfurecido y lee unas palabras de San Pablo que le dicen: <em>No en comilonas, ni en borracheras, ni en los placeres de la carne encontrar\u00e1s tu felicidad, sino \u00fanicamente en la Verdad de Dios.<\/em> Cerr\u00f3 el libro y sigui\u00f3 llorando, pero sus l\u00e1grimas ya no eran de desesperaci\u00f3n, sino que hab\u00edan sido como el fruto del toque del Esp\u00edritu de Dios sobre aquella alma generosa, y desde entonces, fue dando pasos, conforme a lo que le ped\u00edan su gran talento y la serenidad de su juicio, hasta que un d\u00eda pidi\u00f3 el Bautismo y lo recibi\u00f3 del propio San Ambrosio. Despu\u00e9s volvi\u00f3 a su tierra africana, sacerdote y obispo. Y vino ya aquella actividad suya pastoral e intelectual asombrosa, que, aun hoy, nos produce como un sentimiento de anonadamiento a nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSab\u00e9is, queridos hermanos y sacerdotes, que las obras de San Agust\u00edn abarcan diecis\u00e9is vol\u00famenes del Migne, la gran colecci\u00f3n de Santos Padres y te\u00f3logos, diecis\u00e9is vol\u00famenes? \u00c9l mismo, en su ancianidad, un d\u00eda hizo recuento de los que hab\u00eda escrito y le salieron doscientos treinta libros, agrupados en noventa y dos obras voluminosas. Eso, aparte de los cuatrocientos cincuenta sermones que se conservan y de muchas cartas, alguna de las cuales es un verdadero tratado teol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo se puede explicar esto con el simple recurso humano? Era la gracia de Dios que inspiraba y ayudaba al doctor de la Gracia. San Agust\u00edn es un prodigio de la inteligencia y de la fe. Ley\u00e9ndole, muchos han encontrado la luz que definitivamente buscaban y ahora pod\u00edan tener ya a su alcance. Es el hombre de la interioridad. Es el hombre del amor a Dios: \u00abAma y haz lo que quieras\u00bb dijo. O bien esta otra frase: \u00abYo en aquel tiempo \u2013el que precede a su conversi\u00f3n\u2013 lo que buscaba y amaba era amar (<em>amabam amare),<\/em> yo amaba amar, no quer\u00eda m\u00e1s que amar\u00bb, es decir, quer\u00eda abarcar el mundo entero y encontrar en \u00e9l lo que hubiera de bello y de bueno, para amarlo y gozarlo y difundirlo. Es un genio, es un h\u00e9roe de la grandeza humana que se manifiesta, de cuando en cuando, en ciertos personajes escogidos por Dios.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Tres consejos<\/h2>\n\n\n\n<p>Y si yo tuviera que aconsejaros algo a vosotros, hoy, apoy\u00e1ndome en estas reflexiones que hago en torno a lo que nos evoca la figura de San Agust\u00edn, \u00bfqu\u00e9 os podr\u00eda decir? Por lo menos esto, y voy a ser muy breve para no cansaros: <strong>interioridad<\/strong>, o sea, sed religiosos internamente, no bastan las pr\u00e1cticas externas, ni las meras costumbres transmitidas a trav\u00e9s de los siglos. Un hombre religioso tiene que ser un hombre que se detiene y se concentra en s\u00ed mismo y medita y se pregunta sobre el destino de su vida: \u00bfpara qu\u00e9 estoy yo en el mundo? \u00bfPara qu\u00e9 hemos nacido? \u00bfQu\u00e9 es la muerte? \u00bfQu\u00e9 me espera en el mas all\u00e1? Esta es la interioridad. \u00bfQu\u00e9 me pide mi conciencia recta, respecto a Dios y respecto a mis hermanos? Sed religiosos as\u00ed todos, vosotros los que ten\u00e9is tradiciones tan bellas como las que se manifiestan en una ocasi\u00f3n como \u00e9sta, pero de manera particular, y es mi segunda reflexi\u00f3n, vosotros los j\u00f3venes.<\/p>\n\n\n\n<p>Una <strong>juventud<\/strong> nueva se necesita y est\u00e1 surgiendo ya. Me lo repet\u00eda no hace mucho, y ahora he podido comprobarlo directamente por el Cardenal de Par\u00eds, un obispo espa\u00f1ol que hab\u00eda estado all\u00ed en otra ocasi\u00f3n reciente: \u00aben Francia est\u00e1n surgiendo, en muchas parroquias, grupos firmes y decididos de chicos y chicas que confiesan p\u00fablicamente su fe en Jesucristo y quieren contribuir a re-cristianizar la sociedad francesa\u00bb. Igual en Espa\u00f1a. Esperamos que broten muchos frutos de esta concentraci\u00f3n que se ha producido con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. Pero para ser as\u00ed, j\u00f3venes, buscad en el interior de vuestras almas, leed el libro de <em>Las Confesiones,<\/em> de San Agust\u00edn. Ese libro es un tesoro incluso literario, no se han cansado de \u00e9l los hombres m\u00e1s geniales, aunque no hayan sido cristianos. J\u00f3venes, practicad ejercicios espirituales, buscad a Dios que est\u00e1 a vuestras puertas, no le dej\u00e9is al margen. Pod\u00e9is ser j\u00f3venes llenos de alegr\u00eda y al mismo tiempo, con vuestra religiosidad responsable y consciente, pod\u00e9is ser colaboradores efectivos para que surja una sociedad nueva, como la que estamos buscando. \u00a1J\u00f3venes de Fuentes de Nava! Ten\u00e9is que ser conscientemente religiosos. Ser religioso hoy es lo m\u00e1s moderno que cabe.<\/p>\n\n\n\n<p>Y por \u00faltimo, tambi\u00e9n como consejo que brota de la reflexi\u00f3n sobre San Agust\u00edn, mujeres, <strong>madres de familia<\/strong>, ah\u00ed ten\u00e9is a Santa M\u00f3nica, la madre de Agust\u00edn, la que tanto llor\u00f3 por su hijo. \u00bfLlor\u00e1is vosotras alguna vez, cuando veis que un hijo o una hija andan por mal camino? \u00bfU os es como ya indiferente? \u00bfCre\u00e9is que vais a dar a vuestros hijos un porvenir digno, si lo toler\u00e1is todo, lo consent\u00eds todo y dec\u00eds que son cosas de la juventud y del tiempo que vivimos? No, el desorden no es propio, no es exclusivo de ning\u00fan tiempo; precisamente San Agust\u00edn, cuando viv\u00eda los \u00faltimos a\u00f1os de su episcopado y vio, habiendo escrito ya <em>La Ciudad de Dios,<\/em> que los b\u00e1rbaros, invasores de Europa, que hab\u00edan asolado ya Roma, llegaban a \u00c1frica para derruir tambi\u00e9n lo que el cristianismo hab\u00eda levantado, escribi\u00f3 una p\u00e1gina inmortal diciendo: \u00abLlor\u00e1is y os lament\u00e1is vosotros \u2013los cristianos de \u00c1frica\u2013 de que est\u00e1n ya en Roma y lo han deshecho todo, de que van a venir y lo destruir\u00e1n aqu\u00ed todo tambi\u00e9n, llor\u00e1is por los tiempos que corren, mas no son los tiempos los que son malos, los tiempos se hacen por nosotros, y somos nosotros los que podemos hacer tiempos buenos, o tiempos malos. Trabajemos todos buscando la Ciudad de Dios en este mundo\u00bb<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>. Esto es lo que os pido, madres de familia, no os dej\u00e9is arrastrar, tontamente, por una falsa modernidad y de esa manera no atender a las exigencias profundas del esp\u00edritu de vuestros hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>Nada m\u00e1s, queridos hermanos, queridos sacerdotes. Que la fiesta de San Agust\u00edn traiga para todos nosotros el gozo de esta celebraci\u00f3n festiva, a la que estamos asistiendo. Que nos despierte el deseo de ser cada vez mejores y que, cuando descubramos en nosotros la sombra del pecado, nos acordemos, tambi\u00e9n, de que el camino del cristiano es el arrepentimiento. \u00c9l, Agust\u00edn, se arrepinti\u00f3 de sus desviaciones y fue lo que fue despu\u00e9s, ese astro esplendoroso, que, despu\u00e9s de diecis\u00e9is siglos, sigue iluminando la Iglesia de hoy, y resulta que es de los m\u00e1s citados por todos los autores modernos, religiosos y profanos. Que termin\u00e9is bien vuestras fiestas y que los j\u00f3venes y los adultos perciban la alegr\u00eda de la familiaridad asentada sobre estas costumbres cristianas y buenas, y teng\u00e1is valor y energ\u00eda para enfrentaros contra ese materialismo repugnante de gran parte de la sociedad moderna, que vive creyendo que encuentra motivos para el gozo y la alegr\u00eda, y vive entregado a algo tan viejo como es el pecado. Por ah\u00ed no se puede avanzar nada. Se producir\u00e1 siempre un desasosiego interior, porque les falta Dios. Que no nos falte a nosotros, que est\u00e9 siempre en nuestra compa\u00f1\u00eda. As\u00ed sea.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Cf. San Agust\u00edn, <em>Serm\u00f3n 80,<\/em> 8: en <em>Obras completas,<\/em> X, Madrid 1983, BAC 441-451.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda pronunciada el 28 de agosto de 1989, en la Parroquia de San Pedro, de Fuentes de Nava (Palencia), en la festividad lit\u00fargica de San Agust\u00edn, Patrono de dicha villa. Texto in\u00e9dito. 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