{"id":1031,"date":"2024-09-27T14:35:08","date_gmt":"2024-09-27T12:35:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1031"},"modified":"2024-09-27T14:35:08","modified_gmt":"2024-09-27T12:35:08","password":"","slug":"meditacion-sobre-la-vida-del-beato-enrique-de-osso","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/meditacion-sobre-la-vida-del-beato-enrique-de-osso\/","title":{"rendered":"Meditaci\u00f3n sobre la vida del Beato Enrique de Oss\u00f3"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Homil\u00eda pronunciada en Roma, en la Bas\u00edlica de San Pablo Extramuros, el 15 de octubre de 1979, en la Misa solemne celebrada con motivo de la beatificaci\u00f3n de Enrique de Oss\u00f3, sacerdote, fundador de la Compa\u00f1\u00eda de Santa Teresa de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanos, os ofrezco a todos mi saludo cordial y respetuoso; hermanos Obispos y sacerdotes concelebrantes, Rvda. Madre Superiora General y su Consejo y religiosas todas de la Compa\u00f1\u00eda de Santa Teresa de Jes\u00fas, familias, antiguas alumnas, alumnas actuales, ni\u00f1os, amigos de Jes\u00fas, todos cuantos hab\u00e9is venido de tan diversos lugares para percibir directamente el gozo y la alegr\u00eda que sentimos todos con motivo de la Beatificaci\u00f3n del Venerable Enrique de Oss\u00f3; para todos mi saludo lleno de esa satisfacci\u00f3n que siento tambi\u00e9n igual que vosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos aqu\u00ed hoy bajo la doble presencia, por su esp\u00edritu y por la fecha lit\u00fargica, de Santa Teresa de Jes\u00fas. En sus monasterios de \u00c1vila entraba yo este verano, como acostumbro a hacerlo todos los a\u00f1os, y el objeto principal de la conversaci\u00f3n con las religiosas carmelitas, las de la Encarnaci\u00f3n y las de San Jos\u00e9, era, precisamente, la pr\u00f3xima beatificaci\u00f3n de aquel que tanto la am\u00f3, y ellas, generosas siempre, con la generosidad que nace de la propia Madre a quien veneran, se un\u00edan ya entonces a la alegr\u00eda presentida de estos actos que estamos celebrando.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Gratitud, recuerdo y alegr\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p>El de hoy, y los pr\u00f3ximos, son para dar gracias a Dios; esto es lo que hacemos en esta Sagrada Eucarist\u00eda: dar gracias a Dios por la nueva gloria que \u00c9l quiere dar a su Iglesia, al introducir en el cat\u00e1logo de aqu\u00e9llos a quienes llamamos beatos y santos, a quien familiarmente hemos conocido hasta aqu\u00ed con ese nombre m\u00e1s pr\u00f3ximo de don Enrique de Oss\u00f3. Y damos las gracias fervorosamente, con toda la humildad de nuestro coraz\u00f3n, perfectamente compatible, por supuesto, con toda la solemnidad externa y con todas estas manifestaciones amplias, multitudinarias casi, con las que vosotros \u2013miembros de la Compa\u00f1\u00eda, familiares, amigos, antiguas y actuales alumnas\u2013, os hab\u00e9is unido a estas fiestas.<\/p>\n\n\n\n<p>No os extra\u00f1e el que yo quiera tener aqu\u00ed tambi\u00e9n otro recuerdo y es el que ofrezco a aquellas Hermanas de la Compa\u00f1\u00eda que ya no est\u00e1n con nosotros. No s\u00f3lo a las primeras, las que tan intr\u00e9pida y generosamente colaboraron con el Beato Enrique de Oss\u00f3 \u2013sus nombres son bien conocidos\u2013, sino a otras m\u00e1s pr\u00f3ximas que han vivido en los \u00faltimos decenios; ya no est\u00e1n tampoco aqu\u00ed con su existencia terrestre, pero \u00a1cu\u00e1nto hicieron ellas por la beatificaci\u00f3n de su Padre Fundador! Yo recuerdo a algunas desde el d\u00eda, ya lejano, en que entr\u00e9 en un Colegio de la Compa\u00f1\u00eda para empezar mi ministerio de capell\u00e1n y de profesor de las alumnas; y, a trav\u00e9s de ellas, de esas religiosas cuyos rostros y nombres tengo muy presentes, tuve las primeras noticias de ese sacerdote catal\u00e1n, don Enrique de Oss\u00f3, cuya figura habr\u00eda de estudiar m\u00e1s tarde con detenimiento<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>. Para ellas mi recuerdo lleno de emoci\u00f3n religiosa en la seguridad de que lo compart\u00eds todas vosotras.<\/p>\n\n\n\n<p>Precisamente hace unos d\u00edas he recibido yo carta de una teresiana de M\u00e9xico, ya muy anciana (tanto que se le ha olvidado firmar, pero los datos permiten identificarla muy bien) y habla de sus a\u00f1os primeros en Espa\u00f1a, donde hizo la profesi\u00f3n, donde recibi\u00f3 la formaci\u00f3n y ahora, ya en las postrimer\u00edas de su vida, perteneciente a la Provincia Teresiana que lleva el nombre de Enrique de Oss\u00f3, lanza desde all\u00ed como un grito de j\u00fabilo que yo recojo para presentarlo y unirlo al vuestro, grito que pudiera ser tambi\u00e9n prolongaci\u00f3n del de tantas otras que no han podido venir, pero que han contribuido tanto como nadie al bien de la Iglesia desde la misi\u00f3n que la Compa\u00f1\u00eda de Santa Teresa les se\u00f1al\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Alegr\u00e9monos, pues, todos, y con estos sentimientos de gratitud y de alegr\u00eda avancemos un poco en la reflexi\u00f3n, sin abusar de vuestro tiempo y paciencia, sobre la vida del Beato Enrique de Oss\u00f3<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las fuentes perennes de la espiritualidad<\/h2>\n\n\n\n<p>Estamos en la Bas\u00edlica de San Pablo Extramuros, esta Bas\u00edlica que \u00e9l nunca dej\u00f3 de visitar en sus viajes a Roma. Aqu\u00ed or\u00f3. Por esa campi\u00f1a romana, menos poblada que hoy, se pase\u00f3 contemplando motivos que ten\u00eda para no dejarse abatir por la desesperanza en medio de grandes dificultades; los contemplaba a la luz de la oraci\u00f3n y todav\u00eda, bajo tantas pesadumbres, por aqu\u00ed o sentado en las piedras de las ruinas del Coliseo o junto a San Pedro, os escrib\u00eda cartas y libros asc\u00e9ticos y apuntes de pedagog\u00eda que redact\u00f3 aqu\u00ed en 1894, dos a\u00f1os antes de su muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, Roma le ha abierto las puertas de la glorificaci\u00f3n suprema. Entonces no tuvo llaves suficientes para abrir otros archivos, donde se guardaban documentos jur\u00eddicos que tan eficazmente hubieran devuelto el honor y la paz a su alma, enamorada de Dios y de la justicia, y tan crueles fueron, sin embargo, para dejar sin respuesta las preguntas que aquel \u00abSolitario\u00bb, como a s\u00ed mismo se llamaba, se hac\u00eda desde el interior de su alma, demandando un poco de luz en medio de la oscuridad que se cern\u00eda sobre \u00e9l. Ahora, Roma le ha abierto las puertas de la gloria, y nosotros, llenos de gratitud y de esa alegr\u00eda, encontramos un motivo m\u00e1s para venerarle profundamente al conocer lo que aqu\u00ed tuvo tanto que sufrir.<\/p>\n\n\n\n<p>He pronunciado ya el nombre de San Pablo por la Bas\u00edlica en que nos encontramos, pero es obligado hacer una referencia mucho m\u00e1s detenida si queremos meditar sobre la figura del Beato Enrique de Oss\u00f3. El hunde las ra\u00edces de su espiritualidad en la teolog\u00eda de San Pablo; el mismo fuego paulino: el amor a Jes\u00fas; la misma universalidad de intenci\u00f3n: querer abrasar toda la tierra; el mismo deseo de poner todas las cosas al servicio de su Se\u00f1or; el mismo anhelo de glorificar siempre a Cristo Jes\u00fas. En las Constituciones primeras que escribe, que se dan a conocer en 1888, se\u00f1ala esta frase que es como clave de vuestra Compa\u00f1\u00eda y de lo que \u00e9l pensaba: restaurar todas las cosas en Cristo Jes\u00fas, educar a la mujer seg\u00fan el esp\u00edritu y la celestial doctrina de Santa Teresa de Jes\u00fas. Restaurar todas las cosas en Cristo Jes\u00fas. Y en una de aquellas cartas que firmaba con pseud\u00f3nimo y que vosotras hab\u00e9is recogido m\u00e1s tarde como art\u00edculos sobre la educaci\u00f3n de la mujer, dice el Beato Enrique de Oss\u00f3: \u00abSan Pablo, modelo perfecto de todos los pedagogos, escribe: <em>Hijitos m\u00edos, a quienes trato de dar de nuevo a luz hasta que Cristo Jes\u00fas se forme en vosotros<\/em> (Gal 4, 19). He aqu\u00ed, el ideal de la educaci\u00f3n cristiana\u00bb. Frases de San Pablo que vuelve a repetir, y de manera precisa, en ese librito al que me he referido: \u00abApuntes de Pedagog\u00eda\u00bb, escrito aqu\u00ed, en Roma, cuando dice: \u00abFormar a Cristo Jes\u00fas en la mente y en el coraz\u00f3n\u00bb. Este ideal es lo que mueve al Beato Enrique de Oss\u00f3 en toda su espl\u00e9ndida labor sacerdotal.<\/p>\n\n\n\n<p>Al insistir sobre este aspecto de su espiritualidad y su formaci\u00f3n, no estoy negando el magisterio que sobre \u00e9l ejercieron maestros m\u00e1s cercanos en el tiempo; busco ra\u00edces m\u00e1s hondas. Maestros m\u00e1s pr\u00f3ximos fueron, por supuesto, Santa Teresa de Jes\u00fas y San Francisco de Sales, cuyos libros no se le ca\u00edan de las manos, pero igualmente estuvieron \u00e9stas sosteniendo siempre el Nuevo Testamento para meditar sobre las ense\u00f1anzas de Cristo y de San Pablo. Y ah\u00ed es donde se encuentra un poco la explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 es insuficiente llamar al Beato Oss\u00f3 el Maestro de la Escuela Cat\u00f3lica, el Ap\u00f3stol de la Ense\u00f1anza, t\u00edtulos nobil\u00edsimos, pero que no le pertenecen en exclusiva. Ha habido otros tambi\u00e9n que han trabajado ardorosamente por ese mismo ideal. En don Enrique hay un horizonte mucho m\u00e1s amplio \u2013digo don Enrique porque estoy refiri\u00e9ndome a aquella vida tal como humana y sacerdotalmente se desarroll\u00f3, ahora ya hablamos del Beato Oss\u00f3\u2013, hubo un horizonte m\u00e1s amplio: es el misionero de la fe, es el gran catequista, es el ap\u00f3stol predicador de Cristo; abarca todos los campos y todas las edades; es periodista y trabaja con ni\u00f1os; es pedagogo y escribe peri\u00f3dicos; compone obras asc\u00e9ticas y hace un libro de historia; se re\u00fane con los j\u00f3venes labriegos y campesinos y busca mujeres que puedan estudiar; mira a la Universidad y del mismo modo, con la misma atenci\u00f3n, se fija en los templos de Tortosa a los que quiere ver llenos de ni\u00f1os que canten la alegr\u00eda pura de la fe en que est\u00e1n bautizados.<\/p>\n\n\n\n<p>El Beato Oss\u00f3 fue un gigante en el apostolado que ambicionaba abarcar el mundo entero. En aquellos art\u00edculos que escrib\u00eda bajo pseud\u00f3nimo dice: \u00abMi Compa\u00f1\u00eda quiere regenerar el mundo entero, mi Compa\u00f1\u00eda no quiere tener m\u00e1s motivo de conducta y de honor que velar por los intereses de Jes\u00fas: las almas, la Iglesia, la gloria de Dios\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso insisto en que su espiritualidad hunde sus ra\u00edces en la teolog\u00eda de San Pablo. Y ah\u00ed es como yo me explico el que un d\u00eda al meditar lentamente sobre \u00e9l y querer resumir en una frase lo que significaba aquel despliegue extraordinario de energ\u00edas apost\u00f3licas, de virtudes pasivas y activas, lo se\u00f1al\u00e9 con estas palabras: <em>la fuerza del sacerdocio.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El Beato Oss\u00f3 se dej\u00f3 entusiasmar y arrastrar por los amplios horizontes apost\u00f3licos que San Pablo abre a todo el que quiera ser disc\u00edpulo de Cristo; otra cosa es que, dentro del contexto hist\u00f3rico en que le toc\u00f3 vivir y pensando, \u00e9l, que era tan buen pedagogo, en lo que m\u00e1s f\u00e1cilmente podr\u00eda convertir en realidad sus ilusiones apost\u00f3licas, intuyera la eficacia extraordinaria de la figura de Santa Teresa de Jes\u00fas para proponerla al pueblo espa\u00f1ol y de manera particular a la juventud femenina. Esto era perfectamente l\u00f3gico, como lo era el que tanto hablara y escribiera sobre ella, pero siempre como reproduciendo en torno a ella todo el ideal interior que sent\u00eda y que hab\u00eda nacido de su amor a Jesucristo, tal como San Pablo se lo dio a entender.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las grandes leyes del apostolado<\/h2>\n\n\n\n<p>Hay unas leyes que tienen que ser respetadas en el desarrollo de esta actividad apost\u00f3lica, y es la atenci\u00f3n a las ra\u00edces de esa fuerza espiritual de que dio tan evidentes ejemplos el Beato Oss\u00f3, lo que quiero ahora subrayar. Hay unas leyes, hermanos y hermanas, que tienen que ser respetadas; cuando no se respetan todo se deshace, y el Beato Oss\u00f3 las proclam\u00f3 constantemente. A todo cristiano le pide que obre en consecuencia con las exigencias de su bautismo; esto es algo normal en la reflexi\u00f3n y en el lenguaje que utilizamos hoy para hablar del apostolado de los seglares, pero el Beato Oss\u00f3 ya al dirigirse a ellos ped\u00eda que fueran \u00abcristianos de veras\u00bb y en esa simple frase quer\u00eda \u00e9l encerrar pensamientos que desarrollaba m\u00e1s tarde en centenares y miles de art\u00edculos para pedir la incorporaci\u00f3n de todos los bautizados a una Iglesia activa, en el apostolado que cada uno pod\u00eda desarrollar seg\u00fan las circunstancias en que viviera.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa es una ley; luego hay otra, y es la que han de observar aquellas personas que tienen un llamamiento espec\u00edfico y a las cuales Dios puede confiar especiales tareas dentro de ese campo inmenso de la Iglesia. Entonces el Beato Oss\u00f3 se encontr\u00f3 con aquellos grupos de j\u00f3venes que respondieron a su llamada y con las cuales fue, poco a poco, madurando la inspiraci\u00f3n que una noche tuvo, cuando pens\u00f3 en la fundaci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda, y con aqu\u00e9llas y las que vinieron despu\u00e9s, puso los cimientos de la nueva Instituci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed vendr\u00eda otra ley dentro del desarrollo de su actividad. Es aquella que \u00e9l se\u00f1ala cuando pide a este cuerpo, especialmente nutrido, la donaci\u00f3n total de s\u00ed mismas. \u00c9l os habla tambi\u00e9n en las Constituciones primeras desarrollando un pensamiento que en los primeros a\u00f1os apenas formul\u00f3 o, si lo hizo, fue con excesiva concisi\u00f3n. Lo desarrolla despu\u00e9s y dice: \u00abVuestras virtudes naturales y sobrenaturales, talento, hermosura, prestigio, bienes, todo, ten\u00e9is que ponerlo al servicio de los intereses de Jes\u00fas\u00bb. Otra vez el fuego paulino: Cristo Jes\u00fas. \u00bfEs un eco de Santa Teresa? \u00bfEs un eco de San Pablo? Lo es de los dos: el lenguaje teresiano es como la traducci\u00f3n a nuestra lengua de lo que San Pablo hab\u00eda escrito en la suya. Y as\u00ed os form\u00f3. Y as\u00ed os envi\u00f3 por el mundo. Y as\u00ed os pidi\u00f3 que en todo momento dierais pruebas de que sab\u00edais cumplir esa ley de formar a Cristo Jes\u00fas en la mente y en el coraz\u00f3n, atendiendo a las tres facultades del hombre de las cuales \u00e9l habla con primorosa elegancia: la raz\u00f3n que juzga, la voluntad que elige y manda, el sentimiento que ayuda.<\/p>\n\n\n\n<p>Y os quer\u00eda mujeres animosas, fuertes, resueltas e intr\u00e9pidas, sin temor ninguno, capaces de acudir a los diversos campos que se abr\u00edan al apostolado entonces, en Espa\u00f1a, Portugal en seguida, en \u00c1frica, en Am\u00e9rica. Y all\u00e1 acudieron vuestras Madres y Hermanas llenas de pobreza \u2013\u00e9sa era precisamente la \u00fanica abundancia que ten\u00edan, dispuestas a soportar todos los sacrificios, pero nunca, nunca temerosas, siempre capaces, por el esp\u00edritu que les hab\u00eda infundido el Beato Enrique Oss\u00f3\u2013, capaces, digo de dar las respuestas que se necesitaban. Es asombrosa la fecundidad de la Compa\u00f1\u00eda de Santa Teresa de Jes\u00fas ya en aquellos tiempos en que, sin medios de ning\u00fan g\u00e9nero, solamente poniendo la voluntad y el deseo de capacitaci\u00f3n, tal como la Iglesia y la sociedad entonces lo iban pidiendo, se aprestaron a luchar espl\u00e9ndidas batallas que todav\u00eda siguen y seguir\u00e1n dando copiosos frutos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El valor de lo religioso en la vida<\/h2>\n\n\n\n<p>Y luego hay otra ley que es preciso recordar, trat\u00e1ndose de una Instituci\u00f3n que se dedica de manera particular a la ense\u00f1anza y la educaci\u00f3n. Ley que tuvo tambi\u00e9n presente el Beato Oss\u00f3. \u00bfC\u00f3mo presente? Yo creo que es lo que m\u00e1s se distingue en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta ley es la de la persuasi\u00f3n gozosa, fuertemente defendida, del valor de lo religioso en la vida. Tiene sobre esto p\u00e1ginas excelsas, cuando habla de que la moral sin el fundamento de la religi\u00f3n es in\u00fatil; de que la moral que el mundo predica, expone a los hombres a dar pasos en falso. Comentando la frase de San Agust\u00edn en que dice el santo doctor: \u00abLos fil\u00f3sofos gentiles, aun siendo muy sabios, precisamente porque lo eran, como carec\u00edan de la luz, cuantos m\u00e1s pasos daban m\u00e1s se desviaban\u00bb<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>, el Beato Oss\u00f3 valora, con precisi\u00f3n intelectual y cordial muy profunda, el sentido de lo religioso, sin el cual la moral se degrada o se convierte en un moralismo asfixiante y negativo que no conduce a nada.<\/p>\n\n\n\n<p>La religi\u00f3n es la que nos abre al infinito de Dios. La religi\u00f3n nos ofrece el misterio de la trascendencia. La religi\u00f3n permite que el hombre alcance su plenitud en este mundo. Lo religioso es lo que hace que el hombre se una con Dios, pero trat\u00e1ndose de lo religioso cristiano resulta que es Cristo, una Persona Divina, la que se ha acercado a nosotros y con \u00c9l tenemos que unirnos y comer el Pan de vida y alimentar nuestra esperanza de vida eterna, y entonces s\u00ed, cuando se logre esto, de lo religioso cristiano surge la moral, porque surge el hombre nuevo, la moral perfecta, la moral de la plenitud, la de las Bienaventuranzas, la de la vida divina insertada en el hombre, la de la uni\u00f3n de \u00e9ste como el sarmiento con la vid; \u00e9sta es la aut\u00e9ntica moral.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde que Cristo ha venido al mundo, el hombre no puede ya detenerse, como en una posible meta, en una moral natural; ha de tener aspiraciones m\u00e1s altas, y si no las logra, es del todo incompleto, porque Cristo ha venido a ofrecerlas. Y ah\u00ed nos encontramos la explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 el Beato Oss\u00f3 en vuestros colegios cuid\u00f3 mucho de lo religioso, precisamente en sus formas m\u00e1s vivas: la oraci\u00f3n, la adoraci\u00f3n, la expiaci\u00f3n del pecado, la purificaci\u00f3n del alma, la pr\u00e1ctica religiosa llena de amor al estilo de Santa Teresa, las lecturas espirituales que encend\u00edan los esp\u00edritus para lanzarse al apostolado siempre generoso, de entrega total. El Beato Oss\u00f3 cuid\u00f3 esto de una manera especial; lo muestran sus libros de asc\u00e9tica, las p\u00e1ginas innumerables que escribi\u00f3 comentando hechos que por entonces se dieron, su amor a la Iglesia, plasmado en Roma y en el Papa; su idea de c\u00f3mo los cat\u00f3licos ten\u00edan todos que aspirar a vivir libres por <em>entonces, <\/em>refiri\u00e9ndose especialmente a nosotros, sacerdotes y religiosos, libres <em>entonces \u2013<\/em>y subrayo el <em>entonces<\/em> porque la \u00e9poca fue particularmente dif\u00edcil\u2013 de todo protagonismo y af\u00e1n pol\u00edtico, simplemente atentos a la fuerza de lo religioso. El atender todo esto significa un avance, una pedagog\u00eda cat\u00f3lica de primer orden. No redujo la tarea que vosotras ten\u00e9is de educadoras simplemente a eso, a predicar grandes o peque\u00f1os deberes y a se\u00f1alar prohibiciones; busc\u00f3 ese horizonte religioso ampl\u00edsimo en que el hombre pueda navegar a velas desplegadas y entonces s\u00ed surge la santidad, la moral completa, el hombre nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Ah, hermanas! Sobre todo vosotras, queridas religiosas de la Compa\u00f1\u00eda: hab\u00e9is de seguir con el mismo entusiasmo en el trabajo que hoy os pide la Iglesia, en tantos campos que requieren el concurso de vuestras manos y de todas vuestras energ\u00edas personales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ten\u00e9is una inmensa tarea por hacer<\/h2>\n\n\n\n<p>La mujer. \u00c9l supo valorarla en todo lo que merece ser estimada, como fuerza impresionante de la vida social. Vivimos una \u00e9poca en que casi hay que pedir a Dios todos los d\u00edas que disponga lo necesario para que la mujer siga siendo lo que ella es: fuerza, fidelidad, acogida, ternura, sacrificio. Es decir, todo ese conjunto de grandes valores que encierra en su condici\u00f3n, tal como Dios la ha hecho. Y pedir, adem\u00e1s, que la sociedad le permita serlo, porque \u00e9ste es el da\u00f1o que est\u00e1 haciendo la sociedad hoy, est\u00e1 impidiendo a la mujer ser mujer. \u00bfQu\u00e9 sociedad va a surgir de aqu\u00ed, cuando se est\u00e1n extendiendo por todas partes esas leyes que rompen la indisolubilidad del matrimonio o interrumpen la vida en gestaci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 sociedad es \u00e9sta? Vosotras, hijas de la Compa\u00f1\u00eda de Santa Teresa, si atend\u00e9is a los escritos de vuestro Padre Fundador, tendr\u00e9is criterios precisos para no sucumbir en esa trampa de los progresismos y los conservadurismos. Hay que ser tan progresista como lo fue San Pedro, lanz\u00e1ndose a navegar o andar sobre las olas del mar, pero de la mano de Jes\u00fas, porque si no, se hund\u00eda; y hay que conservar todo lo que la tradici\u00f3n cat\u00f3lica, actualizada perennemente por la Iglesia, nos se\u00f1ala, sin avergonzarse jam\u00e1s de defender valores tradicionales, como los est\u00e1 defendiendo el Papa Juan Pablo II a cada paso en sus diversas actuaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Religiosas, no dud\u00e9is de la oportunidad de vuestra labor hoy. Es inmensa, es actual\u00edsima; es de gran valor todo lo que en vuestros colegios, en vuestras catequesis, hag\u00e1is por esas ni\u00f1as y por esas j\u00f3venes que Dios pone en vuestras manos. \u00a1Ojal\u00e1 dierais mayores pasos si fuera posible! \u00a1Ojal\u00e1 fuerais capaces de dos cosas que yo voy a presentar hoy aqu\u00ed como intenci\u00f3n en la Misa, ya que, aparte de dar gracias a Dios, he de pedir por vosotras!<\/p>\n\n\n\n<p>Dos cosas. Una: fomentar, en cuanto sea posible, esta Hermandad Teresiana Universal, Ni\u00f1os, \u00abAmigos de Jes\u00fas\u00bb, el MTA, como ahora lo llam\u00e1is, grupo de muchachas, otras Asociaciones, familias de una y otra naci\u00f3n; reunidlo todo, aglutin\u00e1ndolo todo bajo la acci\u00f3n de ese esp\u00edritu teresiano que vosotras ten\u00e9is que mantener despierto.<\/p>\n\n\n\n<p>La otra es: la de que organic\u00e9is y fund\u00e9is Escuelas de Catequistas, no s\u00f3lo en tierras de misi\u00f3n. Aqu\u00ed, aqu\u00ed. Digo aqu\u00ed como si estuviera hablando en Espa\u00f1a; en Espa\u00f1a, en nuestra di\u00f3cesis, y en otras naciones. Capacitaros, religiosas, para formar estas Escuelas y para ir cada a\u00f1o logrando grupos de catequistas que, en la familia, en la parroquia y donde quiera que est\u00e9n, contribuyan a que la fe sea cada vez mejor amada, defendida y propagada.<\/p>\n\n\n\n<p>Vayamos, pues, contentos. Retornemos a nuestros hogares, dando gracias a Dios de haber visto una vez m\u00e1s el rostro santo de la Iglesia, y digamos que entre luces y sombras la vemos caminar hacia el encuentro del Se\u00f1or; esta Iglesia santa que nos regala con tan espl\u00e9ndidos ejemplos que animan y confortan. Y todav\u00eda \u2013si me permit\u00eds descender a un nivel m\u00e1s familiar, al fin y al cabo no ser\u00eda m\u00e1s que dar expresi\u00f3n p\u00fablica aqu\u00ed a algo que muchas veces hemos comentado en un \u00e1mbito m\u00e1s familiar e \u00edntimo\u2013, todav\u00eda tengo que decir una cosa: \u00a1ojal\u00e1 pronto veamos la exaltaci\u00f3n hecha por la Iglesia santa de un gran amigo del Beato Enrique de Oss\u00f3! Me refiero a don Manuel Domingo y Sol, el ap\u00f3stol de las vocaciones sacerdotales; aunque temo que, si se produjera, acaso el se\u00f1or Obispo de Tortosa y su clero diocesano pecar\u00edan gravemente contra la humildad. Sin embargo, tengo plena confianza de que superar\u00edan la tentaci\u00f3n. Me refiero a \u00e9l, porque es otra gloria del sacerdocio espa\u00f1ol, de la Iglesia santa; los dos fueron amigos aqu\u00ed en la tierra y los dos pod\u00edan volver a saludarse en d\u00edas semejantes en que la Compa\u00f1\u00eda de Santa Teresa siga dando los frutos que de ella podemos esperar, ayudada, eso s\u00ed, por estas antiguas y actuales alumnas. La familia, la familia cristiana hay que defenderla como el arca donde se guardan los mejores valores. Si no, la sociedad se hace a\u00f1icos.<\/p>\n\n\n\n<p>Contribuid a ello con toda la alegr\u00eda de que se\u00e1is capaces, y seguid meditando las ense\u00f1anzas de vuestro Fundador, que no pasar\u00e1n nunca de moda. As\u00ed sea.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> V\u00e9ase la biograf\u00eda <em>Enrique de Oss\u00f3. La fuerza del sacerdocio,<\/em> BAC 440, Madrid, 1983, XLII, 488 p\u00e1ginas.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Cf. <em>De Trinitate<\/em> XIII, 19, 24: ML 42, 1033; BAC 39, Madrid<sup>4<\/sup> 1985, 636-637.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda pronunciada en Roma, en la Bas\u00edlica de San Pablo Extramuros, el 15 de octubre de 1979, en la Misa solemne celebrada con motivo de la beatificaci\u00f3n de Enrique de Oss\u00f3, sacerdote, fundador de la Compa\u00f1\u00eda de Santa Teresa de Jes\u00fas. 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