{"id":1037,"date":"2024-09-27T14:37:35","date_gmt":"2024-09-27T12:37:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1037"},"modified":"2024-09-27T14:37:35","modified_gmt":"2024-09-27T12:37:35","password":"","slug":"san-francisco-de-asis-patrimonio-de-la-humanidad","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/san-francisco-de-asis-patrimonio-de-la-humanidad\/","title":{"rendered":"San Francisco de As\u00eds, patrimonio de la humanidad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Homil\u00eda pronunciada el 4 de octubre de 1981, en la iglesia de San Juan de los Reyes, Toledo, con motivo de la inauguraci\u00f3n del a\u00f1o centenario del nacimiento de San Francisco de As\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos Padres Franciscanos y sacerdotes concelebrantes. Hermanos lodos en Jesucristo:<\/p>\n\n\n\n<p>Me alegro mucho, much\u00edsimo, de poder estar aqu\u00ed con vosotros en esta Iglesia de San Juan de los Reyes, para inaugurar, con esta Santa Misa, las conmemoraciones que hemos de hacer a lo largo del a\u00f1o centenario del nacimiento de San Francisco de As\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando llegan fechas como \u00e9stas, aunque lo que se conmemora queda a tanta distancia temporal de nosotros, sin embargo, no se advierte la lejan\u00eda. Todo est\u00e1 cerca, y es la misma Iglesia la que, con ocasi\u00f3n de estos centenarios del nacimiento y de la muerte de personas santas, como San Benito, Santa Teresa de Jes\u00fas, San Vicente de Pa\u00fal, San Francisco de As\u00eds, es la misma Iglesia la que vuelve la mirada hacia ellos y les pregunta: \u00bfqu\u00e9 hicisteis vosotros, testigos de la fidelidad y del amor? Y ellos no responden, siguen en el mismo silencio que los acompa\u00f1\u00f3 en vida, a pesar de que predicaran o escribieran mucho. Porque el silencio estaba en su coraz\u00f3n, no responden. Es la misma Iglesia la que da la respuesta por medio del Papa, los obispos, las \u00f3rdenes religiosas que fundaron algunos de ellos, o las obras que hicieron.<\/p>\n\n\n\n<p>Es curioso este di\u00e1logo. La Iglesia pregunta y la Iglesia responde y presenta la respuesta; y es que s\u00f3lo la Iglesia puede hacerlo. De ella recibieron lo que han podido dar estos hombres y mujeres, y ella es la que lo reconoce as\u00ed, para a\u00f1adir motivos de gratitud a Dios, para fortalecer las actitudes espirituales que a toda la Iglesia deben acompa\u00f1ar en orden a permanecer fiel a Dios y a gozarse profundamente de lo que han hecho sus hijos por haber querido seguir los consejos y mandatos de Cristo, de que ella es depositaria.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia nos ir\u00e1 dando respuesta tambi\u00e9n, a lo largo de este a\u00f1o, sobre San Francisco de As\u00eds. Ya ha empezado a darla, ya ha hablado la Orden franciscana en documentos que se han hecho p\u00fablicos, ya se han reunido en la Bas\u00edlica de San Pedro miles de frailes franciscanos, de hombres y mujeres, muchos de ellos j\u00f3venes que viven su espiritualidad. Hoy mismo la prensa nos trae el eco de esa reuni\u00f3n, a la que el Papa ha enviado su primer mensaje.<\/p>\n\n\n\n<p>En Toledo, por lo que acaba de decir el P. Guardi\u00e1n de esta casa \u2013al enunciar los datos hist\u00f3ricos que hacen referencia al franciscanismo de nuestra di\u00f3cesis\u2013 no podemos permanecer indiferentes ante esta fecha, y tambi\u00e9n, puesto que somos Iglesia, damos respuesta a la pregunta y trataremos de seguir d\u00e1ndola a lo largo del a\u00f1o, aun cuando lo mejor ser\u00eda callar y meditar la vida de San Francisco de As\u00eds. Esa ser\u00eda la mejor respuesta, porque yo os digo, queridos hermanos, que me siento abrumado por la magnitud de su figura, la grandeza de su obra. Para hablar de San Francisco de As\u00eds con exactitud son torpes todas las palabras y apenas podemos hacer otra cosa que emitir algunas frases balbucientes, perdidos en la abundancia oce\u00e1nica de su sabidur\u00eda, de su santidad. Meditar, meditar mucho y orar como \u00e9l lo hac\u00eda. Espero que tendremos ocasiones de recordar esto a lo largo de a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Me gustar\u00eda, queridos Padres Franciscanos, que buscarais alguna fecha \u2013no s\u00e9 en qu\u00e9 momento del a\u00f1o pr\u00f3ximo\u2013 en que toda la familia franciscana de Toledo: los frailes, las monjas, los seglares, todos los que sienten esa afinidad espiritual con vosotros, lo que representa San Francisco de As\u00eds, me gustar\u00eda digo, que os reunierais en alg\u00fan lugar muy espacioso, muy amplio, muy lleno de luz, aunque fuera en campo abierto o en una plaza p\u00fablica, en medio de las criaturas animadas e inanimadas, y que all\u00ed, junto con todo el pueblo de Dios que quisiera reunirse, cant\u00e1semos con Francisco de As\u00eds los cantos de alabanza a Dios y de pureza de costumbres, tal como \u00e9l los ense\u00f1\u00f3 ayer. Por mi parte sabed que estoy dispuesto a lo que dig\u00e1is y que mi oraci\u00f3n y mi palabra y mi actitud interna, mi compa\u00f1\u00eda exterior se unir\u00e1 con la vuestra de todo coraz\u00f3n, para poder ofrecer un homenaje siempre pobre para lo que \u00e9l merece.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos o tres afirmaciones nada m\u00e1s, que son m\u00e1s f\u00e1ciles de exponer y de probar, que si quisiera hoy hablar de la persona o de la m\u00edstica de San Francisco de As\u00eds como tal. Repito que apenas puede uno hacer nada m\u00e1s que peque\u00f1os balbuceos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Hombre de todos los tiempos<\/h2>\n\n\n\n<p>San Francisco de As\u00eds no es un hombre de nuestro tiempo, como enseguida nos sentimos inclinados a decir, y lo decimos precisamente como un elogio. Pues no, no, San Francisco de As\u00eds es un hombre de todos los tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se present\u00f3 al Papa Inocencio III, en el a\u00f1o 1210, apenas cumplidos los 28 a\u00f1os, y le expuso lo que sent\u00eda y lo que \u00e9l quer\u00eda hacer por la Iglesia, el Papa se dio cuenta enseguida de que all\u00ed hab\u00eda una fuerza que no es de este mundo. Y cuanto le pregunt\u00f3 \u00e9l y alg\u00fan cardenal de la Curia Romana por qu\u00e9 principios se guiaba para sentir y querer realizar aquello, los redujo todos a tres que estaban en el Evangelio: cit\u00f3 a San Maleo en el cap\u00edtulo 19, cuando Jes\u00fas dijo a un joven rico: <em>Si quieres seguirme,<\/em> ve, <em>vende cuanto tienes, dalo a los pobres y s\u00edgueme;<\/em> y otro de San Lucas en el cap\u00edtulo 9, cuando Jes\u00fas manda a predicar a sus disc\u00edpulos, a predicar la fe, a predicar la palabra y la vida, a predicar la persona de Cristo que ya est\u00e1 ah\u00ed y les dice: <em>id y predicad<\/em>; pero a\u00f1ade, <em>id sin b\u00e1culo, sin bast\u00f3n, sin dinero, sin repuestos,<\/em> pobres; y cit\u00f3 otro principio del Evangelio de San Mateo, en el cap\u00edtulo 16: <em>si alguien quiere venir en pos de mi, ni\u00e9guese a s\u00ed mismo, tome su cruz y s\u00edgame.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Estos eran los tres principios que invoc\u00f3 aquel joven de 28 a\u00f1os. Y el gran Pont\u00edfice tuvo humildad para sentirse impresionado por aquella tuerza que brotaba de un alma tan pura. Empez\u00f3 enseguida a darle autorizaci\u00f3n no definitiva, pero s\u00ed esperanzadora. Precisamente en un momento, como confirmar\u00eda despu\u00e9s el Concilio de Letr\u00e1n, en que exist\u00eda ya muy arraigada en la Iglesia jer\u00e1rquica la convicci\u00f3n de que no hab\u00eda que autorizar nuevas \u00f3rdenes, ni grupos religiosos. El Papa en este momento se detuvo lleno de admiraci\u00f3n ante aquella figura casi celestial y le dijo: \u00abempezad vuestra labor, Francisco; cuando teng\u00e1is algunos que os acompa\u00f1en, volved a m\u00ed\u00bb. Esta actitud del Papa equival\u00eda a un gesto de descubrimiento de que Dios estaba all\u00ed, y esos principios que evocaba San Francisco y que puso en pr\u00e1ctica no son para nuestro tiempo. Son v\u00e1lidos para todos los tiempos, para todos los siglos, tambi\u00e9n para el nuestro.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Patrimonio universal de la Humanidad<\/h2>\n\n\n\n<p>Tampoco es vuestro, queridos Padres franciscanos, no es vuestro en exclusiva. San Francisco de As\u00eds es patrimonio universal de la humanidad. El mundo entero lo considera suyo, y no renunciar\u00e1 a \u00e9l jam\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00e1n desaparecer en la relaci\u00f3n de la Iglesia con la sociedad muchas cosas, muchas instituciones, muchas figuras, o eliminadas violentamente, o sepultadas en la corriente del olvido; pero San Francisco de As\u00eds, jam\u00e1s. Le necesita el mundo y ha dado pruebas de ello en la admiraci\u00f3n creciente que le ofrece: la Iglesia por supuesto, el arte, la cultura en sus diversas manifestaciones, los humanismos sanos, todas las corrientes de donde brota un poco de esperanza y amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasados cinco a\u00f1os de su primera visita al Papa, Francisco de As\u00eds volvi\u00f3 a presentarse ante \u00e9l, en 1215. Ya le acompa\u00f1aban otros, eran doce como los Ap\u00f3stoles del Se\u00f1or. Todos pobres. Parec\u00edan ignorantes, pero ten\u00edan la profunda sabidur\u00eda del Evangelio, sabidur\u00eda que es distinta de la ciencia. \u00a1Ay! Cu\u00e1nto tiempo nos perdemos entre libros y libros, siendo por otra parte tan necesarios. Pero qu\u00e9 poco hacen y sirven los libros trat\u00e1ndose del reino de Dios, cuando nos olvidamos de la sabidur\u00eda interior y \u00e9sta se alcanza por la oraci\u00f3n, por el trato directo con Dios, por la uni\u00f3n cada vez m\u00e1s \u00edntima y generosa con \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Se present\u00f3 ante el Papa y nuevamente recibi\u00f3 de \u00e9l palabras consoladoras, que le abr\u00edan camino ya en medio de lo que la Iglesia estaba viviendo, e inmediatamente podemos decir que, en todos los pa\u00edses de la Europa cristiana, los franciscanos, las clarisas, y los seglares de las familias franciscanas \u2013que tambi\u00e9n surgieron desde el primer momento\u2013 se extendieron por toda la cristiandad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cantor de la pureza del Evangelio<\/h2>\n\n\n\n<p>No solamente es patrimonio de la humanidad en el sentido que he dicho y pertenece a todos. No solamente es para todos los tiempos, sino que, adem\u00e1s, hay en \u00e9l algo singular. Advirt\u00e1moslo, hermanos, advirt\u00e1moslo, religiosos, seglares, religiosas sobre todo, familias cristianas, matrimonios cat\u00f3licos, los que quieran serlo de verdad. San Francisco de As\u00eds no hab\u00eda pensado en una Orden religiosa, sencillamente \u00e9l lo que quer\u00eda era una inmersi\u00f3n en el Evangelio. \u00c9l se opon\u00eda a lo organizativo; no es que despreciase lo jur\u00eddico, pero, se daba cuenta de que podr\u00eda perderse el esp\u00edritu en el \u00e1mbito de las legislaciones, tan sometidas a los condicionamientos humanos. \u00c9l quer\u00eda algo m\u00e1s libre. Le han llamado tambi\u00e9n, con toda raz\u00f3n, el primer cantor de la libertad. No lo es, porque podr\u00edamos decir que, puestos a buscar or\u00edgenes a ese canto inspirador de la libertad cristiana, ten\u00edamos que remontamos a San Pablo, pero, tambi\u00e9n el t\u00edtulo lo merece San Francisco de As\u00eds. \u00c9l quer\u00eda simplemente vivir en el Evangelio. Ten\u00eda miedo a que le estrechasen aquella concepci\u00f3n que brotaba de su esp\u00edritu tan generoso y tan duro.<\/p>\n\n\n\n<p>Los dos \u00faltimos a\u00f1os de su vida sufri\u00f3 indeciblemente. Se retir\u00f3 a la soledad. Viv\u00eda casi al aire libre en verano y en invierno. Sufr\u00eda de padecimientos f\u00edsicos y espirituales sin l\u00edmite. Casi ciego, le aplicaban como medicina, o cauterio, hierros candentes en las sienes. Era para volverse loco, y todav\u00eda cantaba. \u00c9l se retiraba, sent\u00eda una angustia grande al ver que el movimiento evang\u00e9lico que \u00e9l hab\u00eda querido hacer, pudiera frustrarse. \u00c9l, ni una palabra de rebeld\u00eda; todo lo someti\u00f3 al Dios de la paz. Busc\u00f3 una m\u00e1s estrecha uni\u00f3n de su coraz\u00f3n con ese Dios a quien amaba. Se confi\u00f3 a la Iglesia y puso en manos de ella, del Papa, las decisiones \u00faltimas. El hab\u00eda querido un movimiento que no se parase en ning\u00fan l\u00edmite estrecho, pero, lo que Dios quisiera.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda, en el monte del Alverna, tuvo la visi\u00f3n de aquel seraf\u00edn que se le present\u00f3 con las llagas de Cristo en su figura. A volver del \u00e9xtasis, las llevaba Francisco sobre s\u00ed mismo. Los estigmas de la pasi\u00f3n ya no dejaron de acompa\u00f1arle, eran la se\u00f1al del sufrimiento: <em>si el grano de trigo no cae en tierra y muere no da fruto.<\/em> Los dio, renunciando incluso a aquel amor que siempre hab\u00eda sido bendecido por todos: el amor al puro Evangelio, tal como \u00e9l lo entend\u00eda. Acept\u00f3 lo que quisieran hacer de lo que \u00e9l hab\u00eda puesto en marcha, simplemente por el fuego de su esp\u00edritu. \u00a1Oh, qu\u00e9 grandeza la de esta figura incomparable! Patrimonio universal de la humanidad, reformador y obediente, cantor de todas las alegr\u00edas, dep\u00f3sito de todas las tristezas y soledades. Fuerte como los montes entre los cuales se movi\u00f3, manso y humilde como la hermana agua de aquellos arroyos pur\u00edsimos a los que \u00e9l cantaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanos, hermanos, \u00a1qu\u00e9 necesitados estamos de estas lecciones!<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Santo reformador<\/h2>\n\n\n\n<p>San Francisco de As\u00eds cre\u00f3 una espiritualidad nueva: la de la relaci\u00f3n del hombre con Dios y con las criaturas. Supo valorar todo, todo lo creado. Todo cuanto el Concilio Vaticano II pueda decir hoy en la Constituci\u00f3n <em>Gaudium et Spes,<\/em> recogiendo doctrinas anteriores, fue ya cantado de manera sublime, en la mejor poes\u00eda que puede darse, por Francisco de As\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>La relaci\u00f3n del hombre con Dios y con todo lo creado, el amor humano limpio, la amistad, la sencillez, el trabajo agr\u00edcola, lo que pueda contribuir al progreso y bienestar de los hombres, todo fue ensalzado por \u00e9l, y todo se convirti\u00f3 en sus labios y en su coraz\u00f3n, en un canto al Creador.<\/p>\n\n\n\n<p>Orient\u00f3 la reforma verdadera. Viv\u00eda en una \u00e9poca en que los valdenses, por ejemplo, los c\u00e1taros, los albigenses, \u2013es la misma \u00e9poca de Santo Domingo de Guzm\u00e1n, el gran santo espa\u00f1ol que tanto luch\u00f3 de otra manera, en defensa de la fe\u2013 hab\u00edan querido una reforma en la Iglesia, pero la orientaron mal y provocaron la herej\u00eda. Incluso otros grupos, llamados los pobres cat\u00f3licos, que quer\u00edan permanecer fieles, pero no acertaban, tambi\u00e9n hab\u00edan contribuido a que el rostro de la Iglesia pareciera entristecido.<\/p>\n\n\n\n<p>San Francisco de As\u00eds logr\u00f3 la reforma, pero sin protestar contra nada, poniendo amor, paciencia y obediencia. Lecci\u00f3n soberana para estos tiempos en que los nuevos c\u00e1taros y los nuevos grupos de toda \u00edndole dentro de la Iglesia, han querido reformarlo todo sin amor y por eso han fallado. Dios no pod\u00eda bendecir su obra, y terminan entreg\u00e1ndose a sus pasiones, que son de muy diversa \u00edndole. Al fin y al cabo, reducibles todas ellas a una: la ambici\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<p>San Francisco de As\u00eds con su pobreza, con su sencillez, con su expoliaci\u00f3n de todo lo suyo, con su abandono en Dios, pero lleno de amor a Dios creador y a Cristo redentor, marc\u00f3 el camino y la Edad Media se salv\u00f3 en gran parte con el esfuerzo suyo, del mismo modo que con el de otros santos en otras actividades tambi\u00e9n necesarias para la vida de la Iglesia. Sinti\u00f3 el ansia misionera, fue a Tierra Santa, se detuvo en Egipto, habl\u00f3 con el Sult\u00e1n, le expon\u00eda el Evangelio con toda sencillez.<\/p>\n\n\n\n<p>Hubiera sido un hombre capaz de abarcar y apretar contra su coraz\u00f3n al mundo entero si le hubieran dado a\u00f1os de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermano Francisco de As\u00eds, danos, en este A\u00f1o Centenario, fuerza para imitar tus ejemplos y para ahondar un poco m\u00e1s en lo que signific\u00f3 y significa tu vida. No has pasado de moda, ni pasar\u00e1s nunca. Por donde quiera que tu nombre se pronuncie habr\u00e1 tambi\u00e9n miles y millones de criaturas humanas que elevar\u00e1n su C\u00e1ntico al Sol, como una imitaci\u00f3n del tuyo. Y se rendir\u00e1n ante Cristo como maestro amado, como gu\u00eda \u00fanico, como \u00fanico camino seguro. Infunde en nosotros el sentido exacto, la orientaci\u00f3n evang\u00e9lica pura sobre la vida, sobre el uso de los bienes de este mundo, sobre los dogmas del Credo. Fidelidad a la Iglesia y obediencia, que se puede ser muy santo y hacer revoluciones muy profundas, permaneciendo fiel en todo, con tal de vivir el estrecho amor con cuanto Cristo nos dijo y la Iglesia sigue ense\u00f1\u00e1ndonos. As\u00ed sea.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda pronunciada el 4 de octubre de 1981, en la iglesia de San Juan de los Reyes, Toledo, con motivo de la inauguraci\u00f3n del a\u00f1o centenario del nacimiento de San Francisco de As\u00eds. Queridos Padres Franciscanos y sacerdotes concelebrantes. Hermanos lodos en Jesucristo: Me alegro mucho, much\u00edsimo, de poder estar aqu\u00ed con vosotros en esta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[68],"doc_tag":[],"class_list":["post-1037","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-predicacion-escritos-y-conferencias-sobre-los-santos"],"year_month":"2026-04","word_count":2690,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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