{"id":1033,"date":"2024-09-27T14:35:46","date_gmt":"2024-09-27T12:35:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1033"},"modified":"2024-09-27T14:35:46","modified_gmt":"2024-09-27T12:35:46","password":"","slug":"san-ignacio-de-loyolacontemplativo-eminente-en-la-accion","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/san-ignacio-de-loyolacontemplativo-eminente-en-la-accion\/","title":{"rendered":"San Ignacio de Loyola,contemplativo eminente en la acci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Homil\u00eda pronunciada en la Misa que se celebr\u00f3 en la Iglesia de la Casa de Probaci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, en Villagarc\u00eda de Campos (Valladolid), el 31 de julio de 1980.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Iglesia nos invita hoy a celebrar la festividad lit\u00fargica de San Ignacio de Loyola, hijo suyo, hijo preclaro, que ha merecido de ella reconocimiento perenne. En la ininterrumpida galer\u00eda de los Santos Fundadores que han ido jalonando y sosteniendo la marcha de la Iglesia, ocupa puesto relevante el Santo Fundador de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Yo me alegro sobremanera de tener la oportunidad de sumarme con vosotros a esta consoladora celebraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ello por tres razones. La primera, porque amo mucho, much\u00edsimo, a esa Iglesia santa a la que he tratado y trato de servir del mejor modo que puedo, y en San Ignacio y en la Compa\u00f1\u00eda he encontrado siempre luces decisivas y est\u00edmulos muy poderosos para tal servicio. En segundo lugar, porque encuentro que el ejemplo de San Ignacio y su obra siguen siendo actual\u00edsimos para los tiempos de crisis que corremos y que todos deseamos que se conviertan pronto en tiempos de esperanza. Y finalmente, porque me es dado celebrar la fiesta del Santo en esta Casa de Villagarc\u00eda, una de las m\u00e1s ilustres, o quiz\u00e1 la m\u00e1s ilustre de cuantas ha tenido la Compa\u00f1\u00eda en las tierras de Castilla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En San Ignacio se dio en plena juventud, a sus veintis\u00e9is a\u00f1os, una conversi\u00f3n del coraz\u00f3n que orient\u00f3 definitivamente su vida. Se advierte desde ese momento en toda la vida del Santo una tremenda seriedad de prop\u00f3sitos, una coherencia gran\u00edtica entre lo que la gracia de Dios le ped\u00eda y la respuesta generosa que \u00e9l con su comportamiento daba a las exigencias de la gracia. Y como clave secreta de esa conversi\u00f3n y de esa tenacidad, un amor progresivo, absorbente, totalizador a Jesucristo y al misterio en \u00c9l y por \u00c9l revelado, amor que le hizo subir, sin retrocesos ni claudicaciones, a las m\u00e1s altas cimas de la santidad y de la uni\u00f3n con Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La conversi\u00f3n de San Ignacio tuvo lugar en Loyola, con ocasi\u00f3n de una providencial herida de guerra. Todos conocemos las circunstancias del proceso interior, por virtud del cual el hasta entonces gentilhombre I\u00f1igo L\u00f3pez de Loyola se puso por entero a la b\u00fasqueda sincera de cu\u00e1l era la voluntad de Dios sobre su persona. Desde el primer momento, Cristo se le present\u00f3 como punto central de referencia en esta b\u00fasqueda. Desde Loyola a Tierra Santa primero, en peregrinaci\u00f3n devota y sacrificada. Luego, a su regreso, la ruta de los estudios: Barcelona, Alcal\u00e1, Salamanca y Par\u00eds. Y en la ciudad del Sena, la formaci\u00f3n de sus primeros compa\u00f1eros y los g\u00e9rmenes de la que en pocos a\u00f1os hab\u00eda de ser la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. En este \u00faltimo segmento de la geograf\u00eda de los lugares ignacianos se alinean nombres evocadores que, a todos nosotros, y singularmente a vosotros, suscitan recuerdos imperecederos: Colegio Universitario de Santa B\u00e1rbara, Montmartre, paso de los Alpes en pleno invierno, ciudades de Italia, peregrinaci\u00f3n intentada y no posible a Tierra Santa, la Capilla de La Storta, y al fin Roma y la presentaci\u00f3n al Papa, Sucesor de Pedro y Vicario de Cristo, y el cuarto voto de la Compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las ra\u00edces de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo ese recorrido, que forzosamente he tenido que concentrar en pocas palabras, es hermoso, impresionante, ejemplar. Pero es consecuencia, efecto, resultado de una dens\u00edsima vida interior previa. Las claves de esa geograf\u00eda ignaciana est\u00e1n muy adentro. En su hond\u00edsima vida contemplativa, m\u00edstica, San Ignacio practic\u00f3, no s\u00e9 si lo habr\u00eda le\u00eddo, el sapient\u00edsimo consejo de San Bernardo. Hay que ser conchas, no meros canales. Retener y rebosar. S\u00f3lo as\u00ed se es fecundo en la vida de la Iglesia. Asombra, repito el verbo, asombra ver la capacidad de discernimiento espiritual, el movimiento de las mociones de esp\u00edritu m\u00e1s alto que es dable encontrar en los grandes m\u00edsticos, la atenci\u00f3n diaria constante, sostenida, a las m\u00e1s delicadas indicaciones del Esp\u00edritu. Y todo ello en medio de una actividad inmensa de servicio a la Iglesia. San Ignacio fue lo que \u00e9l quiso que fueran todos sus hijos. Un contemplativo eminente en la acci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fundaci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda no fue, por ello, obra de la improvisaci\u00f3n, ni fruto de entusiasmos pasajeros, ni producto de la mera sabidur\u00eda humana de un genio, aunque genio fue, como enseguida dir\u00e9, San Ignacio. La obra de San Ignacio naci\u00f3 arraigada en un subsuelo espiritual riqu\u00edsimo. Brot\u00f3 de ra\u00edces recias y savia divinamente inexhausta. Pobreza absoluta, mortificaci\u00f3n incesante, vencimiento heroico de s\u00ed mismo, renuncia a todo poder humano, firmeza en la defensa de las convicciones recibidas, tenacidad de car\u00e1cter sometido al querer divino sabiamente auscultado, entrega total a Cristo, servicio de las almas, fidelidad al Vicario de Cristo, interpretaci\u00f3n genuinamente evang\u00e9lica de los signos de la \u00e9poca, sentido militante al servicio de la santa Iglesia. Esta era la cantera de la que arranc\u00f3 Ignacio las piedras fundamentales de su obra, la Compa\u00f1\u00eda, y de la espiritualidad que dej\u00f3 plasmada en el libro inmortal de sus Ejercicios Espirituales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1La obra de San Ignacio! \u00a1La espiritualidad de los Ejercicios ignacianos! Ni \u00e9sta ni aqu\u00e9lla han muerto. Millares y millares, podr\u00edamos precisar sin temor a exagerar que millones de hombres y mujeres, de toda edad y condici\u00f3n, han vivido espiritualmente, a lo largo de m\u00e1s de cuatro siglos, de ese peque\u00f1o y maravilloso libro, alabado de m\u00faltiples maneras por los Papas contempor\u00e1neos y del que lleg\u00f3 a decir Harnack, desde su perspectiva de campe\u00f3n del racionalismo b\u00edblico alem\u00e1n, que no s\u00f3lo hab\u00eda salvado para siempre el esp\u00edritu del catolicismo romano, sino que adem\u00e1s hab\u00eda abierto en el seno de \u00e9ste una escuela de formaci\u00f3n de caracteres, cual no se hab\u00eda registrado otra en la historia. Sea lo que sea de este juicio, tan singular como elocuente, y en el que Harnack califica a San Ignacio de genio de la organizaci\u00f3n, lo cierto es que la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas y el libro de los Ejercicios han rendido servicios extraordinarios, inestimables a la santa Iglesia y a la misma humanidad. Podr\u00edamos decir que desde mediados del siglo XVI donde hay Iglesia hay jesuitas que la han implantado o que trabajan por fortalecerla o dilatarla. La historia, por ejemplo, de las misiones modernas no cabe entenderla sin la presencia activa y estimulante de la Compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero hoy d\u00eda, hay que reconocerlo con dolor, la defecci\u00f3n y el desaliento se han adentrado en el interior de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas y de la Iglesia. Y las consecuencias est\u00e1n a la vista de todos. Sufre los embates de la crisis y cuantos amamos a la Compa\u00f1\u00eda y nos sentimos deudores de su espiritualidad, deseamos ardientemente que esta hora de desconcierto pase, se supere y sobrevenga un per\u00edodo de bonanza abierto a nuevos horizontes de evangelizaci\u00f3n fecunda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ha resonado, a estos efectos, la voz potente del Papa Juan Pablo II, quien viene diciendo, desde el primer d\u00eda de su pontificado, que no temamos, que confiemos, que abramos de par en par las puertas a Cristo. Las de las almas y las de las instituciones. A estas palabras del Papa debe responder como eco un\u00e1nime la voz decidida de todos cuantos somos Iglesia: obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y seglares. Abrirnos a Cristo. \u00c9l es el centro de la espiritualidad propia de los Ejercicios. \u00c9l es el Rey al que los jesuitas y toda la Compa\u00f1\u00eda sirven. Hemos de abrirnos confiadamente, enteramente a ese Cristo, Hijo de Dios hecho hombre. Al Jes\u00fas que nos revelan los Evangelios y que la Iglesia nos ense\u00f1a. Al Jes\u00fas que han amado y aman con locura santa todos los santos. Al Jes\u00fas, que es el \u00fanico redentor y liberador del pecado y de la muerte. Hemos de acudir a \u00c9l como los Ap\u00f3stoles, cuando se ve\u00edan zarandeados por la tormenta en el lago, en noche cerrada y sin valimiento humano. Y como el paral\u00edtico que sufr\u00eda su enfermedad y no ten\u00eda quien le asistiese para introducirle en la piscina de la salud. Dios no sufre mermas de \u00e9poca. Su omnipotencia se cierne sobre todos los tiempos. Tambi\u00e9n sobre el nuestro. No lo olvidemos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Dos observaciones<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos observaciones quiero hacer a prop\u00f3sito de la crisis que estamos padeciendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No desconcertemos el vocabulario cat\u00f3lico. Importa mucho el conservar el sentido exacto de las grandes palabras de nuestro diccionario del esp\u00edritu. Considero equivocado que se califique de mera ret\u00f3rica todo lo que es entusiasmo interior y manifestaci\u00f3n exterior de la causa santa a la que vivimos consagrados por nuestro bautismo y nuestra vocaci\u00f3n personal dentro de la Iglesia. Sentir el impulso de lo sagrado, la atracci\u00f3n de lo divino, la palabra interior de Dios en el recinto rec\u00f3ndito de la conciencia, no es juego de palabras. Es realidad \u00fanica y suprema. No hay por qu\u00e9 calificar de estrechez de esp\u00edritu el amor y la observancia de la disciplina, de la grande y de la peque\u00f1a disciplina. Alabar y vivir cuanto constituye el entramado diario de nuestras costumbres y de nuestro estilo de vida sobrenatural no es miop\u00eda, sino visi\u00f3n clara y certera de la esencia de la vida cristiana. Juzgar y calificar la fidelidad dogm\u00e1tica como mezquindad de esp\u00edritu es am\u00e9n de injurioso para la totalidad del Pueblo fiel de Dios, que vive con sencillez bienaventurada su Credo, sumamente peligroso para el deber que tenemos de custodiar fielmente el dep\u00f3sito recibido de la fe. Con las realidades que los dogmas expresan no valen juegos de palabras, ni condescendencias con el esp\u00edritu mundano perturbado y perturbador de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y segunda observaci\u00f3n. No pensemos, ni de lejos, que nuestro mensaje, el mensaje evang\u00e9lico no vale por el puro y simple hecho de que se ve rechazado. El rechazo del mundo es consustancial con el mensaje cristiano. Hoy dos fuerzas se oponen a la Iglesia: una, hostilmente manifiesta, el marxismo. Otra, con apariencias de libertad y tolerancia, la pasi\u00f3n de poseer y gozar, de tener y dominar, el capitalismo inmanentista. Siempre habr\u00e1 en cada \u00e9poca hist\u00f3rica zonas misteriosamente impenetrables a la Palabra de Dios. Pertenece este fen\u00f3meno al misterio de la libertad humana y de la condescendencia divina. Por eso el hecho de que se rechace el mensaje del Evangelio no significa, ni puede significar, que \u00e9ste no vale, o que ha quedado superado. Las \u00e9pocas pasan. La verdad del Evangelio permanece. Y es necesario tener conciencia de este permanecer en horas de crisis como la que estamos viviendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace a\u00f1os estuve yo predicando en la iglesia parroquial de Villagarc\u00eda. Era invierno. Hab\u00eda nevado fuertemente. Todo eran ruinas y desolaci\u00f3n en este lugar, entonces abandonado desde hac\u00eda casi dos siglos. No pude dejar de evocar, en aquellos d\u00edas, las grandezas pasadas, grandezas de esp\u00edritu y de servicio a la Iglesia. En la cripta de esta casa yacen los restos de don Luis Quijada y de do\u00f1a Magdalena de Ulloa, fundadores del Noviciado en 1572. Do\u00f1a Magdalena de Ulloa, amiga y protectora insigne de Santa Teresa de Jes\u00fas y dirigida espiritual del P. Baltasar \u00c1lvarez, confesor de la Santa y m\u00e1s tarde Instructor de Tercera Probaci\u00f3n aqu\u00ed en Villagarc\u00eda. En este Noviciado se formaron s\u00f3lidamente, en esp\u00edritu y en ciencia, generaciones enteras de j\u00f3venes jesuitas que cubrieron con su predicaci\u00f3n y sus ministerios las tierras de Espa\u00f1a y de la Am\u00e9rica hispana. Aqu\u00ed vivi\u00f3 el P. Francisco J. Idi\u00e1quez, escritor asc\u00e9tico insigne y Rector de la Casa. Aqu\u00ed escribi\u00f3 su famoso Fray Gerundio el P. Isla. De aqu\u00ed partieron en 1762 todos los moradores del Noviciado para el destierro, a consecuencia de la disoluci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda, p\u00e1gina oscura de la inevitable vertiente humana de la Iglesia. Desde entonces reinaron en estos lugares la soledad, el abandono y el olvido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta que a mediados de los a\u00f1os cincuenta, vino la restauraci\u00f3n de Villagarc\u00eda, con edificio de nueva planta, adosado a esta antigua y maravillosa iglesia, que conserva como tesoro preciad\u00edsimo el rico y venerable relicario. De nuevo se convirti\u00f3 este Noviciado en casa de formaci\u00f3n de nuevas generaciones de j\u00f3venes jesuitas. Hasta que sobrevino inesperadamente la nueva crisis, ahora, promovida no desde fuera, sino desde dentro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00e9 que se re\u00fanen aqu\u00ed frecuentemente grupos de seglares. S\u00e9 que se imparten de continuo tandas de Ejercicios a estudiantes, a matrimonios y a sacerdotes y con gran fruto siempre. S\u00e9 que incluso se acogen a la bienhechora soledad de este atrayente rinc\u00f3n de la vieja Castilla los se\u00f1ores obispos de la regi\u00f3n del Duero para deliberar, sobre todo en cuestiones pastorales de inter\u00e9s com\u00fan. Todo ello es consolador y acredita el acierto que presidi\u00f3 las obras de restauraci\u00f3n de este genuino santuario castellano de la Compa\u00f1\u00eda. Pero pienso, y creo que recojo en mis palabras el sentir com\u00fan de todos, que deben volver los novicios a estos lares, que deben poblar ellos con su ardor juvenil y su capacidad de entrega estos tr\u00e1nsitos, que deben pasear de nuevo por sus amenos jardines y sus espesas arboledas, que deben orar de nuevo en su capilla y llenar sus aulas. Dios quiera que pronto puedan verse colmados estos justificados deseos. As\u00ed se lo pido en nombre de todos a San Ignacio, cuya fiesta estamos celebrando y en la que he querido poner, como ofrenda agradecida y humilde, los pensamientos y los deseos de esta homil\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda pronunciada en la Misa que se celebr\u00f3 en la Iglesia de la Casa de Probaci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, en Villagarc\u00eda de Campos (Valladolid), el 31 de julio de 1980. La Iglesia nos invita hoy a celebrar la festividad lit\u00fargica de San Ignacio de Loyola, hijo suyo, hijo preclaro, que ha merecido de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[68],"doc_tag":[],"class_list":["post-1033","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-predicacion-escritos-y-conferencias-sobre-los-santos"],"year_month":"2026-06","word_count":2391,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. Webmaster","author_nicename":"currante","author_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/author\/currante\/"},"doc_category_info":[{"term_name":"Predicaci\u00f3n, escritos y conferencias sobre los santos y otras figuras de la Iglesia","term_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs-category\/predicacion-escritos-y-conferencias-sobre-los-santos\/"}],"doc_tag_info":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1033","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/docs"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1033"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1033\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1034,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1033\/revisions\/1034"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1033"}],"wp:term":[{"taxonomy":"doc_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_category?post=1033"},{"taxonomy":"doc_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_tag?post=1033"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}