{"id":1029,"date":"2024-09-27T14:34:19","date_gmt":"2024-09-27T12:34:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1029"},"modified":"2024-09-27T14:34:19","modified_gmt":"2024-09-27T12:34:19","password":"","slug":"el-magisterio-espiritual-de-una-santa-fundadora-rafaela-ma-del-sagrado-corazon","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/el-magisterio-espiritual-de-una-santa-fundadora-rafaela-ma-del-sagrado-corazon\/","title":{"rendered":"El magisterio espiritual de una Santa Fundadora: Rafaela M\u00aa del Sagrado Coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Homil\u00eda pronunciada el 30 de enero de 1977, en Madrid, en la Parroquia de Santa Isabel y Santa Teresa, en la clausura del triduo organizado con motivo de la canonizaci\u00f3n de Santa Rafaela M\u00aa del Sagrado Coraz\u00f3n. Texto tomado de la edici\u00f3n hecha en dicho a\u00f1o para uso interno por la referida Congregaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos sacerdotes concelebrantes, Religiosas Esclavas del Sagrado Coraz\u00f3n, Asociaci\u00f3n de Adoradoras del Sant\u00edsimo Sacramento, que seguramente est\u00e1is tambi\u00e9n aqu\u00ed, antiguas y actuales alumnas, familias amigas:<\/p>\n\n\n\n<p>Os saludo a todos y os ofrezco mi bendici\u00f3n muy cordial. Comparto vuestra alegr\u00eda leg\u00edtima por un motivo tan noble como es la glorificaci\u00f3n de vuestra Santa Fundadora.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan tenemos muy presente el recuerdo de la jomada que viv\u00edamos hace una semana en Roma: la Bas\u00edlica de San Pedro todav\u00eda m\u00e1s bella que de costumbre; aquella peregrinaci\u00f3n espa\u00f1ola, tan numerosa, con su piedad y con el clamor propio de su fe; vosotras, las Religiosas Esclavas, llegadas all\u00ed de tan distintas partes del mundo; las alumnas de vuestras casas, de diversos continentes y razas; sacerdotes, religiosos, obispos y cardenales de la Curia Romana o de otros sitios; luego, el cortejo pontificio, y el Santo Padre celebrando la misa, leyendo aquel decreto que, en el uso de sus facultades magisteriales, proclamaba Santa a vuestra Madre Fundadora, Santa Rafaela Mar\u00eda del Sagrado Coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Iglesia de la santidad<\/h2>\n\n\n\n<p>La alegr\u00eda de este hecho religioso se renueva con frecuencia ahora en el Vaticano; pero no porque se repita con frecuencia la canonizaci\u00f3n o beatificaci\u00f3n de siervos de Dios, deja de ser siempre algo nuevo para quien lo contempla con los ojos de la fe. Y en vuestro caso, doblemente nuevo, porque lo contemplabais con los ojos de la fe y del amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha dicho repetidamente que Pablo VI, el Papa actual, habla con signos, \u00a1y cuidado, que habla tambi\u00e9n con palabras! Pero es cierto. Habla tambi\u00e9n con signos, con se\u00f1ales. Las busca deliberadamente. Y en el caso al que me estoy refiriendo, el de las renovadas canonizaciones que vienen produci\u00e9ndose en la Iglesia en estos a\u00f1os, me parece que busca con toda deliberaci\u00f3n una se\u00f1al: lo dice o lo insin\u00faa m\u00e1s o menos impl\u00edcita o expl\u00edcitamente para ver si lo entendemos. La se\u00f1al que Pablo VI est\u00e1 dando al mundo y a la Iglesia de hoy con estas repetidas glorificaciones de los siervos y siervas de Dios, es como una invitaci\u00f3n a toda la Iglesia, que no s\u00f3lo es interioridad m\u00edstica, sino tambi\u00e9n sociabilidad com\u00fan, para que mutuamente unos a otros, los hijos de esta grande y santa Madre, nos demos \u00e1nimos en el camino de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y con estas canonizaciones, el Papa Pablo VI viene queriendo se\u00f1alar como un doble hecho:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>La santidad de los propios testigos de Dios, para ejemplo nuestro: los santos.<\/li>\n\n\n\n<li>La santidad de la Iglesia misma, de la que estos santos se nutren.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Esta santa Iglesia de Dios, limpia y pura, eternamente joven, que con su palabra, con sus sacramentos, con la fuerza divina que corre por la sangre de sus venas, est\u00e1 alimentando a los hombres con el mismo frescor y la misma lozan\u00eda con que pod\u00eda hacerlo el Se\u00f1or mientras viv\u00eda en este mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Amemos a esta Iglesia de la santidad!, nos est\u00e1 diciendo Pablo VI. Y para hacerlo mejor, nos propone cada cierto tiempo estas excelsas figuras que han sido testigos heroicos de su fidelidad al Evangelio y van diciendo, sin vacilaciones, todo lo que la Santa Iglesia les ha propuesto para seguir el camino de Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en el caso vuestro, queridas Religiosas Esclavas del Sagrado Coraz\u00f3n, me parece que tenemos que dar gracias tambi\u00e9n por la oportunidad de esta canonizaci\u00f3n de vuestra Fundadora. No solamente oportunidad (que nace de la coincidencia de fechas), lo cual no deja de ser interesante para quien considera con familiaridad vuestro Instituto, pero al fin y al cabo es algo muy localizado y circunstancial: a\u00f1o centenario del Instituto y a\u00f1o en que tambi\u00e9n se renueva el Consejo General que ha de regir vuestra Congregaci\u00f3n; quiz\u00e1 tambi\u00e9n, se reformen o se renueven en la medida que convenga, vuestras Reglas y Constituciones. Todo esto hace oportuna la glorificaci\u00f3n de Santa Rafaela Mar\u00eda del Sagrado Coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La santidad no se improvisa<\/h2>\n\n\n\n<p>Pero yo no hablo de esta oportunidad. Estoy fij\u00e1ndome en otra. Y es la que nos es sugerida por los hechos de la misma vida de esta Santa. Voy a fijarme en algunos. Y en primer lugar en \u00e9ste: lo que m\u00e1s se ha comentado ahora, con motivo de la canonizaci\u00f3n, es ese ejemplo maravilloso, extraordinario, del sacrificio y abnegaci\u00f3n en grado supremo de los \u00faltimos treinta y dos a\u00f1os de su vida. Pero yo no me fijo ahora en este aspecto. Quiero contemplar otro. Porque el hero\u00edsmo de la santidad, manifestado en esa etapa de su vida, no se improvisa; las ra\u00edces vienen de atr\u00e1s y est\u00e1n ocultas, y hay que descubrirlas.<\/p>\n\n\n\n<p>Contemplo la figura de la Santa en su juventud: pura, noble, obediente, fiel a la Iglesia. Una joven que vive y se beneficia de la educaci\u00f3n que recibe en una familia cristiana, en donde se vive el amor y el santo temor de Dios. Una joven bien dirigida en su conciencia por los que ilustran su esp\u00edritu y la encaminan hacia mayores manifestaciones de su entrega a Dios. Ah\u00ed es donde empieza a labrarse el secreto de sus futuras determinaciones. Santa Rafaela Mar\u00eda fue una joven de car\u00e1cter, de decisiones generosas, de entrega limpia en sus prop\u00f3sitos con fe y con amor a aquella Iglesia dentro de la cual crece en su ni\u00f1ez y en su juventud. Gracias quiz\u00e1 a esa atm\u00f3sfera propicia y a la fidelidad con que ella respondi\u00f3 a las llamadas de Dios, dentro de ese g\u00e9nero com\u00fan de vida en que se desarroll\u00f3 su juventud, pudo despu\u00e9s responder a las llamadas del sacrificio heroico, cuando le fue pedido en un grado tan intenso que nos resulta casi incomprensible.<\/p>\n\n\n\n<p>La lecci\u00f3n es importante para vosotras. Religiosas Esclavas; para vosotras, mujeres, madres de familia y esposas; para todos cuantos est\u00e1is aqu\u00ed. Porque a trav\u00e9s de estos hechos vemos c\u00f3mo el ideal cristiano puede encarnarse en un alma joven, en cualquier \u00e9poca y en cualquier circunstancia. Y hoy \u2013he aqu\u00ed la oportunidad a que me refer\u00eda antes\u2013 hoy estamos encontr\u00e1ndonos con un panorama desolador para nuestra juventud. Estos muchachos y muchachas j\u00f3venes, llenos de idealismos, a los cuales, sin embargo, se les est\u00e1 inoculando incesantemente por todos los medios por los que se puede llegar hasta sus conciencias generosas, se les est\u00e1 inoculando el veneno del olvido de Dios, del subjetivismo, de la anarqu\u00eda religiosa, del desorden moral, con el pretexto de un desarrollo de la personalidad humana. Es un camino por donde se termina facil\u00edsimamente con la personalidad humana destrozada, mientras que el otro f\u00e1cilmente lleva a esa manifestaci\u00f3n gigantesca de personalidad en su doble condici\u00f3n humana y religiosa, como el que Santa Rafaela Mar\u00eda nos ofrece.<\/p>\n\n\n\n<p>A vosotras os hablaba el Santo Padre, Religiosas Esclavas, sobre vuestro Instituto y ponderaba con raz\u00f3n \u2013puesto que todos los que tienen algo de conocimiento del mismo podemos certificar la afirmaci\u00f3n que hac\u00eda\u2013, ponderaba todo lo que hab\u00e9is prestado como servicio excelso a la Iglesia en el campo de la educaci\u00f3n de la mujer; no s\u00f3lo en vuestros colegios, sino con otras obras a las que hab\u00e9is dado impulso, de uno u otro car\u00e1cter, pero siempre movidas por ese nobil\u00edsimo af\u00e1n de formar a Cristo en el alma de las j\u00f3venes a las que pod\u00edais llegar. Vivimos tiempos en los cuales todo esto est\u00e1 siendo sometido a la critica implacable, que nace incluso de nosotros mismos y ha arruinado muchas vocaciones religiosas, y ha hecho preguntarse con desorientaci\u00f3n a muchos religiosos y religiosas si estaba justificada su vida de entrega a la formaci\u00f3n de las j\u00f3venes. \u00a1No lo dud\u00e9is jam\u00e1s! Dudarlo hasta aqu\u00ed era una temeridad de juicio y una manifestaci\u00f3n de desconocimiento de lo que es el ser humano y la sociedad en que se desarrolla. Dudarlo a partir de ahora, despu\u00e9s de la canonizaci\u00f3n de vuestra Fundadora, de las palabras que os ha dicho el Papa, ser\u00eda casi una ofensa a esta Iglesia Madre, a la que deb\u00e9is todo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La fuente secreta del sacrificio diario<\/h2>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, quiero referirme a otro aspecto de la vida de esta religiosa, Santa Rafaela Mar\u00eda, y es el que llega m\u00e1s adelante en esa segunda etapa que ahora contemplamos: la del desasimiento absoluto, la del abandono por parte de todos, la de su sacrificio silencioso d\u00eda tras d\u00eda durante treinta y dos a\u00f1os. Es lo que m\u00e1s llama la atenci\u00f3n. Y otra vez volvemos a preguntarnos cu\u00e1l era el secreto de esa conducta, de d\u00f3nde sacaba fuerzas para poder actuar as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Hecha la referencia que considero obligada a esas ra\u00edces primeras, el hecho es que la personalidad de Santa Rafaela Mar\u00eda fue enriqueci\u00e9ndose sin cesar, gracias a un carisma especial que el Se\u00f1or supo infundirle en sus prop\u00f3sitos: el amor a la Eucarist\u00eda. Esa adoraci\u00f3n eucar\u00edstica de la que el Santo Padre hablaba tambi\u00e9n diciendo: <em>Adoraci\u00f3n renovada, pero no desvirtuada.<\/em> Esa adoraci\u00f3n a la Eucarist\u00eda, esa uni\u00f3n con Cristo en el Sagrario y esa asimilaci\u00f3n progresiva de lo que es el sacrificio del Se\u00f1or, de ah\u00ed sac\u00f3 ella fuerzas para realizar el suyo.<\/p>\n\n\n\n<p>No es extra\u00f1o, pero es tambi\u00e9n oportuno recordarlo, porque es otra de las manifestaciones de desorientaci\u00f3n que se han producido en nuestro tiempo. Ya es hora de que avancemos hacia adelante con m\u00e1s alegr\u00eda que hasta aqu\u00ed, sin necesidad de este revisionismo insensato, del cual lo \u00fanico que se saca es la obligaci\u00f3n tard\u00eda de volver a restablecer lo que hab\u00edamos perdido; pero, como se hace tan tarde, ya no se puede remediar despu\u00e9s lo que en el camino ha ido quedando deshecho y destrozado. Vali\u00f3 para la Madre Rafaela Mar\u00eda, pero es que hace pocos d\u00edas la Madre Teresa de Calcuta, la que ahora acaba de fundar en Roma un Centro para recoger esos desechos humanos a los que nadie presta atenci\u00f3n, ha dicho unas palabras ahora, en nuestros d\u00edas, que nos recuerdan lo mismo que pod\u00eda decir con las suyas Santa Rafaela Mar\u00eda. Le hablaban del Centro que se le ofrec\u00eda en los suburbios de Roma para poder dedicarse a esa labor de apostolado impresionante, que le ha hecho testigo de Dios ante un mundo agn\u00f3stico, puesto que es la \u00fanica religiosa que ha acumulado premios civiles de gobiernos y de instituciones incluso ateas, pero que se rinden conmovidos ante la magnitud del testimonio de caridad y sacrificio que viene dando. \u00bfSab\u00e9is lo que ha dicho? \u00abLa casa que yo necesito para mis pobres ha de ser pobre\u00bb. Pero ante las dificultades que surg\u00edan por la falta de local, cuando alguien propuso que se podr\u00eda prescindir de la capilla, ella contest\u00f3: \u00ab\u00a1Ah! \u00a1Eso no! Porque yo no soy capaz de ver a Jesucristo en los pobres si no lo contemplo en la Eucarist\u00eda\u00bb. Necesita la hora o las dos horas de adoraci\u00f3n para poder tener despu\u00e9s la fuerza necesaria para contemplar a Cristo en el rostro llagado de esos miserables a los que su caridad ha recogido.<\/p>\n\n\n\n<p>Esla fuerza de la Eucarist\u00eda es Cristo vivo. Se nos da \u00c9l, se nos quiere dar, quiere que recibamos esa fuerza, \u00bfpor qu\u00e9 prescindir de ella?<\/p>\n\n\n\n<p>El Papa dec\u00eda: <em>Adoraci\u00f3n a la Eucarist\u00eda, renovada, nunca desvirtuada. <\/em>Para la renovaci\u00f3n ten\u00e9is instrucciones suficientes, nacidas de los documentos de la Santa Sede, y completadas con prudencia por las reflexiones propias que pod\u00e9is hacer, pero que no prevalezca nunca jam\u00e1s en la Congregaci\u00f3n de Esclavas del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas el ansia de renovaci\u00f3n de que ahora se habla sin cesar, con menosprecio de esta fuerza maravillosa que tiene la Iglesia Santa para fortalecer diariamente a los que se acercan a Ella. Ah\u00ed es donde yo encuentro la otra ra\u00edz que hizo a vuestra Fundadora capaz del sacrificio tan ejemplar de la segunda etapa de su vida.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">B\u00fasqueda y encuentro de \u00ablo santo de Dios\u00bb<\/h2>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, el tercer dato: ella busc\u00f3, pod\u00edamos decir, \u00ablo santo de Dios\u00bb. Repito la expresi\u00f3n: \u00ablo santo, lo santo de Dios, lo santo de Dios\u00bb. Un alma que tiene fe, a medida que va progresando en la fe, va buscando m\u00e1s lo santo de Dios y se sumerge en la contemplaci\u00f3n de la Trinidad y goza en la contemplaci\u00f3n del misterio de la vida divina creadora, redentora, santificadora, fecundadora para todo, para la condici\u00f3n humana, para el progreso social, para el desarrollo del mundo en la fase actual y, en definitiva, para el sacerdocio, para la vida religiosa, para la verdad filos\u00f3fica, para la belleza del arte, para todo cuanto es expresi\u00f3n de esa fuerza misteriosa de Dios creador que late en el mundo. Y cuanto m\u00e1s se entrega uno a la contemplaci\u00f3n de lo santo de Dios, m\u00e1s fuerte se hace para poder dar ejemplo de santidad que luego tiene consecuencias fecundas, cuando nadie puede saberlo. Porque hoy, Religiosas, lo que sois vosotras hoy, las m\u00e1s j\u00f3venes incluidas, lo deb\u00e9is a las religiosas anteriores, a las generaciones que os han precedido, y ellas a las primeras que empezaron, a pesar de todo lo que sucedi\u00f3. Pero particularmente a la oraci\u00f3n y al sacrificio de vuestra Madre Fundadora. Todo es as\u00ed en la Iglesia; todo lo debemos unos a otros. Y todo es as\u00ed en las familias de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Deb\u00e9is pensar en las exigencias propias de vuestro apostolado, del mundo en que vivimos, pero ten\u00e9is que evitar los equ\u00edvocos y las ambig\u00fcedades. Se habla continuamente de que es necesario renovarse para evangelizar mejor, pero yo pregunto, \u00bfqu\u00e9 es la evangelizaci\u00f3n?, \u00bfqu\u00e9 es?, \u00bfen qu\u00e9 consiste? Concret\u00e9moslo bien. Tenemos la palabra del Papa en un documento de una altura soberana, la <em>Evangelii nuntiandi,<\/em> en la cual se nos dan normas clar\u00edsimas para todos los apostolados que podamos emprender en la Iglesia, en orden a la evangelizaci\u00f3n del mundo contempor\u00e1neo. Se nos dice que, por parte de todos, debemos acentuar nuestra presencia en el mundo, porque es desde el mundo de aqu\u00ed de donde tenemos que arrancar para salvarnos en el mundo de all\u00e1. Es cierto. Pero cada presencia tiene una identidad, un estilo, unas normas. No es lo mismo la presencia en el mundo del soldado, del artista, del profesor, de la novia, de la esposa, del sacerdote, de la religiosa. Todos tenemos que estar presentes en el mundo, pero con una presencia tal como la reclama nuestra condici\u00f3n de testigos de la trascendencia de Dios, desde la cual tenemos que partir para poder ser ap\u00f3stoles de la promoci\u00f3n social, si es que \u00e9sta es la palabra que quiere utilizarse en lugar de usar la palabra permanente de la caridad cristiana, la cual lleva a todas las conclusiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Se nos habla continuamente de que no hay que llegar tarde, de que debemos estar muy despiertos los cristianos para poder estar atentos a las necesidades del mundo, no nos vaya a suceder lo que en tal o en cual \u00e9poca, y se aducen testimonios hist\u00f3ricos que aparentemente prueban que hubo torpeza, inercia, pereza evang\u00e9lica, al menos conforme a nuestros criterios revisionistas. Pero a los que hablan as\u00ed tendr\u00edamos que decirles que, si esa manera de pensar no se matiza debidamente, el primero que lleg\u00f3 tarde fue Jesucristo, que dej\u00f3 pasar siglos hasta el momento de su Encarnaci\u00f3n. Y despu\u00e9s dej\u00f3 pasar la mayor parte de su vida en el silencio de un trabajo oculto. M\u00e1s tarde dej\u00f3 en simple semilla el Evangelio cuando pod\u00eda transformar las culturas de aquel tiempo. Pero no lo hizo, porque no es \u00e9se el estilo de evangelizar.<\/p>\n\n\n\n<p>Por consiguiente, que tampoco predomine en nosotros esa idea frecuentemente fascinante, porque suscita las energ\u00edas de la generosidad por parte de aquellos a quienes les es propuesta: \u00abno llegar tarde\u00bb. Y para eso avanzar, romper muros, superar distancias, hacernos presentes en todo. Y en efecto, tan r\u00e1pidamente se quiere avanzar, que muchas veces, cuando se llega, llegamos vac\u00edos. No se puede dejar de llegar por infidelidad o por pereza, pero no se puede tampoco ir m\u00e1s all\u00e1 de lo que la Santa Iglesia, con su Magisterio, con sus normas prudentes, con el ejemplo de sus santos, nos est\u00e1 diciendo constantemente. He aqu\u00ed por qu\u00e9 pienso que el ejemplo de Santa Rafaela Mar\u00eda es particularmente oportuno en la \u00e9poca que vivimos.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo es para vosotras, Religiosas Esclavas, para las cuales deseo todo el entusiasmo apost\u00f3lico que nace de una vocaci\u00f3n generosa. Yo os contemplaba tambi\u00e9n hace una semana en la Bas\u00edlica de San Pedro, y pensaba c\u00f3mo detr\u00e1s de cada una de vosotras hab\u00eda una vida, una juventud, una edad madura, una ancianidad venerable, lo que sea, seg\u00fan los a\u00f1os de cada una; hay un compromiso con Dios. Ha habido un esfuerzo serio que os ha obligado a luchar para manteneros fieles. Y tambi\u00e9n pensaba en vuestras familias que os han cedido a Dios, renunciando a cualquier visible compensaci\u00f3n humana, como la que puede tener o nacer del trato tan directo con sus hijos en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Vosotras est\u00e1is hoy aqu\u00ed y pod\u00e9is estar ma\u00f1ana en cualquier lugar remoto para poder repetir la frase de San Francisco Javier, cuando navegaba por los mares de China: \u00abdesprovisto de todo auxilio humano\u00bb. Contemplo esas vidas vuestras y os animo a que manteng\u00e1is el entusiasmo apost\u00f3lico, pero manteneos fieles. \u00a1Cuidado con la palabra tan repetida de las renovaciones, tantas veces sin sentido! La tradici\u00f3n de la Iglesia no es inmovilismo p\u00e9treo, es fuerza renovadora; no es costumbrismo que pasa, sino fidelidad que se transmite de unos a otros. Es sangre que corre y sigue dando vida, y puede hacer hoy santas de nuestro tiempo, pero que no lo ser\u00e1n sin vivir en coherencia profunda, aunque los estilos sean distintos, con las santas de ayer.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El mandato de la fidelidad<\/h2>\n\n\n\n<p>No soy indiferente a vuestra Congregaci\u00f3n. Llevo sobre m\u00ed recuerdos muy gratos. Tengo hoy la cruz pectoral de la Asociaci\u00f3n de Adoradoras del Sant\u00edsimo Sacramento que las Esclavas de Valladolid me ofrecieron el d\u00eda de mi consagraci\u00f3n episcopal. Fui infinidad de veces por vuestra casa de all\u00ed. Mi apostolado era con la Asociaci\u00f3n de Adoradoras, pero algunas veces tambi\u00e9n habl\u00e9 con las religiosas. Hab\u00eda entonces un juniorado extraordinario, llamaba la atenci\u00f3n. La formaci\u00f3n religiosa que adquir\u00edan, su vida lit\u00fargica, el canto gregoriano, otros cantos populares. La capilla de las Esclavas de Valladolid ten\u00eda siempre adoradores del Sant\u00edsimo Sacramento, muchos de ellos desconocidos. Yo trataba mucho con los hombres de Valladolid, en talleres de obreros, en barriadas, en la Universidad, en las calles c\u00e9ntricas. Pude conocer muchos aspectos desconocidos de la vida de muchas familias. All\u00ed, en aquella capillita humilde, en aqu\u00e9lla, adorando al Sant\u00edsimo Sacramento, muchas tardes de invierno o de verano, aparec\u00edan a las horas menos pensadas hombres que yo conoc\u00eda y que all\u00ed, junto al Se\u00f1or, decid\u00edan sus destinos o cambiaban de vida, \u00a1y hasta el canto de las religiosas les ayudaba! No hago apolog\u00eda de este rito o de aquel canto; quiero decir que cuando hay entusiasmo, convergencia de prop\u00f3sitos, se logran, aun sin pretenderlo, manifestaciones de fe y piedad que atraen a los dem\u00e1s y llegan a ejercer influencias invisibles.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de estos recuerdos, tengo que invocar que fue un Arzobispo de Toledo, predecesor m\u00edo, el Cardenal Moreno, el que aprob\u00f3 vuestra Congregaci\u00f3n en el siglo pasado. Por todo lo cual, como sacerdote de Valladolid que recuerda los tiempos de su apostolado, y como Cardenal de Toledo hoy, me encuentro aqu\u00ed con satisfacci\u00f3n espiritual y religiosa. Pero no hubiese cumplido con mi deber si no os hubiera dicho, al amparo y ante la exigencia del recuerdo de vuestra Fundadora, lo que a mi juicio y apoy\u00e1ndome en las palabras venerables del Papa son mandatos suyos para la fidelidad. Por este camino, vuestra Congregaci\u00f3n seguir\u00e1 dando gloria a Dios y realizando un beneficio inmenso, aun cuando os parezca que no es as\u00ed. Pero si prevalecen los criterios subjetivistas y personales, las renovaciones incesantes por af\u00e1n de renovar, sin meditarlas en la oraci\u00f3n y sacrificio, sin verlas de acuerdo con la doctrina de la Iglesia, si prevalecieran esos criterios, no podr\u00e9is tener la gozosa fecundidad que vuestro Instituto ha tenido hasta aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios quiera bendeciros, y por mediaci\u00f3n de vuestra Santa Madre Fundadora, en todas vuestras casas, en donde quiera que haya un grupo de religiosas y una obra promovida por las Esclavas, vuelva a existir el gozo del apostolado, la conciencia de lo que es la fe y el deseo de ser testigos de Cristo en el mundo actual.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda pronunciada el 30 de enero de 1977, en Madrid, en la Parroquia de Santa Isabel y Santa Teresa, en la clausura del triduo organizado con motivo de la canonizaci\u00f3n de Santa Rafaela M\u00aa del Sagrado Coraz\u00f3n. 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